domingo, 17 de abril de 2011

Ricardo Luque - Del dislate de Fox al de Calderón

Del dislate de Fox al de Calderón

César Ricardo Luque Santana

Cuando a Vicente Fox lo cuestionó un reportero por su pasividad ante el problema suscitado en el cerro “El Chiquihuite” donde un grupo de pistoleros al servicio de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, desalojó por la fuerza (con lujo de violencia) al personal del Canal 40 para apropiarse de sus instalaciones, incurriendo en una forma ilegal de resolver un conflicto, el entonces presidente de México contestó contrariado con otra pregunta: “¿y yo por qué?”, lo que causó entre risas y desconcierto porque las señales de los medios de comunicación, no obstante su condición de consorcios privados de algunos de ellos, son concesiones del Estado y por ende tienen un carácter público, sin contar con que la violencia ejercida entre particulares es violatoria de la ley por aquello de que nadie puede hacerse justicia por su propia mano, amén de que el Estado es el depositario de la violencia legal.

De modo semejante actuó recientemente Felipe Calderón al sostener sin rubor que ante la creciente inseguridad pública e incontrolable violencia, había que reclamarles a los criminales y no al gobierno por esa grave situación porque según él, las autoridades lo están combatiendo para restaurar la seguridad, ofreciendo con ello una visión maniquea de buenos y malos que no corresponde plenamente a la realidad. Por cierto, esta postura coincidió con la declaración que en el mismo sentido hiciera un día antes la jerarquía católica mexicana a través de su semanario “Desde la Fe”.

El disparate de Calderón como anteriormente el de Fox, obedecen a la misma mentalidad de quienes no se asumen en la práctica como presidentes de una nación sino como gerentes de los grandes empresarios. Esta mentalidad y actitud es acorde con la tendencia del Estado neoliberal de claudicar de las obligaciones que le dan razón de ser desde su origen, de manera que no es casual que personajes como Fox y Calderón se asuman como administradores de una élite económica y no como gobernantes de un país. Su empecinamiento en favorecer a toda costa los negocios privados de unos cuantos capitalistas en detrimento del bienestar de la mayoría de población, ha provocado un deterioro constante de las condiciones de vida de la mayoría de la población. Este paulatino empobrecimiento de la mayoría de los mexicanos y el envilecimiento de las relaciones sociales y políticas, se ha dado a través de una serie de modificaciones legales orientadas a escamotear muchos derechos sociales, sin olvidar los recurrentes abusos de poder para despojar a la nación de sus empresas y sus riquezas naturales.

Esta política de depredación ha traído como consecuencia un deterioro del tejido social, generando con ello las condiciones propicias para el auge de las actividades criminales, sin que ello signifique que ser pobre equivalga a ser delincuente o proto-delincuente, como quieren hacer ver mañosamente ciertos “analistas” ladeados a los poderosos quienes esgrimen esta falacia para descalificar a quienes cuestionan al modelo neoliberal como el principal causante del caos social que se expresa en un Estado fallido. No obstante esta lectura tramposa, es evidente que la alta marginación social expresada en una deficiente escolaridad y una ausencia significativa de oportunidades de trabajos decorosamente remunerados y sobre todo relativamente estables para dar certidumbre a las familias para construir un patrimonio elemental, contribuye de manera negativa a generar un entorno favorable a las actividades delictivas. Desde luego que hay muchos otros factores que también inciden en esta problemática por lo que resulta obvio que su solución no se reduce a medidas meramente punitivas.

La mencionada postura de Felipe Calderón lo deja además ver muy mal como licenciado en derecho, pues por ser esa su formación profesional, debería entender que la obligación de garantizar la paz social y la tranquilidad pública le corresponde al Estado y por consecuencia el reclamo ciudadano está bien dirigido. En este tenor, había comentado en mi entrega anterior, que el reclamo de la sociedad a sus autoridades por su ineficiencia es legítimo por dos sencillas razones: la primera porque en efecto el contrato social es con el Estado y no con los criminales, pues es a esta entidad la que los contribuyentes pagan sus impuestos; y segundo, porque no hay una línea divisoria nítida entre buenos (presuntamente el gobierno) y malos (los sicarios), pues hay pruebas sobradas del contubernio entre ambos. Por eso también se insinúa que dicha ineptitud del Estado no es natural sino deliberada, pues la impunidad, que es el aliciente del crimen, no se explica sino por la existencia de la corrupción oficial.

Cabría también agregar que Felipe Calderón abrió la caja de pandora más como un intento de legitimarse luego del fraude electoral, que como un propósito sano de proteger al país del flagelo de la delincuencia, particularmente de la que emana de la industria del narcotráfico que es la más lacerante para la sociedad. Asimismo, cabe interpretar que su maniqueísmo pretende ocultar a la otra delincuencia, la de cuello blanco, tanto de altos empresarios como de prominentes miembros de la clase política, pues en el caso de los primeros, no sólo se han beneficiado fraudulentamente del dinero público, sino que han sido y son en gran medida artífices del caos estamos padeciendo por su insaciable voracidad, cuyo beneficios se deben sin duda precisamente al desmantelamiento del Estado llevado a cabo fanáticamente por la derecha neoliberal panista y priista, dejando al mismo tiempo a los ciudadanos en una situación de precariedad e indefensión. En cuanto a los segundos, es conocido el enriquecimiento ilícito de muchos de ellos al amparo del poder. De este modo, este maridaje entre gobernantes y otros “representantes populares” con los grandes empresarios, ha llevado inexorablemente a un conflicto de intereses que no sólo ha hundido al país en una grave crisis social, sino que también ha adulterado a la democracia.

Asimismo, cabe sospechar que ambos son también cómplices de los narcotraficantes cuya derrama económica anual según investigadores del Colegio de la Frontera Norte, frisa en los 30 mil millones de dólares anuales, mismos que en gran medida se insertan luego en la economía legal a través desde luego de importantes banqueros, prominentes empresarios y con la complacencia del Estado que se supone tiene las herramientas para detectar el lavado de dinero en grandes cantidades.

La errónea estrategia de Calderón contra el crimen organizado ha sido reiterada hasta la saciedad por muchos analistas y políticos críticos a su gobierno. En esencia, no se le reprocha que combata a la delincuencia en todas sus modalidades y niveles, sino que no lo haga con eficacia ni en todos los casos, además de que se empecine en sostener una sóla vía que es el uso de la fuerza. Sin embargo, hay que entender que una verdadera rectificación implica abandonar el dogma neoliberal rectificando el papel del Estado, sin que ello signifique volver al paternalismo de corte corporativo altamente ineficiente y corrupto que caracterizó a los gobiernos priistas, sino que es necesario construir un Estado solidario que pueda resarcir las condiciones de vida de la gente sin menoscabo de las libertades civiles sino incluso potenciándolas. Esta tarea de recuperar la tranquilidad social y la confianza del pueblo en sus instituciones le corresponde a la izquierda para lo cual es necesario que ésta sea congruente en la práctica con sus principios, pues de otro modo no podrá constituirse como una alternativa deseable y válida para el pueblo.

martes, 12 de abril de 2011

Ricardo Luque - La violencia criminal, el Estado fallido y la movilización social


La violencia criminal, el Estado fallido y la movilización social

César Ricardo Luque Santana

El pasado miércoles 6 de abril se realizó en tres decenas de ciudades de México y el mundo, sendas movilizaciones sociales para protestar por la escalada de violencia que se padece en nuestro país y que ha provocado la muerte de 40 mil personas en 4 años, miles de ellas víctimas inocentes que han muerto por fuego cruzado entre las bandas criminales entre sí, o entre alguna de éstas y las fuerzas del orden, o por confusiones, etc. Dicha jornada de protesta fue impulsada por el poeta y escritor Javier Sicilia, cuyo hijo Juan fue asesinado en Morelos junto con otros jóvenes amigos de él, siendo primero levantados por un grupo de sicarios, luego torturados y finalmente asesinados. Lo peor de todo es que se cree que hay militares en activo y retirados detrás de ese crimen, lo que confirmaría la sospecha respecto a los lazos de complicidad que algunas instituciones públicas mantienen con grupos de la delincuencia organizada, hecho de suyo gravísimo porque confirma la existencia de una Estado fallido y por ende de una enorme situación de indefensión de la ciudadanía.

Los constantes hechos de violencia en distintos lugares del país, los asesinatos masivos, los descubrimientos de entierros clandestinos con decenas de víctimas -muchas de ellas inocentes-, las proliferación de secuestros, extorsiones, robos de vehículos, las espeluznantes ejecuciones de personas supuestamente vinculadas a algún grupo criminal, entre otros horrores, así como las inocultables señales de impotencia y claudicación del Estado ante el creciente problema de inseguridad pública, son elementos desalentadores porque evidentemente nadie está a salvo de ser ultrajado, robado o asesinado.

La carta que Javier Sicilia publicó previamente a la mencionada marcha y que sirvió como exposición de motivos para la movilización de ciento de miles de ciudadanos de distintas latitudes de México y el mundo, refiere sin ambages la descomposición de las instituciones públicas y la carencia total de límites morales de los maleantes sintetizadas en una expresión muy mexicana: “¡estamos hasta la madre!”. De los primeros por su evidente incapacidad para garantizar la paz y tranquilidad de los ciudadanos, incapacidad que seguramente no es gratuita sino provocada por la corrupción; de los segundos por sus acciones de bestialidad intolerables en una sociedad civilizada. El resultado del contubernio entre autoridades y maleantes es doblemente negativo: les permite a éstos últimos gozar de una relativa impunidad al mismo tiempo que deja a los ciudadanos-contribuyentes en la indefensión.

En efecto, las muestras de crueldad de los sicarios hacia sus víctimas son altamente repugnantes, mientras que la ineptitud deliberada o no de las autoridades es irritante. Sin embargo, contra la postura del Semanario “Desde la Fe” de la Arquidiócesis de México donde señalan que la sociedad debe reclamar a los criminales “y no a quienes luchan contra ese flagelo social”, considero que esta postura es equivocada porque por un lado presuponen una línea de demarcación pura entre buenos y malos la cual no existe, ignorando evidentes hechos de complicidad entre ambos, además de que resulta más reprobable la incompetencia de las autoridades encargadas de combatir el crimen porque el contrato social de los ciudadanos es con ellos y no con los criminales: cuántas veces nos hemos enterado de que las policías no responden a las llamadas de auxilio o llegan demasiado tarde, o que las denuncias ciudadanas se convierten en sentencia de muerta para quien se atreve a ponerlas porque a veces existe una clara colusión de intereses entre delincuentes y autoridades (que fue justamente lo que pasó con los chicos de Morelos donde uno de ellos hizo una denuncia a la zona militar y el precio que pagó fue perder la vida junto con sus amigos), o que algún vehículo que se usó en una balacera estaba supuestamente en “resguardo” en las instalaciones de la policía y nadie informa cómo salió de ahí ni quienes lo permitieron, o en los hechos más recientes en Tepic donde algunos policías se dedica a la rapiña de los vehículos que abandonan los sicarios en vez de resguardar la escena del crimen siguiendo los protocolos de rigor. Resulta imposible creer que esa ineptitud no sea deliberada y por tanto auspiciada o al menos tolerada por altos mandos civiles y policiacos.

Ante este panorama de terror e ineficiencia, cientos de miles de persona salieron a las calles a manifestar su hartazgo contra esta guerra insensata que desató Felipe Calderón cuyo saldo en muertes y atrocidades es desproporcionado para una sociedad que se supone vive en tiempos de paz. Asimismo, como bien lo señala Javier Sicilia en su carta abierta, esta descomposición no es espontánea sino tiene que ver con el modelo neoliberal que al ser altamente excluyente, incuba fenómenos antisociales.

La referencia parafraseada de Sicilia a unos versos de Bertolt Brecht cuando se instaló el horror del nazismo en Alemania no puede ser más oportuno: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Por eso es necesario romper la modorra ciudadana y empezar a actuar de un modo u otro, es decir, saliendo a las calles, levantando nuestra voz para exigir que los responsables de las instituciones cumplan con las leyes, fijándonos a quién le damos nuestro voto, etc.

La marcha realizada en Tepic el miércoles 6 de abril pasó desapercibida porque apenas éramos unas 30 personas, la mayoría por cierto jóvenes adolescentes y sobre todo mujeres. En lo personal, me dio mucho orgullo haber compartido con ellos esta actividad porque por desgracia otros jóvenes encuentran una fascinación enfermiza por la violencia criminal, producto por un lado de la exclusión social que limita las oportunidades de educación y empleo a muchos jóvenes, y por otro lado, debido a la manipulación mediática que fomenta un culto al estilo de vida de los narcotraficantes a través de cierto tipo de canciones que exalta ese modo de vida. La “justificación” que esgrimen quienes producen este tipo de música es que ellos sólo se limitan a reflejar una realidad donde prevalece la violencia, pero en realidad hacen abiertamente apología del delito. Ahora bien, la comprensión a esta descomposición social no está en señalar en abstracto una ausencia de valores como hacen los políticos de derechas del PRI y el PAN, ni tampoco en creer que las conferencias de motivadores y los cursos de superación personal o de desarrollo humano son la respuesta a dicho problema, sino que es necesario que el Estado cumpla con sus obligaciones de hacer prevalecer la paz pública y de garantizar la tranquilidad de los ciudadanos, lo cual no se reduce al uso de la fuerza ni a medidas punitivas sino que además de ello debe generar mejores condiciones materiales y espirituales de vida para la población.

Pero mientras estas muestras de civismo las ofrecían un puñado de jóvenes muchos de los cuales no alcanzan todavía “la mayoría de edad”, nuestro gobernador Ney González tuvo la puntada de traer una virgen “milagrera” de Medjugorje situada en esa aldea en la ex Yugoslavia. En su espacio en Facebook, Ney González no tuvo empacho en declararse incompetente ante el problema de la inseguridad y por ello viajó hasta Bosnia-Hersegovina con recursos públicos para traer al mencionado fetiche. La actitud de Ney González no sólo es grotesca, frívola y cínica, sino violatoria de la Constitución que establece que somos un país de carácter laico. Realmente estos desplantes de falsa espiritualidad no son nuevos en él, pues no sólo es dado a que su mano derecha si sepa lo que hace su mano izquierda, sino que en diversas ocasiones ha incurrido en peculado utilizando ilegalmente los recursos públicos para favorecer a la religión católica en un claro agravio a todos los ciudadanos (en especial a los de otras confesiones), actuando como si existiera una religión de Estado.

Así las cosas, resulta indignante ver como los políticos se echan la bolita entre sí para eximirse de su responsabilidad sin el menor recato. El gobierno federal culpa los gobiernos estatales y éstos a aquel o también se culpa a los antecesores. Ahora bien, no se trata en modo alguno de que este vacío que dejan las autoridades se llenado por los ciudadanos porque ello ni es posible ni es deseable, pero si es importante que nos manifestamos para obligar al Estado a cumplir con sus obligaciones. ¿No solía decir Ney González, que cada quien debe hacer lo que lo corresponde? ¿Dónde están entonces sus resultados en la materia? No creo que el gobernador sea tan santurrón como pretende hacerle creer a los incautos porque seguramente no cambiaría sus escoltas por estampitas de la virgen ¿o sí?

domingo, 3 de abril de 2011

Ricardo Luque - Los Ayala de Jesús Carranza


Los Ayala de Jesús Carranza

César Ricardo Luque Santana

Agradezco a Jesús Carranza Díaz el haberme invitado a comentar su más reciente libro titulado: “Playa Los Ayala. Memorias de mi pueblo”. A continuación compartiré con mis lectores algunas de las palabras que dije en mi intervención en la presentación del mencionado libro la tarde-noche del 1 de abril en el patio central del Museo Regional de Tepic, donde participó también el periodista Rogelio Zúñiga.

Dividí mi participación en dos partes, una dedicada al autor del libro y la otra a la obra en sí. Respecto al autor ofrezco un perfil breve para quienes no lo conocen todavía. Su nombre es Jesús Carranza y es un joven abogado y catedrático de la Universidad del Alica así como un escritor en ciernes que ha acumulado en su haber tres obras publicadas, entre ellas una referida a la musa (Albina Luna) que inspiró “El son de la negra”, una pieza musical que identifica a nuestro país en el mundo y que fue creada por músicos Nayaritas (Los hermanos Lomelí de Santiago Ixcuintla), misma que comenzó como un reportaje periodístico, y que también tuve la fortuna de comentar. El libro de “Los Ayala” es su cuarta publicación y nos dice que tiene terminadas una serie de investigaciones más que seguramente pronto habrá de publicar para seguir con su fecunda carrera de escritor. Huelga añadir que a Jesús Carranza lo conocí cuando ambos fuimos servidores públicos en el gobierno de don Tino Ávila de tan grata memoria, entonces él estudiaba leyes y laboraba como secretario particular del Secretario del Ayuntamiento, licenciado Gilberto Miramontes Correa.

Jesús Carranza es ante todo producto de la cultura del esfuerzo, es alguien que se ha ido ganando un nombre con base en su perseverancia y sus capacidades. Sus conquistas personales como académico y escritor se deben un trabajo asiduo, a su actitud propositiva, responsable y eficiente. Los apoyos que ha ganado con el tiempo y que hoy se reflejan en los patrocinios que logró para publicar este pequeño texto, se deben a las cualidades ya mencionadas que hacen que quien lo conozca confíe en él y lo aprecie. En ese mismo sentido, Jesús ha logrado hacer buenas amistades en todos los lugares que el estudio y el trabajo lo ha llevado, desde sus años mozos en la playa Los Ayala donde empezó muy temprano a trabajar como mesero, lugar en donde lo conoció un hombre culto, el licenciado Víctor Pineda, quien con ojo clínico le vio cualidades intelectuales conminándolo a emigrar a Tepic a continuar sus estudios superiores, consejo que acató y que le ha permitido superarse más allá de conquistar un profesión, hecho en sí encomiable en un país donde muy pocos mexicanos lograr un título universitario.

De esta manera se ha ido forjando la personalidad de Jesús Carranza, conciliando el estudio con el trabajo, luchando para salir adelante, aferrándose a sus convicciones, tocando puertas, demostrando con hechos su valía, ganándose el respeto y la amistad de todos los que los han tratado en el medio académico y los distintos lugares donde ha trabajado. La asistencia a la presentación de su libro de una buena cantidad de personas entre amigos, alumnos, ex alumnos, colegas y otros de Jesús Carranza, así como sus muestras de cariño y compañerismo hacia su persona, son una prueba palpable de lo que ha sembrado con su noble conducta.

En cuanto a su más reciente obra, un opúsculo conciso, claro y ameno donde el objetivo de dar a conocer el pasado y presente de esa bella y joven localidad constituida en un atractivo paraíso turístico, es logrado satisfactoriamente, si bien al principio de su relato le falta precisar algunas afirmaciones como cuando comenta una de las versiones sobre el origen del nombre del lugar “Los Ayala” en alusión a unos supuestos “bandidos que azotaron la zona en la época del cacicazgo” (p. 8), quedando en el aire la fecha o a qué cacicazgo se refiere, así como un error de omisión de palabras en la siguiente página que deja una frase sintácticamente dañada. Fuera de esos leves errores, el libro cumple su propósito dándonos una descripción integral de ese pequeño destino turístico (1 kilómetro de litoral) que cuenta con la infraestructura necesaria de hospedajes y restaurantes para disfrutar el mar, la playa, sus comidas típicas y sus paseos; en contraste con otras playas de esa misma región que son por desgracia inaccesibles al gran público, ya sea porque están enteramente privatizados o porque son muy caros. Los Ayala en cambio, mantiene su carácter popular y la calidez de su población, situación que hace a uno sentirse cómodo y afortunado.

Por lo que nos relata Jesús en su libro, Los Ayala es un lugar que evidentemente ha prosperado pero que no obstante ello conserva ese sabor de pueblo con sus historias y leyendas que le dan una identidad propia. Esto queda de manifiesto cuando el autor da voz a sus habitantes quienes mediante sus testimonios nos transmiten el alma de su pueblo al contarnos sus vidas que sin duda están ligadas a su comunidad, así como de sus leyendas mantenidas en la memoria popular. Las imágenes que acompañan al documento, así como su gastronomía y expresiones culturales, nos permiten un redescubrimiento de un hermoso lugar de nuestras tierras que sin duda es una interesante alternativa de esparcimiento, tanto para quienes somos de Tepic como para visitantes de otros estados, principalmente de quienes viene del vecino estado de Jalisco y localidades aledañas.

Por último debo extender mi reconocimiento a los patrocinadores que apoyaron esta obra de Jesús Carranza porque demostraron no sólo su compromiso con la cultura sino también en la necesidad de dar difusión a destinos turísticos como Los Ayala con lo cual nos beneficiamos todos. Dichos patrocinadores son: Universidad del Alica (campus Tepic), Villas Morena, Bungalows Las Iguanas, Vikingo Real State, Club Filatélico de Nayarit FilNay, Ocfis Arquitectos, Gran Logia del Estado de Nayarit y Juntos con Buenos Pasos A. C.

Posdata: Agradezco aunque en forma un poco tardía, a todas las personas -familiares, amigos, alumnos, colegas y ex alumnos- que me mandaron sus felicitaciones a través del Facebook y otros medios, con motivo de mi cumpleaños la semana pasada.

martes, 29 de marzo de 2011

Ricardo Luque - Ministerio de la Verdad

Ministerio de la Verdad

César Ricardo Luque Santana

El reciente acuerdo entre el gobierno federal, algunas organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación para “moderar” el manejo de la noticia en torno a las actividades del crimen organizado en México, ha despertado fuertes suspicacias en diversos actores de la vida política nacional y ha llevado algunos medios y periodistas independientes a deslindarse del mismo por los riesgos de autocensura que entraña y de colaboracionismo con sectores conservadores que impulsan la línea de un pensamiento único.

Esta postura basada en una reserva crítica hacia las intenciones que pueda abrigar esa iniciativa de cara a las elecciones presidenciales del 2012, no impide reconocer algunos rasgos positivos de ella, pero en modo alguno son suficientes para uniformar criterios editoriales porque en sí mismos son sólo abstracciones, además de que sugieren una petición de principio, a saber, avalar la estrategia del gobierno federal hacia el narcotráfico y otras actividades ilícitas del crimen organizado sin reparar en la ineptitud, demagogia, historial de impunidad y corrupción atávica de las instituciones encargadas de encarar esta problemática.

Ahora bien, antes de cuestionar los riesgos que entraña la iniciativa del gobierno y sus aliados mediáticos, es menester retomar las propuestas vertidas en ésta para luego examinar las condiciones de posibilidad de las mismas, así como las consecuencias que puede acarrear, bajo el supuesto de que puede haber intereses ajenos a las intenciones manifiestas y que plegarse a la versión oficial pueden ser en el menor de los casos una actitud de ingenuidad y en el peor de ellos una concesión altamente perniciosa para la frágil democracia mexicana.

Algunas de las propuestas son: no servir de instrumento del crimen organizado; no victimizar o hacer héroes a los delincuentes; presentar la información en forma objetiva sin descuidar el contexto; no prejuzgar, ni propalar rumores ni tampoco interferir en las acciones de lo autoridades contra los delincuentes; actuar con responsabilidad ponderando las implicaciones y consecuencias de lo que se publica; entre otras. En sí mismas, parecen criterios plausibles, pero aun así, resulta problemático uniformar el criterio editorial pues aparte de lo ya dicho respecto a los antecedentes de las autoridades o más bien por eso mismo, la versión oficial no suele ser confiable por ser ambigua, opaca y dudosa.

Por otro lado, es sospechosa asimismo la intención de algunos de los principales promotores de esta iniciativa porque carecen de autoridad moral, particularmente las televisoras comerciales que actúan descaradamente como poderes facticos ejerciendo un periodismo oficioso, privilegiando un pensamiento único mediante la monopolización de la palabra, actuando en forma tendenciosa manipulando información, estigmatizando a actores políticos non gratos a sus intereses, evadiendo impuestos, enajenando a la población, etc.

Asimismo, este acuerdo encubre el otro rostro de la criminalidad: la corrupción gubernamental y los delitos de cuello blanco. En este sentido, se estaría echando una cortina de humo sobre la complicidad de encumbrados políticos y empresarios con el crimen organizado, pues no se explica uno cómo los narcotraficantes insertan éstos miles de millones de dólares en la economía formal si no es con el contubernio de quienes detentan el poder político y económico.

Hacer omisión de estas cuestiones significaría renunciar al ejercicio del pensamiento crítico incurriendo en una autocensura y en una visión maniquea de la realidad de suyo inadmisible. Significa no cuestionar la errónea estrategia del gobierno federal cuyos resultados indican claramente que ha salido peor el remedio que la enfermedad; significa no criticar el modelo neoliberal que abona al problema de la inseguridad pública al generar condiciones propicias para su florecimiento; significa ocultar la corrupción e incompetencia de las autoridades que son un verdadero lastre; significa que se prestarán a la simulación escondiendo la basura bajo la alfombra.

En otras palabras, asumir el citado acuerdo sin las consabidas reservas será hacerle el caldo gordo a las autoridades que tratan de reducir el problema de la inseguridad a una cuestión de percepción, a algo meramente subjetivo. Del mismo modo, creer que la crítica a los errores del gobierno es perversa parapetándose al mismo tiempo en un falso patriotismo aduciendo a priori que se favorece la imagen de los delincuentes, es una lectura simplona y oportunista. En esta actitud han caído algunos comunicadores como el alcahuete de Carlos Marín (CM), cuya inteligencia es proporcionalmente inversa a su pedantería. La pobreza argumentativa de este personaje resulta patética porque cree que haciendo el gesto adusto y hablando golpeado, sus opiniones son la verdad revelada, acusando por el contrario una evidente pobreza intelectual y moral, dado lo superficial de sus comentarios y la actitud inveterada de adjetivar en vez de analizar las posturas de quienes piensan de modo diferente. En este tenor, CM no se midió al denostar a otros medios que de manera legítima y reflexiva se deslindaron de ese acuerdo señalando puntualmente no sólo los riesgos de uniformar la línea editorial sino la imposibilidad práctica de hacerlo sin hacer concesiones a la verdad, como si se tratara de una pugna nítida entre buenos y malos cuando en realidad estamos ante una situación compleja donde el único referente válido para la prensa independiente es el compromiso de ética profesional con la sociedad, no con el gobierno. Lo que CM debería de hacer es retomar seriamente los argumentos de sus adversarios y refutarlos con otros argumentos mejor fundamentados, en vez de soltarles toda una serie de epítetos infamantes.

Los periodistas tenemos sí la obligación de actuar con responsabilidad pero con sentido crítico, pues una cosa no se contrapone a la otra. No se trata de lavarle la cara sucia al gobierno de Felipe Calderón encubriendo sus excesos y errores, pues de hacerlo, sólo hay un paso para avalar también la criminalización de la lucha social, algo que de hecho y por desgracia ya se viene haciendo. ¿Qué clase de democracia es esta que estigmatiza las voces disidentes, que no les da espacio o las mantiene relegadas?: una democracia secuestrada por grandes intereses económicos, por la codicia de quienes como decía Oscar Wilde, “conocen el precio de todo y el valor de nada”.

Si las televisoras del duopolio quisieran de veras aportar a una mejor convivencia social, debería den revisar los contenidos de su programación, de sus prácticas codiciosas y oligopólicas, de la complicidad con cierta delincuencia permitiendo estafas como los que se dan con anuncios de productos milagrosos y de sanadores también milagrosos, más allá de la coartada de que ellos como empresas no se hacen responsables de dichos contenidos, cuando hace unos meses se desgarraban las vestiduras por la publicidad pornográfica del periódico Reforma aduciendo de que ésta promovía la trata de personas. Y qué decir del uso de la línea telefónica para sacarle dinero a la gente con puerilidades e ilusiones, sin olvidar la difusión de narcocorridos y el trato de estrellas a maleantes como “La Barbi” y otros a quienes les han dedicado extensas entrevistas en horarios privilegiados.

Para concluir, resulta oportuno comentar sobre el apoyo que el Señor Rector de la UNAM, José Narro, dio a este acuerdo, porque algunos consideran que avaló algo que debió rechazar. En principio diré que un personaje como él no puede sustraerse de apoyar este tipo de iniciativas, pero que en modo alguno realizó un apoyo incondicional, sino por el contrario, advirtió que este esfuerzo no debe servir para ocultar la dolorosa realidad que padece nuestro país, que el flagelo de la violencia no se resuelve sólo mediante medidas punitivas y menos de corte mediático, sino que es necesario rectificar el modelo social que niega oportunidades de trabajo y educación a millones de jóvenes mexicanos y envilece las relaciones sociales al promover la competencia descarnada abandonando los lazos de solidaridad y los valores que nos han dado identidad como una nación noble y trabajadora.

lunes, 21 de marzo de 2011

Ricardo Luque - Telenovelas y educación

Telenovelas y educación

César Ricardo Luque Santana

La declaración del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Alonso Lujambio en el sentido de que las telenovelas contribuyen a abatir el rezago educativo, causó estupor e indignación en muchos mexicanos, particularmente entre intelectuales, políticos, investigadores educativos y ciudadanos, quienes desaprobaron tajantemente su afirmación.

En un acto público relativo al 30 aniversario del Instituto Nacional de Educación para los adultos (INEA) realizado el pasado jueves 17 de marzo en la Ciudad de México, la SEP premió al productor de telenovelas de la empresa Televisa Juan Osorio y también entregó reconocimientos a varios medios de comunicación de radio y televisión, así como algunas empresas e instituciones públicas, supuestamente por su labor en pro de la educación en México.

Llama la atención sin embargo, que Lujambio se haya atrevido a considerar a las telenovelas mexicanas como educativas, cuando en realidad son un instrumento de enajenación que no sólo reproducen estereotipos atávicos que deberían de superarse, sino que además, sus contenidos rayan en la estulticia y en la hipocresía o doble moral, por lo que son directamente atentatorias contra lo dispuesto en el artículo tercero constitucional que insta al Estado a combatir toda forma de ignorancia, prejuicios y fanatismo, aspectos que por desgracia promueven las telenovelas.

La desfachatez de Lujambio no debería verse como un mero dislate aislado sino como un signo de la frivolidad con que las autoridades dirigen la educación en México, actitud que desde luego no es gratuita sino que corresponde a una estrategia por extirpar cualquier posibilidad de pensamiento crítico. Asimismo debe ser visto como un acto de futurismo político del mismo Lujambio quien ha manifestado públicamente sus aspiraciones por ser candidato del PAN a la presidencia de la república. En este último caso, los usos facciosos de las instituciones públicas para satisfacer proyecciones personales -que son en sí mismas insanas- se vuelven intolerables cuando se incurre en tamaño cinismo.

Ciertamente, la televisión como cualquier otra herramienta de comunicación de masas, podría ser un valioso instrumento de información objetiva, de análisis crítico y de entretenimiento inteligente y edificante para el espíritu de un pueblo; pero ocurre exactamente lo contrario, pues los medios masivos de comunicación, principalmente la televisión que es la que mayor influencia ejerce sobre la gente, actúa como un poder fáctico, centrado en favorecer sus intereses comerciales a cualquier costo, pervirtiendo las mentes de sus audiencias con programas frívolos, desinformación, actitudes políticamente tendenciosas, manipulación descarada de la opinión pública para favorecer pronunciamientos, propuestas y acciones que convienen a sus intereses o para estigmatizar y chotear a grupos y personas que los contravienen.

Sería largo y hasta superfluo describir la mediocridad, frivolidad, insolencia y estulticia que caracteriza a la televisión mexicana comercial (del duopolio Televisa – TV Azteca) las cuales promueven incesantemente una cultura tradicional e incurren constantemente en una burda manipulación política y religiosa, socavando las normas que rigen un Estado laico y plural, lo cual se puede constatar en cualquiera de sus distintos programas de entretenimiento, información y opinión, tales como noticieros, programas de “análisis” político y económico con base en un pensamiento único (neoliberal), de concursos y comedias banales, los “reality shows”, entre otros.

Destacan sin embargo por su alto impacto en la población las telenovelas, las cuales son cada vez más bobas e intrascendentes, mismas que explotan reiteradamente las mismas falsedades, como el mito de la cenicienta, el maniqueísmo, la adulteración de la realidad (como poner juicios tipo gringo), la actitud de mujeres plañideras capítulo tras capítulo, los “argumentos” pueriles, los diálogos de retrasados mentales, los culebrones, etc., etc. Resalta un tipo de telenovelas donde el fin abierto es promover la religión católica (“cada quien su santo” y “La rosa de Guadalupe”) sembrando en la mente de las personas que sólo los milagros pueden salvarlos de sus dificultades, reforzando además la falacia de poner a la Iglesia católica como depositaria de la moral, en vez de fomentar el trabajo disciplinado, la tenacidad, la solidaridad, la justicia, etc. En esencia, las tramas de las telenovelas suelen ser tan mentirosas, largas y aburridas como los informes de gobierno. Desde luego, que eso no significa que las telenovelas necesariamente deban ser así, baste recordar aquellas memorables telenovelas brasileñas como “Tieta”, “Roque Santeiro”, “Pantanal” y “Bella” que pasaron en Imevisión en los 80, las cuales tenían un contenido irreverente y subversivo a los mencionados estereotipos que inculca la televisión mexicana. Más recientemente, la serie colombiana de “El Cartel de los Sapos”, que presenta con crudeza la vida y actividad de los narcotraficantes envueltos en una infrenable y absurda violencia, donde no existen límites morales de ningún tipo, si bien se cuidan de no vincular estructuralmente a estos grupos delincuenciales con el poder económico y político que los hace posible, como lo explica con toda claridad y fundamentos Anabel Hernández en su libro “Los señores del Narco”.

Se podría seguir mencionando muchos defectos más y sus efectos nocivos de la televisión mexicana pero sería redundante. Lo cierto es que para que la televisión sea un instrumento de veras que sirva para educar a los mexicanos, se necesita regularla a través de una ley que le ponga freno como poder fáctico, y al mismo tiempo, se impulse una televisión de Estado que ofrezca alternativas a los programas de la televisión privada (en señal abierta) apoyando también para que surjan otros medios no comerciales de la sociedad civil, grupos comunitario e instituciones de educación superior.

La apología de las telenovelas como medios educativos y la negativa a reponer las asignaturas filosóficas en el bachillerato con base en el Acuerdo 488, son dos caras de la misma moneda de este insolente gobierno de derecha.

martes, 15 de marzo de 2011

Ricardo Luque - El reto de gobernar


El reto de gobernar

César Ricardo Luque Santana

Con el registro de precandidaturas ha empezado el proceso de los actores políticos para definir sus candidatos a los distintos puestos de elección popular para la renovación total de poderes en Nayarit este mes de julio, siendo el cargo para gobernador el que más atrae el interés de la ciudadanía. Sin embargo, previamente a esta etapa, los trabajos de posicionamientos de los entonces aspirantes han recorrido un largo trecho, mismo que está por definirse aunque en algunos casos no se concretan todavía los métodos para resolver quién será el candidato a gobernador (y a otros puestos). Luego vendrá la campaña electoral propiamente dicha que será muy breve, pues las reglas de elección fueron modificadas por el gobernador a través de sus incondicionales en el Congreso, no para beneficio de la ciudadanía ni de la democracia, sino presuntamente para darle ventaja al candidato de su partido el cual viene tratando de imponer.

Los contendientes reales son en esta ocasión el PRI en alianza con el PANAL y el Partido Verde, que busca conservar el poder, versus la alianza entre el PAN y el PRD que pretenden arrebatárselo. La otra alianza entre el Partido del Trabajo y Convergencia es esencialmente testimonial, tanto en relación a la gubernatura del estado de Nayarit como al resto de los cargos de elección popular, sin embargo, aunque obtengan porcentajes muy bajos, podrían causar algún impacto importante, beneficiando sin duda a la alianza encabezada por el PRI.

Hasta el momento, se ha observado al interior de las principales alianzas un tironeo hasta cierto punto normal, aunque resalta el conflicto en el PRI cuyas desavenencias han sido notorias. Como es sabido, la práctica de este partido cuyo mando es muy vertical, ha sido manejar sus conflictos intramuros o plegarse sin chistar al gobernador en turno emanado de su partido considerado como el jefe real de la organización. En otras ocasiones hemos visto al priismo acatar sin rubor las indicaciones y propuestas de Ney González aunque sean perjudiciales para la sociedad, aduciendo eufemísticamente como “disciplina” partidaria lo que es un claro acto de sumisión. En la alianza PAN-PRD por su parte, la pugna entre Martha Elena García y Guadalupe Acosta Naranjo ha sido más intensa que tensa, pues ambos han sido cuidadosos al referirse uno al otro, mientras que sus seguidores son los que han actuado con más pasión. El riesgo de ruptura entre ambos no parece ser una amenaza significativa pero deberán cuidar que el proceso para definir esta candidatura sea transparente y legal.

Creo que la alternancia en el poder es necesaria y urgente, pues la gestión de Ney González ha sido irresponsable y desastrosa, aunque se pretenda maquillar la realidad mediante una profusa propaganda. El endeudamiento excesivo en el que incurrió solapado por una mayoría de diputados pusilánimes, ha dañado el presupuesto por varios sexenios, situación de por sí delicada ya que las necesidades del estado son muchas y el recurso financiero será muy limitado. Este es en sí uno de los puntos más finos que nos permiten afirmar que el próximo gobierno será un verdadero reto, dando por descontado que las esperanzas de rehacer las cosas de manera auténtica sólo puede venir de la alianza PAN-PRD, la cual debe desembocar (sea quien sea su candidato) en una coalición de gobierno, pues la continuidad del PRI en el poder sólo agravaría las cosas. En este sentido no sólo se tendrá que hacer un gobierno austero sino se deberá tener una capacidad de gestión para atraer apoyos del gobierno federal y para estimular la inversión privada, lo que a su vez implica restaurar la seguridad pública actualmente inexistente porque tanto el crimen organizado como el ocasional han rebasado completamente a las autoridades. Sanear de veras las policías y el poder judicial en su conjunto es un deber imprescindible e impostergable, pues es aquí donde se nota más el Estado fallido, pero sin duda este problema va más allá de ello.

Desde luego que el problema de la inseguridad no es un hecho aislado sino que tiene muchas aristas que rebasan el ámbito de lo local. Pero la responsabilidad de las autoridades locales no las exime del problema, el cual tampoco se reduce a más policías y leyes más duras, sino que hay que ofrecer a la población, en particular a los jóvenes, alternativas de educación y empleo, entre otros rubros.

Ahora bien, tomando en cuenta las actividades de los foros de la “Alianza Paz y Trabajo” (PAN-PRD) y las primeras actividades de los precandidatos, queda claro que Guadalupe Acosta Naranjo es quien tiene más empaque para asumir el reto de gobernar. Su trayectoria política, su experiencia, sus buenas relaciones con muchos actores políticos de diversas expresiones y sus contactos con gobiernos panistas y perredistas, además de su carisma, capacidad negociadora y de toma de decisiones, lo convierten en la persona más idónea para gobernar Nayarit.

Hasta el momento, el único precandidato que ha planteado una agenda de trabajo y propuestas claras y viables para gobernar en las deplorables condiciones que los priistas van a dejar la administración pública, ha sido Guadalupe Acosta Naranjo, no sólo dentro de la Alianza PAN-PRD, sino en general. Esto último no sólo en el plano del discurso donde por cierto supera con creces a cualquiera de sus adversarios internos y externos, sino en los hechos como lo demuestra sus recientes gestiones para apoyar a los productores del campo nayaritas y a diversos ayuntamientos de diversos partidos políticos

domingo, 6 de marzo de 2011

Ricardo Luque - La dinastía de Gilberto Flores Muñoz en Nayarit

La dinastía de Gilberto Flores Muñoz en Nayarit

César Ricardo Luque Santana

El día lunes 28 de febrero del presente año, se celebró en el auditorio de la Unidad Académica de Medicina de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) un importante evento político y cultural que consistió en tres actividades: se presentó formalmente el “Patronato Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo Albiñana”, se homenajeó al Dr. Gilberto Flores Izquierdo y se exhibió un documental llamado: “Nayarit, granero de la república”.

En cuanto al primero, se trata de una organización de corte cultural que entre sus actividades de promoción de la cultura de los nayaritas ofrece algunas becas a estudiantes de las distintas carreras de la UAN. En segundo lugar, el sentido del homenaje al hijo del ex gobernador de Nayarit de hace siete décadas, el Dr. Gilberto Flores Izquierdo (GFI), un destacado científico mexicano que ha obtenido grandes logros académicos y científicos así como una no menos brillante carrera como funcionario público, es conseguir un reconocimiento por parte de las autoridades y pueblo de Nayarit como si fuera nativo de nuestra entidad. Y por último, el documental de una hora de duración “Nayarit, granero de la república”, que narra principalmente la vida y obra de don Gilberto Flores Muñoz (GFM), a quien consideran como el hombre que modernizó a Nayarit y le dio prosperidad, a partir de lo cual, su nieto, Gilberto Flores Alavez (GFA), reivindica su legado político y social asumiéndose como su sucesor. También se toca la vida intelectual y artística de la señora Asunción Izquierdo (AI), esposa de GFM, exaltando su trayectoria artística como pintora y escritora. De hecho, la intención del documental parece ser posicionar políticamente a GFA sustentándose en la obra de su abuelo, no sólo como gobernador de Nayarit (1946-1951), sino también como Secretario de Agricultura y Ganadería (1952-1958), entre otros cargos importantes.

Luego de la bienvenida a nombre del Rector Juan López representado por el Secretario de Docencia, el Maestro Ignacio Peña, el Licenciado Fernando González Díaz, ex secretario de gobierno en el sexenio de Antonio Echevarría y presidente del mencionado Patronato, presentó los objetivos del mismo que son –dijo- rescatar la obra política y social de Gilberto Flores Muñoz y la obra cultural de Asunción Izquierdo, para enseguida dar a conocer el currículo extraordinario del homenajeado, el Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, solicitando a la UAN a través de su Consejo Universitario, le otorguen el Doctorado Honoris Causa; al Congreso del Estado le reconozca la ciudadanía nayarita; y al Ayuntamiento de Compostela lo declare hijo predilecto. Asimismo, se pretende que un nuevo hospital que habrá en Compostela, lleve su nombre. Además de lo dicho por Fernando González respecto a los méritos de GFI, en el documental, en la parte que le corresponde a la vida y obra del Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, llama la atención que no obstante que desde su infancia se vio rodeado de gente de poder, presidentes de la república, secretarios de Estado, etc., sus padres decidieron alejarlo de la carrera política y fue así como se orientó a la ciencia desde la medicina, habiendo realizado 12 posgrados, la mayoría en el extranjero, fue el primero en hacer trasplantes de órganos en México (riñón, aorta y carótida) siendo un pionero en este rubro en Latinoamérica, inventor de la fistula arteriovenosa para hemodiálisis, fundó más de un millar de clínicas rurales, hospitales de zona del IMSS, etc., fue reconocido en Inglaterra en una ocasión como médico del año, fundó el posgrado de angiología IMSS/UNAM, entre otras muchas actividades destacadas. Cuenta el documental que su mamá, la señora Asunción Izquierdo, le decía que la principal herencia que recibiría de sus padres sería “amueblarle bien la cabeza”, es decir, dejarle una excelente educación.

En cuanto al mencionado documental en sí, decía que en parte versa sobre la dinastía de los Flores, dedicándole un segmento a cada uno de ellos (incluida AI), al mismo tiempo que se ofrece un análisis político y se plantean asimismo varias tesis políticas, todas ellas de GFA. La estructura del documental es un diálogo entre él y su señora madre, la señora Alicia Alavez Leyva Alemán, con la voz en off mismo que se acompañan de imágenes y fotografías alusivas a los temas que se están comentando. Dicho diálogo es terciado brevemente –casi al final del documental- por el Dr. Gilberto Flores Izquierdo, cuya intervención es relativa a la situación actual de las finanzas del gobierno de Nayarit, diciendo que el endeudamiento excesivo en el que ha incurrido no sólo han hipotecado el futuro de Nayarit porque el presupuesto ya se ha comprometido de antemano, sino que los pocos recursos existentes para operar las necesidades del estado provocan una situación que impide su desarrollo integral y también conducen a la ingobernabilidad que a su juicio es ya evidente. Este análisis se basa no sólo en datos objetivos sino en su propia experiencia como administrador por largo tiempo en el IMSS, donde llegó a manejar un presupuesto diez veces mayor que el de Nayarit. Remató diciendo que Nayarit ocupa el tercer lugar en endeudamiento con la banca comercial. Coincidió con su hijo que el desarrollo se debe de sustentar más en la atracción de inversión privada y en la buena relación con el gobierno federal.

El documental comienza desde luego con don Gilberto Flores Muñoz, destacando su labor como gobernador de Nayarit y luego como funcionario público federal, mostrando en ambos casos lo exitoso de su desempeño, es decir, demostrando con datos objetivos sus logros en bien de la comunidad. Desde luego, ligado a él, se abordó asimismo la figura de su esposa Asunción Izquierdo, pintora, escritora y periodista de altos vuelos que brilló con luz propia, quien le exigía a su marido -según el testimonio del documental- construir en cada gran obra una escuela y un hospital. A propósito de la obra de AI, Ramón Castellón Valera, artista compostelense, más tarde comentó brevemente dos novelas de la Señora Asunción Izquierdo (firmadas con seudónimo) cuyos temas son alusivos a la historia de Nayarit. Asimismo, el documental refiere que la obra escrita de AI ha dado lugar a algunas tesis de grado y posgrado en la UNAM, sin desmerecer desde luego su trabajo como pintora surrealista y ecologista que es como la reconoce el INBA. Volviendo a la labor de Gilberto Flores Muñoz, entre sus muchos logros, se destaca su gestión como Secretario de Agricultura y Ganadería donde se alcanzaron cifras récord en la producción de diversos bienes, convirtiendo a Nayarit en su momento, en el granero del país, nombre que como se dijo al principio, se le dio al multimencionado documental.

Continuando con el contenido del documental, el eje central que lo cruza todo, está dedicado al pensamiento y proyecto político de Gilberto Flores Alavez, donde sin abandonar nunca la estructura de una charla entre él y su señora madre, hace un análisis de la situación actual económica, política y social de Nayarit. Entre sus diversas aseveraciones, lamenta que en varias décadas medio millón de paisanos hayan tenido que emigrar a los Estados Unidos ante la falta de oportunidades en su propia tierra, criticó la política de turismo en Bahía de Banderas y alertó que mediante el proyecto de “El Capomo” auspiciado por FONATUR en el cual se invertirán 10 mil millones de dólares en un plazo de 10 diez años, se pretende segmentar nuevamente a Compostela con otro municipio que se llamaría “Bahía de Jaltemba”. Esta nueva segmentación de Compostela –dijo- significaría un duro golpe a su economía. Criticó también que haya gobernantes que pretenden engañar a sus ciudadanos mediante la propaganda, entre otras tesis que reflejan principalmente su filosofía política- Asimismo, hizo acto de fe priista y criticó la alianza entre el PRD y el PAN, no tanto por sus disímbolas ideologías, sino por el hecho de sólo buscar el poder por sí mismo, lo cual por cierto le calza también a la alianza del PRI con el PANAL y el Partido Verde, quienes sólo se alían evidentemente por conservar el poder, pues éste último es sólo un membrete de sinvergüenzas.

No se eludió hablar del asesinato de Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo (donde por cierto en Wikipedia se sigue señalando a GFA como el culpable), el cual le endosaron en principio al nieto Gilberto Flores Alavez, quien fue exonerado luego de que rigurosos estudios científicos demostraran su inocencia modificando la verdad jurídica, presumiéndose en consecuencia que se trató de un crimen de Estado. Comento aquí, que tuve la oportunidad de leer -a mediados de los años 80- la investigación periodística de Vicente Leñero que plasmó en su libro “Doble asesinato”, en el cual, al principio de su narración, todo parecía apuntar a la culpabilidad de Gilberto Flores Alavez, pero en la medida en que se iba profundizando en el caso, dicha culpabilidad se desvanecía hasta que quedaba claro que él no había tenido nada que ver con el crimen, sembrando la idea de que se trató de un crimen de Estado alrededor del problema que por entonces había con los ingenios azucareros del país donde se generó un conflicto con sus propietarios que desembocaría en una nacionalización de los mismos. GFM era en ese entonces el responsable por parte del gobierno federal de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera. Continuando con el libro de Leñero, recuerdo una foto donde el entonces joven Gilberto Flores Alavez estaba en un restaurantito o cafetería dentro de la cárcel, un pequeño negocio que puso para promover la lectura y otras actividades culturales.

Ya para terminar, es importante señalar que en el presídium estuvieron acompañando al Doctor Gilberto Flores Izquierdo, su esposa Alicia Alavez y su hijo Gilberto Flores Alavez quien antes de la clausura también hizo uso de la palabra; el periodista Guillermo Aguirre, quien comentó el documental; el escritor y poeta compostelense Ramón Castellón Valera; la promotora cultural María José Cuevas (hija del reconocido pintor mexicano José Luis Cuevas); y el Director de Medios Digitales del Centro de Estudios Cinematográficos de la Ciudad de México, Manuel Alcalá. Todos ellos intervinieron en el evento con una alocución. También participó el periodista de APROCON Antonio Siordia Carrasco, vicepresidente del Patronato. El público por su parte, casi llenó el auditorio, aunque por la larga duración del evento (3 horas) se fueron saliendo poco a poco, principalmente los estudiantes de medicina que habían acudido, ya que tenía que entrar a clases o tomar su camión a casa. El evento empezó un poco después de las 6 de la tarde y terminó 10 minutos después de las 9 de la noche.