martes, 14 de junio de 2011

Ricardo Luque - La hora de las definiciones

La hora de las definiciones

César Ricardo Luque Santana

La jornada electoral del 3 de julio está prácticamente a la vuelta de la esquina y la hora de las definiciones para candidatos y electores está llegando a su punto de inflexión. Para los primeros, particularmente para los candidatos a gobernador opositores al PRI, tendrán que decidir -si es el caso- una alianza de facto para derrotar al candidato de Ney González; mientras que para los segundos, especialmente aquellos que no han decidido todavía el sentido de su voto que al parecer son una franja bastante considerable, deberán de hacerlo pronto.

En ambos casos, la decisión final que cada quien tome dependerá entre otros factores del conocimiento o percepción que se tengan sobre la correlación de fuerzas entre los distintos contendientes, concretamente entre los candidatos del PAN, PRI y PRD, es decir, Roberto Sandoval, Martha García y Acosta Naranjo, respectivamente. Sin embargo, es obvio que las herramientas para tener una idea de la situación real son radicalmente distintas entre estos candidatos y los altos dirigentes de sus partidos en comparación con la gente común y corriente como usted y yo. Esto es así porque el recurso de las encuestas, que es el instrumento más significativo para hacer una proyección relativamente válida del comportamiento electoral de los ciudadanos, es un arma de dos filos, pues por un lado, les permite a los candidatos que contratan a empresas encuestadoras, saber de manera muy aproximada lo que va a suceder en las urnas, pero al mismo tiempo puede ser usada con fines propagandísticos para incidir en el ánimo de los electores. En este último caso estamos hablando de un uso doloso o mañoso de unos resultados que pueden estar maquillados para generar una percepción favorable para la propia causa y desmotivante para los adversarios. El punto es que los electores no podemos saber a ciencia cierta si las encuestas que se hacen públicas son verdaderas o falsas.

Ahora bien, de acuerdo a lo que me han platicado algunos encumbrados dirigentes políticos y otras personas más o menos bien enteradas de los entretelones de estas encuestas, parece que hay un dato incuestionable por todos, incluidos los que poco o nada sabemos del tema: que quien está arriba indiscutiblemente es el abstencionismo. No me detendré por ahora a analizar las complejas causas de esta postura recurrente porque aunque vote una minoría ínfima los resultados son legales, por más que deslegitimen al triunfador. Pero enseguida de esta amplia franja de abstencionistas aparece una importante cantidad de “indecisos”, de ciudadanos que manifiestan que si van a votar pero que expresan no saber por cuál candidato lo harán o no quieren decirlo por desconfianza, temores o lo que sea. Este dato que aparece como constante en las encuestas publicadas, tiende a ser invisibilizado porque es indicativo de que las asimetrías entre candidatos que éstas manejan, no corresponden del todo a la realidad, de manera que hay razones suficientes para sospechar de que éstas pudieran estar sesgadas, lo que a su vez permite pensar que es más probable que los tres candidatos a la gubernatura de Nayarit antes aludidos estén pisando firmemente en el terreno de los tercios.

Si ese es el escenario real, se entiende que tanto Martha como Naranjo se rehúsen a declinar uno por el otro y por lo tanto su tarea será la de intentar polarizar la contienda contra el candidato del PRI que es el enemigo a vencer. En este último caso entrará en escena el voto útil, pues el voto anti PRI que no es nada desdeñable, tendrá que decidirse por la candidata del blanquiazul o por el candidato del sol azteca. En este último caso, los electores en trance de decidir su voto habrán de poner en la balanza los diversos factores en juego: desde el perfil del candidato, esto es, sus cualidades y defectos (capacidades y experiencia) para gobernar Nayarit de acuerdo a las circunstancias especiales que estamos viviendo, lo que significan políticamente sus partidos en el contexto nacional, hasta las simpatías o antipatías personales que cada uno provocan, entre otros. Por su parte, los candidatos del PAN y del PRD, paralelamente a la estrategia de polarizar la disputa contra el candidato del PRI, buscarán capitalizar el voto útil tratando de presentarse ante éstos electores como la opción más viable para derrotar al PRI, sino también y a la vez, como la más conveniente para gobernar el estado, siempre bajo el supuesto de que las diferencias porcentuales entre ellos son muy estrechas.

No se puede ignorar tampoco que está en juego también la elección presidencial para el próximo año, de manera que ganar el estado para un determinado partido es altamente significativo, situación que deben sopesar quienes siendo un voto antipriista y sobre todo de izquierda, piensan abstenerse o vacilan respecto al sentido de su voto. Para quienes se autodefinen explícitamente como de izquierdas, no pueden alegar sin caer en el error o la hipocresía, que ya no se trata de decantarse por las ideologías sino por las personas, como si éstas pudieran sustraerse de tener de manera implícita o explícita una postura ideológica. Tratar de embozar su conducta incongruente incurriendo en simplificaciones y banalidades de este tipo resulta inadmisible, porque este tipo de elector debería de tener claro que la contradicción fundamental no está entre Martha y Naranjo, ni mucho menos contra el propio Naranjo por más resentimientos que haya hacia su persona, sino entre la izquierda y la derecha de cara al relevo presidencial del 2012.

jueves, 9 de junio de 2011

Ricardo Luque - De la incertidumbre a la confusión electoral

De la incertidumbre a la confusión electoral

César Ricardo Luque Santana

Al inicio del pluripartidismo en México a mediados de la década de los 90, es decir, cuando el PRI como partido de Estado entró en crisis y empezó a perder elecciones, o mejor dicho, a reconocer sus derrotas electorales, primero en los ayuntamientos, luego en las cámaras de diputados estatales, después en gubernaturas, para finalmente perder la misma presidencia de la república, llegando incluso a darse escenarios hasta entonces inéditos donde a veces un gobernador no contaba con una mayoría de legisladores de su partido y/o había alcaldes de distintos partidos, los procesos electorales se fueron convirtiendo en contiendas más competitivas donde a diferencia de antaño donde se sabía de antemano quién iba a “ganar” las elecciones, la incertidumbre electoral se instaló como un sano elemento indicativo de que la democracia electoral había ganado terreno, todo ello apuntalado desde luego por la creación de instancias de arbitraje electoral más imparciales, a diferencia de cuando el PRI-gobierno era juez y parte de las elecciones de tal suerte que el PRI funcionaba como un apéndice del gobierno y las autoridades electorales como sus incondicionales operadores.

Traigo esto a colación porque en el actual proceso electoral en Nayarit priva un sentimiento de incertidumbre pero que a diferencia de otros momentos históricos como el aludido, parece no tener mucho que ver con el hecho de no saber a ciencia cierta quién va a ganar, lo cual también existe, sino con una confusión que el caos social y la decadencia política presente ha provocado. La recurrente inseguridad pública que genera una percepción de vulnerabilidad en todo mundo, así como la evidente impunidad que gozan los delincuentes, se manifiesta también en el terreno electoral donde los políticos brincan de un partido a otro apareciendo como candidatos de partidos distintos a los que se solía asociarlos, generando una confusión o desconcierto generalizado.

Las encuestas tampoco son un elemento confiable para ofrecernos certidumbre, porque no sólo desde hace mucho tiempo se han estado utilizando con fines propagandísticos al grado de no saber ya cuándo son verdaderas y cuando falsas, sino porque la desconfianza de muchos ciudadanos encuestados provoca que las encuestas arrojen márgenes de error muy altos dando la impresión de un comportamiento ciudadano veleidoso. Las movilizaciones masivas tampoco son un referente confiable por las mismas razones, pues para no ir muy lejos, todos atestiguamos que Gerardo Montenegro realizó las muestras de músculo más impresionantes dentro del PRI pero eso no le sirvió de mucho.

Las versiones del PRI de que su candidato va muy arriba de las encuestas son por ende fácilmente puestas en duda. En efecto, uno se pregunta cómo es eso posible con el malestar ciudadano generalizado por la inseguridad pública cuyos crímenes no deja de sorprendernos por su consistencia, salvajismo y descaro, así como por la impunidad evidente que los delincuentes gozan, ya sea por la incompetencia o complicidad de las autoridades. Está también el hecho de que tanto Sandoval como Ney gobernaron con absoluta irresponsabilidad hipotecando las finanzas públicas dejando ambos enormes deudas y con ello poco margen para cumplir con las necesidades del estado y para impulsar su desarrollo, resaltando por razones obvias la que dejó Roberto Sandoval en el Ayuntamiento de Tepic con los proveedores y con sus propios trabajadores al grado de que se sabe que muchos afiliados al SUTSEM piensan ejercer un voto de castigo contra él y contra otros candidatos del PRI. ¿Y qué decir de las inconformidades que dejó el proceso de selección de candidatos del PRI donde a muchos aspirantes que no fueron tomados en cuenta emigraron a otros partidos porque consideraron que les tomaron en el pelo porque no hubo ni encuestas ni consulta a las bases para determinar éstas sino el más puro y simple dedazo del gobernador?

¿Cómo creer asimismo que Naranjo va en tercer lugar alejado de sus dos competidores principales con los grandes beneficios que les llevó con sus gestiones como legislador federal a los pobladores y productores del campo de 8 municipios gobernados por el PAN y el PRD respectivamente cuyos alcaldes lo apoyan sin titubeos.

Así las cosas, la incertidumbre en el actual proceso electoral en Nayarit sigue presente, si bien por otras razones a las mencionadas al principio y por ende tienen que ver más con la descomposición del tejido social y de las instituciones políticas, ligadas ambas a un modelo económico altamente depredador y excluyente que pervierte la democracia.

lunes, 30 de mayo de 2011

Ricardo Luque - Puzzle electoral

Puzzle electoral

César Ricardo Luque Santana

La etapa de registro de candidatos a gobernador, diputados, alcaldes y regidores de los partidos políticos para la renovación total de poderes en Nayarit este primer domingo de julio, llegó a su fin con resultados tan inesperados que un amigo mío los calificó en su facebook como “el parto de los montes”, en referencia a una fábula del poeta romano Horacio (siglo I d. C) quien para señalar a aquellos escritores que utilizan estilos fastuosos pero que en realidad son mucho menos buenos de lo que piensan, expresó: “Parturient montes, nascetur ridiculus mus” que significa: "parieron los montes, nació un ridículo ratón". Del mismo modo, esta metáfora viene ad hoc respecto a aquellos acontecimientos que se anuncian como algo muy importante o que generan grandes expectativas de lo que realmente terminan siendo.

Las designaciones de candidatos para los distintos cargos de representación popular (incluidas las plurinominales) realizada por de las cúpulas de los partidos, resultó en efecto contrario a las expectativas esperadas no sólo del público sino de muchos precandidatos que al ver frustradas sus aspiraciones en sus partidos originales, se comportaron como saltimbanquis brincando de unos partidos hacia otros, de manera que por ejemplo, algunos candidatos del PAN provienen del PRD y del PRI mientras que otros candidatos del PRD proceden del PAN y del PRI. El PT y Convergencia (que van juntos en alianza) por su parte, también cacharon algunos “desechos” de otros partidos principalmente del PRI, mientras que éste sólo registró pérdidas de personalidades y militantes pues algunos de sus precandidatos excluidos se inconformaron fugándose a otros partidos, además del posible boquete que les haya dejado el retiro del Senador Gerardo Montenegro y sus huestes del magisterio.

Este brincoteo de los políticos de un partido a otro y la actitud obsequiosa de algunos ellos para recibirlos con bombo y platillo como sus candidatos, sacrificando a sus propios correligionarios que a su vez emigraron a otros partidos al no ser tomados en cuenta, tiene varias lecturas: por un lado, reflejan la descomposición de la clase política la cual mostró su apego a sus propias conveniencias irrespetando sus propios programas y principios políticos, desdeñando la trayectoria y los méritos de sus militantes que aspiraban a ser candidatos e ignorando los sentimientos de sus electores. Quedó claro entonces que para ser tomado en cuenta como candidato lo que menos interesa son la militancia, los perfiles, la ideología, los méritos sanos; sino que la clave es tener dinero o contar con la bendición de los dueños de los partidos, lo cual a su vez implica asumir un alto grado de incondicionalidad.

Así las cosas, resulta patético escuchar –por poner un ejemplo- decir a los panistas que quienes llegaron a sus filas de otros partidos son la quinta maravilla y que los partidos que los dejaron ir “no saben lo que perdieron” (sic), a la vez que fustigan con el látigo del desprecio a sus ex compañeros que emigraron a otros partidos descalificándolos por ambiciosos. E igual de deplorable resulta escuchar decir a un sujeto que antes era de un partido y ahora es candidato de otro, que su nuevo partido es una gran institución porque se fijó en su persona y que el otro de donde salió es de lo peor porque lo desecharon por otro como si fuera un kleenex, sin reparar que él también llegó a su nuevo partido como un advenedizo desplazando a otros que se supone tenían más méritos que él. Es decir, se quejan de una injusticia cuando son víctimas, pero no ven injusticia alguna cuando son victimarios.

Qué decir de los referentes ideológicos de los partidos que supuestamente marcan la diferencia entre ellos los cuales quedan completamente desdibujados con este tipo de acciones generando una percepción de que todos son iguales porque buscan el poder como un botín y que por lo tanto no hay realmente alternativas a donde voltear.

Pero mientras los partidos relativamente fuertes como el PAN y el PRD actúan como clones del PRI exhibiendo sus mismas prácticas, los partidos bonsái (que tampoco son diferentes en ese sentido) sólo tienen una participación testimonial al grado de que se vaticina que ni siquiera les alcance para sostener sus registros locales, con excepción desde luego del Verde y el PANAL que son meros membretes pero que gracias a su alianza con el PRI podrán tener el suficiente oxígeno para sobrevivir como parásitos que son para seguir medrando del presupuesto público.

Esta similitud entre los partidos se puede ver con claridad en las promesas de campaña llamadas eufemísticamente “compromisos” de los candidatos las cuales son casi idénticas entre sí, coincidiendo también en el tipo de “oferta” a los electores orientada hacia el reparto de dádivas incurriendo en un populismo desatado donde pareciera que hay abundancia para ofrecer de todo a todos. Nadie hace propuestas de austeridad republicana, de mejorar sustancialmente el medio ambiente para hacerle frente al cambio climático, de impedir que avance la privatización de las playas, de frenar la corrupción o de impulsar una participación ciudadana auténtica. Existe la convicción entre los candidatos de que si no “regalan” cosas a la gente y si no recurren abiertamente a la demagogia sin importar lo extravagante que ésta sea, no se podrá conquistar al electorado. En este tenor, no se tiene recato en proponer que en cuanto se sea gobernador se sacará el Cefereso del Rincón de Nayarit, o en amenazar con una política de “mano dura” contra el crimen organizado que evidentemente sólo empeora las cosas, entre otras “propuestas” por el estilo que sólo son para aparentar una firmeza que no se tiene.

Desde luego que el tema de la inseguridad cuya realidad es muy lacerante y que constituye una de las preocupaciones fundamentales de los ciudadanos nayaritas no podría ser pasada por alto, pero ahora resulta que todos pueden detener al crimen organizado menos el sátrapa que está todavía como gobernador. En algunos casos, la promesa de resolver este problema raya en el cinismo, como en un candidato que recientemente estuvo gobernando y no hizo absolutamente nada al respecto, pero quiere que le creamos que cuando sea gobernador si va a cumplir.

En fin, ante hechos consumados y ante la realidad de que no hay manera de anular las elecciones mediante la abstención porque con la cantidad de electores que sufraguen –sea la que sea- las elecciones son válidas, parece que no queda más remedio para quienes sí vamos a votar a pesar de todo, que decidirnos en cada caso por el mejor candidato (si es que lo hay) o por el menos malo en su defecto. De este modo, si queremos recomponer al menos parcialmente este puzzle electoral, lo lógico es que tratemos de determinar qué es lo que más nos conviene como sociedad en cada demarcación, distrito, municipio y a nivel estatal. Desde luego que el voto duro de los partidos (creo que cada vez más disminuido) votará en bloque por todos sus candidatos sin importar lo mediocres o corruptos que éstos sean; pero por otro lado, quienes votarán libremente, necesitarán contar con cierta información de las posiciones de partidos y de los perfiles de los candidatos o al menos tener la suficiente intuición para orientar su voto en un sentido u otro. En este caso, lo normal sería que se ejerza un voto diferenciado apostándole a una pluralidad que si bien puede significar una mayor esfuerzo de negociación para llegar a acuerdos, también puede devenir en lo contrario, en una parálisis política, pero parece mejor ese escenario que tener un congreso de diputados “levantadedos” como el actual al servicio del gobernador y no de los ciudadanos.

Desde luego que esta última postura de los ciudadanos de enmendar los estropicios de los políticos es en términos de participación ciudadana una acción limitada, pero creo que vale la pena intentarlo, partiendo de los candidatos a gobernador para luego hacerlo extensivo a cada uno de los cargos en disputa. De este modo, para decidir a quién darle nuestro voto para gobernador, debemos determinar de cada uno de ellos sus virtudes y defectos personales y también lo que significa políticamente sus partidos, haciendo un balance de sus pros y contras para Nayarit e intentar repetir esta actitud para votar por los otros cargos, buscando tal vez otros criterios adicionales orientadores.

Así entonces, se tendría que analizar de los principales candidatos a gobernador sus perfiles tales como su trayectoria o experiencia política, su capacidad de gestión, sus antecedentes en cargos públicos, etc., o bien, medir los riesgos o consecuencias. Por ejemplo, a Roberto Sandoval lo podemos juzgar por su desempeño reciente en el Ayuntamiento de Tepic, considerar como riesgo que representa un continuismo del actual gobierno de Ney González, etc. De Martha García por su parte, podemos considerar un riesgo su pertenecía a un poderoso grupo empresarial que puede inhibir las inversiones externas, así como su pobreza intelectual. Respecto de Acosta Naranjo podemos analizar su trayectoria como dirigente político con sus luces y sombras, pues al ser el candidato con más experiencia política y el que ha tenido una vida pública más destacada o exitosa, lo convierte en una figura muy controvertida que genera adhesiones y repulsiones apasionadas, es decir, que es muy venerado por sus seguidores pero también muy odiado por sus detractores. Así entonces, el primero puede ser visto como más de lo mismo; la segunda como una persona que está atrapada en un conflicto de intereses donde por regla general el empresario en el poder actúa para favorecer sus negocios en detrimento del bien común; y el tercero que con todos su estigmas reales o no, aparece como una esperanza, y, sin desdoro de lo dicho anteriormente, como una alternativa a un cambio.

lunes, 23 de mayo de 2011

Ricardo Luque - ¿Qué es el idealismo?

¿Qué es el idealismo?

César Ricardo Luque Santana

En filosofía no suele haber respuestas directas, ni simples o llanas, sino que siempre hay que dar un rodeo, de manera que la respuesta a la pregunta ¿qué es el idealismo? no es la excepción. Así entonces, es necesario zanjar de entrada dos cosas elementales: en primer lugar es necesario decir que el término idealismo no se puede entender cabalmente sin su correspondiente contrario, el materialismo. Asimismo, conviene distinguir ambos términos de sus usos cotidianos de su sentido filosófico. Previo a esto último, se abordarán también algunas connotaciones o metáforas políticas y éticas que se desprenden de dichos términos donde los usos coloquiales y filosóficos se encuentran de algún modo.

En su acepción ordinaria, cuando se dice que alguien es idealista, se quiere decir positivamente que es un “soñador”, un “romántico”, alguien con “ideales” o que se mueve por “convicciones”, o bien, sin dejar de reconocer que estos adjetivos nos indican que se es una buena persona, se ve también como un defecto en la medida en que implica ingenuidad porque no tiene los pies sobre la tierra. El materialista significa lo opuesto, alude a alguien “metalizado”, que sólo piensa en el dinero y en las comodidades, que es exageradamente terrenal e incluso “antiespiritual”, o un pragmático que prefiere “pájaro en mano que cientos volando” como dice el refrán popular.

En el ámbito filosófico, idealismo y materialismo se refieren al problema del Ser, es decir, a determinar qué fue lo primero en la constitución del mundo o cuál es la realidad última: el pensamiento, la idea o algo sobrenatural; o bien, la materia o algo natural. Estas posturas sin embargo se consideran metafísicas porque responden a un problema que lleva necesariamente a la especulación o a un alto grado de abstracción, amén de que es de suyo insoluble o perenne. Marx planteó la imposibilidad de dar una respuesta contundente en los Manuscritos Económicos-Filosóficos de 1844, donde dice que a la pregunta de quién creó al mundo (¿cuál es el primer principio?) no se puede responder porque eso significaría suponer al universo como la nada y sin embargo presuponer que el que pregunta está dotado de existencia.

Sin embargo, la pregunta de dónde venimos, cuál es el primer principio de todo o la causa última, es inevitable. En este sentido, quienes consideran que el universo, el mundo, la existencia se originó de algo ideal, ya sea Dios, una Inteligencia cósmica, etc. y que el universo material es derivado de ella, constituyen el campo del idealismo; los que sostienen que la materia es anterior al pensamiento son los materialistas, que por cierto es la postura que apareció primero históricamente en filosofía, pues todos los filósofos griegos, incluido Platón quien es el que inaugura el idealismo a partir de la teoría de las ideas, niegan que la realidad (la physis o naturaleza) haya sido creada de la nada (creatio ex nihilo) como postulan las religiones monoteístas. En efecto, en el Timeo, Platón habla de un creador como un demiurgo, vocablo que significa “artesano”. En la cultura griega, los elementos del universo ya existían a partir de un caos originario y el demiurgo es quien le da forma a las cosas. Aristóteles en cambio identifica al Ser (Dios) como un motor inmóvil porque mueve todo sin ser movido por nada, noción que en la Edad Media los cristianos plantearán como Causa Sui, esto es, una causa que origina todo lo existente pero no es causada por nada.

Este problema del Ser o la Existencia, de determinar qué es la realidad, esto es, su fundamento último, pertenece a la “ontología”, mientras que la “metafísica” es una parte de la misma y viene a ser lo que Aristóteles llamó, “la ciencia del Ser en cuanto Ser” o “la ciencia de los primeros principios o causas últimas. Como se dijo antes, idealismo y materialismo son posiciones metafísicas porque sus especulaciones remiten a un algo que está más allá del mundo físico. El proceso consiste de remontarse de causa en causa hasta dar con una más allá de la cual no se pueda ir, es decir, que no implique un regresión hasta el infinito como decía santo Tomás de Aquino en una de sus cinco vías para demostrar la existencia de Dios.

Ahora bien, así como idealismo y materialismo son tendencias o modalidades dentro de la ontología, ésta conlleva otro ámbito llamado epistemología o gnoseología que lleva al problema del conocimiento. Ambas constituyen lo que ortodoxamente se conoce como el problema de la relación entre el Ser y el Pensamiento.

En filosofía hay varios tipos de idealismo y de materialismo. De este último se habla del hilozoísmo, atomismo, nominalismo, empirismo, dialéctica y materialismo aleatorio. Algunos de ellos oscilan entre la ontología y la epistemología, pues por ejemplo, la dialéctica se puede considerar como una cosmovisión donde la realidad es entendida como un devenir perpetúo, pero también como un método o forma de razonamiento para llegar a la verdad basado en la pugna de contradicciones. Lo mismo puede decirse de otros términos. El idealismo por su parte se divide en objetivo y subjetivo. Aunque es difícil explicar estos puntos en pocas líneas, se trata en el primer caso de asumir al Ser como existente por sí mismo y cognoscible a través de la especulación o contemplación. En el segundo caso se tiende a identificar al sujeto con el objeto y se pone al Yo como creador. Hay un Yo trascendental (Dios) y un yo empírico de manera que la realidad es producto de la conciencia. Incluso hay una postura extrema conocida como solipsismo que reduce la realidad a la percepción del sujeto, es decir, la existencia de la realidad externa al sujeto depende de éste.

Materialismo e idealismo también tienen otras connotaciones. El idealismo alude a “lo de arriba”, a lo dominante. Tiene un sentido elitista o aristocrático. El materialismo indica “lo de abajo”, lo subversivo, lo que desenmascara. En este sentido el materialismo constituye una postura política progresista, mientras que el idealismo suele ser conservador.

En el plano de la ética, el materialismo filosófico tiene también una postura más avanzada respecto a la felicidad que el idealismo, pues lejos de considerar que la felicidad reside en los bienes materiales, lo que se procura es evitar el sufrimiento. No se rechaza los bienes materiales pero se les considera medios y no fines en sí mismos. Otras posturas idealistas moderadas que conciben la felicidad como la paz interior, también coinciden en lo referente a los bienes materiales de que son medios mas no fines. La diferencia es que las posturas materialistas no exigen un alto desarrollo intelectual para acceder a la felicidad (como en Platón), sino que creen que la mayoría de la población puede vivir con sabiduría sin ser propiamente muy intelectuales (como los epicúreos y estoicos). Sin embargo, las posturas idealistas que se desplazan más hacia el misticismo, tienden a repudiar el cuerpo y hacen apología de la frugalidad. En san Agustín por ejemplo, la felicidad sólo es posible en ultratumba, en el más allá, pues el mundo es un valle de lágrimas al cual se viene a sufrir. En obvio pensar que estas posturas que predican el sufrimiento como algo bueno y la renuncia a la buena vida, promueven la mansedumbre de la gente para que no se rebele contra sus opresores.

martes, 17 de mayo de 2011

Ricardo Luque - Primer Coloquio Estudiantil de Filosofía en la UAN


Primer Coloquio de Filosofía en la UAN

César Ricardo Luque Santana

Dentro del marco de la semana cultural del Área de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Nayarit, se realizó el lunes 16 de mayo el Primer Coloquio Estudiantil de Filosofía, el cual consistió en 4 mesas de trabajo y un panel de discusión entre los docentes de la carrera de Filosofía sobre las relaciones entre filosofía y ciencia.

Este coloquio se organizó como parte de una preparación de un grupo de estudiantes del Programa Académico de Filosofía que participarán en el XXVIII Congreso Estudiantil de Filosofía a celebrarse en Puebla durante la última semana de mayo. Sin embargo, como bien lo señaló durante la inauguración de este Coloquio el coordinador de Filosofía Raúl Alamillo, esta actividad fue valiosa en sí misma porque constituye por un lado una forma alternativa de aprendizaje más allá de los espacios habituales, y por otro lado, abona favorablemente a la integración de la joven comunidad de filosofía integrada por estudiantes, egresados y profesores mediante un sano ejercicio de interlocución académica.

En cuanto al objetivo propedéutico de cara a la participación de un grupo de estudiantes de filosofía de la UAN en el mencionado Congreso en Puebla, creo que el ejercicio cumplió satisfactoriamente con ese propósito porque las ponencias presentadas fueron evaluadas públicamente no sólo por los profesores que moderaron cada una de las mesas de trabajo, sino también por los mismos estudiantes que formaban parte del público. Las observaciones hechas a cada una de las ponencias fueron tanto de forma como de contenido, es decir, desde la estructuración del argumento hasta los aspectos de redacción, pasando por el manejo apropiado de conceptos y teorías, entre otros puntos. Las críticas a los trabajos presentados se hicieron con relativo rigor, aunque siempre con camaradería para que los ponentes tomaran nota de algunas objeciones a sus argumentos y/o aclararan dudas sobre ciertos planteamientos con el fin de que posteriormente hicieran las correcciones pertinentes a fin de fortalecer sus respectivas ponencias.

Las mesas del Coloquio trataron temas sobre tópicos diversos de epistemología, filosofía de la ciencia, filosofía del lenguaje, filosofía política, filosofía de la historia y sobre algunas tendencias actuales en filosofía. Sin embargo, resulta difícil resumir cada ponencia en este espacio, y más aún, retomar las discusiones que éstas generaron, pero comentaré brevemente las dos ponencias de la mesa que me tocó moderar de Filosofía de la Historia y Filosofía Política.

Una de ellas se tituló “Reflexiones sobre la filosofía de la historia de Luis Villoro” por parte de Miguel Luna a partir de un ensayo de Villoro en la obra “¿Historia para qué?” En él, Villoro aborda la doble dimensión de la historia: una referido a los sucesos pasados y otra que alimenta el pensamiento disruptivo. En ambos casos, la historia no sólo es narración de hechos pasados sino explicación de los mismos, la cual puede ser legitimadora o crítica. En el primer caso, la historia es usada para justificar determinadas instituciones, pero más allá de ello, tiene la indudable función de dotar de identidad y sentido de pertenencia a una comunidad dada. En el segundo caso, la historia es asumida por el pensamiento crítico o disruptivo para dotar de sentido y orientación a la lucha social por transformar el orden social de manera más justa.

La importancia del carácter disruptivo del pensamiento histórico radica en que al tener conciencia de que la historia la hacen los hombres y por ello es posible entenderla, permite asimismo mantener viva la utopía de construir una comunidad sustentada en la razón o como el mismo Villoro dice, “una comunidad posible de entes racionales”.

En este sentido, la historia es maestra de la vida porque permite entender el presente, o desde éste, entender el pasado, así como pensar el futuro construyendo un horizonte de sentido orientado a la buena vida, es decir, a la felicidad de todos. La memoria histórica nos permite reconocernos en lo que somos (y esto vale también para nuestras historias personales o privadas), pues si no tuviéramos memoria de nuestro pasado, no podríamos comprender quiénes somos o qué podríamos llegar a ser.

Esta reflexión de Villoro no aborda sin embargo plenamente el problema de la objetividad (cientificidad) del conocimiento histórico o el problema de los juicios de hechos y los juicios de valor, tema que comenté es su momento, es abordado satisfactoriamente por el filósofo polaco Adam Schaff en su obra “Historia y verdad”.
La otra ponencia correspondió a Nidia Navarro quien abordó el tema de la transformación de la política en biopolítica a partir de las tesis de Michel Foucault y Giorgio Agamben. La exposición partió de su interpretación personal de la política, seguida de una visión histórica de la misma desde los griegos hasta la modernidad, para pasar de ahí a su transformación en biopolítica en Foucault primero y Agamben después, para desembocar de la mano de este último, al análisis de Noam Chomsky sobre la manipulación mediática que ejerce el Poder sobre la gente para que asuman como interés común lo que en realidad es el interés de unos cuantos, tratando finalmente de vincular y significar las tesis de Agamben y Chomsky con nuestra propia circunstancia.

Creo que esta ponencia de Nidia podría dar lugar a una investigación de largo aliento porque en ella se dibuja el fortalecimiento del Estado sobre la sociedad civil, pues desde el Leviatán de Hobbes hasta la actualidad en un contexto de globalización bajo la égida del neoliberalismo, el Estado mantiene un control más férreo sobre las personas -no obstante la ilusión de vivir bajo la democracia- a la manera de los señores feudales de horca y cuchillo que disponían de las vidas de sus súbditos arbitrariamente. En este sentido, resultaría útil como comenté durante esta mesa, revisar la tesis de Marcuse en “El hombre unidimensional” (1967) donde sostiene sin titubeos la naturaleza totalitaria de la sociedad estadounidense donde la opresión funciona subrepticiamente porque la población confunde la libertad con el confort y por la efectividad de la manipulación mediática.

La intensa jornada concluyó con un panel sobre la relación entre filosofía y ciencia que se realizó por un grupo de profesores y estudiantes para cubrir la conferencia que estaba programada con ese mismo tema con la Dra. Yolanda Cadenas, que se tuvo que retirar de último minuto por problemas de salud. La charla colectiva resultó interesante porque se tocaron muchos temas alrededor de esta relación y se propició una gran participación no sólo de los panelistas sino también de algunos asistentes.
Para concluir no me queda sino reconocer los esfuerzos de los organizadores de esta actividad, a los estudiantes Jonathan Ochoa y Arturo Escobedo y a mis jóvenes colegas los maestros Cecilia Licea, Pedro García y Adrián González. También hago extensivo mi reconocimiento a los estudiantes y egresados que se dieron cita al Aula Magna del edificio de Ciencias Sociales y Humanidades y mantuvieron su asistencia e interés durante todo el día que duro esta intensa jornada de reflexión filosófica. También es justo agradecer a Coffe Time por su apoyo incondicional a esta actividad obsequiándonos un delicioso café colombiano y unas ricas galletas.

domingo, 8 de mayo de 2011

Ricardo Luque - Jornadas de marchas por la paz en Tepic


Jornada de marchas por la paz en Tepic

César Ricardo Luque Santana

Esta primera semana de mayo en Tepic estuvo un tanto agitada por las manifestaciones de protesta, particularmente las que se gestaron por el problema de la violencia criminal y a favor de la paz, además de otras manifestaciones derivadas de conflictos sociales diversos que han provocado plantones reiterados en diversos puntos de la ciudad. En este caso, me referiré sólo a las primeras.

La primera manifestación de inconformidad corrió a cargo de un nutrido grupo de estudiantes del área de ciencias sociales y humanidades de la Universidad Autónoma de Nayarit, impulsada por el asesinato de un estudiante de Ciencia Política de esta institución acaecido durante la semana de pascua. En esta movilización que se dio el miércoles 4 de mayo por la tarde, se realizó una marcha desde la explanada de Rectoría de la UAN hasta la plaza principal, haciendo una parada frente del Palacio de Gobierno. En cada uno de estos puntos se dejó una ofrenda floral en memoria del estudiante Carlos Talamantes. Huelga decir que un grupo de profesores universitarios acompañaron a los estudiantes en este acto de homenaje al joven Carlos pero también de reclamo a las autoridades por tratarse de una víctima inocente más de esta espiral de violencia que sigue enrareciendo cada vez más el entorno social y enardeciendo a la ciudadanía.

Por cierto que la parada momentánea que se hizo en la plaza del bicentenario (frente a Palacio de Gobierno) coincidió con un plantón que hizo un pequeño grupo de vecinos de la colonia 2 de Agosto, quienes protestaban por el secuestro de una maestra de la escuela primaria de ese lugar, plagio que realizó un comando armado delante de alumnos, padres de familia y maestros, quienes en esos momentos se disponía a entrar a clases y que desde luego no pudieron impedirlo. Sobre este mismo caso, una comisión de maestros y vecinos de dicha colonia fueron recibidos en la secretaría de gobernación para escuchar su reclamo. Se supo después a través de “posteos” en algunos sitios de Internet, que la maestra fue liberada el fin de semana, aunque no se sabe si se pagó rescate ni hay más detalles al respecto, pues existe un posicionamiento de la mayoría de prensa local de no abordar este tipo de delito para cuidar la integridad de las víctimas, aunque la información de otro tipo de delitos ligados al crimen organizado suelen ser también muy escuetos y ambiguos. Por esos mismos días, amanecieron ejecutados tres personas en Ciudad Industrial que a decir de algunos medios impresos, eran secuestradores. Luego fue encontrado otro asesinado más en el puente Los Lobos que estos mismos medios aseguran que era un extorsionador, sin ofrecer nunca pruebas de ambos casos, lo que hace suponer que se trata de ejecuciones extrajudiciales.

Otra marcha más al día siguiente la protagonizaron un grupo de estudiantes de la Unidad Académica de Odontología de nuestra Alma Mater en apoyo de un joven estudiante de dicha escuela que fue levantado en la calle por un grupo de sicarios. Al parecer, los padres de este joven acudieron a su escuela a solicitar a esa comunidad universitaria la solidaridad para encontrar a su hijo, encontrando una respuesta positiva sin dilación. Las acciones realizadas principalmente por los estudiantes de esta escuela consistió en pegar hojas de papel tamaño carta con la foto del estudiante Guillermo Sillas en muchos lugares del campus universitario y de la ciudad de Tepic, además de que salieron a las calles a protestar de manera espontánea y al parecer organizaron también una misa para pedir que Guillermo volviera sano y salvo. La rápida movilización de estos chicos así como sus plegarias, rindieron buenos frutos porque al día siguiente apareció vivo Guillermo por el rumbo de Ahuacatlán, aunque se dice que lo dejaron muy golpeado. La información sobre este suceso como en todos los demás tiene el mismo común denominador de precariedad, de manera que lo poco que a veces se logra saber son por los post que aparecen en determinados sitios de Internet.

Finalmente, el domingo 8 de este mes se realizó una marcha por la paz en el marco de la movilización nacional que convocó por segunda ocasión el poeta Javier Sicilia. El punto de partida fue el La Cruz del Zacate para de ahí dirigirse directamente por la avenida México hasta la plaza principal de Tepic, haciendo una parada previa frente al Palacio de Gobierno donde se cantó el himno nacional, aunque paradójicamente nuestro himno tiene una letra muy belicosa. La salida ocurrió faltando 15 minutos para las 11 de la mañana ya que se había convocado a las 10, aunque al parecer hubo otras convocatorias a las 11, lo que probablemente causó confusión.

El carácter fuertemente espontáneo de estas convocatorias se reflejó durante la marcha en una serie de incidentes entre los manifestantes, ya que algunos grupos acudieron con algunas insignias (si bien discretas) de su organización, mientras que otras personas suponían y querían que todos fueran en calidad de ciudadanos diluyéndose con los demás. En ese sentido, hubo algunas fricciones que por fortuna no pasaron a mayores entre un bloque que querían apegarse a la propuesta de Sicilia de hacer una marcha silenciosa, mientras que otros identificados con un partido político estuvieron todo el tiempo gritando consignas contra Ney y Calderón haciéndolos responsables de la situación de inseguridad. Fuera de estos escarceos que repito se deben al carácter espontáneo de la marcha donde no hay una comisión que coordine las acciones, establezca acuerdos mínimos, fijen una posición común, etc., la marcha cumplió su cometido aunque a decir verdad, la participación estuvo por debajo de las expectativas, pues en las redes sociales y los correos electrónicos circularon profusamente las invitaciones para esta actividad, lo cual no se reflejó a la hora de la marcha.

Creo que en lo sucesivo, debería de existir un espacio en Internet que todo mundo conozca para procesar previamente las actividades mínimas que hay que realizar, para lo cual incluso se podría formar una comisión que coordine los esfuerzos, gestione los apoyos necesarios (por ejemplo el apoyo de agentes de tránsito), proponga una agenda, etc. De otra manera estas acciones –loables de suyo- seguirán estando desarticuladas y expuestas a protagonismos estériles.

lunes, 2 de mayo de 2011

Ricardo Luque - Gobernar: ¿para qué y para quién?

Gobernar: ¿para qué y para quién?

César Ricardo Luque Santana

La malograda alianza electoral del PRD con el PAN en Nayarit deja varias enseñanzas que es importante valorar, siendo la más obvia e importante las naturales discrepancias ideológicas que estaban siendo relegadas (que no negadas) momentáneamente en aras de un objetivo común: impedir que el PRI continuara en el gobierno del Estado así como en otros espacios como el poder legislativo y las alcaldías. Se supone además que no obstante las profundas diferencias entre estos institutos políticos, no se pretendía nada más desplazar al PRI del poder, -al menos desde los ciudadanos había esa expectativa- sino que ahora sí se hiciera un gobierno de transición hacia la democracia desmontando todas las prácticas autoritarias, de corrupción e impunidad típicas del priismo, promoviendo asimismo formas de democracia participativa, saneando las instituciones públicas, apoyando a los productores del campo, mejorando la educación, abatiendo los altos índices de criminalidad, etc.

Estos objetivos se lograrían mediante la construcción de un gobierno de coalición de manera que se pudiera implementar un programa de gobierno con base en las propuestas que ésta alianza había planteado a la ciudadanía tanto en la plataforma electoral oficial, como en las propuestas que los entonces precandidatos Martha García y Guadalupe Acosta Naranjo venía haciendo por distintos medios a la gente, aunque a decir verdad, sólo Naranjo venía haciendo propuestas concretas y significativas. La agenda del cambio supondría también mecanismos colegiados de concertación y consenso para darle cumplimiento y rumbo al gobierno del cambio verdadero.

Visto retrospectivamente, las pugnas que se dieron entre ambos personajes por conquistar la candidatura de la alianza durante el proceso de competencia interna, así como el encono entre sus respectivos partidarios, fue subiendo de tono hasta que se llegó lamentablemente a la ruptura, misma que unilateralmente realizó el PAN haciendo a Martha García su candidata. Este hecho se derivó del resultado de la encuesta que definiría la mencionada candidatura, mismo que reveló un empate técnico o virtual pero donde era evidente el crecimiento acelerado y vertiginoso de Naranjo y el estancamiento y ligero retroceso de Martha. Sumado este hecho a que en el convenio se había establecido que la candidatura a gobernador era para el PRD, suena lógico que Naranjo llevará la preferencia por ser un dirigente histórico de éste, además de que indudablemente tiene un perfil político muy superior a la señora Martha.

Por otra parte, no es posible evitar relacionar esta ruptura de alianza electoral en Nayarit entre PAN y PRD a una vendetta de los primeros luego de que el PRD, ante la presión de los lopezobradoristas y de cara a la elección presidencial del próximo año, diera marcha atrás a la alianza que se había estado tejiendo entre ambos en el estado de México. Esta ruptura significó un verdadero descalabro para el PAN porque su continuidad en la presidencia de la república se cifraba en parte en el supuesto debilitamiento que ocasionaría al PRI una derrota en dicho estado porque el eventual candidato a la presidencia de la república del PRI es Enrique Peña Nieto, actual gobernador del estado de México.

Este hecho, aunado al evidente fracaso del gobierno federal panista de Felipe Calderón cuya estigma de usurpador no ha podido diluirse, proyecta un escenario nada halagüeño para las aspiraciones de continuidad de los panistas en la presidencia de la república. Sin embargo, por desgracia el proyecto neoliberal sigue incólume toda vez que el PRI podría regresar al poder presidencial. En efecto, las coincidencias entre panistas y priistas en los asuntos de fondo los han llevado durante décadas a un maridaje evidente manifestado principalmente en alianzas parlamentarias. Sus más recientes acuerdos acerca de una reforma laboral lesiva a los trabajadores y una ley de seguridad que convertiría al Estado fallido en un Estado de excepción (Estado policíaco), son un botón de muestra de dicha afinidad ideológica de derechas. Ciertamente, estos acuerdos fueron pospuestos unilateralmente por el PRI por conveniencias inmediatas, pero quedó claro su interés por aprobarlos.

Por otra parte, el excesivo pragmatismo del PRD y su incapacidad para procesar sus diferencias internas, los llevaron a un desdibujamiento ideológico cuya máxima expresión se manifestó en las recurrentes alianzas electorales con el PAN en diversos puntos del país y/o en la promoción de tránsfugas priistas que fueron hechos gobernadores. En ambos casos, cuando se ha tenido “éxito” mediante estas estrategias, no se ha observado que las victorias sobre el PRI se hayan traducido en formas de gobernar distintas (superiores) generando la sensación de que todos son iguales en la medida en que todos buscan el poder como un mero botín. Esta política errada ha provocado como consecuencia un PRD cada vez más debilitado, desprestigiado, y por ende, cada vez más dependiente de personajes, partidos y circunstancias externas para mantener una presencia política, aunque ésta sea más de puestos que de una forma de gobernar distinta, a despecho por cierto de lo que marcan los principios políticos del PRD en sus documentos básicos donde se hace énfasis en que no se trata de conquistar el poder por el poder mismo, sino para transformar la sociedad con justicia, equidad, democracia, respeto a los derechos humanos, solidaridad, etc. Desde luego, no se trata de apegarse a los principios en detrimento de la eficacia sino de implementar una dialéctica entre éstos y la dosis necesaria de pragmatismo.

En consecuencia, las recientes rupturas electorales entre PAN y PRD en el EdoMex, Coahuila y Nayarit no deben ser dramatizadas excesivamente sino incluso saludadas como un posible principio de rectificación que permita al PRD constituirse como una opción verdadera para los mexicanos con un proyecto propio, contrastante con el proyecto neoliberal que abanderan frenéticamente el PAN y el PRI. Es hora de que el PRD empiece a valerse de sus propias fuerzas y recupere credibilidad construyendo la alternativa de izquierda democrática que millones de ciudadanos anhelan. No se trata pues de obtener el poder por sí mismo sino en función de un proyecto de nación que reclama revertir de manera urgente las prácticas depredadoras del neoliberalismo.

De este modo, si bien es cierto que el voto contra el PRI en Nayarit se va a dividir inevitablemente, no significa necesariamente que el candidato del PRI tenga el camino libre como algunos creen, pues si es cierto que los tres principales candidatos están en el umbral de los tercios, cualquiera puede ganar la gubernatura, aunque muchos electores perciben que Naranjo es el candidato que cuenta con más y mejor experiencia política y capacidad intelectual. Sus gestiones como diputado federal para apoyar a distintos ayuntamientos nayaritas, a los productores del campo, a los jóvenes, entre otros, así como sus propuestas de precampaña, particularmente su compromiso para mejorar sustancialmente la seguridad pública, avalan que representa el mejor perfil para gobernar un Nayarit que el PRI ha sumido en una grave crisis financiera, además de su evidente incompetencia para frenar la ola de delincuencia organizada y común que mantienen asolado a nuestro estado. Del mismo modo, no hay que olvidar que el PAN representa entre otras cosas una traición a las aspiraciones de democracia de los mexicanos al pactar con el PRI la continuidad del régimen, todo en aras de seguir adelante de manera suicida con el modelo neoliberal que es el principal responsable del grave deterioro del tejido social que ahora padecemos.

Para concluir, los electores indecisos que dudan entre Martha y Naranjo pero están convencidos que es necesario derrotar al PRI, tendrán que decidirse por uno de ellos valorando quien es más capaz de gobernar a Nayarit para hacer frente a la crisis financiera, moral y de seguridad que estamos padeciendo. En lo personal, creo que Naranjo tiene la experiencia y capacidad suficiente para asumir el reto de gobernar en condiciones de crisis, mientras que la señora Martha está envuelta en un evidente conflicto de intereses que la hacen inviable. Votar por un rico para gobernar, es como poner a Drácula de gerente del Banco de Sangre.