jueves, 26 de enero de 2012

Ricardo Luque - Justicia Social y Honestidad


Justicia Social y Honestidad

César Ricardo Luque Santana

El día 26 de enero del año en curso por la mañana, se celebró en un importante hotel de la capital nayarita un foro llamado “Justicia social y Honestidad”, en el marco de la precampaña de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), actividad que por las absurdas disposiciones del IFE se tuvo que realizar en un recinto cerrado.

Los ponentes fueron importantes académicos mexicanos de la talla Rodolfo Stavenhagen quien abordó una visión general de la “relación Estado-Sociedad”, Lucio Oliver Costilla que tocó el tema de “Estado de bienestar”, el ex secretario de Estado e insigne investigador Carlos Tello quien habló de “crecimiento económico”, mientras que Araceli Damián lo hizo sobre “desigualdad social” y finalmente Gustavo Leal, colaborador de La Jornada y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana habló sobre el sensible tópico de “salud pública”. Obviamente el ponente principal fue Andrés Manuel López Obrador quien presentó 20 puntos o compromisos de justicia social y honestidad para instaurar lo que él llama una república amorosa.

Al margen de comentar brevemente los planteamientos de los ponentes, el recinto para una mil quinientas o dos mil personas estuvo completamente abarrotado. Se podían ver a militantes y personajes de las izquierdas nayaritas de diversas épocas, de distintos lugares del estado y de diferentes corrientes políticas. Algunos aspirantes a candidaturas por las distintas fuerzas que integran la alianza progresista que impulsa la candidatura de AMLO aprovecharon la situación para hacer pasarela repartiendo volantes con supuestos apoyos a sus personas o acercándose a saludar al tabasqueño para tomarse la foto y a lo mejor conseguir su bendición. También asistieron un buen número de estudiantes y profesores universitarios así como dirigentes de los partidos políticos aliados y de MORENA, entre otras muchas personas de todas las condiciones sociales.

En cuanto al contenido de las ponencias me resulta difícil ofrecerles una reseña de cada una porque no tomé nota, por lo que me limitaré a destacar algunas ideas sueltas. En esencia se hizo un diagnóstico de los daños ocasionados por 30 años de neoliberalismo que han impedido por todo ese tiempo un crecimiento económico del país y han provocado un empobrecimiento generalizado, al mismo tiempo y en contraste que un enriquecimiento inaudito e insultante de una minoría de privilegiados. El Estado neoliberal según los ponentes, ha deteriorado severamente el tejido social por lo que urge establecer políticas públicas que permitan un crecimiento económico con una mejor distribución de la riqueza. En este punto se trajo a colación la experiencia de algunos países de Sudamérica que, desde el poder del Estado, han estado construyendo una alternativa al neoliberalismo logrado un crecimiento sostenido de 6% anual, el cual se ha reflejado en una recuperación significativa de las condiciones de vida de la población a la vez que les ha permitido recuperar soberanía.

La propuesta es por consiguiente recuperar un Estado de bienestar social sin incurrir en el autoritarismo y la corrupción del pasado, por lo que se aseguró que no sería suficiente hacerse del gobierno sino que sería necesario cambiar las conductas de los servidores públicos y politizar a la sociedad otorgándole un poder real a través de una democracia participativa, en la idea de construir un poder popular donde se mande obedeciendo, es decir, donde la sociedad tenga un control de sus gobernantes. De otro modo, es decir, de persistir los gobiernos de derechas panistas o priistas, se ahondará en la desigualdad social y con ello se cancelará la posibilidad de hacer viable la vida en comunidad porque no podrá haber paz social con pobreza e injusticia.

López Obrador por su parte mencionó uno a uno sus 20 puntos para una regeneración de la vida nacional empezando por señalar algunos rubros de la economía en que se derrochan los dineros públicos en gastos completamente inútiles que sólo sirven para mantener privilegios de una voraz burocracia política. Señaló por ejemplo que se gastan miles de millones de pesos en servicios médicos de los altos funcionarios públicos y que ese dinero recuperado se iría a los institutos de salud públicos para sanearlos y mejorarlos. En este sentido, dichos funcionarios que requieran servicios de salud, tendrían que atenderse en el ISSSTE al igual que los demás servidores públicos. También puso como ejemplo el derroche de dinero en las cajas de ahorro que los funcionarios y representantes populares realizan con dinero del erario público y que llegan a sumar cifras tan altas que en este caso equivale a todo el presupuesto de un estado como Nayarit.

El combate a la corrupción y las políticas de austeridad forman parte de las medidas que se tendrían que implementar con eficacia para contar con los recursos suficientes que permitan impulsar la economía nacional haciendo énfasis en el mercado interno y apoyando a los productores del campo y la ciudad de los sectores social, público y privado. Dijo que haría valer la Constitución contra los monopolios, que se tendría que impulsar al cooperativismo poniendo de ejemplo a la refresquera Pascual que es un caso exitoso de una empresa de capital social, y añadió que ese ejemplo tendría que reproducirse en todos lados. Habló de apoyar a los jóvenes con becas para estudiar, con la creación de 7 millones de empleos para quitarle a la delincuencia los espacios que ha ocupado ante el abandono de los jóvenes, se subsidios al campo, etc. En fin, cada una de las propuestas que realizó AMLO, causaron un gran entusiasmo y cada una de ellas la sustentó con datos duros que las haría viables y factibles.

Sería importante ir dando a conocer cada uno de los 20 compromisos a través de todos los medios y formas posibles para apropiárselos y así difundir el mensaje de este importante proyecto de nación, de tal suerte que nos permita convencer a los electores indecisos o despistados de que si hay opción a los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN. Hacerle ver a los ciudadanos que no se trata de apoyar a AMLO por mera simpatía o prejuicio ideológico, que no se trata de ponerlo a él al mismo título que otros candidatos como si se tratara de simpatizar con tal o cual equipo de fútbol. Lo importante es lo que los candidatos en sí mismo representan, su trayectoria personal que los avala como personas capaces y honradas o no, de las personalidades que los apoyan cuya autoridad intelectual y moral son un referente significativo para definir una postura, y en el caso de AMLO, al menos darle el beneficio de la duda, pues a los otros candidatos y sus partidos ya se les dio la oportunidad de gobernar y lo hicieron mal porque empeoraron las cosas beneficiando a unos cuantos con dinero público. AMLO representa en este sentido una verdadera alternativa de cambio porque cuenta con un proyecto emanado desde abajo, de un conocimiento del México profundo, porque está sustentado con las mejores mentes del medio académico como los ponentes que en esta ocasión vinieron y otros talentos mexicanos como la escritora Elena Poniatowska, el científico René Drucker Colín y una larga lista de artístas, científicos, intelectuales y académicos cuya autoridad moral e intelectual -reitero- son un referente irrefutable para los escépticos nihilistas.

Realmente, de aplicarse los 20 compromisos que López Obrador esgrimió en este foro en la ciudad de Tepic, estaríamos en otro país, en un mejor país, en un México con equidad, democracia y justicia al que todos aspiramos. Insisto en decirles a quienes se persisten en una desconfianza tozuda contra todos los políticos que no es momento de vacilar, que en vez de abstenerse o votar por los de siempre sólo porque creen que todos son iguales, le den una oportunidad a AMLO de demostrar sus dichos. Tal vez con ello se estén dando a sí mismos una oportunidad sin quererlo.

viernes, 13 de enero de 2012

Ricardo Luque - Los sentidos de la democracia


Los sentidos de la democracia

César Ricardo Luque Santana

Se ha insistido que la democracia no se reduce a votar sino que va más allá de esa práctica, al grado de que es posible votar sin elegir o inducir el sentido del voto a través de la manipulación mediática y el tráfico de favores donde se aprovecha la pobreza de la gente para lucrar con ella. De hecho la Constitución Mexicana define la democracia como un modo de vida, es decir, no sólo como un derecho a elegir y ser electos, sino también en términos de prosperidad material, como una mejora gradual y sostenida de las condiciones de vida. Asimismo, la democracia sería ante todo una actitud de tolerancia, respeto, de gozar de las libertades cívicas más elementales (como las de expresión y reunión).

Desde luego no se trata de desdeñar el aspecto electoral porque el hecho de que cada cabeza sea un voto nos iguala de algún modo a todos, ya que vale igual el voto de un rico que el de un pobre, el de un sabio que el de un ignorante, pero también el de un malo que el de un bueno. El voto es indistinto en el sentido de que es impersonal, si bien es posible inducir las preferencias del mismo en determinadas circunstancias por sectores sociales y otros criterios. Esta igualdad está justificada porque no existe ningún criterio válido para discriminar a sectores de la población por cuestiones de pobreza, escolaridad u otras, pero hay que reconocer que estos mismos elementos impiden en algunos casos la posibilidad de una elección racional. En otros tiempos, sólo los ricos tenían derecho a votar, e incluso en la antigua Atenas, la cuna de la democracia, el voto estaba reservado a los hombres (varones) libres, es decir, se excluían a los esclavos, las mujeres y los extranjeros. En fin, el voto universal es sin duda acertado porque es la única manera de no conculcar derechos a nadie, además de que no se puede establecer mecánicamente que la posición social o el nivel académico determinen por sí misma la capacidad o incapacidad de hacer una elección racional, si bien cabe suponer que influyen de algún modo como ya se mencionó. Es decir, alguien con pocos estudios y/o condiciones económicas precarias puede votar correctamente, y a la vez, alguien con estudios universitarios y/o buenas condiciones materiales de vida puede hacerlos incorrectamente, entendiendo por correcto e incorrecto votar por el candidato más sano o más corrupto, o por el partido más progresista o más reaccionario, con toda la subjetividad que estas consideraciones encierran, o también desde una perspectiva utilitarista se podría decir que votar correctamente es elegir al que más me favorece, pero no en un sentido estrecho o egoísta, sino en un sentido amplio pensando en el beneficio de la colectividad. El punto es que no hay ningún criterio válido que impida a alguien en plenitud de facultades mentales votar sin importar los aspectos socioeconómicos y culturales que tenga.

Ciertamente, resulta difícil determinar una condición ideal o pura del votante porque para ello entran en juego muchos factores que inciden en las preferencias del elector como las ideologías, los prejuicios, las afinidades, la tradición, la información o desinformación, la manipulación, la formación política e incluso aspectos frívolos, entre otros. En este sentido, no se trata de señalar que quienes piensan como yo están en lo correcto y los demás equivocados, pues aunque así lo creyera, puede suceder que sea al revés. No se trata tampoco de incurrir en un relativismo donde todas las posiciones valgan lo mismo, pues aunque en sí cada una sea respetable, se supone que debe haber diferencias que permitan contar con opciones o alternativas políticas, de manera que aunque resulte difícil y polémico establecer un referente nítido, se puede afirmar que una buena educación de la población contribuye a tomar mejores decisiones en este terreno ya que le permiten al individuo contar con las herramientas intelectuales esenciales para procesar críticamente información y valorar propuestas, así como reconocer trayectorias de personajes e instituciones. Asimismo, es importante contar con condiciones materiales de vida aceptables, de manera que la educación y las condiciones de vida buenas, son condiciones de posibilidad necesarias y suficientes para que los ciudadanos estén en condiciones de ejercer responsablemente su voto, sin menoscabo de los inevitables ingredientes subjetivos, porque en la medida en que se esté lo suficientemente informado y se desarrollen ciertas capacidades analíticas, se podrá estar libre de prejuicios al mismo tiempo que se estará en guardia contra la manipulación. Implicaría también un ejercicio de la ciudadanía más allá de los procesos electorales entendiendo que la categoría de ciudadano es una conquista en el sentido que no se trata de ser ciudadano para participar sino que participar es lo que nos hace ciudadanos. Por participar se entiende informase, dialogar, criticar, movilizarse si es necesario, etc. En otras palabras, participar es ejercer los derechos y las obligaciones que nuestras leyes nos ofrecen y que nuestros principios nos reclaman.

Lo que interesa realmente es subrayar que la democracia no se reduce al aspecto cuantitativo, sino que originalmente fue y debería de ser algo cualitativo. Cuando alguien sostiene que quien tiene mayoría manda independientemente de que no le asista la razón, no está demostrando una vocación democrática sino que está utilizando a ésta como coartada absolutizando uno de sus aspectos, lo cual resulta preocupante porque indica que quien concibe la democracia de forma tan unilateral, los espacios institucionales de debate tienen para él poca importancia e incidencia. Visto de este modo, la política se convierte en un botín, mientras que los intereses legítimos de los ciudadanos que se supone representan, pasan a segundo término o de plano son marginados a la mera retórica. En este sentido, los políticos profesionales se convierten en bribones e impostores que sólo velan por su bienestar.

Este problema donde el aspecto cuantitativo de la democracia eclipsa al carácter cualitativo o dialógico de la misma, está en su mismo origen en la Atenas de Sócrates y Platón de hace 2 500 años, razón por la cual, estos insignes filósofos desconfiaron de la democracia porque se daban claramente cuenta de que la frontera con la demagogia era muy tenue. En el diálogo platónico “Gorgias”, aparece esta consideración con nitidez, confrontando la retórica con la dialéctica y a los politiqueros con los estadistas, es decir, a los que usan el poder para sus propios fines y los que ejercen el poder para servir a sus conciudadanos. Platón en boca de Sócrates o éste a través de aquel, se declaran partidarios de la aristocracia entendida como el gobierno de los mejores, es decir, de los más sabios y los más justos, mientras que el gran sofista invoca el mito de Prometeo para justificar la política como un asunto de todos y no de unos cuantos. Saco a colación esta polémica porque pese a la validez relativa de las objeciones de Sócrates y Platón a la democracia, la justificación que ofrece Gorgias a través del mencionado mito que es una verdadera joya literaria, es el fundamento de la democracia en cuanto a la exigencia de participación de toda la comunidad, aunque en la actualidad, en la democracia representativa, los espacios de debate donde se toman las decisiones definitivas, han quedado en manos de los políticos profesionales. En este tipo de democracia, la participación ciudadana suele reducirse a un acto de delegar a través de un voto sustrayéndose de una participación más activa, significativa y constante.

Algo anda mal en nuestra democracia cuando los que se dicen demócratas privilegian a la fuerza sobre la razón, es decir, prefieren imponer mediante la fuerza numérica (distorsionando el principio de mayoría) sus intereses sean o no legítimos, e inclusive medidas que pueden ser lesivas al interés popular. El uso inmoral de una mayoría para avasallar a los contrarios a pesar de que a éstos les asista la razón o para atropellar sus demandas legítimas, se puede catalogar como “la tiranía de las mayorías” porque constituye un asalto a la razón y la moral. De hecho creo que esta noción es válida únicamente en ese sentido porque también la derecha la emplea como prevención de que pudiera darse una democracia radicalizada al extremo de perjudicar a las minorías pudientes. Me parece que los estadounidenses tienen un dispositivo legal para evitar que ello ocurra.

No se trata entonces de sustituir la democracia representativa por la participativa porque ambas se complementan. Se trata más bien de que la democracia deliberativa no se use como mascarada ni que tampoco se restringa a los espacios oficiales, sino que privilegie el diálogo y abarque a toda la sociedad, pues la política es demasiado importante para que esté en manos de unos cuantos, de ahí la importancia de que exista una legislación de participación ciudadana que permita a la sociedad incidir en las grandes decisiones públicas, aunque desde luego, la sóla ley no es suficiente porque se requiere sobre todo de una cultura democrática de gobernantes y gobernados. De otro modo, la discusión política consagrada a espacios institucionales restringidos termina por desvirtuar el diálogo democrático, pues aunque en teoría primero se discuta y se vote después, en la práctica las decisiones están tomadas de antemano por unos cuantos que concentran el poder real, mientras que los integrantes del grupo mayoritario se limitan a actuar aborregadamente por consigna, convirtiendo el debate en simulación, en protocolo, vaciándolo de contenido, al mismo tiempo que se desgastan en discusiones inútiles o meros ejercicios de catarsis de las minorías.

jueves, 5 de enero de 2012

Ricardo Luque y César Cruz - El turno a la "reforma" a la Ley Federal del Trabajo


EL TURNO DE LA “REFORMA” A LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

César Ricardo Luque Santana y César Salazar Cruz

El tema no es nuevo. Ha sido trabajado por mucho tiempo por los patrones y sin embargo sus contenidos parecen sorprender a algunos actores políticos. Como era de esperar en estos temas laborales, la iniciativa la suelen llevar los patrones mientras que los representantes charros de los trabajadores y de los partidos supuestamente de izquierda, van a remolque en los debates legislativos: los primeros para secundar de manera más o menos vergonzante iniciativas lesivas a los intereses de los trabajadores; mientras que los segundos tratan de defenderlos con buenos argumentos pero desde posiciones debilitadas numéricamente. Mientras tanto, los sindicatos independientes y las organizaciones políticas de la izquierda han sido incapaces de defender los intereses de los trabajadores tanto a través de la movilización como del discurso, en parte porque se carece de la suficiente organización y fuerza, en parte porque mediáticamente no se ha podido superar el discurso neoliberal, no porque éste sea verdadero (ni por asomo), ni porque se carezca de argumentos sólidos para refutarlos, sino porque cuentan con el monopolio de los medios de comunicación, lo que les permite que prevalezcan sus puntos de vista las cuales están sustentadas en la manipulación.

No tiene importancia dilucidar si el promotor de la iniciativa es el anterior o actual secretario de hacienda o el secretario del trabajo, el propio presidente de la república, o la bancada panista o priista promotoras del neoliberalismo a ultranza, pues todos ellos son testaferros de la alta burguesía. Se trata de desenmascararla demostrando que bajo el discurso de que ésta alentará el empleo, mejorará la productividad y nos hará más competitivos, se trata de “beneficios” que en todo caso sólo le sirven al patrón y por consecuencia son lesivos a los trabajadores porque el mejor rendimiento en el trabajo no significa en absoluto una mejora en las condiciones materiales de vida de los trabajadores, sino por el contrario, significa estrechar su salario, dejarlos en la indefensión jurídica, disminuir sus prestaciones y escamotearles sus derechos laborales al grado de pulverizarlos, particularmente en lo que al contrato colectivo y el derecho a huelga se refiere.

La derecha en el poder no sólo desea una Ley del Trabajo que sea un traje a su medida, acorde con sus intereses, sino que implementan políticas “públicas” tendientes a favorecer sin pudor a los capitalistas. Como ejemplo de esto último baste recordar que el presidente espurio de México a través de su pendenciero ex colaborador, el señor Lozano -hasta hace algunos unos meses titular de la Secretaría del Trabajo- planteó estimular a los empresario que ofrezcan las oportunidades de empleo a la juventud mexicana pero a costa de sacrificar a los adultos o personas maduras. Aparentemente, se buscaba incorporar a los jóvenes al mercado de trabajo lo cual en sí mismo es loable, pero se hace abstracción de las condiciones en que ello se haría. Es decir, serían trabajos mal pagados, sin certidumbre de estabilidad y crecimiento personal, aprovechando el dinamismo de los jóvenes y manipulando sus esperanzas de vivir con independencia económica para construir sus propias familias. El colmo de la manipulación es la finalidad “empresarial” de sacar para sí mismos el máximo beneficio con el menor esfuerzo utilizando a jóvenes ávidos de ganar legítimamente dinero, al mismo tiempo que se desprecia la experiencia de los trabajadores maduros porque se considera que representan muchos gastos en prestaciones de salud principalmente, haciéndolos a un lado como si fueran cosas desechables. En resumen, la incorporación de los jóvenes al mundo de trabajo no representa una oportunidad real de empleo, sino otra forma tramposa de contar con mano de obra barata con la complicidad del gobierno panista, pagando con el erario público parte del salario de esos nuevos trabajadores y eximiendo a los empresarios de algunos impuestos como “estímulo” por “dar” empleo, lo que significa que esos trabajadores le salen gratis al patrón, al mismo tiempo que las nuevas generaciones de trabajadores entran al mercado laboral en condiciones desventajosas.

Se trata de establecer siempre “ventajas” adicionales para el “empleador” (explotador) o el patrón respecto de la fuerza de trabajo utilizando un discurso engañoso cuyas supuestas bondades ocultan sus verdaderas intenciones. De este modo vemos en las mismas instituciones públicas (incluidas las educativas), como este lenguaje falaz del mundo empresarial se ha introducido en ellas y es admitido y asimilado por muchos trabajadores de este medio porque carecen de un pensamiento crítico que les permita discernirlo hasta que en la práctica se dan cuentas de sus inconvenientes, si bien los dirigentes sindicales charros y los tecnócratas de cuello blanco conocen sus consecuencias negativas, sólo que éstas no los afectan a ellos pues por algo se prestan a victimizar a sus propios compañeros. De este modo escuchamos términos como: “flexibilización laboral”, “eficacia y eficiencia”, “productividad”, “competitividad”, “calidad”, “outsourcing”, etc., que parecen inocuas o meramente técnicas, pero que tienen consecuencias nefastas que modifican las relaciones contractuales entre el patrón y el trabajador, eximiendo al primero de sus obligaciones contractuales como otorgar a los trabajadores derechos como el derecho al descanso, el pago de horas extras, indemnizarlos por rescisión de las relaciones contractuales, respetar el escalafón, dar pensión o jubilación, entre otras.

Los argumentos de productividad y competitividad por ejemplo forman parte del repertorio de mentiras que utilizan los capitalistas para esclavizar a los trabajadores. La primera consiste en producir más con menos recursos. Los usos de la tecnología y la organización del trabajo a través de una división técnica ayudan significativamente a ello. La tecnología lleva a su vez no sólo a realizar trabajos mecánicos y rutinarios sino a emplear a especialistas que operen las máquinas. Las maquiladoras son la forma más acabada de esa productividad y de una sobrexplotación. La competitividad por su parte, es una variante de la anterior exigencia de generar más riqueza que asimismo se quedarán en pocas manos. Ser competitivo significa ser rentable pues el trabajador nunca importa como persona, como ser humano, sino sólo como una herramienta más de trabajo. Pero todo este aumento en la creación de la riqueza social que genera la fuerza de trabajo (la única mercancía capaz de producir valor), no se traduce en mejoras a las condiciones vida de los trabajadores sino que por el contrario los empobrece más y los convierte en elementos prescindibles, provocando una sociedad altamente excluyente en lo social pero que tiene el descaro de establecer leyes supuestamente incluyentes.

La agenda neoliberal no tiene otro objetivo que concentrar y perpetuar el poder económico y político en manos de una minoría que son los grandes empresarios, no sólo en México sino a escala planetaria, al grado de que el 1% de la población de la población mundial concentra el 80% de la riqueza existente. La desigualdad social es cada vez más abismal con los consiguientes estragos al tejido social que hoy padecemos y que a medida en que aumenta la pobreza, crece también la delincuencia y la corrupción volviendo inviable la convivencia social.

La reforma laboral es la piedra de toque de la agenda laboral pero no es el único objetivo que los neoliberales tienen. Se han ido apropiando de los recursos naturales y de las empresas de la nación de manera gradual pero implacable. No se preocupan por sacar todos sus intereses de golpe, son pacientes, meticulosos, taimados. Mientras tengan el poder político ejecutivo y legislativo de su lado pueden ir avanzando con triunfos parciales, ya que tampoco les conviene hacer grandes cambios de súbito porque pueden generar un descontento popular que les resulte perjudicial. Es preferible para ellos ir paso a pasito, ir “preparando” a la gente para admita dichos cambios haciéndoles creer a través de sus alcahuetes como Carlos Marín, Sánchez Susarrey y demás suripantas mediáticas, que las políticas que benefician a los empresarios son también buenas para el pueblo. Asimismo, van ganando terreno mediáticamente para persuadir a grandes sectores de la población de formas encubiertas de privatización como el bono educativo, los vales para medicinas y demás patrañas que suelen ser grandes negocios de unos cuantos vivales. Desde luego, el neoliberalismo se empata muy bien en su conservadurismo económico y político con las ideologías más retardatarias como la de la Iglesia católica e incorpora en cierto modo algunas de sus demandas como la educación confesional y otras del mismo tipo que son lesivas al Estado laico, porque tanto a ellos como al alto clero no les importa la democracia sino sus intereses económicos.

La situación de este atraco a la nación ha llegado a un punto intolerable porque ahora descaradamente la premisa es hacer negocios privados con recursos públicos. La creación reciente de la Ley de Asociaciones Público-Privadas es parte de eso, es una forma cínica de legalizar el robo a los mexicanos. La impunidad prevaleciente para delincuentes de cuello blanco como los ex gobernadores es otra muestra de que el poder para la clase política es sólo un botín, mientras que los puristas de la ideología revolucionaria y algunos despistados clasemedieros siguen creyendo que AMLO es el problema, que es un “populista”, un “mesías”, un “peligro” para México como decía Calderón, quien resultó ser él el verdadero peligro para México. En este año tendremos oportunidad de frenar estos estropicios de la cleptocracia neoliberal dándole la oportunidad a AMLO sin creer tampoco que es la panacea que habrá de curar en automático todos nuestros males, pero independientemente de las objeciones que podamos esgrimir contra él, es el único liderazgo legítimo porque cuenta con un proyecto de nación benéfico para los mexicanos, y sobre todo, porque es una persona honrada que no ha usado el poder para enriquecerse, una cualidad muy difícil de encontrar en un político. Un eventual triunfo de AMLO podría ser el principio necesario para revertir el neoliberalismo y construir un Estado solidario.

martes, 20 de diciembre de 2011

Ricardo Luque - La democracia simulada en el poder legislativo


La democracia simulada en el poder legislativo

César Ricardo Luque Santana

El lunes 19 de diciembre de 2011 la Comisión de Hacienda y Cuenta Pública del Congreso del Estado de Nayarit aprobó por mayoría la propuesta de Ley de Egresos 2012 que mandó el ejecutivo para su “análisis y discusión”. Para ello, los representantes del gobernador encabezados por el secretario general de gobierno y el secretario de finanzas, presentaron las “bondades” del mismo a través de diapositivas donde compararon las cifras del último año del sexenio anterior con las cantidades que en esta ocasión se proponían en los distintos rubros, supuestamente para demostrar que pese a las limitaciones presupuestales existentes se estaba presentado un presupuesto mejorado.

La reunión en su inicio por la mañana era muy prometedora, pues algunos diputados del PRI parecían coincidir con algunas observaciones críticas y con algunas propuestas de la oposición panista y perredista. Por ejemplo, se criticó la política asistencialista porque sólo son paliativos que no resuelven las carencias de la gente pobre y se planteó darle preferencia a la creación de empleos. La gente prefiere un empleo que andar mendigando apoyos. También se señaló insistentemente a partir del análisis del panista Carlos Carrillo Santana, la necesidad de reasignar más apoyos al campo ya que su decremento es de un 18%. El apoyo al campo constituye no sólo una actitud de congruencia de los diputados que en campaña se comprometieron con sus electores campesinos, sino una necesidad económica de primer orden. La inversión en el campo permite entre otros beneficios retener a los productores del campo en sus lugares de origen y generar cadenas productivas que producen riqueza. Por cierto, los enviados del gobernador trataron en vano de demostrar que no había tal disminución al desarrollo rural incurriendo en sofismas que fueron refutados. En este punto también coincidieron con Carrillo Santana algunos diputados priistas y así lo manifestaron, si bien no pertenecían a la mencionada Comisión y por tanto no podían votar en consecuencia.

Armando García, presidente de la Comisión de Hacienda, se comportó discretamente obsequioso con los representantes del gobierno, mientras que éstos hacían esfuerzos por rebatir los argumentos de la oposición tratando de persuadirlos de que sus inquietudes eran infundadas. Asimismo, se evadió en lo posible hablar de la crisis financiera provocada por los malos manejos de la administración anterior. En este punto, el diputado del PRD Miguel Ángel Arce Montiel, fue directo en su crítica señalando que no le extrañaba que las cifras presentadas por el Ingeniero Siller y su equipo “cuadraran”, pues para ello son contadores, dijo. El asunto está en la orientación del presupuesto además de que la propuesta del ejecutivo contiene irregularidades e inconsistencias. No se ve por ejemplo congruencia con el discurso de austeridad del gobernador porque sus gastos en servicios personales aumentan de 37 a 41 millones de pesos, en vez de bajarlos sustantivamente. Subrayó que las prioridades que el ejecutivo establece no son necesariamente las de ellos (los diputados) y que se trata de acordar responsablemente lo que conviene al estado. Parece –dijo el legislador perredista- que les importa más sortear la crisis de las finanzas haciendo tabula rasa del pasado al mismo tiempo que castigan los programas sociales.

Otros rubros que a juicio de panistas y perredistas están descobijados son la educación, la investigación científica y tecnológica. También se pidió más información sobre el rubro de salud y se reiteró la preocupación por el tema del desarrollo rural cuyo presupuesto se insistió era demasiado bajo para su importancia estratégica en nuestra economía. También se abogó por mejorar los recursos para la justicia, derechos humanos y otros. En general se planteó que era necesario equilibrar ingresos y egresos determinando las prioridades. Se reconoció por todos que había poco margen de maniobra porque hay partes del presupuesto ya comprometidos, como los salarios y otros ya etiquetados, pero la oposición panista y perredista insistió que si era posible reorientar las prioridades del gasto público señalando expresamente cuáles debían de ser y de dónde se tomarían los recursos.

Todo esto fue por la mañana, declarándose un receso para continuar por la tarde donde la aparente apertura expresada por algunos diputados priistas cambió radicalmente. En efecto, antes de reanudar la reunión, la fracción del PRI se salió de la misma por 20 minutos a recibir la consigna de no debatir en lo más mínimo limitándose sólo a votar, imponiendo irracionalmente su mayoría de 3 votos contra 2 en esa Comisión. Las explicaciones más a detalle que se suponía darían los representantes del gobierno se olvidaron. Los diputados del PRI que por la mañana habían opinado con relativa independencia, guardaron silencio o no asistieron a la continuación de la reunión. Los integrantes de la Comisión de Hacienda del PRI nunca opinaron nada. Los opositores del PRD y el PAN insistieron en que se rectificaran las asignaciones e incluso indicaron de cuáles rubros de podrían hacer trasferencias y en qué montos y porcentajes.

La diputada Erika de la Paz del PAN, leyó un documento donde puntualizó las fallas de la propuesta del ejecutivo como por ejemplo que los servicios personales del ejecutivo y otras dependencias aumentaba 26% mostrando incongruencia con su discurso de austeridad; que no hay estrategias para obtener más recursos que no sea solicitar más endeudamiento; que se estaba dependiente casi totalmente de las participaciones federales; que se contradecían al decir que no habría más gastos por arrendamientos de inmuebles cuando acaban de solicitar y autorizar con la mayoría del PRI y sus aliados satélites un préstamo de 24 millones para el proyecto “Gobierno Unido”. Miguel Ángel Arce Montiel por su parte insistió en reorientar el gasto con un sentido social. Exigió que los gastos de energía eléctrica de las escuelas del gobierno del Estado sean pagados por éste tal como lo establece la ley, pues existen recursos suficientes para ello. Dijo que los montos para la vivienda popular son muy precarios. Reiteró la necesidad de aumentar recursos a los productores del campo y a los ayuntamientos. Afirmó que si hay recursos para ello porque el presupuesto tiene un aumento de mil millones de pesos en relación al año pasado. Preguntó por qué RTN renta local teniendo uno propio. El Dr. Leopoldo Domínguez preguntó asimismo por qué se asignan partidas al CREE con recursos de la Secretaría de Salud cuando esta instancia depende del DIF estatal. E igual se extrañó que se asignen recursos públicos a una entidad privada como la Cruz Roja.

Previamente a la “discusión” en lo particular del proyecto de presupuesto del ejecutivo, la mayoría priista votó su aprobación en lo general y luego siguieron el mismo método de hacer mutis dejando todo a la votación donde gracias a su mayoría relativa, respaldaron sin argumentar la propuesta del gobernador que de nuevo como en todo el sexenio anterior y como sucedió con la reciente aprobación del préstamo para el proyecto de “Gobierno Unido”, se erigió como el Gran Legislador. La frase de que “el ejecutivo propone y el legislativo dispone” no se cumplió porque el dominio avasallador del PRI y su actitud de típica incondicionalidad al gobernador, impide que el poder legislativo sea un poder independiente como lo establece la Constitución. De esta manera se consumó de nuevo el mayoriteo priista bateando no sólo todas las propuestas de la oposición sino ignorando las razones plausibles y los señalamientos fundamentados de éstos, como si la democracia fuera sólo una cuestión de mayorías sin poner razones sobre la mesa. La razón de la fuerza se impuso a la fuerza de la razón cayendo en una lamentable simulación democrática o en un autoritarismo embozado donde los usos facciosos del poder están por encima del interés general de la sociedad.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Ricardo Luque - El proyecto de Gobierno Unido: sus razones ocultas


El proyecto de Gobierno Unido: sus razones ocultas

César Ricardo Luque Santana

El pasado martes 13 de diciembre de 2011, el Congreso del Estado de Nayarit aprobó un nuevo préstamo solicitado por el ejecutivo como una especie de adelanto para el proyecto llamado “Gobierno Unido”, el cual consiste en concentrar en un único espacio a la mayoría de las instancias del gobierno estatal y al parecer también municipal. Ese mismo día postee dos comentarios en mi facebook donde hice una pequeña crónica testimonial de lo que sucedió en el salón de plenos ese día donde la bancada del PRI –incluidos los diputados priistas “prestados” a otras siglas partidistas- aprobaron por mayoría dicha solicitud, no obstante las razonables objeciones de los opositores del PRD y del PAN presentaron en tribuna. A continuación retomo los referidos comentarios añadiendo algunos de los cuestionamientos realizados por la mencionada oposición, y derivado de ello, resalto lo que parece ser el leitmotiv del proyecto: atracar de nuevo a los ciudadanos pagando una obra que será más costosa de lo que oficialmente se admite. Vayamos por partes, primero las citas casi literales de mis posteos (esto es, con leves correcciones), luego los cuestionamientos de algunos diputados opositores, y finalmente, la transa en ciernes.

“Por la tarde en sesión plenaria en la Cámara de Diputados local aprobaron por mayoría un nuevo préstamo de 24 millones que solicitó el ejecutivo para solventar gastos que pudieran necesitarse para el proyecto "Gobierno Unido", una edificación donde se pretende concentrar a una gran parte de instancias de gobierno. Los opositores demostraron que la solicitud estaba plagada de inconsistencias, lagunas, contradicciones, irregularidades, inexactitudes, etc. La bancada priista no debatió, sólo uso el viejo recurso de “mayoritear” sin importarles carecer de razón. De nuevo apareció el gobernador como el gran legislador con su mayoría de incondicionales limitándose a levantar el dedo. La nota la dio el diputado priista Alejandro Galván que con su protagonismo incontinente salió a "defender" oficiosamente la petición del gobierno usando las figuras de "rectificación de hechos" en el primer caso, y por "alusiones personales" en el segundo, cuando era claro que la postura de los priistas era hacer mutis limitándose a avasallar con su mayoría. Galván, bien acicalado y con un traje costosísimo, subió en dos ocasiones a la tribuna a exhibir su miseria intelectual, su pobreza de lenguaje, su cortedad de ideas, su falta de comprensión, y sobre todo, su servilismo al gobernador en turno. Lo peor no son las necedades que dijo, su dispersión o falta de coherencia discursiva, sino la soberbia con que demuestra su ignorancia y abyección. Pobre de mi estado y pobre de mi país con los priistas en el poder. Lástima que apenas unas 50 personas del público atestiguamos semejante bajeza e irresponsabilidad. Si más gente viera la ruindad con la que se conducen los priistas, la indignación provocada los llevaría a hacer todo lo posible por evitar que vuelvan al poder del gobierno federal”.

Enseguida postee de nuevo este asunto a propósito de la nota que apareció en la “Revista Perfiles”, la cual se basó en el posicionamiento que el Dr. Leopoldo Domínguez publicó en su facebook. En esta ocasión dije: “Estuve presente en la sesión donde el PRI y sus secuaces aprobaron sin debatir ese endeudamiento. Sólo Galván usó la tribuna pero no tanto para defender la postura del ejecutivo ni mucho menos para refutar las múltiples objeciones de la oposición, sino para solazarse en su narcisismo, acusando una pobreza de lenguaje y una dispersión discursiva que dio pena ajena. Fue vergonzoso ver al PRI de siempre avasallando con su mayoría de incondicionales sin importarles la validez de las objeciones presentadas por la oposición, actuando lacayunamente como correas de trasmisión de su patrón, el gobernador en turno. Ojalá en la página Web del Congreso puedan consultar (los lectores) las intervenciones del perredista Miguel Ángel Arce Montiel y de los panistas Leopoldo Domínguez, Antonio Serrano, Graciela Domínguez y Carlos Amador Jaime Nolasco, para que se den cuenta de todas las irregularidades que contiene el documento que envió el gobernador, y si tienen suficiente hígado, ver las deplorables intervenciones del señor Galván quien cree que con costosísimos trajes y desfachatez, es suficiente para pararse delante de un micrófono.

Antes de ilustrar brevemente algunas de las objeciones presentada por diputados opositores al gobierno, debo aclarar un poco el procedimiento seguido. Una vez tocado el punto del préstamo cuya lectura se dispensó porque los diputados ya lo conocían, se abrió el registro de oradores ordenándose según su sentido, es decir, los que están a favor y los que están en contra. Se enlistaron los cinco diputados antes mencionados en contra y ninguno a favor, porque el PRI no quería debatir sino irse directamente a la votación, aunque el protagonismo ya aludido de Galván retrasó un poco la votación ya anunciada. El resto de lo que sucedió ya lo mencione líneas arriba. A continuación destaco tres intervenciones: primero la del diputado del PAN Antonio Serrano quien señaló que la justificación plasmada en la exposición de motivos no sólo era insatisfactoria sino inexistente, que había contradicciones jurídicas y ambigüedad en el tiempo señalado para saldar la deuda, y que por esa razón, no había certeza jurídica y económica respecto al pago a realizar. Enseguida Miguel Ángel Arce Montiel del PRD abonó más sobre las irregularidades del proyecto de “Gobierno Unido” mencionando que no se cuenta todavía con el terreno porque no se ha hecho la negociación alguna con CFE, y que además hay problemas en cuanto a la superficie que se supone se necesita para la edificación con la que se contaría realmente en caso de prosperar el arreglo con dicha entidad del gobierno federal, estando en el aire aún la propuesta de permuta que el gobierno del estado pretende hacer con CFE, cuyos terrenos por cierto eran del fundo municipal, pero que Ney González cedió para saldar una deuda con esta instancia del gobierno federal. Asimismo, en caso de que se lograra este terreno y ante la necesidad de más superficie, existe también la probabilidad de apropiarse de terrenos del fundo municipal sin que se esté tomado en cuenta al Ayuntamiento de Tepic al respecto, mostrando irrespeto por la autonomía de este ámbito de gobierno. Cuestionó asimismo el argumento del ahorro o austeridad porque parece ser que el objetivo es favorecer a algunos empresarios porque se prolongaría con el arrendamiento más allá del costo total, echando por la borda el ahorro que se supone se quiere superar. Por su parte, el panista Leopoldo Domínguez, coincidió en que hay todavía muchas imprecisiones, opacidades y vacíos de información. Por ejemplo, el monto de la deuda actual sigue siendo un misterio porque diversas instancias oficiales dan datos diferentes, mas no obstante esto, se pretende incrementar el endeudamiento que podría volver inviable el funcionamiento de las instituciones públicas. Cuestionó también que no se informe con claridad cuántas y cuáles dependencias del gobierno se trasladarían al sitio de “Gobierno Unido” y exhortó al gobierno a atender mejor otras prioridades de salud, educación, empleo y seguridad.

Pero la parte que más suspicacias despierta es sobre el monto real a pagar. Supuestamente la obra costará 670 millones de pesos y se pagaría 8 millones cada mes que equivaldrían –dicen- más o menos a lo que se gasta actualmente en rentar diversos edificios, pero no dicen que mientras se construye el complejo de “Gobierno Unido”, se seguiría pagando renta mientras no se cuente con éste, al mismo tiempo que durante la construcción ya se está pagando con dinero público a particulares que en realidad estarían siendo financiados parcialmente al menos durante el tiempo en que termina la obra. Además, tampoco se reconoce que actualmente se pagan rentas infladas porque hay colusión de intereses inconfesables, y menos aún, existe voluntad de castigar las corruptelas de la administración anterior para recuperar los dineros sustraídos al erario. Pero volviendo al tema del costo de la obra, no tanto de la necesidad del proyecto en sí que podría ser plausible, si se hacen cuentas, los 8 millones al mes que se pretende pagar suman al año 96 millones de pesos, lo que significa que bastarían 7 años para alcanzar la cifra de 672 millones de pesos con lo cual uno supondría quedaría liquidada la deuda en este tenor. Pero no sería así sino que los empresarios que harían la obra que no se licitada todavía, serían los dueños del edificio por 30 años o más. Es decir, tendrían al menos 23 años de ganancias (2,208 millones) dándose una erogación total de 2, 880 millones de pesos, más los servicios que genere el servicio de la deuda, y por si no bastara, podría ampliarse la deuda al menos 20 años o más, lo que haría a este proyecto sumamente oneroso. Como se puede apreciar, la austeridad y el ahorro son una falacia, pareciendo más bien que de lo que se trata es de legalizar un atraco más al pueblo amparándose en la ley.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Ricardo Luque - Alerta sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces


Alerta sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces

César Ricardo Luque Santana

El día 7 de diciembre del año que está por terminar, el diputado perredista Miguel Ángel Arce Montiel hizo uso de la tribuna del Congreso del Estado de Nayarit para proponer un punto de acuerdo para exhortar al gobierno federal, y en particular a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a trasparentar sus estudios sobre el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces, ubicado en el río san Pedro del municipio de Ruiz, pero sobre todo, para exigirle que tome en cuenta a los pobladores de esa localidad y de otras comunidades de municipios circunvecinos que pueden resultar perjudicados de un modo u otro por el mismo, al mismo tiempo que basado en estudios de impacto ambiental de diversos investigadores universitarios, advirtió que éstos pronostican un severo daño ambiental de llevarse a cabo dicho proyecto. A continuación recuperaré algunos puntos medulares del argumento esgrimido por el diputado Arce en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados, dado que su importancia para el sostenimiento del ecosistema de marismas nacionales situado en las costas nayaritas es de enorme relevancia, así como por otras posibles repercusiones que su instrumentación puede traer, aclarando que no sigo literalmente la estructura de su argumento y que me permito añadir algunos comentarios que creo refuerzan su postura.

La alocución del diputado Miguel Ángel Arce Montiel comienza por destacar la enorme riqueza que la Cuenca del Río San Pedro tiene para la zona de marismas nacionales, sitio en donde están los manglares más importantes de toda la costa del pacífico americano y cuyo alteración puede ocasionar graves estragos al ecosistema en su conjunto, esto es, a su flora y fauna silvestre, además de provocar un daño al modo de vida de muchos pobladores que directa o indirectamente dependen para su subsistencia del afluente de dicho río.

Recordó que el inefable ex gobernador Ney González abogó por su construcción aduciendo como supuestos beneficios un progreso que por experiencia nunca llega a la población afectada, así como para evitar las inundaciones a algunas poblaciones, argumento también muy manido que se suele absolutizar como si no hubiera otra manera de evitar inundaciones a zonas pobladas que con una presa, desdeñando los beneficios que éstas traen a las tierras de cultivo, por citar un ejemplo, o mejor, un contraejemplo. Asimismo, la dizque prosperidad que las presas traen a la sociedad es relativa, pues como bien lo señaló el legislador perredista, no se traduce en beneficios directos y palpables para quienes ven arruinado su modo de vida tanto en su residencia habitual como en su modo de ganarse la vida. En otras palabras, no hay una compensación justa desde este punto de vista, pero el problema es aún mayor porque el daño que se causaría al medio ambiente sería prácticamente un ecocidio de enormes proporciones. En este sentido, las supuestas bondades esgrimidas por Ney González son refutadas teórica y prácticamente porque no compensarían en modo algunos los daños que se ocasionarían, sin negar desde luego que la generación de energía eléctrica produce importantes dividendos al Estado mexicano, aunque para ello hay otras opciones de energía limpia que el mismo presidente Calderón ha propuesto impulsar, sin dejar de mencionar que ya existen tres importantes presas en Nayarit, a saber: Aguamilpa, El Cajón y la Yesca, que como bien menciona el diputado Arce Montiel, han traído beneficios limitados a los nayaritas, porque incluso gran parte del empleo temporal generado ha sido capitalizado por migrantes de otros estados, mientras que los usuarios ordinarios de la energía eléctrica de Nayarit siguen pagando tarifas elevadas.

El diputado Miguel Ángel Arce, recurrió a la opinión de expertos de universidades como la UNAM y la misma UAN cuyos estudios han podido determinar sin temor a equivocarse los tremendos daños al medio ambiente que podría provocar el proyecto hidroeléctrico Tres Cruces, mismos que han señalado también diversos grupos civiles de ecologistas locales, nacionales y extranjeros. Por ejemplo, se habla de daños que se ocasionarían no sólo en la parte que culmina el afluente del río San Pedro -las referidas marismas nacionales- sino en el sitio mismo donde se haría el embalse de la presa que es la localidad de san Pedro Ixcatán, en el municipio de Ruiz. Tan sólo en ese sitio se afectarían negativamente 142 hectáreas de bosque, considerando también los caminos, mientras que el corte del afluente del río perjudicaría una extensión lagunar de 20 kilómetros de ancho por 90 kilómetros de largo. Esto último dañaría irremediablemente a más de 400 especies de aves residentes y migratorias, y desde luego a los peces que necesitan para su subsistencia la mezcla de aguas dulce y salada.

Pero como sostiene el diputado Arce Montiel, el daño ecológico o ecocidio como él lo llama, no sería el único, sino que también habría un daño cultural porque se perturbaría sin compensarlo plenamente, las condiciones de vida de muchos pobladores de los municipios de Ruiz, Santiago, Tuxpan y Rosamorada.

No se trata entonces de oponerse a una obra de manera gratuita o sólo por confrontar al gobierno federal, pues el pueblo y el gobierno se pueden beneficiar mutuamente si asumen la responsabilidad compartidamente, sostiene el diputado Arce. Por ello, el exhorto va encaminado no a generar una fricción innecesaria, sino al contrario, a evitarla a través del diálogo público donde se tome en cuenta los intereses de todos los actores y sectores involucrados, y desde luego se considere de manera significativa, las conclusiones que los científicos mexicanos de instituciones como la UNAM y la UAN están aportando. No es posible por consiguiente que se esté dispuesto a un ecocidio y a desatar un conflicto social mayúsculo sólo por un cálculo mercantil donde se beneficiarían algunos empresarios y al Estado con una renta que si bien es necesaria, el modo de obtenerla tendría un costo mucho mayor. Por ello, el diputado del PRD enfatizó que la soberanía originaria reside en el pueblo y que no es posible ni deseable atentar contra el interés general que los poderes constitucionalmente establecidos están obligados a obedecer y defender. En este sentido, si lo que debe predominar es dicho interés común, no hay mejor fórmula que decantarse por un diálogo público donde impere la razón y la justicia.

Mal haría entonces el gobierno federal empecinarse en concretar ese proyecto sin escuchar las voces que alertan de los daños y conflictos que pueden ocasionarse por una decisión unilateral. Del mismo modo, mal harían los representantes del pueblo de Nayarit si no salieran a la defensa de sus representados y del extraordinario medio ambiente que gozamos los nayaritas, el cual aporta riquezas que deben ser aprovechadas racionalmente. De otro modo, si se desestiman esas voces que no sólo son de ecologistas y científicos sino de los lugareños mismos, se entrara a una dinámica de conflicto que podría escalar a niveles insospechados. En efecto, los pobladores de san Pedro y otras localidades han empezado a organizarse para hacer frente a este problema, apoyados por grupos ambientalistas cuya capacidad de convocatoria y movilización, como señaló el diputado Arce Montiel, está fuera de duda, así como fuera de toda duda es la repercusión nacional e internacional que una eventual lucha contra la presa Tres Cruces tendría en esos ámbitos. Se está aún a tiempo de evitar esos males, pues incluso han existido amenazas de muerte contra investigadores y activistas que cuestionan dicho proyecto, lo cual, enmarcado en la situación de violencia delincuencial que existe en nuestro estado, nos puede dar una proyección de escenarios sombría, máxime que recientemente se han asesinado en el país a varios activistas ambientalistas y de derechos humanos por bandas de delincuentes que también sacan raja económica de este tipo de problemas sociales. Si no se abre un cauce de discusión democrático para dirimir diferencias entre las instituciones y las comunidades considerando los intereses legítimos de todos y las soluciones que ofrece la investigación científica al respecto para tomar las decisiones más adecuadas, se estará abonando irresponsablemente a un deterioro ambiental y social de grandes proporciones.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ricardo Luque - La utopía de la democracia


La utopía de la democracia

César Ricardo Luque Santana

Felicidades a los propietarios y colaboradores de la revista “El Vocero del Norte” por su 49 aniversario.

El siguiente escrito se deriva de una serie de lecturas de mi curso de Filosofía Política, particularmente del excelente texto de Alfonso Madrid Espinoza titulado “La utopía de la democracia”, Editorial Fontamara, con cuya lectura estamos cerrando el semestre.

Aristóteles presenta una clasificación acerca de los regímenes o formas de gobierno que aspiran actuar a favor del bien común. De cada una de ellas dice su definición y su distorsión correspondiente: La monarquía que es el gobierno de una sola persona deriva en tiranía porque todo está sujeto a la voluntad y capricho de ella cuyo monopolio de poder lo lleva a los excesos, al abuso, la corrupción. La aristocracia que se supone deben ser una minoría selecta por sus virtudes intelectuales y morales se deforma en oligarquía porque no son los mejores espiritualmente hablando, sino los más ricos, los cuales incurren inevitablemente en conflicto de intereses. Y por último, menciona que la democracia concebida como el gobierno del pueblo degenera en demagogia, de manera que el interés de la mayoría tampoco es representado adecuadamente por ella porque según Aristóteles, la mayoría del pueblo es pobre e ignorante, y dadas esas limitaciones, no se les puede conceder que gobiernen sólo por tener mayoría. Asimismo estas condiciones propician un terreno fértil para los demagogos que terminan montándose en el gobierno a nombre del pueblo. Aristóteles usa el concepto de régimen democrático como sinónimo de oclocracia, que significa el gobierno de la muchedumbre, la chusma, la plebe, con claro sentido despectivo. Esta noción llevó a la derecha a concebir también a la democracia como tiranía de la mayoría cuando ésta se radicaliza en aras de beneficiar a las clases populares afectando por ende los intereses de los ricos.

En las sociedades dividas en clases sociales existen intereses opuestos, mas no obstante esta base de desigualdad social, se pretende un gobierno que satisfaga a todos. En la modernidad, esto es, en el capitalismo, se parte del supuesto de que el hombre es libre por naturaleza mientras que la sociedad es artificial, esto es, una construcción cultural. La igualdad reconocida por las leyes no corresponde a la desigualdad en el plano económico. Las libertades que las leyes establecen para todos son formales. Esto significa que en la práctica, la igualdad y las libertades jurídicas quedan superadas por el poder económico de una minoría la cual hace prevalecer sus intereses contra la mayoría. El uso alternado de la fuerza y la persuasión permiten que ello ocurra, principalmente lo segundo a través de los medios de comunicación cuya función es persuadir mediante el engaño y la enajenación a la población haciéndole creer que los intereses de unos cuantos son benéficos para todos. Los mecanismos para implementar este eficaz dominio ideológico son cada vez más refinados.

En la actualidad, la perspectiva neoliberal reduce la democracia a un conjunto de reglas de elección de los representantes populares mencionando a la incertidumbre electoral como un indicador positivo de la misma, de manera que gane quien gane, su misión es administrar los conflictos sociales en el marco de unos límites civilizados. Da por sentado asimismo de que la economía de mercado no debe ser alterada, con lo cual, la reducción de ésta a meras reglas de “competencia” (“la democracia sin adjetivos” de Enrique Krauze), es sometida a otra reducción, la económica, de tal forma que el sistema capitalista no puede ser alterado por la vía electoral y en su etapa actual como neoliberalismo, ni siquiera controlado o regulado. La democracia así concebida es entonces su propia negación, porque se torna en un totalitarismo como afirmara categóricamente Marcuse en “El hombre unidimensional”, escrito de 1967, donde él veía con meridiana claridad que la sociedad estadounidense, supuestamente la más democrática del orbe, confundía el confort con la libertad y a la democracia con el acto de emitir un voto sin reparar en las condiciones sociales que permiten a una minoría poderosa a través de los medios de comunicación, manipular a la población para inducir la voluntad popular en un determinado sentido, que en este caso de bipartidismo de derechas, no permite ninguna política y economía alternativa al capitalismo. En la antigüedad, la distorsión de la democracia en la demagogia se daba por medio de la retórica, mientras que ahora se da principalmente a través de los medios de comunicación electrónicos

La contradicción entre el sistema económico y el régimen político en la democracia capitalista es evidente porque la economía mantiene secuestrada a la política, lo que impide que haya un régimen que pueda garantizar un bienestar común y paz social, como era la aspiración iusnaturalista del liberalismo político temprano en la Europa de los siglos XVII y subsecuentes. La idea que somos libres por naturaleza como decía Locke y otros ilustrados liberales de esas épocas, y de que la sociedad, que no es un dato natural ni divino, sino una construcción artificial que debía ser realizada conforme a la razón poniendo al hombre como centro de la misma, encontraría en la democracia como expresión de la soberanía popular su mejor forma de gobierno, sólo que los liberales ilustrados de ese tiempo no sospechaban sobre el carácter irracional del capitalismo, porque si bien no desconocían sus efectos nocivos, a lo mejor pensaban como Hegel, que la razón terminaría imponiéndose, como si las calabazas se fueran acomodando solas en el trayecto. La “mano invisible” que supuestamente auto-regularía el mercado de Adam Smith, tenía el propósito de evitar que el Estado se inmiscuyera en la vida privada socavando las libertades, extendiendo a la esfera de la vida privada las actividades económicas sin darse cuenta de que la ausencia de reglas de éstas solo abona a ahondar la desigualdad económica lo que a su vez deteriora el tejido social exacerbando los conflictos políticos volviendo inviable la vida en comunidad.

Esta misma actitud de confianza en una modernidad concebida como “la edad de la razón” la podemos observar en la concepción de la relación sociedad-Estado en Guillermo de Humboldt, tal como lo caracteriza Chomsky en su opúsculo “El gobierno del futuro”, donde Humboldt expresa sus temores por los excesos del Estado dado su naturaleza coercitiva y plantea la necesidad de un Estado mínimo, pero en su horizonte de visibilidad no percibe los riesgos de dejar operar al capitalismo sin una regulación que contenga su voracidad, Por ello, dichos ilustrados liberales apostaban al Derecho y sus instituciones la tarea de una convivencia civilizada.

En consecuencia, una democracia donde la soberanía popular es usurpada por el poder económico, no puede ser el fundamento legítimo del poder político. La democracia en la era de la globalización es una plutocracia (gobierno de los ricos), e incluso como dice Alfonso Madrid Espinoza, una poliarquía, término que si bien es polisémico, alude a un sistema político donde una minoría poderosa gobierna mientras las masas se limitan a legitimar mediante un proceso electivo, a los candidatos que las elites determinan. En nuestro caso cabría también considerar el concepto de “cleptocracia” dado lo corrupta que es la mayoría de nuestra clase política.