domingo, 11 de septiembre de 2011

Ricardo Luque - El otro 11 de septiembre

El otro 11 de septiembre

César Ricardo Luque Santana

Hace 38 años fue derrocado el presidente constitucional de Chile Salvador Allende por sediciosos militares chilenos al mando de Augusto Pinochet y con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense, una organización criminal del gobierno de los Estados Unidos cuyos objetivos principales son espiar y desestabilizar gobiernos de países contrarios a sus intereses e incluso de asesinar a sus enemigos. Sin embargo, los medios de comunicación se han volcado a conmemorar el otro fatídico 11 de septiembre, el del 2001, donde mediante una serie de ataques terroristas de fundamentalistas islámicos (presuntamente de Al Qaeda y Osama Bin Laden), derribaron las Torres Gemelas del World Trade Center en New York, símbolo del poder financiero mundial, así como el ataque al Pentágono y otro avionazo (el vuelo 96) que no logró su objetivo pero que igual sacrificó la vida de todos sus pasajeros y tripulación.

Sobre esto último se ha escrito y dicho hasta la saciedad en todos los medios impresos y electrónicos, predominando la versión oficial del gobierno estadounidense, con algunas excepciones que la han puesto en duda sugiriendo una posible conspiración del propio gobierno norteamericano o al menos cierta negligencia criminal al respecto. Asimismo, se ha criticado que dicho ataque ha servido de coartada para la intervención del imperialismo en algunos países del Oriente Medio con el fin de apoderarse de sus recursos naturales, particularmente el petróleo, al mismo tiempo que les ha permitido instalar físicamente bases militares en la región para de ese modo tener mayor injerencia en la desestabilización de algunos gobiernos non gratos, alegando hipócritamente que actúan en aras de la democracia, la libertad, los derechos humanos, etc. La doble moral del imperialismo les permite consentir y tolerar a regímenes brutales y personajes siniestros cuando benefician sus intereses, pero los convierte en perros del mal cuando se les salen del huacal.

Pero, ¿qué pasó en Chile en septiembre 1973? La pregunta es pertinente no porque se pretenda minimizar una atrocidad como los atentados del 11-S en Estados Unidos que como tal es absolutamente injustificable y repudiable, sino porque es necesario traer a la memoria la otra tragedia, la que enlutó a la democracia en América Latina y provocó un baño de sangre de varias décadas en el subcontinente donde las dictaduras militares se solazaron en Centro y Sudamérica con la instigación, asesoría y financiamiento gringo, dando lugar a miles de asesinatos, desaparecidos, torturados, exiliados y de una impunidad que todavía perdura. Los jóvenes de hoy que tienen fresco el 11 de septiembre de 2001 y que seguramente sienten una indignación por ello -independientemente de la manipulación al respecto- deben de conocer la otra cara del imperialismo, la de victimarios, sin que con ello se pretenda avalar en modo alguno –reitero- el terrorismo que cobró la vida de miles de inocentes, pues la violencia terrorista es en sí misma injustificable, por más que se señale que existan agravios que son el resorte que lleva a algunos grupos a acciones extremistas e irracionales. Yo creo en este punto lo que decía Albert Camus: “no es el fin el que justifica los medios sino los medios los que justifican el fin”, porque si se tiene una causa noble, no cabe éticamente hablando usar medios ilegítimos como lo son invariablemente los métodos del terrorismo, sin olvidar desde luego -hay que insistir- que también existe un terrorismo de Estado aplicado en unos casos contra sus propios pueblos (dictaduras, tiranías) y contra otros (imperialismo) a los que se quiere avasallar con fines colonialistas.

En Chile, Salvador Allende ganó de manera democrática luego de varios intentos la presidencia de la república. La Unidad Popular conquistó el poder mediante las urnas y trató de construir una vía pacífica hacia el socialismo. Desde el poder, Allende trató de recuperar las riquezas naturales de su país para los chilenos afectando a determinadas empresas trasnacionales de capital estadounidense y asimismo a la oligarquía nativa, en medio de una polarización política previa y posterior a su triunfo, originándose intensas luchas sociales entre los partidarios de Allende y su proyecto, y sus enemigos internos y externos, quienes se liaron en grandes movilizaciones callejeras.

El presidente de los Estados Unidos Richard Nixon utilizó al dictador brasileño Emilio Garrastazu, así como a la CIA y su embajada, para atraer a un grupo del alto mando militar chileno encabezado por el General Pinochet (a la sazón ministro de guerra del gobierno constitucional de Chile luego de que fuera destituido bajo presiones el General Carlos Prats, un militar leal a la Constitución chilena) para fraguar el golpe de Estado con el pretexto de combatir el marxismo y el socialismo en América Latina. Washington planeó e instrumentó el cobarde ataque a La Moneda, la sede del poder ejecutivo de la república de Chile, mediante un fuerte financiamiento a opositores de Allende, no sólo personajes, sino partidos (principalmente el “demócrata cristiano”) y medios de comunicación como la telefónica trasnacional ATT, entre otras.

Los estadounidenses venían impulsando desde un par de décadas atrás, prácticas terroristas en otros países latinoamericanos como en Guatemala y con esa y otras experiencias más, desarrollaron una estrategia que culminaría con el golpe militar en La Moneda. Previamente trataron de estrangular la economía chilena congelando créditos, ayudas económicas y saboteando su comercio. El triunfo de Allende y la Unidad Popular en 1970 fue muy apretado pero el año siguiente en las elecciones municipales, la izquierda subió en las preferencias electorales para luego descender debido a la crisis económica inducida por los Estados Unidos en complicidad con los capitalistas chilenos, para desembocar en el mencionado golpe de Estado de 1973.

Las movilizaciones callejeras de un bando y otro subieron de intensidad por la aparición de grupos de provocadores de ultraderecha que echaron mano de métodos violentos asesinando a líderes de izquierda, dando lugar al surgimiento de un grupo armado de izquierda conocido como el Movimiento Revolucionario de Izquierda (MIR), una guerrilla urbana que trató de contrarrestar a los ultras de derechas y que posteriormente bajo la dictadura, fueron un foco de resistencia el cual poco a poco fue derrotado. El golpe de Estado como decíamos fue el desenlace fatal de este proceso, pero huelga reconocer que hubo también militares íntegros, principalmente marinos y oficiales de rangos medios y bajos, que intentaron hacer frente a los golpistas sin éxito.

Las fuerzas armadas y de carabineros controladas por militares sediciosos al mando de los Estados Unidos y con el apoyo absoluto de los medios de comunicación, ahogaron en sangre y fuego la democracia demostrando con ello que sus “convicciones democráticas” llegan hasta donde les conviene porque por un lado alegan que la democracia es el fundamento del poder político (lo cual además es falso), pero por el otro están dispuestos a mancillarla cuando son derrotados por las fuerzas populares, situación que se ha repetido en formas diferentes en diversas ocasiones.

Con la dictadura de Pinochet (que duró 17 años), Chile inició una apuesta por el neoliberalismo prematuramente, manteniendo sólo la nacionalización del cobre que era la principal renta del Estado. Ahora, los golpes de Estado son “preventivos”, pues si se percibe que un candidato de izquierda puede llegar al gobierno, los ricos amenazan con sacar el dinero del país, los medios de comunicación que evolucionaron a poderes fácticos lo estigmatizan si es auténtico y si tiene buenas probabilidades de ganar en las urnas y al mismo tiempo impulsan al candidato de derechas que consideran garantiza sus intereses. La lucha ideológica ahora se ha trasladado abiertamente a las instituciones educativas marcando una orientación soterrada pero efectiva de la visión del mundo capitalista imponiendo un pensamiento único de tal manera que la población no solo no se oponga a sus victimarios sino logrando que los apoye actuando en contra de sus propios intereses.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Ricardo Luque - Síntesis de la glosa del Sexto Informe

Síntesis de la glosa del Sexto Informe

César Ricardo Luque Santana

Durante los días 29 y 30 del pasado mes de agosto en la Cámara de Diputados del Estado de Nayarit, se llevó a cabo la glosa del Sexto Informe de Gobierno presentado por el titular del ejecutivo Ney González Sánchez, la cual se realizó fast track evidenciando que se trataba más de darle curso a un trámite legal que de un proceso de rendición de cuentas del estado que guarda la administración pública como reza la Constitución Política. Sin embargo, no obstante esta actitud evasiva, el debate parlamentario permitió a la oposición de izquierda en el Congreso representada por el PRD, enderezar duras críticas en los rubros de economía, justicia, salud y educación presentados en dicho Informe. A continuación presentamos una apretada síntesis de las cuatro ponencias, la primera a cargo de la diputada Dolores Porras y las tres siguientes por el diputado Miguel Ángel Arce Montiel.

La diputada Dolores Porras abordó el rubro de economía y enfocó sus baterías en lo referente a la creación de empleos, donde por cierto existe una publicidad panorámica del gobernador Ney González donde se ufana de haber creado más de 100 mil empleos, omitiendo decir que en todo caso la cifra correspondería a todo su sexenio y no al sexto año de su gestión que es el que estaba a discusión. Ahora bien, suponiendo sin conceder que así haya sido, no se precisan detalles dejando las cosas en un estado de conveniente ambigüedad, situación que permea prácticamente todos los rubros del Informe, de manera que muchas de las estadísticas presentadas en este documento presentan diversas fallas que hacen desconfiar de los datos.

En su intervención en tribuna, la diputada Porras mostró que mediante un análisis cuidadoso del Informe se pueden detectar inconsistencias, omisiones e incongruencias en los datos ahí presentados, e incluso pudo descubrir un párrafo plagiado de otra fuente. Un ejemplo elocuente de esta ligereza en el tratamiento de la información oficial fue la aseveración de que un grupo de 54 microempresas “generaron” desconcertantemente 19 empleos.

En cuanto al diputado Miguel Ángel Arce Montiel, quien por cierto fungió como secretario de la mesa directiva para la glosa del Informe, abrió su participación en tribuna con un documento crítico sobre el tema de justicia donde denunció la omisión del problema desatado por la delincuencia organizada disparado a partir del 2010 y que ha mantenido un crecimiento durante el presente año, situación que ha ubicado a la capital del estado como la cuarta ciudad con más homicidios en México (según el parámetro de cada 100 mil habitantes) y como la treceava más violenta del mundo, según cifras del INEGI (2010) en el primer caso y del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública en el segundo (2011). Estos datos son ignorados por el gobierno del estado y en su lugar citan supuestas encuestas realizadas por sendas asociaciones civiles en el 2008 y 2009 respectivamente, donde se “avala” que Nayarit es una de las entidades más seguras de México. La tosquedad de esta maniobra de omitir los datos que se refieren al sexto año del gobierno a examinar y la inclusión de datos de otros años procedentes de fuentes de dudosa reputación, muestran la incomodidad del ejecutivo ante una realidad que echa por tierra el mundo imaginario que él construyó mediáticamente y que ha querido que todos les crean como si fueran artículos de fe.

Asimismo, el diputado Arce recordó muchas de las frases que el ejecutivo y sus secuaces usaron para tratar de minimizar el problema de la violencia originada por el crimen organizado, su pretensión de reducir la delincuencia a delitos del fuero común muchos de los cuales aparecen forzosamente ligados a los del fuero federal, y asimismo, a sus reiteradas coartadas para incumplir con su obligación de brindar seguridad a la ciudadanía, mostrando por el contrario indicios de contubernio y/o ineptitud con el hampa que se pasean como Juan por su casa. Por ello termina su alocución ironizando el slogan del gobernador de “a Nayarit se le nota…” aclarando que en efecto se le nota la violencia y la impunidad.

En el rubro de la salud abordó el espinoso problema por el que atraviesa este sector asumiéndose abiertamente como portavoz de un grupo de trabajadores inconformes con los manejos administrativos en la Secretaría de Salud durante el actual sexenio, problema que no se han limitado a lastimar las prestaciones económicas de los trabajadores sino que muestran señales de graves anomalías que repercuten negativamente en el funcionamiento del sistema de salud y ponen en riesgo la viabilidad del mismo para la población beneficiaria de esos servicios.

La denuncia de los trabajadores de la salud en voz del diputado Arce Montiel, ponen al descubierto una serie de atropellos a los derechos de los trabajadores así como evidentes signos de abuso en el ejercicio del poder mediante prácticas como tráfico de influencias beneficiando con contratos a personas sin el perfil adecuado para ocupar determinados cargos, desvío de recursos y el origen de cierta infraestructura en aparatos y tecnologías que se presentan como adquiridos con recursos propios siendo donaciones o comodatos, y como incluso algunos de ellos no funcionan como se debe por falta de mantenimiento, entre otros problemas que vistos integralmente, preocuparon al legislador perredista por las graves consecuencias que puedan originar y que a su juicio deben constituir un llamado de alerta para el gobernador en turno cuya obligación será sanear el sector salud demostrando que no hay impunidad.

Respecto al tema de educación, sostuvo que las políticas de calidad educativa no son compatibles con la corrupción imperante en ese medio controlado por una mafia sindical y un cacicazgo de larga data. Asimismo, alertó sobre el sesgo mercantilista que mediante la exigencia de mejora en la calidad educativa se ha ido introduciendo mediante el llamado modelo por competencias educativas el cual ha trasformado a la educación pública en una mercancía, en vez de fortalecerla como un derecho, cuestión por cierto que algunos diputados procedentes del magisterio parecen no entender.

Cuestionó las actuales políticas educativas que por un lado endurecen su postura de eliminar las humanidades a pesar de que el grave deterioro del tejido social las hace más necesarias que nunca, al mismo tiempo que mantienen una actitud permisiva con la educación privada de las llamadas escuelas “patito” que proliferan en nuestra entidad, las cuales significan un descomunal fraude educativo no sólo a sus clientes sino a la sociedad misma porque generan muchos títulos sin profesionistas, contradiciendo en la práctica el discurso de una mejora en la calidad de los servicios educativos. No menos grave es el abandono de la educación pública sobre todo a nivel superior que viene excluyendo a miles de jóvenes del estudio, preocupación que el diputado Arce mostró no sólo en el documento que leyó en tribuna sino que ha mostrado solidarizándose en las movilizaciones de estos jóvenes que reclaman esos espacios.

Por último, desde su primera intervención en tribuna, el diputado Miguel Ángel Arce Montiel dejó en claro que la glosa como rendición de cuentas del ejecutivo al legislativo y por ende al pueblo a través de estos, dejaba mucho que desear por diversas fallas, razón por lo cual la fracción parlamentaria del PRD optó por negarse a entregar las llamadas “preguntas parlamentarias” que el legislativo le hace al ejecutivo, porque se consideró que no había necesidad de seguirle el juego a un diálogo de sordos. Con esta acción, no se incurrió en una irresponsabilidad o falta de compromiso como quisieron manejar los diputados del PRI, sino que fue una forma de protestar ante un Informe legaloide y mediático que dista de ser un acto auténticamente republicano.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ricardo Luque - ¿Qué esperar de la nueva Legislatura del Estado de Nayarit

¿Qué esperar de la nueva Legislatura del Estado de Nayarit?

César Ricardo Luque Santana

El miércoles 17 de agosto de 2011 se instaló formalmente la nueva legislatura por un período de 3 años, misma que estará bajo la hegemonía del PRI y más concretamente del grupo de Ney González, de la llamada “Ola Roja”, pues son evidentes los vínculos orgánicos existentes entre la mayoría de los diputados de la fracción priista con el gobernador de Nayarit saliente.

En ceremonia solemne como corresponde a estos actos, el presidente de la Comisión Instaladora, el diputado priista Narváez, realizó el ritual de rigor mediante el cual los diputados salientes le entregan la estafeta a los entrantes. Ya instalados los flamantes diputados de la XXX Legislatura con Armando García Jiménez como presidente de la nueva Mesa Directiva, se concluyó protocolo con la toma de protesta de todos legisladores.

Como es natural, al evento asistieron importantes personalidades de la vida política, social, económica, académica, religiosa, etc., de nuestra entidad. Mientras que los otros invitados (familiares y colaboradores de los nuevos diputados, así como periodistas y otros), atestiguamos la ceremonia en el patio central del recinto legislativo y en su sala de prensa.

El mensaje del diputado Armando García dirigido a sus compañeros legisladores, a los representantes de los otros poderes (políticos y económicos) y al conjunto de la sociedad, fue sin rebuscamientos y profesando una vocación democrática que desde luego está por demostrarse, pues la mayoría priista de la legislatura saliente se “distinguió” por su sumisión al gobernador Ney González quien durante su sexenio restituyó la autoritaria figura del “gran legislador” en la cual su mayoría en el Congreso actuaron como incondicionales o como se dice en buen romance, como “levantadedos”.

No obstante esos antecedentes, Armando García afirmó que están dispuestos a consensar con todos los actores representados en la Cámara de Diputados, es decir, a no avasallar a sus opositores sólo porque los de su fracción parlamentaria son mayoría, lo que significaría hacer prevalecer la razón sobre la fuerza con base en los intereses legítimos en disputa. En este sentido, exhortó a todos sus compañeros velar por los intereses de la sociedad haciendo a un lado sus intereses personales o grupales. Sin embargo, si se analiza la trayectoria de la mayoría de los diputados, principalmente los del PRI, la mayoría están identificados con mafias políticas, grupos de presión, burocracias partidistas, o con el poder económico, lo que hace dudar que realmente vayan a privilegiar a los ciudadanos que se supone con su voto los llevaron a ocupar sus curules.

Toca a los ciudadanos estar atentos al desempeño de sus representantes populares y a los diputados ventilar públicamente los problemas tratados en el recinto legislativo trasparentando sus actividades sustantivas de legislar, fiscalizar y gestionar, así como dar a conocer sus posicionamientos personales y partidistas con base en argumentos fundamentados, pues de otra manera la institución no tendrá la credibilidad social que ese poder necesita para erigirse como un auténtico contrapeso de los otros poderes, como reconoció Armando García en su interlocución, pero sobre todo para honrar la aseveración del diputado presidente de la Mesa Directiva quien afirmó asimismo que el poder legislativo es el depositario de la soberanía del pueblo. Por sus hechos los conoceréis como dice el adagio popular.

viernes, 12 de agosto de 2011

Ricardo Luque - PRD, renovarse o morir

PRD, renovarse o morir

César Ricardo Luque Santana

Este domingo 14 de agosto, el Consejo Político del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Nayarit se reunirá en sesión oficial para determinar los criterios y métodos para renovar sus órganos dirección tanto de los comités ejecutivos municipales como del comité ejecutivo estatal, para de ahí formar seguramente una comisión que redacte la convocatoria respectiva. Supongo que previamente deberán analizar la situación real del partido luego del descalabro de los pasados comicios electorales, así como se habrá de tomar en cuenta el proceso electoral federal del año venidero.

Bajo este contexto de adversidad, se antoja indispensable realizar una autocrítica seria y con consecuencias, es decir, que no se quede en el mero reconocimiento de los errores y excesos cometidos no sólo en el pasado inmediato sino también mediato, mismos que han redundado en un descrédito que ha impedido que el PRD pueda posicionarse como el referente de izquierda que muchos ciudadanos deseamos. El más ominoso de los errores es sin duda la subcultura patrimonialista de algunos dirigentes que no quieren entender que el partido no es propiedad de una burocracia ni de camarillas, sino que debe ser un instrumento de la sociedad para conquistar cambios en beneficio de la mayoría, principalmente de quienes han sido los más afectados por el neoliberalismo.

Para nadie es un secreto que el PRD se ha desdibujado ideológicamente cayendo en un pragmatismo excesivo, lo que en modo alguno significa proponer una vuelta a las prácticas sectarias de los antiguos partidos de izquierda, más preocupados por una supuesta pureza ideológica que por una acción consecuente, inteligente y eficaz, cuyo resultado fue su aislamiento, su marginación y su reducción a grupúsculos. Se trata de equilibrar la eficacia práctica sin claudicar en los principios, pues sin éstos no se puede ofrecer una alternativa verdadera que pueda transformar el régimen neoliberal defendido por panistas y priistas al unísono, pero sin los primeros no se pueden lograr avances concretos en la conquista de espacios de poder, necesarios de suyo para frenar y revertir los daños al pueblo. La lucha política y social sin principios es un proceso ciego y sin sentido; los principios sin análisis inteligente y sin implementar medidas prácticas que movilicen a los militantes y los ciudadanos sobre objetivos claros, son vacíos o meras abstracciones.

Sobre estas condiciones de adversidad se debe iniciar el camino de la renovación de los órganos de dirección sin permitir tampoco que lo urgente le gane a lo prioritario, pues la necesidad de renacer de las cenizas para ir lo más fortalecidos posible a la elección presidencial del 2012, no es impedimento para demostrar de manera tangible que el PRD es todavía viable para quienes desean un cambio que revierta los daños que la privatización neoliberal nos ha dejado como lastre, llevándonos al desastre económico, educativo, social, etc., que se traduce no sólo en mayor pobreza e inseguridad, sino en una incertidumbre y desesperanza, deterioro que se condensa en lo que a algunos les ha dado por llamar el “estado fallido”. No se trata desde luego apostar por restaurar el viejo régimen corporativista y corrupto del estado paternalista que ejerció el PRI durante décadas, sino en profundizar la democracia formal y participativa construyendo un Estado solidario.

Me parece que hay muchas voces al interior del PRD que desean una renovación auténtica, es decir, no un pacto entre grupos que simule atender las críticas propias y externas pero que no actúe en consecuencia. Personalmente yo creo que una renovación en serio implica convocar a los mejores hombres y mujeres, a los notables -por así decir- del partido y poner en sus manos la tarea de transformar el PRD en un partido creíble y eficiente, con autoridad moral y capacidad operativa. Por notables entiendo un grupo de personas con credibilidad dentro y fuera del PRD, capacidad y honestidad probada y desde luego con el carácter suficiente para emprender los cambios que sean necesarios. No implica jubilar a los cuadros históricos sino en reutilizarlos como cuadros profesionales en algunos casos, e incluso participando también en órganos de dirección.

Algunas tareas que se deben emprender son volver funcionales los comités de base e incrementar su número logrando al menos uno por sección electoral; generar una o más publicaciones que les lleguen a todos los empadronados del partido para mantenerlos informados y llevarles una cultura política democrática desde la perspectiva de su propia declaración de principios; intentar recuperar a los miles de militantes y simpatizantes que se han retirado del PRD decepcionados por sus prácticas internas antidemocráticas y de su excesivo pragmatismo, entre otras necesidades tanto urgentes como prioritarias que se deben atender, pero reiterando que el mensaje principal a la sociedad se mandará a partir de la renovación de dirigentes, donde si bien es importante que haya caras nuevas y sobre todo de muchos jóvenes, también se requiere la experiencia de algunos dirigentes históricos, y principalmente, operar como un verdadero órgano colegiado.

Las coincidencias de algunos perredistas de construir planillas de unidad para evitar el desgaste, preocupan a otros por la cuestión de la legitimidad, pero si primero se elabora un proyecto integral basado en una autocrítica y se hacen un lado los intereses espurios de unos cuantos que sólo desean seguir medrando de los exiguos recursos del partido, se podrá reconstruir el partido de izquierda que muchos anhelamos y que la sociedad necesita. Caer en pactos entre grupos poniendo a gente desprestigiada e incompetente (mediante la modalidad que sea), significa aniquilar cualquier expectativa de cambio verdadero, pues no se podrá convencer a los ciudadanos de que se quiere el poder para mejorar la condiciones de vida de todos, cuando al interior mismo no se es capaz de prefigurar con el ejemplo esa sociedad a la que se dice aspirar.

martes, 9 de agosto de 2011

Ricardo Luque - Secretaría de Cultura en Nayarit

Secretaría de Cultura en Nayarit

César Ricardo Luque Santana

A iniciativa del gobernador Ney González, la Cámara de Diputados del Estado de Nayarit aprobó por unanimidad la creación de la Secretaría de Cultura, hecho en sí mismo encomiable porque presupone mayores recursos para la promoción de la cultura, esperando que esto no se traduzca en mayor burocracia sino en más y mejores actividades que eleven espiritualmente a los nayaritas.

No es desconocido que la cultura ha sido habitualmente vista con desdén por el poder público dándole un trato marginal y hasta despectivo como en aquella anécdota homofóbica del entonces gobernador Rigoberto Ochoa Zaragoza (1993-1999), por lo que los apoyos tangibles en infraestructura y en jerarquía son dignos de consideración a la hora de hacer una valoración sobre los apoyos del gobierno a la cultura.

Por cierto que en la discusión inicial en tribuna, un diputado de una partido de izquierda había objetado la propuesta de elevar la institución cultural del gobierno del estado a rango de secretaría alegando que esta nueva condición requeriría de mayor presupuesto aduciendo que las finanzas públicas están en quiebra. No obstante ello votó a favor.

Ahora bien, lo endeble del argumento anterior revela cierta inercia en un modo de pensar donde la cultura es vista como el patito feo, asunto debería ser superado, no sólo porque desde la izquierda se debe empujar siempre por ampliar la cobertura y calidad de la educación y la cultura, entre otros servicios públicos indispensables, sino porque la exigencia de austeridad y honestidad en los usos de los recursos públicos debe ser extensiva a todas las instancias públicas en todos sus niveles y modalidades sin menoscabo de su eficaz cumplimiento, de donde resulta que hay muchas medidas que se pueden tomar para optimizar los dineros del pueblo, principalmente tapando el boquete de la corrupción que sin duda es el más lacerante para la sociedad.

En anteriores artículos en este mismo espacio, he abordado la problemática presupuestal que aqueja inveteradamente a las instituciones públicas de cultura, lo cual debería de conducir a buscar nuevas formas de aprovechamiento de los recursos disponibles utilizando la capacidad instalada de las diversas instituciones públicas, sociales y privadas a través de alianzas estratégicas, buscando compartir dichos recursos para potenciar sus tareas, es decir, para hacer más y mejores cosas.

Por otro lado, he sostenido que las políticas públicas deben orientarse esencialmente a la creación de públicos para fomentar en la población -principalmente niños y jóvenes- el buen gusto artístico y la afición por la lectura. Esto implica impulsar mediante talleres y otras actividades pertinentes como los círculos de lectura por ejemplo, el aprendizaje de las diversas actividades artísticas, entre otras actividades afines que despierten la imaginación y el placer por el arte y la ciencia.

Finalmente, los motivos por los cuales el gobernador, a un par de meses de dejar el cargo decidió elevar a la cultura de rango, es hasta cierto punto irrelevante, si bien el hecho de que Nayarit será un invitado de honor al Festival Cervantino pudo haber incidido en esa decisión. La valoración objetiva sobre su contribución durante su sexenio a favor de la cultura es una tarea que quienes están inmersos en el ambiente de la cultura deben de realizar, más allá de sus conveniencias personales.

lunes, 1 de agosto de 2011

Ricardo Luque - Anecdotario filosófico

Anecdotario filosófico

César Ricardo Luque Santana

Entre las diversas lecturas que he estado realizando durante estas vacaciones, me encontré con un texto muy simpático titulado “El libro de los filósofos muertos” (Editorial Taurus), donde el autor –un neoyorquino- Simon Critchley, nos plantea en una extensa Introducción, su postura filosófica ante la muerte e incluso nos informa que ofrece un seminario llamado “Filosofar es aprender a morir”, donde argumenta de qué manera la filosofía sirve como preparación para la muerte como una alternativa cualitativamente distinta de lo que ofrecen las religiones y las expresiones del New Age, Enseguida, brinda un repertorio de 190 filósofas y filósofos de todas las épocas extrayendo de sus biografías la forma en que vivieron y murieron, así como sus concepciones acerca de la muerte. Sin embargo, no pienso hacer una recensión del mencionado libro, sino simplemente compartir algunas anécdotas de todo tipo que me gustaron, agrupándolas por temas comunes.

Comenzaré por recoger una serie de conceptos acerca de la filosofía y los filósofos: para John Locke, por ejemplo, la filosofía tiene una misión epistemológica de esclarecimiento de las creencias que empañan el conocimiento. Para Hume, el estudio de la filosofía nos libera de las supersticiones. Diderot por su parte afirmó que la incredulidad es el principio de la filosofía. Williams James explica el asombro filosófico como un extrañarse de lo familiar y familiarizarse con lo extraño. Para Husserl, la filosofía es la “libertad de la total responsabilidad” y define al filósofo como “funcionario de la humanidad” en la medida en que opone a la barbarie mediante la razón.

También me enteré por este libro que el concepto de “amor platónico” pertenece al renacentista Marsilio Ficino; que el término de “librepensador” lo acuñó el idealista George Berkeley para “descalificar” a sus adversarios escépticos y materialistas; mientras que un tal John Toland (siglos XVII-XVIII) inventó el término panteísmo, del cual por cierto el autor ofrece una interesante interpretación en relación a Spinoza porque existe una cierta ambigüedad respecto a si dicho panteísmo le lleva al pensador holandés al ateísmo o si se trata de una forma peculiar de concebir a Dios, decantándose por la primera opción.

Sobre el tópico de la muerte sólo mencionaré a Tales de Mileto quien decía que no había diferencia. Entonces alguien le dijo: “y por qué no te mueres”; a lo que éste contestó: “por eso, porque no hay diferencia”.

En cuanto a la religión, da cuenta de las acres críticas de Voltaire hacia ésta sin llegar por ello al ateísmo sino que era deísta. Cuenta que en su lecho de muerte se negó a confesarse ante un sacerdote católico no obstante su insistencia. Pascal por su parte, sostenía que la experiencia de la fe religiosa no se podía expresar filosófica o racionalmente, postura que luego retomaría Unamuno en su obra “Sentimiento trágico de la vida.”. El rechazo a la religión en pensadores como Hume, Schopenhauer, Nietzsche, Russell entre otros es un dato muy conocido. Así, Hume mediante el escepticismo realizaba duras críticas a todas las creencias sobrenaturales, mientras Russel consideraba que las religiones eran en sí mismas perniciosas. También cuenta el autor que la estatua de Giordano Bruno en muchos pueblos italianos se encuentra frente a la iglesia a iniciativa del Partido Comunista Italiano.

En cuanto a la vida pública de algunos filósofos, Vico fue prácticamente un desconocido por sus coetáneos, pero la mayoría gozó de fama pública. Se sabe por ejemplo de la vida austera y de los hábitos rígidos de Kant que eran conocidos por sus paisanos de Konisgberg, entre otros, que siempre pasaba a la misma hora en sus distintos recorridos caminando, y que cuando el filósofo murió, su funeral duró 16 días siendo acompañado a su sepulcro por miles de personas que seguramente no conocían sus ideas filosóficas. Kant por cierto, fue el primer filósofo moderno en ganarse la vida como académico. Dice el autor que cuando Bergson fue a dar una conferencia en 1913 a Manhattan, provocó el primer atasco de tránsito en Brodway. Schopenhauer fue uno de los que alcanzó la fama en sus últimos años de pensador, pero otros fueron plenamente conocidos y reconocidos hasta su muerte, de ahí que Nietzsche dijera acertada y premonitoriamente que “algunos hombres nacen póstumamente”. Incluso Karl Marx, si bien fue conocido y reconocido por las organizaciones obreras europeas de finales del siglo XIX como la Primera Internacional, alcanzó mayor influencia durante el siglo XX e incluso en una encuesta de la BBC del 4 de julio de 2005, fue considerado por el público el filósofo más importante del mundo. Asimismo menciona que en los funerales de Sartre, asistieron 50 mil personas, lo que indica la enorme popularidad que el filósofo existencialista gozó en vida.

La historia de la filosofía también nos ofrece personalidades controvertidas o que hicieron alguna cosa extraña. Del enciclopedista francés La Mettrie (quien escribió “El hombre máquina”), sus propios compañeros decían que estaba loco de atar. De Leibniz sugiere que llevaba una doble vida porque en público se asumía como creyente pero se sospechaba que en privado no lo era. Tal vez una de las “puntadas” más bizarras fue la decisión del filósofo utilitarista Jeremías Bentham de “donar” su cuerpo al morir para ser exhibido permanentemente en una especie de cabina en la entrada del University College de Londres. El cuerpo desde luego fue diseccionado y rellenado con paja, vistiéndolo con su traje favorito. El cuerpo de Bentham está sentado en una silla y se dice que lo llevan a las reuniones del instituto haciendo constar su “asistencia” con las siguientes palabras: Jeremy Bentham, presente pero sin voto.”

También han existido filósofas en diversas épocas de la historia. En este punto el autor refiere el libro “La Historia de mujeres filósofas” de Guilles Ménage donde hace un recuento 65 pensadoras desde la antigüedad hasta la época moderna, en este caso el siglo XVIII que es cuando se escribió dicho libro. Se sabe por ejemplo de que hubo comunidades filosóficas en la antigua Grecia que admitieron mujeres, como los pitagóricos, la Academia de Platón, la Escuela del Jardín de Epicuro, los estoicos y otros, destacando la neoplatónica Hipatia de Alejandría (siglo IV d. C.), filósofa y matemática asesinada por fanáticos cristianos. El autor destaca tres mujeres ilustradas francesas e inglesas de los siglos XVII y XVIII que fueron pioneras entre otras cosas del feminismo: Anne Coway, Lady Mashan y Mary Wollstoncraff.

En el ámbito de la política también figuran muchos filósofos, siendo los más conocidos Platón por sus obras de filosofía política y su intento de instaurar una república ideal en Siracusa, Aristóteles que fue preceptor de Alejandro Magno, Maquiavelo desde luego que según el autor (y coincido con ello) ha sido injustamente estigmatizado, entre otros, cuya preocupación y participación es muy conocida. Destaco sin embargo algunas anécdotas: una relativa a la ingratitud de Heidegger con su maestro Husserl a quien no sólo desplazó de su cátedra sino que llegó a negarle el acceso a la biblioteca. Heidegger como es sabido se afilió al partido Nazi y jamás renegó de ello, lo que le quita que haya sido uno de los más grandes pensadores del siglo XX. Otra se refiere al gran pensador marxista Antonio Gramsci quien no obstante su fuero de diputado, el dictador Mussolini lo mandó a prisión por más de 20 años. El fiscal que lo condenó dijo: “Tenemos que detener el funcionamiento de ese cerebro durante veinte años.” A pesar de ese ominoso encierro y de los deseos aviesos del fiscal fascista, Gramsci escribió ahí su obra política fundamental llamada precisamente “Los cuadernos de la cárcel”. Otros datos que me llamaron la atención, es que el neopositivista del Círculo de Viena, Rudolf Carnap, fuera un “humanista socialista”, quien visitó luego del 68 mexicano a un colega preso en Lecumberri (asumo que se trataría de Elí de Gortari quien también se orientaba por la filosofía de la ciencia y la lógica). También participó activamente el movimiento a favor de los negros en Los Ángeles (EUA) y rechazó una oferta académica en la UCLA por negarse a hacer el juramento McCarthista. Por último, también me sorprendió la nota de que en 1841, el filósofo Schelling dictó una conferencia inaugural asumiendo la cátedra dejada por el extinto Hegel en la Universidad de Berlín con la consigna de erradicar su influencia. Pero el dato que me asombró es que a ella asistieron Kierkegaard, Engels y Bakunin.

martes, 26 de julio de 2011

Ricardo Luque - La banalización del mal

La banalización del mal

César Ricardo Luque Santana

El viernes 22 de mayo un desquiciado llamado Anders Behering Breivik, asesinó a casi un centenar de personas inermes en Noruega, reconociendo por un lado la brutalidad de sus actos, pero rehusando por el otro toda responsabilidad en ellos, queriendo decir que éstos fueron necesarios aunque “atroces” según sus propias palabras, negando de ese modo que su crimen haya estado mal desde el punto de vista moral, pues desde su perspectiva que él mismo calificó como “cristianismo de derecha”, estaba “salvando” a su país y a Europa occidental del marxismo e islamismo.

En nuestro contexto mexicano atravesado por una disputa violenta entre organizaciones criminales, hemos atestiguado infinidad de veces crímenes espeluznantes donde los verdugos que decapitan o desuellan a sus víctimas, o que disparan contra mujeres embarazadas, jóvenes o niños inocentes, desdeñan del mismo modo todo juicio moral considerando que sólo cumplen con un trabajo el cual equiparan a cualquier otro como repartir pizas, por ejemplo. En estos casos, si bien los sicarios suelen ser creyentes, no profesan ningún fundamentalismo religioso o político sino que simplemente aducen intereses económicos o de negocios.

En ambos casos plantean una banalización del mal, es decir, no reconocen tener remordimientos de ningún tipo. Pero, ¿qué significa exactamente “la banalización del mal”, de dónde surge esta noción, qué causas y qué consecuencias tiene este desprecio por la moral en el ámbito de la comunidad?

Previamente es importante partir de la tesis de Aristóteles quien decía que existe responsabilidad en los actos de las personas en la medida en que se es capaz de identificar el bien y el mal. En este sentido, la banalización del mal, su trivialización, su reducción a algo insignificante, resulta peligrosa para todos como lo hemos podido ver a lo largo de la historia. Ya en la antigüedad, Sócrates y Platón alertaron contra los peligros que encierra otra variante de esta postura que es el relativismo moral porque consideraban que su aceptación volvía inviable la convivencia en comunidad, pues la moral -antes que el derecho y posterior a él- ha tenido un papel cohesionador en la sociedad, de tal suerte que el reconocimiento de valores universales debe ser un referente indispensable para orientar la conducta de las personas. Platón nos advierte también de otro error que consiste considerar el bien mal y el mal como mutuamente absolutos, como si fueran una especie de equilibrio. Para Platón, el bien es absoluto y el mal es relativo o más propiamente, una privación del bien.

El concepto de “banalidad del mal” procede de la gran filósofa de la política Hanna Arendt, quien escribió un libro titulado “Eichmann en Jerusalén”. En él, relata el juicio contra el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, quien era el encargado de enviar prisioneros (principalmente polacos) a los campos de exterminio, actividad que hacía con exagerado esmero. En este documento, Hanna Arendt sostiene que Eichmann era un hombre ordinario, es decir, que no parecía ser un monstruo, sino que era un burócrata que quería ascender cumpliendo órdenes superiores a rajatabla, sin cuestionarlas moralmente. Se supone entonces que Eichmann podría ser buen amigo, buen padre, etc., no obstante de tener un lado oscuro. Su banalización del mal era tal -decía Hanna Arendet- que dificultaba todo intento de razonamiento con él, es decir, que no había modo de convencerle racionalmente que había obrado mal, pues su férrea postura ideológica lo hacía impermeable a toda crítica. Agregaba Arendt que Eichmann “era incapaz de pensar nunca con autonomía y utilizaba continuamente frases y clichés”. De todos modos su cerrazón o dogmatismo de nada le valió, siendo condenado a muerte y ejecutado en la horca en 1962.

El análisis de Hanna Arendet resulta sin embargo controvertido, no porque ella exculpe a Eichmann, cosa que desde luego no hace, sino que a ella le parece que no se trataba de un sujeto cruel en sí mismo, de un psicópata. Pero asumiendo que fuera una buena persona en su ámbito familiar y social, cómo no considerar patológica su conducta cuando tenía la oportunidad de elegir lo contrario como hicieron Irena Sendler, Schindler y otros que decidieron no colaborar con el régimen nazi.

Volviendo a Behring, el matar a otras personas inermes no es nada banal por más que a él así le parezca (como tampoco lo fue la conducta de Eichmann). Su “justificación” por razones ideológicas no es válida no sólo porque sus creencias son en sí mismas execrables puesto que incitan al odio, sino porque ninguna creencia política ni religiosa justifica matar a mansalva a gente inocente. En este sentido, cuando un grupo terrorista como los ETA por ejemplo, alegan luchar por una buena causa pero utilizan métodos violentos como colocar bombas en la vía pública matando con ello a civiles inocentes, se contradicen porque no es cierto que el fin justifique los medios sino que debe ser al revés, esto es, son los medios los que justifican el fin. Entonces, ¿qué tan ordinario puede ser –haciendo un paralelismo entre Eichmann y Behring (ambos fascistas)- una persona que es capaz de asesinar con tanta saña gente indefensa?

Ahora comparando a los criminales nazis con los sicarios mexicanos, parece haber un patrón común: sus actividades criminales las consideran meras rutinas, aducen que cumplen órdenes superiores, son de algún modo empleados, se atienen a que gozan de un cierto grado de impunidad, actúan en un medio deshumanizado y son producto de él (son la escoria social), etc. Estas últimas condiciones han sido por cierto potenciadas por el neoliberalismo en su culto a un individualismo egocéntrico, al éxito material a cualquier precio y su distorsión y/o relativización de los valores morales, reduciendo asimismo la democracia a un mero juego de reglas sin admitir que éstas benefician a los más poderosos cuyos intereses están en conflicto con los de la mayoría de la sociedad. En este sentido, tratan de vendernos la idea de que la legitimidad del poder descansa en esa democracia electoral y no en la moral, tratando de aislar como lo hace uno de los teóricos del liberalismo político más finos como John Rawl, la lucha de clases y sus perspectivas morales contradictorias, a una asunto electorero de mayorías desclasadas sin reparar que la desigualdad social limita en la práctica las libertades ciudadanas, entre ellas la libertad misma de elegir sin ser manipulados por su ignorancia o ser condicionados por su pobreza, y desde luego, los grupos de poder económico impiden también construir una alternativa social al capitalismo por esa vía.

Esta postura del liberalismo político de ver la política en términos amorales como en Weber, si bien por un lado es razonable en tanto se opone a una moral dogmática y parcial, es por otra parte conveniente y correlativo al liberalismo económico o economía de mercado pues lo exime de ser juzgado en términos morales tratando de hacernos creer en una visión naturalista de la economía de manera que la pobreza, la desigualdad, la violencia y todos los males que el capitalismo acarrea, son tan inevitables como la ley de la gravedad, cuando en realidad la economía es tan construcción social como cualquier otro producto de la cultura.

La barbarie instalada en el mundo, no sólo es producto del Estado fallido y de la descomposición del tejido social como en México, sino que aún en sociedades sanas como la noruega, las ideologías perniciosas que llevan al fanatismo, son capaces de intoxicar las mentes de algunas personas que se arroban derechos que nadie les concedió para cometer atrocidades innombrables.