Ministerio de la Verdad
César Ricardo Luque Santana
El reciente acuerdo entre el gobierno federal, algunas organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación para “moderar” el manejo de la noticia en torno a las actividades del crimen organizado en México, ha despertado fuertes suspicacias en diversos actores de la vida política nacional y ha llevado algunos medios y periodistas independientes a deslindarse del mismo por los riesgos de autocensura que entraña y de colaboracionismo con sectores conservadores que impulsan la línea de un pensamiento único.
Esta postura basada en una reserva crítica hacia las intenciones que pueda abrigar esa iniciativa de cara a las elecciones presidenciales del 2012, no impide reconocer algunos rasgos positivos de ella, pero en modo alguno son suficientes para uniformar criterios editoriales porque en sí mismos son sólo abstracciones, además de que sugieren una petición de principio, a saber, avalar la estrategia del gobierno federal hacia el narcotráfico y otras actividades ilícitas del crimen organizado sin reparar en la ineptitud, demagogia, historial de impunidad y corrupción atávica de las instituciones encargadas de encarar esta problemática.
Ahora bien, antes de cuestionar los riesgos que entraña la iniciativa del gobierno y sus aliados mediáticos, es menester retomar las propuestas vertidas en ésta para luego examinar las condiciones de posibilidad de las mismas, así como las consecuencias que puede acarrear, bajo el supuesto de que puede haber intereses ajenos a las intenciones manifiestas y que plegarse a la versión oficial pueden ser en el menor de los casos una actitud de ingenuidad y en el peor de ellos una concesión altamente perniciosa para la frágil democracia mexicana.
Algunas de las propuestas son: no servir de instrumento del crimen organizado; no victimizar o hacer héroes a los delincuentes; presentar la información en forma objetiva sin descuidar el contexto; no prejuzgar, ni propalar rumores ni tampoco interferir en las acciones de lo autoridades contra los delincuentes; actuar con responsabilidad ponderando las implicaciones y consecuencias de lo que se publica; entre otras. En sí mismas, parecen criterios plausibles, pero aun así, resulta problemático uniformar el criterio editorial pues aparte de lo ya dicho respecto a los antecedentes de las autoridades o más bien por eso mismo, la versión oficial no suele ser confiable por ser ambigua, opaca y dudosa.
Por otro lado, es sospechosa asimismo la intención de algunos de los principales promotores de esta iniciativa porque carecen de autoridad moral, particularmente las televisoras comerciales que actúan descaradamente como poderes facticos ejerciendo un periodismo oficioso, privilegiando un pensamiento único mediante la monopolización de la palabra, actuando en forma tendenciosa manipulando información, estigmatizando a actores políticos non gratos a sus intereses, evadiendo impuestos, enajenando a la población, etc.
Asimismo, este acuerdo encubre el otro rostro de la criminalidad: la corrupción gubernamental y los delitos de cuello blanco. En este sentido, se estaría echando una cortina de humo sobre la complicidad de encumbrados políticos y empresarios con el crimen organizado, pues no se explica uno cómo los narcotraficantes insertan éstos miles de millones de dólares en la economía formal si no es con el contubernio de quienes detentan el poder político y económico.
Hacer omisión de estas cuestiones significaría renunciar al ejercicio del pensamiento crítico incurriendo en una autocensura y en una visión maniquea de la realidad de suyo inadmisible. Significa no cuestionar la errónea estrategia del gobierno federal cuyos resultados indican claramente que ha salido peor el remedio que la enfermedad; significa no criticar el modelo neoliberal que abona al problema de la inseguridad pública al generar condiciones propicias para su florecimiento; significa ocultar la corrupción e incompetencia de las autoridades que son un verdadero lastre; significa que se prestarán a la simulación escondiendo la basura bajo la alfombra.
En otras palabras, asumir el citado acuerdo sin las consabidas reservas será hacerle el caldo gordo a las autoridades que tratan de reducir el problema de la inseguridad a una cuestión de percepción, a algo meramente subjetivo. Del mismo modo, creer que la crítica a los errores del gobierno es perversa parapetándose al mismo tiempo en un falso patriotismo aduciendo a priori que se favorece la imagen de los delincuentes, es una lectura simplona y oportunista. En esta actitud han caído algunos comunicadores como el alcahuete de Carlos Marín (CM), cuya inteligencia es proporcionalmente inversa a su pedantería. La pobreza argumentativa de este personaje resulta patética porque cree que haciendo el gesto adusto y hablando golpeado, sus opiniones son la verdad revelada, acusando por el contrario una evidente pobreza intelectual y moral, dado lo superficial de sus comentarios y la actitud inveterada de adjetivar en vez de analizar las posturas de quienes piensan de modo diferente. En este tenor, CM no se midió al denostar a otros medios que de manera legítima y reflexiva se deslindaron de ese acuerdo señalando puntualmente no sólo los riesgos de uniformar la línea editorial sino la imposibilidad práctica de hacerlo sin hacer concesiones a la verdad, como si se tratara de una pugna nítida entre buenos y malos cuando en realidad estamos ante una situación compleja donde el único referente válido para la prensa independiente es el compromiso de ética profesional con la sociedad, no con el gobierno. Lo que CM debería de hacer es retomar seriamente los argumentos de sus adversarios y refutarlos con otros argumentos mejor fundamentados, en vez de soltarles toda una serie de epítetos infamantes.
Los periodistas tenemos sí la obligación de actuar con responsabilidad pero con sentido crítico, pues una cosa no se contrapone a la otra. No se trata de lavarle la cara sucia al gobierno de Felipe Calderón encubriendo sus excesos y errores, pues de hacerlo, sólo hay un paso para avalar también la criminalización de la lucha social, algo que de hecho y por desgracia ya se viene haciendo. ¿Qué clase de democracia es esta que estigmatiza las voces disidentes, que no les da espacio o las mantiene relegadas?: una democracia secuestrada por grandes intereses económicos, por la codicia de quienes como decía Oscar Wilde, “conocen el precio de todo y el valor de nada”.
Si las televisoras del duopolio quisieran de veras aportar a una mejor convivencia social, debería den revisar los contenidos de su programación, de sus prácticas codiciosas y oligopólicas, de la complicidad con cierta delincuencia permitiendo estafas como los que se dan con anuncios de productos milagrosos y de sanadores también milagrosos, más allá de la coartada de que ellos como empresas no se hacen responsables de dichos contenidos, cuando hace unos meses se desgarraban las vestiduras por la publicidad pornográfica del periódico Reforma aduciendo de que ésta promovía la trata de personas. Y qué decir del uso de la línea telefónica para sacarle dinero a la gente con puerilidades e ilusiones, sin olvidar la difusión de narcocorridos y el trato de estrellas a maleantes como “La Barbi” y otros a quienes les han dedicado extensas entrevistas en horarios privilegiados.
Para concluir, resulta oportuno comentar sobre el apoyo que el Señor Rector de la UNAM, José Narro, dio a este acuerdo, porque algunos consideran que avaló algo que debió rechazar. En principio diré que un personaje como él no puede sustraerse de apoyar este tipo de iniciativas, pero que en modo alguno realizó un apoyo incondicional, sino por el contrario, advirtió que este esfuerzo no debe servir para ocultar la dolorosa realidad que padece nuestro país, que el flagelo de la violencia no se resuelve sólo mediante medidas punitivas y menos de corte mediático, sino que es necesario rectificar el modelo social que niega oportunidades de trabajo y educación a millones de jóvenes mexicanos y envilece las relaciones sociales al promover la competencia descarnada abandonando los lazos de solidaridad y los valores que nos han dado identidad como una nación noble y trabajadora.
Este blog pretende ser una comunidad de aprendizaje sobre tópicos filosóficos y políticos, abiertos a cualquier persona que se interese por participar en los temas que aquí se exponen mediante comentarios críticos anotados al final del artículo del momento o enviándolos por email. Asimismo, todos mis escritos pueden ser reproducidos libremente en otros medios impresos o digitales conservando mi autoría.
martes, 29 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
Ricardo Luque - Telenovelas y educación
Telenovelas y educación
César Ricardo Luque Santana
La declaración del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Alonso Lujambio en el sentido de que las telenovelas contribuyen a abatir el rezago educativo, causó estupor e indignación en muchos mexicanos, particularmente entre intelectuales, políticos, investigadores educativos y ciudadanos, quienes desaprobaron tajantemente su afirmación.
En un acto público relativo al 30 aniversario del Instituto Nacional de Educación para los adultos (INEA) realizado el pasado jueves 17 de marzo en la Ciudad de México, la SEP premió al productor de telenovelas de la empresa Televisa Juan Osorio y también entregó reconocimientos a varios medios de comunicación de radio y televisión, así como algunas empresas e instituciones públicas, supuestamente por su labor en pro de la educación en México.
Llama la atención sin embargo, que Lujambio se haya atrevido a considerar a las telenovelas mexicanas como educativas, cuando en realidad son un instrumento de enajenación que no sólo reproducen estereotipos atávicos que deberían de superarse, sino que además, sus contenidos rayan en la estulticia y en la hipocresía o doble moral, por lo que son directamente atentatorias contra lo dispuesto en el artículo tercero constitucional que insta al Estado a combatir toda forma de ignorancia, prejuicios y fanatismo, aspectos que por desgracia promueven las telenovelas.
La desfachatez de Lujambio no debería verse como un mero dislate aislado sino como un signo de la frivolidad con que las autoridades dirigen la educación en México, actitud que desde luego no es gratuita sino que corresponde a una estrategia por extirpar cualquier posibilidad de pensamiento crítico. Asimismo debe ser visto como un acto de futurismo político del mismo Lujambio quien ha manifestado públicamente sus aspiraciones por ser candidato del PAN a la presidencia de la república. En este último caso, los usos facciosos de las instituciones públicas para satisfacer proyecciones personales -que son en sí mismas insanas- se vuelven intolerables cuando se incurre en tamaño cinismo.
Ciertamente, la televisión como cualquier otra herramienta de comunicación de masas, podría ser un valioso instrumento de información objetiva, de análisis crítico y de entretenimiento inteligente y edificante para el espíritu de un pueblo; pero ocurre exactamente lo contrario, pues los medios masivos de comunicación, principalmente la televisión que es la que mayor influencia ejerce sobre la gente, actúa como un poder fáctico, centrado en favorecer sus intereses comerciales a cualquier costo, pervirtiendo las mentes de sus audiencias con programas frívolos, desinformación, actitudes políticamente tendenciosas, manipulación descarada de la opinión pública para favorecer pronunciamientos, propuestas y acciones que convienen a sus intereses o para estigmatizar y chotear a grupos y personas que los contravienen.
Sería largo y hasta superfluo describir la mediocridad, frivolidad, insolencia y estulticia que caracteriza a la televisión mexicana comercial (del duopolio Televisa – TV Azteca) las cuales promueven incesantemente una cultura tradicional e incurren constantemente en una burda manipulación política y religiosa, socavando las normas que rigen un Estado laico y plural, lo cual se puede constatar en cualquiera de sus distintos programas de entretenimiento, información y opinión, tales como noticieros, programas de “análisis” político y económico con base en un pensamiento único (neoliberal), de concursos y comedias banales, los “reality shows”, entre otros.
Destacan sin embargo por su alto impacto en la población las telenovelas, las cuales son cada vez más bobas e intrascendentes, mismas que explotan reiteradamente las mismas falsedades, como el mito de la cenicienta, el maniqueísmo, la adulteración de la realidad (como poner juicios tipo gringo), la actitud de mujeres plañideras capítulo tras capítulo, los “argumentos” pueriles, los diálogos de retrasados mentales, los culebrones, etc., etc. Resalta un tipo de telenovelas donde el fin abierto es promover la religión católica (“cada quien su santo” y “La rosa de Guadalupe”) sembrando en la mente de las personas que sólo los milagros pueden salvarlos de sus dificultades, reforzando además la falacia de poner a la Iglesia católica como depositaria de la moral, en vez de fomentar el trabajo disciplinado, la tenacidad, la solidaridad, la justicia, etc. En esencia, las tramas de las telenovelas suelen ser tan mentirosas, largas y aburridas como los informes de gobierno. Desde luego, que eso no significa que las telenovelas necesariamente deban ser así, baste recordar aquellas memorables telenovelas brasileñas como “Tieta”, “Roque Santeiro”, “Pantanal” y “Bella” que pasaron en Imevisión en los 80, las cuales tenían un contenido irreverente y subversivo a los mencionados estereotipos que inculca la televisión mexicana. Más recientemente, la serie colombiana de “El Cartel de los Sapos”, que presenta con crudeza la vida y actividad de los narcotraficantes envueltos en una infrenable y absurda violencia, donde no existen límites morales de ningún tipo, si bien se cuidan de no vincular estructuralmente a estos grupos delincuenciales con el poder económico y político que los hace posible, como lo explica con toda claridad y fundamentos Anabel Hernández en su libro “Los señores del Narco”.
Se podría seguir mencionando muchos defectos más y sus efectos nocivos de la televisión mexicana pero sería redundante. Lo cierto es que para que la televisión sea un instrumento de veras que sirva para educar a los mexicanos, se necesita regularla a través de una ley que le ponga freno como poder fáctico, y al mismo tiempo, se impulse una televisión de Estado que ofrezca alternativas a los programas de la televisión privada (en señal abierta) apoyando también para que surjan otros medios no comerciales de la sociedad civil, grupos comunitario e instituciones de educación superior.
La apología de las telenovelas como medios educativos y la negativa a reponer las asignaturas filosóficas en el bachillerato con base en el Acuerdo 488, son dos caras de la misma moneda de este insolente gobierno de derecha.
César Ricardo Luque Santana
La declaración del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Alonso Lujambio en el sentido de que las telenovelas contribuyen a abatir el rezago educativo, causó estupor e indignación en muchos mexicanos, particularmente entre intelectuales, políticos, investigadores educativos y ciudadanos, quienes desaprobaron tajantemente su afirmación.
En un acto público relativo al 30 aniversario del Instituto Nacional de Educación para los adultos (INEA) realizado el pasado jueves 17 de marzo en la Ciudad de México, la SEP premió al productor de telenovelas de la empresa Televisa Juan Osorio y también entregó reconocimientos a varios medios de comunicación de radio y televisión, así como algunas empresas e instituciones públicas, supuestamente por su labor en pro de la educación en México.
Llama la atención sin embargo, que Lujambio se haya atrevido a considerar a las telenovelas mexicanas como educativas, cuando en realidad son un instrumento de enajenación que no sólo reproducen estereotipos atávicos que deberían de superarse, sino que además, sus contenidos rayan en la estulticia y en la hipocresía o doble moral, por lo que son directamente atentatorias contra lo dispuesto en el artículo tercero constitucional que insta al Estado a combatir toda forma de ignorancia, prejuicios y fanatismo, aspectos que por desgracia promueven las telenovelas.
La desfachatez de Lujambio no debería verse como un mero dislate aislado sino como un signo de la frivolidad con que las autoridades dirigen la educación en México, actitud que desde luego no es gratuita sino que corresponde a una estrategia por extirpar cualquier posibilidad de pensamiento crítico. Asimismo debe ser visto como un acto de futurismo político del mismo Lujambio quien ha manifestado públicamente sus aspiraciones por ser candidato del PAN a la presidencia de la república. En este último caso, los usos facciosos de las instituciones públicas para satisfacer proyecciones personales -que son en sí mismas insanas- se vuelven intolerables cuando se incurre en tamaño cinismo.
Ciertamente, la televisión como cualquier otra herramienta de comunicación de masas, podría ser un valioso instrumento de información objetiva, de análisis crítico y de entretenimiento inteligente y edificante para el espíritu de un pueblo; pero ocurre exactamente lo contrario, pues los medios masivos de comunicación, principalmente la televisión que es la que mayor influencia ejerce sobre la gente, actúa como un poder fáctico, centrado en favorecer sus intereses comerciales a cualquier costo, pervirtiendo las mentes de sus audiencias con programas frívolos, desinformación, actitudes políticamente tendenciosas, manipulación descarada de la opinión pública para favorecer pronunciamientos, propuestas y acciones que convienen a sus intereses o para estigmatizar y chotear a grupos y personas que los contravienen.
Sería largo y hasta superfluo describir la mediocridad, frivolidad, insolencia y estulticia que caracteriza a la televisión mexicana comercial (del duopolio Televisa – TV Azteca) las cuales promueven incesantemente una cultura tradicional e incurren constantemente en una burda manipulación política y religiosa, socavando las normas que rigen un Estado laico y plural, lo cual se puede constatar en cualquiera de sus distintos programas de entretenimiento, información y opinión, tales como noticieros, programas de “análisis” político y económico con base en un pensamiento único (neoliberal), de concursos y comedias banales, los “reality shows”, entre otros.
Destacan sin embargo por su alto impacto en la población las telenovelas, las cuales son cada vez más bobas e intrascendentes, mismas que explotan reiteradamente las mismas falsedades, como el mito de la cenicienta, el maniqueísmo, la adulteración de la realidad (como poner juicios tipo gringo), la actitud de mujeres plañideras capítulo tras capítulo, los “argumentos” pueriles, los diálogos de retrasados mentales, los culebrones, etc., etc. Resalta un tipo de telenovelas donde el fin abierto es promover la religión católica (“cada quien su santo” y “La rosa de Guadalupe”) sembrando en la mente de las personas que sólo los milagros pueden salvarlos de sus dificultades, reforzando además la falacia de poner a la Iglesia católica como depositaria de la moral, en vez de fomentar el trabajo disciplinado, la tenacidad, la solidaridad, la justicia, etc. En esencia, las tramas de las telenovelas suelen ser tan mentirosas, largas y aburridas como los informes de gobierno. Desde luego, que eso no significa que las telenovelas necesariamente deban ser así, baste recordar aquellas memorables telenovelas brasileñas como “Tieta”, “Roque Santeiro”, “Pantanal” y “Bella” que pasaron en Imevisión en los 80, las cuales tenían un contenido irreverente y subversivo a los mencionados estereotipos que inculca la televisión mexicana. Más recientemente, la serie colombiana de “El Cartel de los Sapos”, que presenta con crudeza la vida y actividad de los narcotraficantes envueltos en una infrenable y absurda violencia, donde no existen límites morales de ningún tipo, si bien se cuidan de no vincular estructuralmente a estos grupos delincuenciales con el poder económico y político que los hace posible, como lo explica con toda claridad y fundamentos Anabel Hernández en su libro “Los señores del Narco”.
Se podría seguir mencionando muchos defectos más y sus efectos nocivos de la televisión mexicana pero sería redundante. Lo cierto es que para que la televisión sea un instrumento de veras que sirva para educar a los mexicanos, se necesita regularla a través de una ley que le ponga freno como poder fáctico, y al mismo tiempo, se impulse una televisión de Estado que ofrezca alternativas a los programas de la televisión privada (en señal abierta) apoyando también para que surjan otros medios no comerciales de la sociedad civil, grupos comunitario e instituciones de educación superior.
La apología de las telenovelas como medios educativos y la negativa a reponer las asignaturas filosóficas en el bachillerato con base en el Acuerdo 488, son dos caras de la misma moneda de este insolente gobierno de derecha.
martes, 15 de marzo de 2011
Ricardo Luque - El reto de gobernar

El reto de gobernar
César Ricardo Luque Santana
Con el registro de precandidaturas ha empezado el proceso de los actores políticos para definir sus candidatos a los distintos puestos de elección popular para la renovación total de poderes en Nayarit este mes de julio, siendo el cargo para gobernador el que más atrae el interés de la ciudadanía. Sin embargo, previamente a esta etapa, los trabajos de posicionamientos de los entonces aspirantes han recorrido un largo trecho, mismo que está por definirse aunque en algunos casos no se concretan todavía los métodos para resolver quién será el candidato a gobernador (y a otros puestos). Luego vendrá la campaña electoral propiamente dicha que será muy breve, pues las reglas de elección fueron modificadas por el gobernador a través de sus incondicionales en el Congreso, no para beneficio de la ciudadanía ni de la democracia, sino presuntamente para darle ventaja al candidato de su partido el cual viene tratando de imponer.
Los contendientes reales son en esta ocasión el PRI en alianza con el PANAL y el Partido Verde, que busca conservar el poder, versus la alianza entre el PAN y el PRD que pretenden arrebatárselo. La otra alianza entre el Partido del Trabajo y Convergencia es esencialmente testimonial, tanto en relación a la gubernatura del estado de Nayarit como al resto de los cargos de elección popular, sin embargo, aunque obtengan porcentajes muy bajos, podrían causar algún impacto importante, beneficiando sin duda a la alianza encabezada por el PRI.
Hasta el momento, se ha observado al interior de las principales alianzas un tironeo hasta cierto punto normal, aunque resalta el conflicto en el PRI cuyas desavenencias han sido notorias. Como es sabido, la práctica de este partido cuyo mando es muy vertical, ha sido manejar sus conflictos intramuros o plegarse sin chistar al gobernador en turno emanado de su partido considerado como el jefe real de la organización. En otras ocasiones hemos visto al priismo acatar sin rubor las indicaciones y propuestas de Ney González aunque sean perjudiciales para la sociedad, aduciendo eufemísticamente como “disciplina” partidaria lo que es un claro acto de sumisión. En la alianza PAN-PRD por su parte, la pugna entre Martha Elena García y Guadalupe Acosta Naranjo ha sido más intensa que tensa, pues ambos han sido cuidadosos al referirse uno al otro, mientras que sus seguidores son los que han actuado con más pasión. El riesgo de ruptura entre ambos no parece ser una amenaza significativa pero deberán cuidar que el proceso para definir esta candidatura sea transparente y legal.
Creo que la alternancia en el poder es necesaria y urgente, pues la gestión de Ney González ha sido irresponsable y desastrosa, aunque se pretenda maquillar la realidad mediante una profusa propaganda. El endeudamiento excesivo en el que incurrió solapado por una mayoría de diputados pusilánimes, ha dañado el presupuesto por varios sexenios, situación de por sí delicada ya que las necesidades del estado son muchas y el recurso financiero será muy limitado. Este es en sí uno de los puntos más finos que nos permiten afirmar que el próximo gobierno será un verdadero reto, dando por descontado que las esperanzas de rehacer las cosas de manera auténtica sólo puede venir de la alianza PAN-PRD, la cual debe desembocar (sea quien sea su candidato) en una coalición de gobierno, pues la continuidad del PRI en el poder sólo agravaría las cosas. En este sentido no sólo se tendrá que hacer un gobierno austero sino se deberá tener una capacidad de gestión para atraer apoyos del gobierno federal y para estimular la inversión privada, lo que a su vez implica restaurar la seguridad pública actualmente inexistente porque tanto el crimen organizado como el ocasional han rebasado completamente a las autoridades. Sanear de veras las policías y el poder judicial en su conjunto es un deber imprescindible e impostergable, pues es aquí donde se nota más el Estado fallido, pero sin duda este problema va más allá de ello.
Desde luego que el problema de la inseguridad no es un hecho aislado sino que tiene muchas aristas que rebasan el ámbito de lo local. Pero la responsabilidad de las autoridades locales no las exime del problema, el cual tampoco se reduce a más policías y leyes más duras, sino que hay que ofrecer a la población, en particular a los jóvenes, alternativas de educación y empleo, entre otros rubros.
Ahora bien, tomando en cuenta las actividades de los foros de la “Alianza Paz y Trabajo” (PAN-PRD) y las primeras actividades de los precandidatos, queda claro que Guadalupe Acosta Naranjo es quien tiene más empaque para asumir el reto de gobernar. Su trayectoria política, su experiencia, sus buenas relaciones con muchos actores políticos de diversas expresiones y sus contactos con gobiernos panistas y perredistas, además de su carisma, capacidad negociadora y de toma de decisiones, lo convierten en la persona más idónea para gobernar Nayarit.
Hasta el momento, el único precandidato que ha planteado una agenda de trabajo y propuestas claras y viables para gobernar en las deplorables condiciones que los priistas van a dejar la administración pública, ha sido Guadalupe Acosta Naranjo, no sólo dentro de la Alianza PAN-PRD, sino en general. Esto último no sólo en el plano del discurso donde por cierto supera con creces a cualquiera de sus adversarios internos y externos, sino en los hechos como lo demuestra sus recientes gestiones para apoyar a los productores del campo nayaritas y a diversos ayuntamientos de diversos partidos políticos
domingo, 6 de marzo de 2011
Ricardo Luque - La dinastía de Gilberto Flores Muñoz en Nayarit
La dinastía de Gilberto Flores Muñoz en Nayarit
César Ricardo Luque Santana
El día lunes 28 de febrero del presente año, se celebró en el auditorio de la Unidad Académica de Medicina de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) un importante evento político y cultural que consistió en tres actividades: se presentó formalmente el “Patronato Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo Albiñana”, se homenajeó al Dr. Gilberto Flores Izquierdo y se exhibió un documental llamado: “Nayarit, granero de la república”.
En cuanto al primero, se trata de una organización de corte cultural que entre sus actividades de promoción de la cultura de los nayaritas ofrece algunas becas a estudiantes de las distintas carreras de la UAN. En segundo lugar, el sentido del homenaje al hijo del ex gobernador de Nayarit de hace siete décadas, el Dr. Gilberto Flores Izquierdo (GFI), un destacado científico mexicano que ha obtenido grandes logros académicos y científicos así como una no menos brillante carrera como funcionario público, es conseguir un reconocimiento por parte de las autoridades y pueblo de Nayarit como si fuera nativo de nuestra entidad. Y por último, el documental de una hora de duración “Nayarit, granero de la república”, que narra principalmente la vida y obra de don Gilberto Flores Muñoz (GFM), a quien consideran como el hombre que modernizó a Nayarit y le dio prosperidad, a partir de lo cual, su nieto, Gilberto Flores Alavez (GFA), reivindica su legado político y social asumiéndose como su sucesor. También se toca la vida intelectual y artística de la señora Asunción Izquierdo (AI), esposa de GFM, exaltando su trayectoria artística como pintora y escritora. De hecho, la intención del documental parece ser posicionar políticamente a GFA sustentándose en la obra de su abuelo, no sólo como gobernador de Nayarit (1946-1951), sino también como Secretario de Agricultura y Ganadería (1952-1958), entre otros cargos importantes.
Luego de la bienvenida a nombre del Rector Juan López representado por el Secretario de Docencia, el Maestro Ignacio Peña, el Licenciado Fernando González Díaz, ex secretario de gobierno en el sexenio de Antonio Echevarría y presidente del mencionado Patronato, presentó los objetivos del mismo que son –dijo- rescatar la obra política y social de Gilberto Flores Muñoz y la obra cultural de Asunción Izquierdo, para enseguida dar a conocer el currículo extraordinario del homenajeado, el Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, solicitando a la UAN a través de su Consejo Universitario, le otorguen el Doctorado Honoris Causa; al Congreso del Estado le reconozca la ciudadanía nayarita; y al Ayuntamiento de Compostela lo declare hijo predilecto. Asimismo, se pretende que un nuevo hospital que habrá en Compostela, lleve su nombre. Además de lo dicho por Fernando González respecto a los méritos de GFI, en el documental, en la parte que le corresponde a la vida y obra del Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, llama la atención que no obstante que desde su infancia se vio rodeado de gente de poder, presidentes de la república, secretarios de Estado, etc., sus padres decidieron alejarlo de la carrera política y fue así como se orientó a la ciencia desde la medicina, habiendo realizado 12 posgrados, la mayoría en el extranjero, fue el primero en hacer trasplantes de órganos en México (riñón, aorta y carótida) siendo un pionero en este rubro en Latinoamérica, inventor de la fistula arteriovenosa para hemodiálisis, fundó más de un millar de clínicas rurales, hospitales de zona del IMSS, etc., fue reconocido en Inglaterra en una ocasión como médico del año, fundó el posgrado de angiología IMSS/UNAM, entre otras muchas actividades destacadas. Cuenta el documental que su mamá, la señora Asunción Izquierdo, le decía que la principal herencia que recibiría de sus padres sería “amueblarle bien la cabeza”, es decir, dejarle una excelente educación.
En cuanto al mencionado documental en sí, decía que en parte versa sobre la dinastía de los Flores, dedicándole un segmento a cada uno de ellos (incluida AI), al mismo tiempo que se ofrece un análisis político y se plantean asimismo varias tesis políticas, todas ellas de GFA. La estructura del documental es un diálogo entre él y su señora madre, la señora Alicia Alavez Leyva Alemán, con la voz en off mismo que se acompañan de imágenes y fotografías alusivas a los temas que se están comentando. Dicho diálogo es terciado brevemente –casi al final del documental- por el Dr. Gilberto Flores Izquierdo, cuya intervención es relativa a la situación actual de las finanzas del gobierno de Nayarit, diciendo que el endeudamiento excesivo en el que ha incurrido no sólo han hipotecado el futuro de Nayarit porque el presupuesto ya se ha comprometido de antemano, sino que los pocos recursos existentes para operar las necesidades del estado provocan una situación que impide su desarrollo integral y también conducen a la ingobernabilidad que a su juicio es ya evidente. Este análisis se basa no sólo en datos objetivos sino en su propia experiencia como administrador por largo tiempo en el IMSS, donde llegó a manejar un presupuesto diez veces mayor que el de Nayarit. Remató diciendo que Nayarit ocupa el tercer lugar en endeudamiento con la banca comercial. Coincidió con su hijo que el desarrollo se debe de sustentar más en la atracción de inversión privada y en la buena relación con el gobierno federal.
El documental comienza desde luego con don Gilberto Flores Muñoz, destacando su labor como gobernador de Nayarit y luego como funcionario público federal, mostrando en ambos casos lo exitoso de su desempeño, es decir, demostrando con datos objetivos sus logros en bien de la comunidad. Desde luego, ligado a él, se abordó asimismo la figura de su esposa Asunción Izquierdo, pintora, escritora y periodista de altos vuelos que brilló con luz propia, quien le exigía a su marido -según el testimonio del documental- construir en cada gran obra una escuela y un hospital. A propósito de la obra de AI, Ramón Castellón Valera, artista compostelense, más tarde comentó brevemente dos novelas de la Señora Asunción Izquierdo (firmadas con seudónimo) cuyos temas son alusivos a la historia de Nayarit. Asimismo, el documental refiere que la obra escrita de AI ha dado lugar a algunas tesis de grado y posgrado en la UNAM, sin desmerecer desde luego su trabajo como pintora surrealista y ecologista que es como la reconoce el INBA. Volviendo a la labor de Gilberto Flores Muñoz, entre sus muchos logros, se destaca su gestión como Secretario de Agricultura y Ganadería donde se alcanzaron cifras récord en la producción de diversos bienes, convirtiendo a Nayarit en su momento, en el granero del país, nombre que como se dijo al principio, se le dio al multimencionado documental.
Continuando con el contenido del documental, el eje central que lo cruza todo, está dedicado al pensamiento y proyecto político de Gilberto Flores Alavez, donde sin abandonar nunca la estructura de una charla entre él y su señora madre, hace un análisis de la situación actual económica, política y social de Nayarit. Entre sus diversas aseveraciones, lamenta que en varias décadas medio millón de paisanos hayan tenido que emigrar a los Estados Unidos ante la falta de oportunidades en su propia tierra, criticó la política de turismo en Bahía de Banderas y alertó que mediante el proyecto de “El Capomo” auspiciado por FONATUR en el cual se invertirán 10 mil millones de dólares en un plazo de 10 diez años, se pretende segmentar nuevamente a Compostela con otro municipio que se llamaría “Bahía de Jaltemba”. Esta nueva segmentación de Compostela –dijo- significaría un duro golpe a su economía. Criticó también que haya gobernantes que pretenden engañar a sus ciudadanos mediante la propaganda, entre otras tesis que reflejan principalmente su filosofía política- Asimismo, hizo acto de fe priista y criticó la alianza entre el PRD y el PAN, no tanto por sus disímbolas ideologías, sino por el hecho de sólo buscar el poder por sí mismo, lo cual por cierto le calza también a la alianza del PRI con el PANAL y el Partido Verde, quienes sólo se alían evidentemente por conservar el poder, pues éste último es sólo un membrete de sinvergüenzas.
No se eludió hablar del asesinato de Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo (donde por cierto en Wikipedia se sigue señalando a GFA como el culpable), el cual le endosaron en principio al nieto Gilberto Flores Alavez, quien fue exonerado luego de que rigurosos estudios científicos demostraran su inocencia modificando la verdad jurídica, presumiéndose en consecuencia que se trató de un crimen de Estado. Comento aquí, que tuve la oportunidad de leer -a mediados de los años 80- la investigación periodística de Vicente Leñero que plasmó en su libro “Doble asesinato”, en el cual, al principio de su narración, todo parecía apuntar a la culpabilidad de Gilberto Flores Alavez, pero en la medida en que se iba profundizando en el caso, dicha culpabilidad se desvanecía hasta que quedaba claro que él no había tenido nada que ver con el crimen, sembrando la idea de que se trató de un crimen de Estado alrededor del problema que por entonces había con los ingenios azucareros del país donde se generó un conflicto con sus propietarios que desembocaría en una nacionalización de los mismos. GFM era en ese entonces el responsable por parte del gobierno federal de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera. Continuando con el libro de Leñero, recuerdo una foto donde el entonces joven Gilberto Flores Alavez estaba en un restaurantito o cafetería dentro de la cárcel, un pequeño negocio que puso para promover la lectura y otras actividades culturales.
Ya para terminar, es importante señalar que en el presídium estuvieron acompañando al Doctor Gilberto Flores Izquierdo, su esposa Alicia Alavez y su hijo Gilberto Flores Alavez quien antes de la clausura también hizo uso de la palabra; el periodista Guillermo Aguirre, quien comentó el documental; el escritor y poeta compostelense Ramón Castellón Valera; la promotora cultural María José Cuevas (hija del reconocido pintor mexicano José Luis Cuevas); y el Director de Medios Digitales del Centro de Estudios Cinematográficos de la Ciudad de México, Manuel Alcalá. Todos ellos intervinieron en el evento con una alocución. También participó el periodista de APROCON Antonio Siordia Carrasco, vicepresidente del Patronato. El público por su parte, casi llenó el auditorio, aunque por la larga duración del evento (3 horas) se fueron saliendo poco a poco, principalmente los estudiantes de medicina que habían acudido, ya que tenía que entrar a clases o tomar su camión a casa. El evento empezó un poco después de las 6 de la tarde y terminó 10 minutos después de las 9 de la noche.
César Ricardo Luque Santana
El día lunes 28 de febrero del presente año, se celebró en el auditorio de la Unidad Académica de Medicina de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) un importante evento político y cultural que consistió en tres actividades: se presentó formalmente el “Patronato Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo Albiñana”, se homenajeó al Dr. Gilberto Flores Izquierdo y se exhibió un documental llamado: “Nayarit, granero de la república”.
En cuanto al primero, se trata de una organización de corte cultural que entre sus actividades de promoción de la cultura de los nayaritas ofrece algunas becas a estudiantes de las distintas carreras de la UAN. En segundo lugar, el sentido del homenaje al hijo del ex gobernador de Nayarit de hace siete décadas, el Dr. Gilberto Flores Izquierdo (GFI), un destacado científico mexicano que ha obtenido grandes logros académicos y científicos así como una no menos brillante carrera como funcionario público, es conseguir un reconocimiento por parte de las autoridades y pueblo de Nayarit como si fuera nativo de nuestra entidad. Y por último, el documental de una hora de duración “Nayarit, granero de la república”, que narra principalmente la vida y obra de don Gilberto Flores Muñoz (GFM), a quien consideran como el hombre que modernizó a Nayarit y le dio prosperidad, a partir de lo cual, su nieto, Gilberto Flores Alavez (GFA), reivindica su legado político y social asumiéndose como su sucesor. También se toca la vida intelectual y artística de la señora Asunción Izquierdo (AI), esposa de GFM, exaltando su trayectoria artística como pintora y escritora. De hecho, la intención del documental parece ser posicionar políticamente a GFA sustentándose en la obra de su abuelo, no sólo como gobernador de Nayarit (1946-1951), sino también como Secretario de Agricultura y Ganadería (1952-1958), entre otros cargos importantes.
Luego de la bienvenida a nombre del Rector Juan López representado por el Secretario de Docencia, el Maestro Ignacio Peña, el Licenciado Fernando González Díaz, ex secretario de gobierno en el sexenio de Antonio Echevarría y presidente del mencionado Patronato, presentó los objetivos del mismo que son –dijo- rescatar la obra política y social de Gilberto Flores Muñoz y la obra cultural de Asunción Izquierdo, para enseguida dar a conocer el currículo extraordinario del homenajeado, el Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, solicitando a la UAN a través de su Consejo Universitario, le otorguen el Doctorado Honoris Causa; al Congreso del Estado le reconozca la ciudadanía nayarita; y al Ayuntamiento de Compostela lo declare hijo predilecto. Asimismo, se pretende que un nuevo hospital que habrá en Compostela, lleve su nombre. Además de lo dicho por Fernando González respecto a los méritos de GFI, en el documental, en la parte que le corresponde a la vida y obra del Dr. Gilberto Muñoz Izquierdo, llama la atención que no obstante que desde su infancia se vio rodeado de gente de poder, presidentes de la república, secretarios de Estado, etc., sus padres decidieron alejarlo de la carrera política y fue así como se orientó a la ciencia desde la medicina, habiendo realizado 12 posgrados, la mayoría en el extranjero, fue el primero en hacer trasplantes de órganos en México (riñón, aorta y carótida) siendo un pionero en este rubro en Latinoamérica, inventor de la fistula arteriovenosa para hemodiálisis, fundó más de un millar de clínicas rurales, hospitales de zona del IMSS, etc., fue reconocido en Inglaterra en una ocasión como médico del año, fundó el posgrado de angiología IMSS/UNAM, entre otras muchas actividades destacadas. Cuenta el documental que su mamá, la señora Asunción Izquierdo, le decía que la principal herencia que recibiría de sus padres sería “amueblarle bien la cabeza”, es decir, dejarle una excelente educación.
En cuanto al mencionado documental en sí, decía que en parte versa sobre la dinastía de los Flores, dedicándole un segmento a cada uno de ellos (incluida AI), al mismo tiempo que se ofrece un análisis político y se plantean asimismo varias tesis políticas, todas ellas de GFA. La estructura del documental es un diálogo entre él y su señora madre, la señora Alicia Alavez Leyva Alemán, con la voz en off mismo que se acompañan de imágenes y fotografías alusivas a los temas que se están comentando. Dicho diálogo es terciado brevemente –casi al final del documental- por el Dr. Gilberto Flores Izquierdo, cuya intervención es relativa a la situación actual de las finanzas del gobierno de Nayarit, diciendo que el endeudamiento excesivo en el que ha incurrido no sólo han hipotecado el futuro de Nayarit porque el presupuesto ya se ha comprometido de antemano, sino que los pocos recursos existentes para operar las necesidades del estado provocan una situación que impide su desarrollo integral y también conducen a la ingobernabilidad que a su juicio es ya evidente. Este análisis se basa no sólo en datos objetivos sino en su propia experiencia como administrador por largo tiempo en el IMSS, donde llegó a manejar un presupuesto diez veces mayor que el de Nayarit. Remató diciendo que Nayarit ocupa el tercer lugar en endeudamiento con la banca comercial. Coincidió con su hijo que el desarrollo se debe de sustentar más en la atracción de inversión privada y en la buena relación con el gobierno federal.
El documental comienza desde luego con don Gilberto Flores Muñoz, destacando su labor como gobernador de Nayarit y luego como funcionario público federal, mostrando en ambos casos lo exitoso de su desempeño, es decir, demostrando con datos objetivos sus logros en bien de la comunidad. Desde luego, ligado a él, se abordó asimismo la figura de su esposa Asunción Izquierdo, pintora, escritora y periodista de altos vuelos que brilló con luz propia, quien le exigía a su marido -según el testimonio del documental- construir en cada gran obra una escuela y un hospital. A propósito de la obra de AI, Ramón Castellón Valera, artista compostelense, más tarde comentó brevemente dos novelas de la Señora Asunción Izquierdo (firmadas con seudónimo) cuyos temas son alusivos a la historia de Nayarit. Asimismo, el documental refiere que la obra escrita de AI ha dado lugar a algunas tesis de grado y posgrado en la UNAM, sin desmerecer desde luego su trabajo como pintora surrealista y ecologista que es como la reconoce el INBA. Volviendo a la labor de Gilberto Flores Muñoz, entre sus muchos logros, se destaca su gestión como Secretario de Agricultura y Ganadería donde se alcanzaron cifras récord en la producción de diversos bienes, convirtiendo a Nayarit en su momento, en el granero del país, nombre que como se dijo al principio, se le dio al multimencionado documental.
Continuando con el contenido del documental, el eje central que lo cruza todo, está dedicado al pensamiento y proyecto político de Gilberto Flores Alavez, donde sin abandonar nunca la estructura de una charla entre él y su señora madre, hace un análisis de la situación actual económica, política y social de Nayarit. Entre sus diversas aseveraciones, lamenta que en varias décadas medio millón de paisanos hayan tenido que emigrar a los Estados Unidos ante la falta de oportunidades en su propia tierra, criticó la política de turismo en Bahía de Banderas y alertó que mediante el proyecto de “El Capomo” auspiciado por FONATUR en el cual se invertirán 10 mil millones de dólares en un plazo de 10 diez años, se pretende segmentar nuevamente a Compostela con otro municipio que se llamaría “Bahía de Jaltemba”. Esta nueva segmentación de Compostela –dijo- significaría un duro golpe a su economía. Criticó también que haya gobernantes que pretenden engañar a sus ciudadanos mediante la propaganda, entre otras tesis que reflejan principalmente su filosofía política- Asimismo, hizo acto de fe priista y criticó la alianza entre el PRD y el PAN, no tanto por sus disímbolas ideologías, sino por el hecho de sólo buscar el poder por sí mismo, lo cual por cierto le calza también a la alianza del PRI con el PANAL y el Partido Verde, quienes sólo se alían evidentemente por conservar el poder, pues éste último es sólo un membrete de sinvergüenzas.
No se eludió hablar del asesinato de Gilberto Flores Muñoz y Asunción Izquierdo (donde por cierto en Wikipedia se sigue señalando a GFA como el culpable), el cual le endosaron en principio al nieto Gilberto Flores Alavez, quien fue exonerado luego de que rigurosos estudios científicos demostraran su inocencia modificando la verdad jurídica, presumiéndose en consecuencia que se trató de un crimen de Estado. Comento aquí, que tuve la oportunidad de leer -a mediados de los años 80- la investigación periodística de Vicente Leñero que plasmó en su libro “Doble asesinato”, en el cual, al principio de su narración, todo parecía apuntar a la culpabilidad de Gilberto Flores Alavez, pero en la medida en que se iba profundizando en el caso, dicha culpabilidad se desvanecía hasta que quedaba claro que él no había tenido nada que ver con el crimen, sembrando la idea de que se trató de un crimen de Estado alrededor del problema que por entonces había con los ingenios azucareros del país donde se generó un conflicto con sus propietarios que desembocaría en una nacionalización de los mismos. GFM era en ese entonces el responsable por parte del gobierno federal de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera. Continuando con el libro de Leñero, recuerdo una foto donde el entonces joven Gilberto Flores Alavez estaba en un restaurantito o cafetería dentro de la cárcel, un pequeño negocio que puso para promover la lectura y otras actividades culturales.
Ya para terminar, es importante señalar que en el presídium estuvieron acompañando al Doctor Gilberto Flores Izquierdo, su esposa Alicia Alavez y su hijo Gilberto Flores Alavez quien antes de la clausura también hizo uso de la palabra; el periodista Guillermo Aguirre, quien comentó el documental; el escritor y poeta compostelense Ramón Castellón Valera; la promotora cultural María José Cuevas (hija del reconocido pintor mexicano José Luis Cuevas); y el Director de Medios Digitales del Centro de Estudios Cinematográficos de la Ciudad de México, Manuel Alcalá. Todos ellos intervinieron en el evento con una alocución. También participó el periodista de APROCON Antonio Siordia Carrasco, vicepresidente del Patronato. El público por su parte, casi llenó el auditorio, aunque por la larga duración del evento (3 horas) se fueron saliendo poco a poco, principalmente los estudiantes de medicina que habían acudido, ya que tenía que entrar a clases o tomar su camión a casa. El evento empezó un poco después de las 6 de la tarde y terminó 10 minutos después de las 9 de la noche.
martes, 1 de marzo de 2011
Ricardo Luque - Atentado contra las humanidades
Atentado contra las humanidades
César Ricardo Luque Santana
Luego de casi dos años (abril de 2009) de haberse concretado el Acuerdo 488 donde la SEP se comprometía a restaurar las asignaturas filosóficas de Introducción a la Filosofía, Lógica, Ética y Estética, en los distintos subsistemas del nivel medio superior, mismas que se habían suprimido a finales del año 2008 pero que gracias a la presión de la comunidad filosófica agrupada en torno al Observatorio Filosófico de México (OFM) se consiguió que se rectificara, se persiste en ignorar dicho Acuerdo dejando este compromiso a la decisión discrecional de los institutos privados y públicos de los distintos bachilleratos, muchos de los cuales han optado por excluir estas asignaturas de sus currículos. Mientras tanto, la comunidad filosófica encabezada por el OFM, sigue reclamando a las autoridades educativas que están obligadas a cumplir su palabra plasmada en un documento legal, razón por lo cual se plantea pasar a una nueva fase de lucha en la cual se convoca a los defensores de las humanidades a estar atentos para participar activamente en ella.
Antes de señalar las medidas de presión que el OFM se propone en este momento, es necesario insistir en los motivos por los cuales la derecha panista en el poder se obstina en deshumanizar la enseñanza media superior, mismos que se enmarcan en los intereses del neoliberalismo que de manera sistemática ha trazado con base en los Acuerdos de Bolonia, las directrices para configurar toda la educación desde los niveles básico hasta el superior pasando por el bachillerato, en un sentido marcadamente mercantilista, donde obviamente, de acuerdo a esta perspectiva, no sólo pretende acorralar a la educación pública a favor de la educación privada, es decir, convertir la educación en todos sus niveles, modalidades y características en una mercancía y no en lo que venía siendo y debería de ser, un derecho fundamental de los seres humanos; sino que además del negocio propiamente dicho, intentan concretar una victoria “cultural” (en este caso ideológica) de tal forma que la gente con estudios, no sólo no cuente con elementos de crítica al pernicioso sistema capitalista, sino que además, sean de un modo u otro sus defensores, de tal manera que hasta los excluidos mismos, vean su exclusión social como normal, esto es, hagan una lectura naturalista de la sociedad de tal manera que eximan al sistema capitalista de los males que provoca y por ende se culpen a sí mismos por su incompetencia o mala suerte.
Ciertamente, la ignorancia en las verdaderas causas de los problemas sociales como la pobreza, la delincuencia, el desempleo y muchos otros provocados por un capitalismo salvaje, impide a los ciudadanos una toma de conciencia política a favor de sus intereses como sociedad, no sólo en términos de sus derechos sociales como tales, sino también en lo que respecta a la viabilidad misma de la convivencia social, pero la postura fanática de dejar todo a las fuerzas del mercado creyendo que hay una mano invisible que la auto regula, resulta desmentida por los hechos patentizados en las crisis económicas estructurales recurrentes cuyas consecuencias son una mayor pobreza para la mayoría de las personas en contraste con una mayor riqueza de una minoría, con todo lo que esta profunda desigualdad conlleva. Lo más grave es que el Estado, que se supone debiera proteger los intereses de la mayoría mediante regulaciones y controles legales, se ha transformado en una gerencia al servicio de una minoría económicamente poderosa, echando por la borda el contrato social con lo cual deslegitima en la práctica la vía democrática para el ejercicio del poder público, al mismo tiempo que dañan severamente el tejido social haciendo inviable a la sociedad como una comunidad de convivencia pacífica.
La transformación de la educación en función de los intereses del mercado y la distorsión de los valores democráticos secuestrados por la perspectiva neoliberal, no entienden que al atentar contra las humanidades excluyéndolas del sistema educativo, impiden que las personas se formen un pensamiento crítico que haga frente a los intentos de pensamiento único que tiene como consecuencias fermentar proyectos de regímenes totalitarios, al mismo tiempo que cancela el desarrollo de una auténtica educación en valores, minando con ello la reserva de moralidad depositada en el pueblo, con lo cual se erosiona los mecanismos de contrapeso contra los excesos del poder como el cretinismo, la corrupción, la simulación y otros males que el envilecimiento de las relaciones sociales prohíja.
En cuanto a las acciones a emprender por la comunidad filosófica para hacer que se respete el acuerdo 488, Guillermo Hurtado, Director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, mencionó (ver La Jornada 28 de febrero de 2011) que éstas podrían ir desde la demanda jurídica hasta posicionamientos políticos de cara al proceso electoral del próximo año y movilizaciones sociales. Guillermo Hurtado y Gabriel Vargas Lozano coinciden en que Alfonso Lujambio, titular de la SEP, se niega sistemáticamente a recibirlos para tratar cara a cara el problema, lo cual interpretan como una burla a la comunidad filosófica nacional. Vargas Lozano añade: «El gobierno se contradice […] “Dicen que son humanistas y eliminan las humanidades; dicen que son democráticos y hacen una reforma autoritaria; dicen que están en contra del narcotráfico y no hacen un esfuerzo por ofrecer a los estudiantes fuerzas morales a través de la educación.”»
En resumen, muchos subsistemas de educación media superior han ido eliminando total o parcialmente la enseñanza filosófica despojando a los jóvenes de una formación humanística, y en otros casos le han cambiado los nombres a las asignaturas filosóficas pretendiendo que son las mismas pero con nombres diferentes. Aunado a esta situación, donde aún subsisten las mencionadas asignaturas filosóficas, la mayoría de su personal carece de la formación filosófica indispensable, es decir, no tienen el perfil de licenciados en filosofía, provocando que la enseñanza no cumpla sus objetivos.
César Ricardo Luque Santana
Luego de casi dos años (abril de 2009) de haberse concretado el Acuerdo 488 donde la SEP se comprometía a restaurar las asignaturas filosóficas de Introducción a la Filosofía, Lógica, Ética y Estética, en los distintos subsistemas del nivel medio superior, mismas que se habían suprimido a finales del año 2008 pero que gracias a la presión de la comunidad filosófica agrupada en torno al Observatorio Filosófico de México (OFM) se consiguió que se rectificara, se persiste en ignorar dicho Acuerdo dejando este compromiso a la decisión discrecional de los institutos privados y públicos de los distintos bachilleratos, muchos de los cuales han optado por excluir estas asignaturas de sus currículos. Mientras tanto, la comunidad filosófica encabezada por el OFM, sigue reclamando a las autoridades educativas que están obligadas a cumplir su palabra plasmada en un documento legal, razón por lo cual se plantea pasar a una nueva fase de lucha en la cual se convoca a los defensores de las humanidades a estar atentos para participar activamente en ella.
Antes de señalar las medidas de presión que el OFM se propone en este momento, es necesario insistir en los motivos por los cuales la derecha panista en el poder se obstina en deshumanizar la enseñanza media superior, mismos que se enmarcan en los intereses del neoliberalismo que de manera sistemática ha trazado con base en los Acuerdos de Bolonia, las directrices para configurar toda la educación desde los niveles básico hasta el superior pasando por el bachillerato, en un sentido marcadamente mercantilista, donde obviamente, de acuerdo a esta perspectiva, no sólo pretende acorralar a la educación pública a favor de la educación privada, es decir, convertir la educación en todos sus niveles, modalidades y características en una mercancía y no en lo que venía siendo y debería de ser, un derecho fundamental de los seres humanos; sino que además del negocio propiamente dicho, intentan concretar una victoria “cultural” (en este caso ideológica) de tal forma que la gente con estudios, no sólo no cuente con elementos de crítica al pernicioso sistema capitalista, sino que además, sean de un modo u otro sus defensores, de tal manera que hasta los excluidos mismos, vean su exclusión social como normal, esto es, hagan una lectura naturalista de la sociedad de tal manera que eximan al sistema capitalista de los males que provoca y por ende se culpen a sí mismos por su incompetencia o mala suerte.
Ciertamente, la ignorancia en las verdaderas causas de los problemas sociales como la pobreza, la delincuencia, el desempleo y muchos otros provocados por un capitalismo salvaje, impide a los ciudadanos una toma de conciencia política a favor de sus intereses como sociedad, no sólo en términos de sus derechos sociales como tales, sino también en lo que respecta a la viabilidad misma de la convivencia social, pero la postura fanática de dejar todo a las fuerzas del mercado creyendo que hay una mano invisible que la auto regula, resulta desmentida por los hechos patentizados en las crisis económicas estructurales recurrentes cuyas consecuencias son una mayor pobreza para la mayoría de las personas en contraste con una mayor riqueza de una minoría, con todo lo que esta profunda desigualdad conlleva. Lo más grave es que el Estado, que se supone debiera proteger los intereses de la mayoría mediante regulaciones y controles legales, se ha transformado en una gerencia al servicio de una minoría económicamente poderosa, echando por la borda el contrato social con lo cual deslegitima en la práctica la vía democrática para el ejercicio del poder público, al mismo tiempo que dañan severamente el tejido social haciendo inviable a la sociedad como una comunidad de convivencia pacífica.
La transformación de la educación en función de los intereses del mercado y la distorsión de los valores democráticos secuestrados por la perspectiva neoliberal, no entienden que al atentar contra las humanidades excluyéndolas del sistema educativo, impiden que las personas se formen un pensamiento crítico que haga frente a los intentos de pensamiento único que tiene como consecuencias fermentar proyectos de regímenes totalitarios, al mismo tiempo que cancela el desarrollo de una auténtica educación en valores, minando con ello la reserva de moralidad depositada en el pueblo, con lo cual se erosiona los mecanismos de contrapeso contra los excesos del poder como el cretinismo, la corrupción, la simulación y otros males que el envilecimiento de las relaciones sociales prohíja.
En cuanto a las acciones a emprender por la comunidad filosófica para hacer que se respete el acuerdo 488, Guillermo Hurtado, Director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, mencionó (ver La Jornada 28 de febrero de 2011) que éstas podrían ir desde la demanda jurídica hasta posicionamientos políticos de cara al proceso electoral del próximo año y movilizaciones sociales. Guillermo Hurtado y Gabriel Vargas Lozano coinciden en que Alfonso Lujambio, titular de la SEP, se niega sistemáticamente a recibirlos para tratar cara a cara el problema, lo cual interpretan como una burla a la comunidad filosófica nacional. Vargas Lozano añade: «El gobierno se contradice […] “Dicen que son humanistas y eliminan las humanidades; dicen que son democráticos y hacen una reforma autoritaria; dicen que están en contra del narcotráfico y no hacen un esfuerzo por ofrecer a los estudiantes fuerzas morales a través de la educación.”»
En resumen, muchos subsistemas de educación media superior han ido eliminando total o parcialmente la enseñanza filosófica despojando a los jóvenes de una formación humanística, y en otros casos le han cambiado los nombres a las asignaturas filosóficas pretendiendo que son las mismas pero con nombres diferentes. Aunado a esta situación, donde aún subsisten las mencionadas asignaturas filosóficas, la mayoría de su personal carece de la formación filosófica indispensable, es decir, no tienen el perfil de licenciados en filosofía, provocando que la enseñanza no cumpla sus objetivos.
lunes, 21 de febrero de 2011
Ricardo Luque - La clase magistral
La cátedra magistral
César Ricardo Luque Santana
En mi antepenúltima colaboración prometí abordar enseguida la cuestión de la cátedra magistral, pero me pareció pertinente tratar el problema de censura que se suscitó contra la periodista Carmen Aristegui (supuestamente por parte de la Presidencia de la República), con el objeto de ilustrar la doble moral de los analistas y lectores de noticias del duopolio Televisa-TV Azteca que suelen desgarrarse las vestiduras con el tema de la libertad de expresión, pero que en este caso, se decantaron por negar la censura y/o cuestionar a la víctima. No profundizaré más en este asunto que ya traté de manera suficiente en mi anterior artículo, pero si conviene enfatizar esta actitud veleidosa de dichos comunicadores quienes falazmente pretenden hacer pasar sus propios intereses como si fueran los de la sociedad, actuando impunemente como poderes facticos, situación que urge frenar porque representa una adulteración de la democracia.
Entrando en materia, en mi justificación de mi programa de Didáctica de la Filosofía, decía que el constructivismo ceñido al modelo de competencias educativas, sólo se orienta a favorecer la razón instrumental en detrimento de un pensamiento crítico y de una conducta auténtica. En este orden de ideas, resulta interesante traer a colación un artículo que refuta los prejuicios contra la cátedra magistral confundida con la clase verbalista, misma que el pedagogo brasileño Paulo Freire caracterizó adecuadamente como concepción bancaria de la educación, en la cual el maestro se reduce a ser un transmisor del conocimiento y no un mediador del mismo. Por lo tanto, suponer que la cátedra magistral está en la misma condición que la clase verbalista resulta falso. A continuación retomaré los aspectos esenciales del artículo titulado “Empanada boloñesa”, escrito por el profesor Joan B. Culla, docente de la carrera de Historia de la Universidad de Barcelona, porque creo que explica cabalmente los prejuicios que el modelo por competencias ha endosado a este tipo de enseñanza.
En esencia, en defensa de la cátedra magistral, Joan B. Culla sostiene que “la hoy denostada clase magistral permite al profesor aclarar, ilustrar, actualizar sus argumentos y debatirlos con los alumnos”. Señala que esto no sustituye la obligación de leer de los alumnos y tampoco excluye el problema del nivel del profesor, esto es, de su grado de preparación, experiencia y capacidades, sino que los presupone.
El artículo de Culla trata de refutar a otro profesor llamado José Lázaro, quien escribió un artículo titulado “Clases a la boloñesa” en el diario El País, donde pretende de desacreditar la clase magistral al mismo tiempo que ensalza el modelo de Boloña, mejor conocido como modelo por competencias educativas, el cual presuntamente representa una modernización de la educación adecuándola a un mundo globalizado, mismo que por su orientación mercantilista, significa asimismo una amenaza para las humanidades y la democracia.
Según Culla, la tesis de José Lázaro sólo se dedica a soltar una serie de epítetos contra la clase magistral sin demostrar su supuesta ineficiencia y tampoco las presuntas bondades del modelo de Boloña. Por el contrario, Culla sostiene que la clase magistral le permite al docente “…captar en forma instantánea cómo reciben sus alumnos aquello que les está explicando; y, en consecuencia, da al profesor la oportunidad de reiterar, de aclarar, de enfatizar, de volver atrás, de ilustrar sus argumentos…”, particularmente en materias de ciencias sociales y humanidades.
Culla rechaza en consecuencia no sólo que la clase magistral sea una anacronismo, un monólogo, una mera verborrea del profesor o incluso un mero dictado de apuntes; sino que por el contrario, representa el grado de profundidad que el profesor ha alcanzado en las asignaturas que imparte, el conocimiento que sus años de lectura y reflexión le han proporcionado. Además los maestros al inicio de sus cursos les ofrecen a sus estudiantes las lecturas y los textos que habrán de consultar. El problema entonces de las deficiencias de la enseñanza no está en sí mismo en las clases magistrales sino en la mala preparación de algunos profesores, cuyo proceso de selección deja mucho que desear, entre otros factores.
La idea de impulsar clases participativas, interactivas y dialogadas que se supone promueve el modelo por competencias, no está reñida con la clase magistral, pues éstas dinámicas se pueden implementar con los seminarios, talleres y otras modalidades. Desde luego que ninguna estrategia de este tipo funciona con grupos numerosos. Otros problemas son las deficiencias de origen que arrastran algunos estudiantes para analizar las lecturas o el incumplimiento de las mismas.
Sin embargo, lo que se pierde de vista con la discusión sobre la problemática acerca de cuál es la didáctica más conveniente, es el trasfondo ideológico que persigue el modelo de Bolonia, cuya orientación estrictamente mercantilista es lesiva a la democracia misma, dado que privilegia el cultivo de la razón instrumental, las destrezas técnicas (el saber hacer), en detrimento del pensamiento crítico (el saber pensar), el cual sólo pueden potenciar las humanidades, de ahí la tendencia a eliminarlas con base en criterios meramente rentistas. En este sentido, Marta Sanz afirma que “las universidades pierden una de sus funciones fundamentales, fomentar la conciencia crítica respecto al status quo. Se propicia la integración económica, pero vamos a crear ciudadanos que no cuestionen el modelo económico y social porque no tienen herramientas para hacerlo”. (Ver http://www.publico.es//culturas/348928/un-mundo-de-gente-rentable)
César Ricardo Luque Santana
En mi antepenúltima colaboración prometí abordar enseguida la cuestión de la cátedra magistral, pero me pareció pertinente tratar el problema de censura que se suscitó contra la periodista Carmen Aristegui (supuestamente por parte de la Presidencia de la República), con el objeto de ilustrar la doble moral de los analistas y lectores de noticias del duopolio Televisa-TV Azteca que suelen desgarrarse las vestiduras con el tema de la libertad de expresión, pero que en este caso, se decantaron por negar la censura y/o cuestionar a la víctima. No profundizaré más en este asunto que ya traté de manera suficiente en mi anterior artículo, pero si conviene enfatizar esta actitud veleidosa de dichos comunicadores quienes falazmente pretenden hacer pasar sus propios intereses como si fueran los de la sociedad, actuando impunemente como poderes facticos, situación que urge frenar porque representa una adulteración de la democracia.
Entrando en materia, en mi justificación de mi programa de Didáctica de la Filosofía, decía que el constructivismo ceñido al modelo de competencias educativas, sólo se orienta a favorecer la razón instrumental en detrimento de un pensamiento crítico y de una conducta auténtica. En este orden de ideas, resulta interesante traer a colación un artículo que refuta los prejuicios contra la cátedra magistral confundida con la clase verbalista, misma que el pedagogo brasileño Paulo Freire caracterizó adecuadamente como concepción bancaria de la educación, en la cual el maestro se reduce a ser un transmisor del conocimiento y no un mediador del mismo. Por lo tanto, suponer que la cátedra magistral está en la misma condición que la clase verbalista resulta falso. A continuación retomaré los aspectos esenciales del artículo titulado “Empanada boloñesa”, escrito por el profesor Joan B. Culla, docente de la carrera de Historia de la Universidad de Barcelona, porque creo que explica cabalmente los prejuicios que el modelo por competencias ha endosado a este tipo de enseñanza.
En esencia, en defensa de la cátedra magistral, Joan B. Culla sostiene que “la hoy denostada clase magistral permite al profesor aclarar, ilustrar, actualizar sus argumentos y debatirlos con los alumnos”. Señala que esto no sustituye la obligación de leer de los alumnos y tampoco excluye el problema del nivel del profesor, esto es, de su grado de preparación, experiencia y capacidades, sino que los presupone.
El artículo de Culla trata de refutar a otro profesor llamado José Lázaro, quien escribió un artículo titulado “Clases a la boloñesa” en el diario El País, donde pretende de desacreditar la clase magistral al mismo tiempo que ensalza el modelo de Boloña, mejor conocido como modelo por competencias educativas, el cual presuntamente representa una modernización de la educación adecuándola a un mundo globalizado, mismo que por su orientación mercantilista, significa asimismo una amenaza para las humanidades y la democracia.
Según Culla, la tesis de José Lázaro sólo se dedica a soltar una serie de epítetos contra la clase magistral sin demostrar su supuesta ineficiencia y tampoco las presuntas bondades del modelo de Boloña. Por el contrario, Culla sostiene que la clase magistral le permite al docente “…captar en forma instantánea cómo reciben sus alumnos aquello que les está explicando; y, en consecuencia, da al profesor la oportunidad de reiterar, de aclarar, de enfatizar, de volver atrás, de ilustrar sus argumentos…”, particularmente en materias de ciencias sociales y humanidades.
Culla rechaza en consecuencia no sólo que la clase magistral sea una anacronismo, un monólogo, una mera verborrea del profesor o incluso un mero dictado de apuntes; sino que por el contrario, representa el grado de profundidad que el profesor ha alcanzado en las asignaturas que imparte, el conocimiento que sus años de lectura y reflexión le han proporcionado. Además los maestros al inicio de sus cursos les ofrecen a sus estudiantes las lecturas y los textos que habrán de consultar. El problema entonces de las deficiencias de la enseñanza no está en sí mismo en las clases magistrales sino en la mala preparación de algunos profesores, cuyo proceso de selección deja mucho que desear, entre otros factores.
La idea de impulsar clases participativas, interactivas y dialogadas que se supone promueve el modelo por competencias, no está reñida con la clase magistral, pues éstas dinámicas se pueden implementar con los seminarios, talleres y otras modalidades. Desde luego que ninguna estrategia de este tipo funciona con grupos numerosos. Otros problemas son las deficiencias de origen que arrastran algunos estudiantes para analizar las lecturas o el incumplimiento de las mismas.
Sin embargo, lo que se pierde de vista con la discusión sobre la problemática acerca de cuál es la didáctica más conveniente, es el trasfondo ideológico que persigue el modelo de Bolonia, cuya orientación estrictamente mercantilista es lesiva a la democracia misma, dado que privilegia el cultivo de la razón instrumental, las destrezas técnicas (el saber hacer), en detrimento del pensamiento crítico (el saber pensar), el cual sólo pueden potenciar las humanidades, de ahí la tendencia a eliminarlas con base en criterios meramente rentistas. En este sentido, Marta Sanz afirma que “las universidades pierden una de sus funciones fundamentales, fomentar la conciencia crítica respecto al status quo. Se propicia la integración económica, pero vamos a crear ciudadanos que no cuestionen el modelo económico y social porque no tienen herramientas para hacerlo”. (Ver http://www.publico.es//culturas/348928/un-mundo-de-gente-rentable)
lunes, 14 de febrero de 2011
Ricardo Luque - Sepulcros blanqueados
Sepulcros blanqueados
César Ricardo Luque Santana
La expulsión de la periodista Carmen Aristegui de Multivisión (MVS) con el pretexto de que violó el código ético de la empresa al darle cobertura informativa a un rumor, a saber, el presunto alcoholismo del presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, acusación que salió a la luz pública por una manta que presentó en la tribuna de la Cámara de Diputados de san Lázaro el diputado petista Gerardo Fernández Noroña, acción que ocasionó un reacción airada de la bancada panista que obviamente lo tomaron como una provocación, generándose un sainete que llamó la atención de la opinión pública, más por la actitud pendenciera del diputado del PT que por la acusación de dipsómano del presidente.
Ahora bien, al margen de los exabruptos típicos de Fernández Noroña que por cierto recibió la reprobación de todo mundo, incluido el propio Andrés Manuel López Obrador, lo realmente importante de la supuesta censura de la Presidencia de la República a una periodista y la sospecha de presión de ésta a la empresa de radio y televisión mencionada, fue la posición que asumieron un grupo de periodistas de los medios electrónicos que se ostentan como férreos defensores de la libertad de expresión y de las libertades democráticas, pero que en este problema han asumido una conducta deleznable. Me refiero a los “analistas” de programas de contenido político y conductores de noticieros de los dos principales consorcios televisivos del país.
Los de TV Azteca, que se han desgarrado las vestiduras desde hace algunos años por la ley electoral que les impide intervenir en los procesos electorales en los cuales venía actuando descaradamente como poderes facticos apoyando y denostando candidatos según sus intereses comerciales, no se han pronunciado con igual vigor en el caso Aristegui-MVS, como lo han hecho contra del IFE de manera beligerante y permanente por la disposición legal ya mencionada, la cual entre otras cosas cambió las reglas sobre la publicidad de partidos y candidatos los cuales son ahora negociados en bloque directamente por el IFE en representación de los partidos como parte de los derechos del Estado por las concesiones a los medios de comunicación electrónica, lo que significa desde luego para ellos un perjuicio económico así como una limitación en sus márgenes de discrecionalidad con los actores políticos respecto a la negociación con éstos, donde solían ofrecer un trato preferencial a sus aliados al mismo tiempo que hacían lo contrario con sus adversarios (incluida la propaganda positiva y negativa disfrazada de noticias). No obstante estos intereses mezquinos que son el verdadero resorte de su inconformidad, falazmente han tratado de presentar esta restricción legal del Estado como una conculcación a los derechos de todos los mexicanos en materia de libertad de expresión. No hay que olvidar que asimismo se permitía que particulares (personas físicas o morales) pagaran costosos spots para denostar a algún candidato incómodo, rompiendo la frágil equidad de competencia entre partidos al mismo tiempo que abonaban a la guerra sucia.
Los de Televisa por su parte, han tratado de encontrar matizaciones, no tanto para exculpar a la empresa de MVS sino para negar el acto de censura en sí mismo. Han argumentado principalmente que no pueden determinar cuál de las dos partes en conflicto tiene la razón, pero los más agresivos y cínicos -como Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín- trataron de regatearle e incluso negarle a Carmen Aristegui su condición de periodista independiente no obstante su larga trayectoria como crítica del poder, extendiendo esta misma infamia a medios como La Jornada y Proceso, pues de reconocerles a éstos una independencia política, ellos por consecuencia serían intelectuales oficiosos del sistema, sin embargo, se consideran a sí mismos imparciales, críticos y desde luego éticos (como la bruja con su espejito mágico.
Pero el más patético de todos fue Leo Zukerman, quien dijo que como él creía en el mercado, le parecía normal que una empresa despidiera a un empleado no conveniente (sic), es decir, que estaban en su “derecho” (como antes lo estaban los señores feudales con su “derecho de pernada”), sin reparar que los trabajadores tienen derechos contra despidos injustificados. Al parecer, su objetivo era negar un posible hecho de censura a una colega, cuando en realidad no se trataba de defender en sí mismo a Carmen Aristegui, sino a un derecho democrático llamado “libertad de expresión” que dice defender celosamente. La lógica del poder que anima a Zukerman no puede ser más burda porque considera que los derechos de una minoría poderosa están por encima de los derechos de la sociedad, olvidándose que las concesiones a los medios masivos de comunicación implican una responsabilidad social de respeto al interés público que coadyuve a la convivencia democrática de la sociedad. En modo alguno se justifica entonces la arbitrariedad y el abuso que este fundamentalista del neoliberalismo asume con desparpajo.
Volviendo a la argumentación de MVS, hay que recordar que del diario Milenio tiene una sección de trascendidos y nadie ha considerado nunca que esta forma de hacer periodismo no sea moralmente válida. La reacción de MVS puede parecer en consecuencia una exageración, lo que le da sentido a la teoría del “capricho” presidencial y del amago del gobierno de escamotear las concesiones que pretende esta empresa de televisión por cable.
Para concluir, remito a mis lectores a una pequeña obra titulada “Cómo nos venden la moto” de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet (periodista y estudioso de la comunicación de origen español), quienes muestran como las elites del poder económico ejercen un control de la sociedad a través de los medios de comunicación, erigidos como poderes facticos capaces de mantener de rehenes a los poderes constitucionales de un país. Este poder mediático no sólo se dirige a los consumidores para conocerlos como tales y sacarles el máximo provecho, sino también en el terreno político, por un lado controlando a la opinión pública a través de una serie de comunicadores leales a sus intereses, procurando al mismo tiempo que no haya voces disidentes o bien reduciéndolas al mínimo, para de esta manera influir en la población para que se identifiquen con medidas políticas, económicas y sociales que sólo benefician a dicha minoría, haciéndoles creer que los intereses de éstos son los del conjunto de la sociedad. Por otro lado, las estrategias de manipulación comercial se trasladan al ámbito de lo electoral en apoyo de políticos mercenarios y demagogos que desde luego representan sus intereses. Esto último es lo que se conoce como mercadotecnia electoral donde los ciudadanos son tratados como menores de edad.
El doble rasero o la doble moral de los epígonos del neoliberalismo, no es gratuito sino forma parte de un esquema de dominación que ha alcanzado altos niveles de sofisticación, de manera que las posturas hipócritas de este tipo de personajes alcahuetes del poder político y económico, no es extraña sino predecible. Por ello, Chomsky y Ramonet no vacilan en sostener que una radicalización de la democracia, es decir, de un poder popular organizado, requiere de un control férreo de los medios de comunicación para evitar que se constituyan en poderes facticos como ocurre actualmente. Ciertamente, esta postura puede ser considera por algunos como lesiva a los derechos de unos ciudadanos, pero hace 2,500 años, Aristóteles sugería conculcar los derechos políticos de los ricos por el obvio conflicto de intereses en que se ven envueltos.
César Ricardo Luque Santana
La expulsión de la periodista Carmen Aristegui de Multivisión (MVS) con el pretexto de que violó el código ético de la empresa al darle cobertura informativa a un rumor, a saber, el presunto alcoholismo del presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, acusación que salió a la luz pública por una manta que presentó en la tribuna de la Cámara de Diputados de san Lázaro el diputado petista Gerardo Fernández Noroña, acción que ocasionó un reacción airada de la bancada panista que obviamente lo tomaron como una provocación, generándose un sainete que llamó la atención de la opinión pública, más por la actitud pendenciera del diputado del PT que por la acusación de dipsómano del presidente.
Ahora bien, al margen de los exabruptos típicos de Fernández Noroña que por cierto recibió la reprobación de todo mundo, incluido el propio Andrés Manuel López Obrador, lo realmente importante de la supuesta censura de la Presidencia de la República a una periodista y la sospecha de presión de ésta a la empresa de radio y televisión mencionada, fue la posición que asumieron un grupo de periodistas de los medios electrónicos que se ostentan como férreos defensores de la libertad de expresión y de las libertades democráticas, pero que en este problema han asumido una conducta deleznable. Me refiero a los “analistas” de programas de contenido político y conductores de noticieros de los dos principales consorcios televisivos del país.
Los de TV Azteca, que se han desgarrado las vestiduras desde hace algunos años por la ley electoral que les impide intervenir en los procesos electorales en los cuales venía actuando descaradamente como poderes facticos apoyando y denostando candidatos según sus intereses comerciales, no se han pronunciado con igual vigor en el caso Aristegui-MVS, como lo han hecho contra del IFE de manera beligerante y permanente por la disposición legal ya mencionada, la cual entre otras cosas cambió las reglas sobre la publicidad de partidos y candidatos los cuales son ahora negociados en bloque directamente por el IFE en representación de los partidos como parte de los derechos del Estado por las concesiones a los medios de comunicación electrónica, lo que significa desde luego para ellos un perjuicio económico así como una limitación en sus márgenes de discrecionalidad con los actores políticos respecto a la negociación con éstos, donde solían ofrecer un trato preferencial a sus aliados al mismo tiempo que hacían lo contrario con sus adversarios (incluida la propaganda positiva y negativa disfrazada de noticias). No obstante estos intereses mezquinos que son el verdadero resorte de su inconformidad, falazmente han tratado de presentar esta restricción legal del Estado como una conculcación a los derechos de todos los mexicanos en materia de libertad de expresión. No hay que olvidar que asimismo se permitía que particulares (personas físicas o morales) pagaran costosos spots para denostar a algún candidato incómodo, rompiendo la frágil equidad de competencia entre partidos al mismo tiempo que abonaban a la guerra sucia.
Los de Televisa por su parte, han tratado de encontrar matizaciones, no tanto para exculpar a la empresa de MVS sino para negar el acto de censura en sí mismo. Han argumentado principalmente que no pueden determinar cuál de las dos partes en conflicto tiene la razón, pero los más agresivos y cínicos -como Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín- trataron de regatearle e incluso negarle a Carmen Aristegui su condición de periodista independiente no obstante su larga trayectoria como crítica del poder, extendiendo esta misma infamia a medios como La Jornada y Proceso, pues de reconocerles a éstos una independencia política, ellos por consecuencia serían intelectuales oficiosos del sistema, sin embargo, se consideran a sí mismos imparciales, críticos y desde luego éticos (como la bruja con su espejito mágico.
Pero el más patético de todos fue Leo Zukerman, quien dijo que como él creía en el mercado, le parecía normal que una empresa despidiera a un empleado no conveniente (sic), es decir, que estaban en su “derecho” (como antes lo estaban los señores feudales con su “derecho de pernada”), sin reparar que los trabajadores tienen derechos contra despidos injustificados. Al parecer, su objetivo era negar un posible hecho de censura a una colega, cuando en realidad no se trataba de defender en sí mismo a Carmen Aristegui, sino a un derecho democrático llamado “libertad de expresión” que dice defender celosamente. La lógica del poder que anima a Zukerman no puede ser más burda porque considera que los derechos de una minoría poderosa están por encima de los derechos de la sociedad, olvidándose que las concesiones a los medios masivos de comunicación implican una responsabilidad social de respeto al interés público que coadyuve a la convivencia democrática de la sociedad. En modo alguno se justifica entonces la arbitrariedad y el abuso que este fundamentalista del neoliberalismo asume con desparpajo.
Volviendo a la argumentación de MVS, hay que recordar que del diario Milenio tiene una sección de trascendidos y nadie ha considerado nunca que esta forma de hacer periodismo no sea moralmente válida. La reacción de MVS puede parecer en consecuencia una exageración, lo que le da sentido a la teoría del “capricho” presidencial y del amago del gobierno de escamotear las concesiones que pretende esta empresa de televisión por cable.
Para concluir, remito a mis lectores a una pequeña obra titulada “Cómo nos venden la moto” de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet (periodista y estudioso de la comunicación de origen español), quienes muestran como las elites del poder económico ejercen un control de la sociedad a través de los medios de comunicación, erigidos como poderes facticos capaces de mantener de rehenes a los poderes constitucionales de un país. Este poder mediático no sólo se dirige a los consumidores para conocerlos como tales y sacarles el máximo provecho, sino también en el terreno político, por un lado controlando a la opinión pública a través de una serie de comunicadores leales a sus intereses, procurando al mismo tiempo que no haya voces disidentes o bien reduciéndolas al mínimo, para de esta manera influir en la población para que se identifiquen con medidas políticas, económicas y sociales que sólo benefician a dicha minoría, haciéndoles creer que los intereses de éstos son los del conjunto de la sociedad. Por otro lado, las estrategias de manipulación comercial se trasladan al ámbito de lo electoral en apoyo de políticos mercenarios y demagogos que desde luego representan sus intereses. Esto último es lo que se conoce como mercadotecnia electoral donde los ciudadanos son tratados como menores de edad.
El doble rasero o la doble moral de los epígonos del neoliberalismo, no es gratuito sino forma parte de un esquema de dominación que ha alcanzado altos niveles de sofisticación, de manera que las posturas hipócritas de este tipo de personajes alcahuetes del poder político y económico, no es extraña sino predecible. Por ello, Chomsky y Ramonet no vacilan en sostener que una radicalización de la democracia, es decir, de un poder popular organizado, requiere de un control férreo de los medios de comunicación para evitar que se constituyan en poderes facticos como ocurre actualmente. Ciertamente, esta postura puede ser considera por algunos como lesiva a los derechos de unos ciudadanos, pero hace 2,500 años, Aristóteles sugería conculcar los derechos políticos de los ricos por el obvio conflicto de intereses en que se ven envueltos.
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