jueves, 8 de diciembre de 2011

Ricardo Luque - Alerta sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces


Alerta sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces

César Ricardo Luque Santana

El día 7 de diciembre del año que está por terminar, el diputado perredista Miguel Ángel Arce Montiel hizo uso de la tribuna del Congreso del Estado de Nayarit para proponer un punto de acuerdo para exhortar al gobierno federal, y en particular a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a trasparentar sus estudios sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces, ubicado en el río san Pedro del municipio de Ruiz, pero sobre todo, para exigirle que tome en cuenta a los pobladores de esa localidad y de otras comunidades de municipios circunvecinos que pueden resultar perjudicados de un modo u otro por el mismo, al mismo tiempo que basado en estudios de impacto ambiental de diversos investigadores universitarios, advirtió que éstos pronostican un severo daño ambiental de llevarse a cabo dicho proyecto. A continuación recuperaré algunos puntos medulares del argumento esgrimido por el diputado Arce en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados, dado que su importancia para el sostenimiento del ecosistema de marismas nacionales situado en las costas nayaritas es de enorme relevancia, así como por otras posibles repercusiones que su instrumentación puede traer, aclarando que no sigo literalmente la estructura de su argumento y que me permito añadir algunos comentarios que creo refuerzan su postura.

La alocución del diputado Miguel Ángel Arce Montiel comienza por destacar la enorme riqueza que la Cuenca del Río San Pedro tiene para la zona de marismas nacionales, sitio en donde están los manglares más importantes de toda la costa del pacífico americano y cuyo alteración puede ocasionar graves estragos al ecosistema en su conjunto, esto es, a su flora y fauna silvestre, además de provocar un daño al modo de vida de muchos pobladores que directa o indirectamente dependen para su subsistencia del afluente de dicho río.

Recordó que el inefable ex gobernador Ney González abogó por su construcción aduciendo como supuestos beneficios un progreso que por experiencia nunca llega a la población afectada, así como para evitar las inundaciones a algunas poblaciones, argumento también muy manido que se suele absolutizar como si no hubiera otra manera de evitar inundaciones a zonas pobladas que con una presa, desdeñando los beneficios que éstas traen a las tierras de cultivo, por citar un ejemplo, o mejor, un contraejemplo. Asimismo, la dizque prosperidad que las presas traen a la sociedad es relativa, pues como bien lo señaló el legislador perredista, no se traduce en beneficios directos y palpables para quienes ven arruinado su modo de vida tanto en su residencia habitual como en su modo de ganarse la vida. En otras palabras, no hay una compensación justa desde este punto de vista, pero el problema es aún mayor porque el daño que se causaría al medio ambiente sería prácticamente un ecocidio de enormes proporciones. En este sentido, las supuestas bondades esgrimidas por Ney González son refutadas teórica y prácticamente porque no compensarían en modo algunos los daños que se ocasionarían, sin negar desde luego que la generación de energía eléctrica produce importantes dividendos al Estado mexicano, aunque para ello hay otras opciones de energía limpia que el mismo presidente Calderón ha propuesto impulsar, sin dejar de mencionar que ya existen tres importantes presas en Nayarit, a saber: Aguamilpa, El Cajón y la Yesca, que como bien menciona el diputado Arce Montiel, han traído beneficios limitados a los nayaritas, porque incluso gran parte del empleo temporal generado ha sido capitalizado por migrantes de otros estados, mientras que los usuarios ordinarios de la energía eléctrica de Nayarit siguen pagando tarifas elevadas.

El diputado Miguel Ángel Arce, recurrió a la opinión de expertos de universidades como la UNAM y la misma UAN cuyos estudios han podido determinar sin temor a equivocarse los tremendos daños al medio ambiente que podría provocar el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces, mismos que han señalado también diversos grupos civiles de ecologistas locales, nacionales y extranjeros. Por ejemplo, se habla de daños que se ocasionarían no sólo en la parte que culmina el afluente del río San Pedro -las referidas marismas nacionales- sino en el sitio mismo donde se haría el embalse de la presa que es la localidad de san Pedro Ixcatán, en el municipio de Ruiz. Tan sólo en ese sitio se afectarían negativamente 142 hectáreas de bosque, considerando también los caminos, mientras que el corte del afluente del río perjudicaría una extensión lagunar de 20 kilómetros de ancho por 90 kilómetros de largo. Esto último dañaría irremediablemente a más de 400 especies de aves residentes y migratorias, y desde luego a los peces que necesitan para su subsistencia la mezcla de aguas dulce y salada.

Pero como sostiene el diputado Arce Montiel, el daño ecológico o ecocidio como él lo llama, no sería el único, sino que también habría un daño cultural porque se perturbaría sin compensarlo plenamente, las condiciones de vida de muchos pobladores de los municipios de Ruiz, Santiago, Tuxpan y Rosamorada.

No se trata entonces de oponerse a una obra de manera gratuita o sólo por confrontar al gobierno federal, pues el pueblo y el gobierno se pueden beneficiar mutuamente si asumen la responsabilidad compartidamente, sostiene el diputado Arce. Por ello, el exhorto va encaminado no a generar una fricción innecesaria, sino al contrario, a evitarla a través del diálogo público donde se tome en cuenta los intereses de todos los actores y sectores involucrados, y desde luego se considere de manera significativa, las conclusiones que los científicos mexicanos de instituciones como la UNAM y la UAN están aportando. No es posible por consiguiente que se esté dispuesto a un ecocidio y a desatar un conflicto social mayúsculo sólo por un cálculo mercantil donde se beneficiarían algunos empresarios y al Estado con una renta que si bien es necesaria, el modo de obtenerla tendría un costo mucho mayor. Por ello, el diputado del PRD enfatizó que la soberanía originaria reside en el pueblo y que no es posible ni deseable atentar contra el interés general que los poderes constitucionalmente establecidos están obligados a obedecer y defender. En este sentido, si lo que debe predominar es dicho interés común, no hay mejor fórmula que decantarse por un diálogo público donde impere la razón y la justicia.

Mal haría entonces el gobierno federal empecinarse en concretar ese proyecto sin escuchar las voces que alertan de los daños y conflictos que pueden ocasionarse por una decisión unilateral. Del mismo modo, mal harían los representantes del pueblo de Nayarit si no salieran a la defensa de sus representados y del extraordinario medio ambiente que gozamos los nayaritas, el cual aporta riquezas que deben ser aprovechadas racionalmente. De otro modo, si se desestiman esas voces que no sólo son de ecologistas y científicos sino de los lugareños mismos, se entrara a una dinámica de conflicto que podría escalar a niveles insospechados. En efecto, los pobladores de san Pedro y otras localidades han empezado a organizarse para hacer frente a este problema, apoyados por grupos ambientalistas cuya capacidad de convocatoria y movilización, como señaló el diputado Arce Montiel, está fuera de duda, así como fuera de toda duda es la repercusión nacional e internacional que una eventual lucha contra la presa Tres Cruces tendría en esos ámbitos. Se está aún a tiempo de evitar esos males, pues incluso han existido amenazas de muerte contra investigadores y activistas que cuestionan dicho proyecto, lo cual, enmarcado en la situación de violencia delincuencial que existe en nuestro estado, nos puede dar una proyección de escenarios sombría, máxime que recientemente se han asesinado en el país a varios activistas ambientalistas y de derechos humanos por bandas de delincuentes que también sacan raja económica de este tipo de problemas sociales. Si no se abre un cauce de discusión democrático para dirimir diferencias entre las instituciones y las comunidades considerando los intereses legítimos de todos y las soluciones que ofrece la investigación científica al respecto para tomar las decisiones más adecuadas, se estará abonando irresponsablemente a un deterioro ambiental y social de grandes proporciones.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ricardo Luque - La utopía de la democracia


La utopía de la democracia

César Ricardo Luque Santana

Felicidades a los propietarios y colaboradores de la revista “El Vocero del Norte” por su 49 aniversario.

El siguiente escrito se deriva de una serie de lecturas de mi curso de Filosofía Política, particularmente del excelente texto de Alfonso Madrid Espinoza titulado “La utopía de la democracia”, Editorial Fontamara, con cuya lectura estamos cerrando el semestre.

Aristóteles presenta una clasificación acerca de los regímenes o formas de gobierno que aspiran actuar a favor del bien común. De cada una de ellas dice su definición y su distorsión correspondiente: La monarquía que es el gobierno de una sola persona deriva en tiranía porque todo está sujeto a la voluntad y capricho de ella cuyo monopolio de poder lo lleva a los excesos, al abuso, la corrupción. La aristocracia que se supone deben ser una minoría selecta por sus virtudes intelectuales y morales se deforma en oligarquía porque no son los mejores espiritualmente hablando, sino los más ricos, los cuales incurren inevitablemente en conflicto de intereses. Y por último, menciona que la democracia concebida como el gobierno del pueblo degenera en demagogia, de manera que el interés de la mayoría tampoco es representado adecuadamente por ella porque según Aristóteles, la mayoría del pueblo es pobre e ignorante, y dadas esas limitaciones, no se les puede conceder que gobiernen sólo por tener mayoría. Asimismo estas condiciones propician un terreno fértil para los demagogos que terminan montándose en el gobierno a nombre del pueblo. Aristóteles usa el concepto de régimen democrático como sinónimo de oclocracia, que significa el gobierno de la muchedumbre, la chusma, la plebe, con claro sentido despectivo. Esta noción llevó a la derecha a concebir también a la democracia como tiranía de la mayoría cuando ésta se radicaliza en aras de beneficiar a las clases populares afectando por ende los intereses de los ricos.

En las sociedades dividas en clases sociales existen intereses opuestos, mas no obstante esta base de desigualdad social, se pretende un gobierno que satisfaga a todos. En la modernidad, esto es, en el capitalismo, se parte del supuesto de que el hombre es libre por naturaleza mientras que la sociedad es artificial, esto es, una construcción cultural. La igualdad reconocida por las leyes no corresponde a la desigualdad en el plano económico. Las libertades que las leyes establecen para todos son formales. Esto significa que en la práctica, la igualdad y las libertades jurídicas quedan superadas por el poder económico de una minoría la cual hace prevalecer sus intereses contra la mayoría. El uso alternado de la fuerza y la persuasión permiten que ello ocurra, principalmente lo segundo a través de los medios de comunicación cuya función es persuadir mediante el engaño y la enajenación a la población haciéndole creer que los intereses de unos cuantos son benéficos para todos. Los mecanismos para implementar este eficaz dominio ideológico son cada vez más refinados.

En la actualidad, la perspectiva neoliberal reduce la democracia a un conjunto de reglas de elección de los representantes populares mencionando a la incertidumbre electoral como un indicador positivo de la misma, de manera que gane quien gane, su misión es administrar los conflictos sociales en el marco de unos límites civilizados. Da por sentado asimismo de que la economía de mercado no debe ser alterada, con lo cual, la reducción de ésta a meras reglas de “competencia” (“la democracia sin adjetivos” de Enrique Krauze), es sometida a otra reducción, la económica, de tal forma que el sistema capitalista no puede ser alterado por la vía electoral y en su etapa actual como neoliberalismo, ni siquiera controlado o regulado. La democracia así concebida es entonces su propia negación, porque se torna en un totalitarismo como afirmara categóricamente Marcuse en “El hombre unidimensional”, escrito de 1967, donde él veía con meridiana claridad que la sociedad estadounidense, supuestamente la más democrática del orbe, confundía el confort con la libertad y a la democracia con el acto de emitir un voto sin reparar en las condiciones sociales que permiten a una minoría poderosa a través de los medios de comunicación, manipular a la población para inducir la voluntad popular en un determinado sentido, que en este caso de bipartidismo de derechas, no permite ninguna política y economía alternativa al capitalismo. En la antigüedad, la distorsión de la democracia en la demagogia se daba por medio de la retórica, mientras que ahora se da principalmente a través de los medios de comunicación electrónicos

La contradicción entre el sistema económico y el régimen político en la democracia capitalista es evidente porque la economía mantiene secuestrada a la política, lo que impide que haya un régimen que pueda garantizar un bienestar común y paz social, como era la aspiración iusnaturalista del liberalismo político temprano en la Europa de los siglos XVII y subsecuentes. La idea que somos libres por naturaleza como decía Locke y otros ilustrados liberales de esas épocas, y de que la sociedad, que no es un dato natural ni divino, sino una construcción artificial que debía ser realizada conforme a la razón poniendo al hombre como centro de la misma, encontraría en la democracia como expresión de la soberanía popular su mejor forma de gobierno, sólo que los liberales ilustrados de ese tiempo no sospechaban sobre el carácter irracional del capitalismo, porque si bien no desconocían sus efectos nocivos, a lo mejor pensaban como Hegel, que la razón terminaría imponiéndose, como si las calabazas se fueran acomodando solas en el trayecto. La “mano invisible” que supuestamente auto-regularía el mercado de Adam Smith, tenía el propósito de evitar que el Estado se inmiscuyera en la vida privada socavando las libertades, extendiendo a la esfera de la vida privada las actividades económicas sin darse cuenta de que la ausencia de reglas de éstas solo abona a ahondar la desigualdad económica lo que a su vez deteriora el tejido social exacerbando los conflictos políticos volviendo inviable la vida en comunidad.

Esta misma actitud de confianza en una modernidad concebida como “la edad de la razón” la podemos observar en la concepción de la relación sociedad-Estado en Guillermo de Humboldt, tal como lo caracteriza Chomsky en su opúsculo “El gobierno del futuro”, donde Humboldt expresa sus temores por los excesos del Estado dado su naturaleza coercitiva y plantea la necesidad de un Estado mínimo, pero en su horizonte de visibilidad no percibe los riesgos de dejar operar al capitalismo sin una regulación que contenga su voracidad, Por ello, dichos ilustrados liberales apostaban al Derecho y sus instituciones la tarea de una convivencia civilizada.

En consecuencia, una democracia donde la soberanía popular es usurpada por el poder económico, no puede ser el fundamento legítimo del poder político. La democracia en la era de la globalización es una plutocracia (gobierno de los ricos), e incluso como dice Alfonso Madrid Espinoza, una poliarquía, término que si bien es polisémico, alude a un sistema político donde una minoría poderosa gobierna mientras las masas se limitan a legitimar mediante un proceso electivo, a los candidatos que las elites determinan. En nuestro caso cabría también considerar el concepto de “cleptocracia” dado lo corrupta que es la mayoría de nuestra clase política.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Ricardo Luque - El Día Internacional de la Filosofía en Nayarit


El Día Internacional de la Filosofía en Nayarit

César Ricardo Luque Santana

Por séptima ocasión consecutiva, la comunidad filosófica de la Universidad Autónoma de Nayarit celebró el Día Internacional de la Filosofía mediante una serie de actividades académicas que se realizaron durante los días 15, 16 y 17 de noviembre en las instalaciones del edificio del Área de Ciencias Sociales y Humanidades (ACSyH), las cuales consistieron en un coloquio estudiantil, una serie de conferencias, la presentación de un libro y la constitución de una asociación de egresados de filosofía de nuestra universidad, además de un café literario-filosófico como corolario. Dichas actividades fueron organizadas por la Coordinación de Filosofía de la UAN y la naciente Asociación Filosófica de Egresados de la UAN, con los apoyos de académicos de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Guadalajara (U. de G.) para algunas conferencias, de la FEUAN y del Café Kahlo.

En el primer día, la declaración de apertura a las jornadas de filosofía corrió a cargo del maestro Rafael Hernández Navarrete, director administrativo del ACSyH, quien felicitó a la comunidad universitaria de filosofía por su festejo y manifestó que la carrera de filosofía no sólo hace distinta positivamente a nuestra Área sino a la Universidad misma respecto de otras en el estado. Por su parte, el coordinador de la licenciatura en filosofía Raúl Alamillo Gutiérrez, dio un interesante mensaje a los presentes retomando los planteamientos de la UNESCO sobre la filosofía. Con base en éstos, señaló que la concepción de la educación universitaria ha seguido dos líneas diametralmente opuestas: una, la hegemónica, de tipo pragmático que se orienta a los intereses del mercado; la otra, de corte crítico, que se decanta a favor de la democracia. Resaltó el carácter transdisciplinar de la filosofía que favorece el diálogo multidisciplinar permitiendo al mismo tiempo que se complementen y enriquezcan mutuamente, denunciando sin embargo la postura (o impostura) que pretende diluir la filosofía en dicha transdisciplinariedad arguyendo falsamente que no es necesario hacerla explícita porque ya está contenida mediante principios generales en todas las disciplinas, falacia que por cierto han esgrimido las autoridades educativas para desaparecer la enseñanza de la filosofía en el nivel medio superior. La filosofía, remató Alamillo, gracias a su sentido crítico y talante democrático, nos pone en guardia contra los dogmatismos y fanatismos de toda laya, por lo cual la UNESCO recomienda conservarla y fortalecerla donde ya existe y expandirla donde todavía no.

Las primeras actividades consistieron en un coloquio estudiantil donde estudiantes y egresados realizan ponencias sobre temas diversos de acuerdo a sus inquietudes filosóficas. En esta ocasión se instalaron 4 mesas de trabajo que fueron las siguientes: Ética y Bioética; Metafísica, Ontología y Filosofía de la Religión; Filosofía de la Mente; y, Lógica y Teoría de la Argumentación. Dichas mesas temáticas son resultado de las ponencias registradas previamente por los participantes. Aunque resulta imposible por razones de espacio reseñar cada ponencia, todas fueron de gran interés al grado de que provocaron en algunos casos debates intensos en el auditorio. Dentro de esta actividad hubo una intervención interesante del maestro Ángel Adrián Delgado quien comentó que algunos estudiantes que se inhiben para realizar ponencias, creen equivocadamente que es necesario tener una investigación concluida para tener tema, pero dice que en su caso, sus participaciones en congresos y foros fueron a partir de ideas generales, de bosquejos que gradualmente fueron madurando dando lugar a una investigación formal que finalmente culminó en su trabajo de tesis de maestría. Exhortó en consecuencia a los estudiantes y egresados a utilizar este tipo de espacios para dar a conocer sus inquietudes porque aunque estén en estado germinal, la socialización e interlocución les permitirá ir puliendo sus ideas hasta generar un proyecto de investigación una vez que hayan avanzado lo suficiente en su autoesclarecimiento, lo cual no significa que la temática de la investigación se agote con la conclusión, sino que se puede seguir profundizando.

En cuanto a las conferencias se dieron tres de ellas, dos por colegas de la Facultad de Filosofía de la U. de G., a saber, Carlos Fernando Ramírez y Enriqueta Benítez, y la última a cargo de la Dra. Yolanda Cadenas Gómez, profesora e investigadora del Programa Académico de Filosofía de la UAN. La primera conferencia del maestro Carlos Ramírez, fue sobre los mitos en la argumentación en los diálogos de Platón, la segunda sobre bioética a cargo de Enriqueta Benítez y la tercera sobre la relación entre ciencia (física) y filosofía por la Dra. Cadenas. También se presentó un libro colectivo titulado “Estudios filosóficos: argumentación, epistemología, ontología, ética”, autoría de nuestros colegas de la U. de G. y en el cual participó con un ensayo el maestro Pedro García de la licenciatura en filosofía de la UAN.

En cuanto a las conferencias, el maestro Carlos Ramírez habló sobre el papel de los mitos en la argumentación de los diálogos de Platón. Previamente hizo una caracterización de los mitos con base en la teoría de Mircea Eliade. Asimismo, señaló los sentidos en los que Platón utiliza los mitos para apoyar sus tesis dándoles un matiz de plausibilidad en cuanto ilustran o dan sentido a los planteamientos por él esgrimidos a través de su personaje central que es Sócrates. Al respecto hizo un interesante alusión del Banquete de Platón donde éste realiza una resignificación desacralizada del Eros el cual es asumido como un “demonio mediador” entre la ignorancia y la sabiduría. También aludió al Menón para explicar el mito de Perséfone que le sirve a Platón en boca de Sócrates para hablar de la inmortalidad (y trasmigración) del alma como condición del conocimiento o para establecer la naturaleza de éste como reminiscencia. Enriqueta Benítez por su parte, abordó la función de un filósofo en un espacio de trabajo específico como un comité de biótica en un hospital. De manera clara, sencilla y concreta, Enriqueta explicó cómo funciona este tipo de instancias, qué papel juega la filosofía para ayudar esclarecer los dilemas morales que se suscitan, en qué principios morales y en qué doctrina ética se basan, qué aspectos legales encauzan o condicionan la reflexión moral y cómo concurren varias disciplinas filosóficas como la Filosofía Política, la Epistemología y otras para fundamentar determinadas posturas. Señaló que el comité de bioética no toma decisiones sino que ofrece luces a los responsables de tomarlas para que tengan elementos de juicio. En este sentido, no inducen ni persuaden a nadie porque por un lado hay una composición plural en los comités que dificultan llegar a posturas únicas por lo que su función es de consejeros; y por la otra, porque aun teniendo un acuerdo unánime no pueden suplantar a quienes deben tomar las decisiones. Resaltó que muchos dilemas morales no pueden ser resueltos dentro de los protocolos institucionales sino que éstos suelen ser rebasados por las peculiaridades y complejidades de los casos mismos desatando una inevitable polémica. La última conferencia correspondió a Yolanda Cadenas quien habló sobre la relación entre la ciencia –concretamente la física- y la filosofía, demostrando con base en la exposición de problemas filosóficos de la física contemporánea y en la actitud de los físicos del siglo XX, la necesidad ineludible de filosofar ante los problemas que los resultados científicos (completos o incompletos) presentan. Consideró que la relación entre ciencia y filosofía han sido estrechas a lo largo de la historia, con excepción del siglo XIX donde en vano se intentó separar artificialmente a ambas sin darse cuenta de los puntos en común. No es que los filósofos quieran o aspiren a suplantar a los científicos –dijo la conferencista- sino que los científicos mismos se consideran a sí mismos en su mayoría también como filósofos. Gran parte de los ejemplos de física fueron de mecánica cuántica que es la disciplina que la Dra. Yolanda Cadenas maneja desde una perspectiva filosófica.

Por último, se hizo la asamblea constitutiva de la asociación de egresados de filosofía que aglutina no sólo a los egresados de la carrera de filosofía de la UAN, sino también a sus profesores en activo y otros docentes que en determinados momentos trabajaron como profesores en esta licenciatura, o bien, colegas nuestros que radican en Nayarit pero no laboran en la UAN ni egresaron de ella, quienes podrán pertenecer a la asociación como miembros honorarios. También formaran parte los mismos estudiantes de la carrera en calidad de adherentes. El licenciado Ignacio Messeguer fue nombrado presidente de la asociación y se nombró también al resto de la mesa directiva recayendo los cargos en las siguientes personas: Luzby Carrillo, Ailén Montes y Christian Barrón. Las actividades de esta doble jornada concluyeron con un café literario-filosófico.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Ricardo Luque - Recordando a Justino Ávila Arce


Recordando a Justino Ávila Arce

César Ricardo Luque Santana

El 11-11-11, en el programa “En voz alta” conducido por el periodista Rogelio Plascencia, se recordó a don Tino Ávila, ex presidente municipal de Tepic en el período 1999-2002, quien falleciera el 12 de noviembre de 2001 estando en funciones de su cargo de alcalde. En este programa que se trasmite por cable por la empresa “NVisión”, estuvieron los ex regidores del XXXV Ayuntamiento de Tepic, Miguel Ángel Arce Montiel (PRD), Ramón Camberos (PAN) y Manuel Humberto Cota (PRI), este último vía telefónica. El mismo Rogelio Plascencia fue secretario particular de don Tino Ávila en esa administración y prácticamente fue su brazo derecho como lo mencionó muy acertadamente el también ex presidente estatal del PAN Ramón Camberos.

La charla fue muy amena de manera que la hora del programa se pasó prácticamente sin sentir. En ella se evocó la figura de don Tino Ávila donde ambos invitados presentes valoraron su desempeño como gobernante; se contaron algunas anécdotas sobre él y se resaltó la trascendencia de esa gestión de gobierno considerada como una de las más significativas, al grado que tanto Ramón Cambero como el diputado local Miguel Ángel Arce Montiel, dijeron sentirse orgullosos de haber formado parte de ese gobierno colegiado presidido por don Tino Ávila. Cambero preguntó con ironía si ese mismo sentimiento podría albergar quienes formaron parte como autoridades de la última administración municipal de Tepic que heredaron al pueblo una ominosa deuda y un caos en los servicios, afirmando que ninguna administración posterior a esa ha podido superar lo que en esa ocasión se hizo. El diputado Arce Montiel coincidió en ese punto de vista añadiendo que paradójicamente se hizo más en esa época que lo que la administración actual está realizando con el doble de personal.

Abonando más sobre este punto, el panista recordó que durante la gestión de don Tino se alcanzó la meta de realizar una obra pública por colonia sin dejar de mencionar las importantes obras de infraestructura que se hicieron en el centro de Tepic. Miguel Ángel Arce por su parte, sostuvo que no obstante esta significativa obra material que además se hizo sin endeudar al municipio, es más destacable aún la obra humana de don Tino, quien mantuvo una estrecha relación con sus funcionarios, su Cabildo y con los ciudadanos a los que atendió con sensibilidad y respeto. Contó Miguel Ángel Arce como don Tino se desplazaba a pie y sin guaruras de la presidencia a su casa y viceversa, y cómo solía caminar por las calles de Tepic solo o acompañado de alguien deteniéndose a saludar a los ciudadanos que lo abordaban.

Ambos recordaron las audiencias públicas de los miércoles en el patio central de la presidencia municipal donde don Tino daba audiencia de pie, recargado en el mostrador donde usualmente se recibían oficios del público (la llamada “oficialía de partes”). Tal vez don Tino permanecía de pie en solidaridad con los ciudadanos que hacían fila parados para plantearle algún asunto. El resto de funcionarios y regidores se distribuían en mesas de trabajo con el mismo fin: dar soluciones inmediatas a los problemas presentados por los ciudadanos.
En el inter de la charla se contactó vía telefónica desde la Ciudad de México al diputado federal y presidente estatal del PRI en Nayarit, Manuel Humberto Cota Jiménez, quien con su acostumbrada camaradería saludó fraternalmente a sus ex compañeros de Cabildo y al conductor reiterándoles su amistad, expresando asimismo que el servicio público es para servir a nuestros conciudadanos y para estrechar lazos de amistad con quienes en ese momento se comparte una responsabilidad pública. Reiteró que la relación entre compañeros de distintos partidos no tiene por qué ser de confrontación, que las diferencias políticas no son de índole personal y coincidió con la postura que antes habían expresado Cambero y Arce sobre la responsabilidad que tienen quienes detentan cargos públicos para servir a la sociedad, porque sólo de esa manera se retribuye la confianza que los ciudadanos depositaron en ellos, y desde luego, concordó con las apreciaciones hacia la personalidad y desempeño de don Tino Ávila Arce, remarcando la novedad que para él representaba fungir como opositor, a pesar de lo cual considera fue afortunado por la experiencia que ello le dejó.

Ante la pregunta que Rogelio Plascencia le hizo a Ramón Cambero de qué experiencia le dejó su participación en ese Ayuntamiento, él respondió que habría que preguntarse más bien qué le dejó éste a los tepicenses. Rechazó que don Tino hubiera gozado de condiciones óptimas para ejercer el poder como dicen algunos tratando de disminuir su aportación a la democracia. Señaló que por el contrario, don Tino Ávila tuvo que sortear algunos obstáculos, entre ellos, el hecho de no contar con una mayoría en el Cabildo. En este punto sostuvo que el papel de los regidores panistas que eran la mayoría, fue de colaborar para permitir la gobernabilidad, que nunca les pasó por la mente avasallar con su mayoría a los demás actores representados en ese órgano de gobierno. No es que hayan sido buenos tiempos para don Tino remató Cambero, sino que a partir de él comenzaron nuevos tiempos para la historia política de Nayarit, en tanto que su actuación constituyó un parteaguas. Por su parte, Miguel Ángel Arce coincidió con esa postura complementado que la capacidad y el carácter mostrado por don Tino Ávila, permitió la emergencia de un liderazgo que resultó vital parta realizar una gestión de gobierno exitosa, demostrando que la gobernabilidad democrática no es cuestión de tener una mayoría dócil como estilan las gestiones priistas que requieren de una mayoría de incondicionales para poder imponer sus políticas públicas.

Los tres ex regidores y destacados políticos nayaritas coincidieron en que las cualidades, actitudes y aptitudes de don Tino Ávila fueron fundamentales para el mencionado liderazgo. Don Tino –sostuvieron- fue un hombre de carácter firme, convencido de su papel, con sentido común y de responsabilidad, que pensó siempre en los demás, en lo que dejaría a sus conciudadanos, que no hacía futurismo político medrando con los recursos públicos como dijo el diputado Arce, que practicó la austeridad republicana incluso al precio de ser vilipendiado por algunos chantajistas acostumbrados a vivir indebidamente a costa del erario público, etc. La ciudadanía reconoció asimismo la conducta intachable y eficaz de don Tino posicionándolo como un alcalde popular, no por cuestiones mercadotecnia a las cuales fue ajeno, sino por sus resultados y su comportamiento mesurado y limpio que a la postre le han ganado el reconocimiento del mejor alcalde de Tepic de los últimos tiempos.

En fin, a pesar de la brevedad del tiempo de esta charla, se dijeron muchas cosas que por ahora quedarán en el tintero para no alargar este escrito, pues la intensidad y cantidad de temas y anécdotas que se mencionaron nos llevaría más tiempo del debido. En esta tesitura, para terminar, Cambero recordó cuando don Tino a través de Miguel Ángel Arce convocó a los coordinadores de los partidos representados en el Cabildo 12 días antes de su fallecimiento donde les comunicó que ante la inminencia de su muerte los conminaba a continuar trabajando por el bien de la ciudad y a que apoyaran como lo venían haciendo con él a su sustituta (María Eugenia Jiménez). Cambero confesó que esa fortaleza de espíritu de don Tino lo impactó. Los panelistas concluyeron que don Tino Ávila Arce es un referente obligado de lo que es un buen gobernante y que es necesario mantener viva su memoria porque personas como él demuestran que se puede gobernar bien aún en condiciones adversas actuando con mesura, responsabilidad, austeridad, eficiencia, amor por el pueblo y vocación democrática.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Ricardo Luque - Halloween y Día de Muertos


Halloween y Día de muertos

César Ricardo Luque Santana

Bajo el influjo del comercio, el Halloween se ha ido imponiendo en México coexistiendo con nuestro tradicional Día de Muertos. El Halloween, una celebración de origen celta conocida como “día de las brujas” y que consiste en la disyuntiva de travesura o regalo (dinero o dulces), se ha extendido en nuestro país por la influencia que la cultura estadounidense, no sólo por nuestra cercanía geográfica sino principalmente por las películas. Esta influencia era muy marcada hace algunas décadas en los estados mexicanos de la frontera norte y ha encontrado en el resto del país un terreno fértil para asentarse y extenderse en virtud de la erosión de la identidad propiciada por el severo deterioro del tejido social, el sesgo mercantilista de la educación pública y la intensa publicidad directa e indirecta que con fines principalmente comerciales la fomenta. De este modo, los niños, los más susceptibles a estos influjos, asumen este acontecimiento como un pretexto para pedir dinero o dulces, y desde luego, para divertirse disfrazándose de monstruos, brujas, zombis, etc., para “asustar” a los demás.

Si bien es inútil tratar de impedir estas influencias, no estaría demás preferir nuestras tradiciones, pues por ejemplo, muchas escuelas públicas y privadas suelen propiciar más el Halloween que el Día de Muertos porque las autoridades educativas dejan a sus directivos tomar decisiones discrecionales al respecto. De este modo, quienes desde estos espacios tienden a favorecer el Halloween por sobre el Día de Muertos, actúan con frivolidad porque prefieren un ambiente carnavalesco ajeno a nuestros valores sin reparar en el significado trivial y eminentemente comercial del mismo. El Día de Muertos en cambio, tiene hondas raíces en nuestro pasado indígena, mismas que han permitido la convergencia con la cultura cristiana impuesta por los conquistadores españoles durante colonia, dando lugar a un sincretismo que lo hace único. En efecto, los altares de muertos, la gastronomía, los arreglos florales, la música, el modo de reverenciar a nuestros seres queridos ya fallecidos y toda una serie de singulares ritos que varían en distintas regiones del país, son sin duda más profundos y auténticos que una celebración como el Halloween cuyo fin principal es vender y distraer. En este sentido, no veo a ningún mexicano yendo a Estados Unidos con el fin expreso de “vivir” el Halloween, pero en cambio muchos extranjeros gustan de venir a México a admirar los festejos del Día de Muertos, particularmente los realizados por comunidades indígenas.

No creo que el Halloween y el Día de Muertos mexicano lleguen con el tiempo a generar un sincretismo como el anteriormente aludido donde las culturas del México prehispánico y de la España colonialista pudieron converger de la manera que lo hicieron, porque a diferencia de éstas que tenían en su haber una fuerte carga espiritual, el Halloween carece por completo de esa espiritualidad porque aunque tenga un origen auténtico, su contexto de origen nos es por completo ajeno, además de que los estadounidenses que son los que lo potencian y lo expanden a otras latitudes, lo transformaron en un suceso enteramente artificial al supeditarlo a un mero negocio. En el mejor de los casos se dará una hibridación o yuxtaposición como la que podemos atestiguar actualmente donde coexisten dos formas de celebrar a la muerte cualitativamente distintas pero posibilitadas por el nuevo contexto social de globalización donde lo viejo y lo nuevo (la moda) se encuentran al parecer sin conflicto. No veo entonces riesgo de que nuestra tradición sucumba a la larga, siempre y cuando hagamos lo suficiente por mantenerla viva, por preservarla.

Tal vez la aseveración manida pero cierta de que el mexicano se burla de la muerte, sea el puente que permite tolerar una influencia extranjera como el Halloween (que podría ser vista incluso como una subcultura), pues el mexicano acepta la fatalidad haciendo chistes, choteando, etc., quizás como una forma de escape ante las desgracias, pero sin caer en absoluto en la trivialización de la muerte que expresa el Halloween porque tal vez los estadounidenses no tengan el mismo apego que nosotros a nuestros muertos, pero sobre todo porque su perspectiva es enteramente pragmática. Desde luego que avasallamiento comercial de los Estados Unidos a nuestro país tiene un peso definitivo aunado a otros factores que permiten que este tipo de modas prosperen en nuestras tierras.

En resumen, es importante defender nuestra tradición de Día de Muertos fomentando nuestras costumbres al respecto evitando desde las instancias públicas alentar otra costumbres ajenas que además no necesitan ayuda extra, al menos que nuestros mandarines neoliberales en el poder se empecinen de plano en borrar cualquier forma de identidad del pueblo mexicano. Asimismo, es importante no minimizar la parte de crítica política que nuestra tradición de Día de Muertos nos permite hacer a través de las famosas “calaveritas”, que para quienes son ajenos a esta tradición les podremos explicar sencillamente que se trata de versos mordaces asociados a la muerte (a nuestra condición de mortales para ser más exactos) para criticar a las figuras públicas, en particular a los malos políticos a quienes se les remarca dicha condición como una forma de decirles que sus afanes de riqueza mediante la corrupción no les permitirán un goce eterno de su riqueza mal habida, pero sobre todo como una forma de repudio a sus trapacerías. Esta orientación hacia la crítica a los poderosos es un plus que proviene de las calaveras de don Guadalupe Posada, cuyos dibujos (como la famosa Catrina) y sus versos satíricos abrieron una vía alterna y novedosa para la crítica política descarnada parapetándose en una tradición original y esencialmente religiosa. En este sentido, nuestras costumbres de altares de muertos, “calaveritas” y disfraces, entre otras bellas expresiones autóctonas, no sólo son más ricas y significativas espiritualmente hablando que el Halloween, sino estéticamente más bellas, socialmente más pertinentes, políticamente más significativas y éticamente más valiosas, por lo cual su preservación para nuestra identidad resulta insoslayable.

lunes, 10 de octubre de 2011

Ricardo Luque - La acracia en Aristóteles


La acracia en Aristóteles

César Ricardo Luque Santana

El término “acracia” se suele traducir como sinónimo de anarquía, lo cual es comprensible porque el prefijo “a” significa “negación”, mientras que “cratos” se refiere al “poder”. Esto se infiere porque las palabras “aristocracia”, “democracia”, “plutocracia” y otras semejantes denotan regímenes políticos. Acracia sería sinónimo de anarquía porque ésta significa la ausencia de gobierno o la capacidad de la sociedad para autorregularse. En este caso, “cratos” es traducido como “fuerza” o “violencia”, es decir, como una violentación o imposición coactiva de normas contra la voluntad de las personas. Este sentido lo podemos encontrar en definiciones como la de Wikipedia entre otras. Huelga decir que mientras los anarquistas reivindican este sentido valorándolo como algo positivo; desde posturas derechistas se entiende como desorden o caos. En el primer caso, la ausencia de autoridad se ve como benéfico; mientras que en el segundo se concibe como algo malo.

Sin embargo, en otro sitio (http://etimologias.dechile.net/?acracia), se reconoce que antiguamente la palabra “acracia” significaba “intemperancia”. Estar en estado de intemperancia es como estar ebrio o no estar sobrio. Es la incapacidad de poder gobernar el cuerpo. Lo contrario es la “templanza”. Aristóteles de Estagira en “La Moral a Nicómaco”, libro séptimo, capítulo primero, estudia el vicio, la intemperancia y la brutalidad, defectos que rebajan la naturaleza del hombre al cual define como un ser racional. Sus contrarios son la virtud, la templanza y la heroicidad. En esto último, el estagirita considera que el hombre brutal es aquel cuyos vicios son excesivos, esto es, justamente el extremo opuesto de la divinidad (pureza).

Para Aristóteles como para Platón, y en general para los griegos, la divinidad es entendida laxamente como una especie de inteligencia cósmica, de manera que la noción de Dios es la de un super filósofo. En este sentido, así como para un creyente basado en la fe la comunión con Dios consiste en rendirle pleitesía a través de las plegarias; la comunión con Dios desde la perspectiva de los filósofos griegos era a través del cultivo de la razón. En otras palabras, si se concibe a Dios como un ente racional en estado superlativo, la imitación de ese Dios desde la finitud no puede ser otra que una actitud intelectual, o mejor todavía, de vivir conforme a la razón.

La razón debe gobernar todos nuestros actos, sin embargo nos dominan las pasiones. La gente tiende a ser acomodaticia, a evitar el sufrimiento, pero en términos de molicie o incontinencia, de tal suerte que buscamos lo que nos da placer inmediato sin medir las consecuencia de nuestros actos a largo plazo. Todos buscamos la felicidad decía Aristóteles, pero por felicidad se suele entender cosas diferentes, destacando dos posturas diametralmente opuestas: una cifra la felicidad en la consecución de las cosas materiales como en el éxito económico, el poder, el sexo, etc., las cuales son asumidas como fines en sí mismos; la otra postula una idea de la felicidad de corte espiritual de manera que las cosas que dan bienestar material no son en sí mismas buenas sino que a veces resultan contraproducentes porque otorgan una felicidad efímera y superficial. La felicidad desde este punto de vista, está encaminada a lograr la tranquilidad de ánimo de las personas, a darles un paz interior, sabiduría, si bien esta actitud también puede asumirse en forma distorsionada como un repudio a todo lo material como ocurre en el caso de los místicos, pero aquí esta idea de paz interior o espiritual no está basada en la fe en sino en la razón.

Los griegos desde su racionalismo creían que el hombre podía entenderse como una posibilidad, es decir, como alguien que puede y debe tener un afán de perfeccionamiento o superación dentro de los límites de su condición de mortal, pues al hacerlo, al tratar de ser virtuoso, se “asemeja” en cierto modo a la divinidad. La idea de que el hombre es un puente entre los dioses y las bestias, o como decía Nietzsche, una cuerda tensada entre los hombres (superhombre) y las bestias, significa que podemos decidir entre la superación o la degradación personal, pasando por la mediocridad. De este modo, la superación personal no se funda en el tener sino en el ser y por lo tanto no es un don gratuito ni un asunto de dogmas, sino una actitud donde la voluntad de ser mejor se demuestra en la práctica.

El asunto era entonces la lucha entre la sofrosine o prudencia y la hybris o pasión. La primera conduce a la virtud e indica sabiduría; la segunda linda con la violencia y tiene que ver con ser impulsivo, irracional, con dejarse llevar por la ira, la codicia y otros vicios. Justamente aquí es donde entra en escena el concepto de “acracia” de Aristóteles (desarrollada en el texto mencionado), que remite a su significado ya aludido de “intemperancia”, de falta de voluntad. En efecto, para Aristóteles la verdadera voluntad es la búsqueda del bien, para lo cual se necesita templanza de manera que la razón domine a las pasiones. La acracia como se puede advertir, significa la incapacidad del hombre de hacer caso a la razón de manera que se deja dominar por las pasiones, los apetitos. La acracia es la incapacidad para gobernarse a uno mismo, al extremo de que aun sabiendo que algo nos hará daño o que el placer que nos proporciona implica un alto precio a pagar, no tenemos la fuerza de voluntad suficiente para cambiar nuestros hábitos de manera que la superación a la que aspiramos no se puede concretar.

Las consecuencias de la acracia entendida en estos términos son claras y reveladoras. Cuánta gente no desea superarse material y espiritualmente pero es incapaz de hacer los sacrificios que ello demanda y pretende sin embargo acudir a pócimas mágicas y a toda clase de supersticiones para obtener un logro inmerecido. Esta situación se puede trasladar a muchos aspectos de la vida porque deseamos mejorar en nuestras condiciones materiales de vida y/o en nuestra condición humana pero queremos que se dé milagrosamente, sin arriesgarnos, sin sacrificarnos, desde la comodidad, etc. Y esta falta de voluntad para ser mejores se da igual en lo individuos que en las colectividades porque no estamos dispuestos a esforzarnos lo necesario con todas las incomodidades y sacrificios que ello conlleva.

Lo paradójico de esto es que lo que no cuesta en términos económicos, la voluntad de cambiar, es lo más difícil de realizar.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ricardo Luque - Recordando al maestro, periodista y amigo Juan José Ley Mitre

Recordando al maestro, periodista y amigo Juan José Ley Mitre

La amistad es un alma que habita en dos cuerpos;
un corazón que habita en dos almas
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Aristóteles

César Ricardo Luque Santana

Hace un año (el 20 de septiembre de 2010), dejó de existir físicamente a sus 81 años de edad, Juan José Ley Mitre, un hombre probo, culto y bueno, que se distinguió no sólo por esas cualidades personales en sí mismas loables, sino que éstas se reflejaron en sus actividades de maestro, periodista y amigo, títulos que honró por su lealtad, compromiso, aptitudes y constancia.

Como maestro, Juan José fue un profesor que se desempeñó en forma responsable y competente en las instituciones donde laboró, como la Escuela Secundaria “Amado Nervo” de su natal Tecuala impartiendo la asignatura de Español, y en la Preparatoria No. 4 de la Universidad Autónoma de Nayarit (también en Tecuala) de la cual fue profesor de Literatura, además de que se comportó siempre con dignidad y apego a principios, consciente de que el maestro enseña también para la vida con su conducta. Como trabajador de la educación, se distinguió asimismo por su verticalidad y espíritu crítico, asumiendo las consecuencias de su conducta independiente.

Más allá de sus obligaciones en su trabajo del aula, se esmeró no únicamente porque sus alumnos aprendieran bien los temas de sus materias, sino se interesó por formar buenos ciudadanos. Asimismo, amó la cultura en sus diversas expresiones (literatura, filosofía, ciencia, arte, etc.), tratando de inculcar a sus alumnos un interés por ella y por el estudio, implementando actividades extraescolares, pues pensaba que la auténtica liberación de la persona se daba a través del cultivo de la inteligencia.

Como periodista, Ley Mitre mantuvo durante 47 años con consistencia admirable su revista “El Vocero del Norte” (que el 20 de noviembre cumplirá 49 años de existencia), escribiendo semana a semana durante todo ese tiempo su columna “Voces Políticas”, en la cual también sostuvo una línea de congruencia informando con veracidad y opinando con responsabilidad, sin recurrir a prácticas deleznables ni a la estridencia que suelen darse en este medio a veces envilecido por una relación turbia con el poder, pues pensaba que el periodismo crítico era de algún modo una extensión de la docencia.

No en vano, revisando algunas notas periodísticas de hace un año que daban cuenta de su sensible fallecimiento, un colega calificó su labor periodística vanguardista como la voz de la conciencia pública de Nayarit, no sólo por sus análisis prudentes y atinados que constituían un referente valioso para muchos de sus lectores, sino por su apertura a la diversidad rodeándose de un grupo plural de colaboradores.

Un título no menos meritorio y tal vez más difícil de lograr es el de amigo, mismo que el maestro y periodista Juan José Ley Mitre demostró a quienes quisieron ser sus amigos verdaderos, que en su caso sospecho fueron muchos, pero nunca confundió la amistad con complicidades, con dejar hacer dejar pasar, sino que mantuvo siempre sus convicciones sin dejar de estar abierto a otros puntos de vista que a veces combatió con pasión respetando invariablemente a las personas.

Ley Mitre compartía seguramente en este punto la aseveración de Aristóteles quien decía que una vida sin amigos no tenía sentido, mientras que el gran Epicuro la transformó en la piedra de toque de su filosofía. El maestro Ley supo cultivar la amistad y se ganó el respeto de todos, incluso de que quienes no tuvieron la fortuna de disfrutar de su amistad.

No obstante su bondad y tolerancia, el maestro, periodista y amigo Juan José Ley Mitre, fue un profesor exigente (según dicen quienes lo conocieron en esos menesteres), un hombre de ideas reflexivo pero apasionado que sabía mantenerse firme cuando creía que la razón le asistía, y asimismo, un amigo generoso pero nunca complaciente con las malas actitudes o los comentarios que consideraba erróneos.

No me queda más, Juan José, que darte las gracias por tu amistad, por permitirme colaborar en su revista y por abrevar de tus enseñanzas como maestro, periodista y amigo.