jueves, 24 de mayo de 2012

Ricardo Luque - El falso llamado al voto nulo


El falso llamado al voto nulo

César Ricardo Luque Santana


Votar o no votar no es un dilema (al menos por ahora); tampoco lo es anular el voto (voto en blanco). Creo que bajo las circunstancias actuales es necesario ejercer el sufragio y hacerlo a favor de AMLO. Empezaré por cuestionar las propuestas –por cierto aisladas- principalmente emitidas en las redes sociales que se pronuncian ambiguamente por el abstencionismo o el voto blanco.  Enseguida daré unas cuantas razones para sustentar la necesidad de votar y para justificar el sentido de mi voto.

Hace tres años, durante las elecciones federales intermedias, abordé de manera exhaustiva el tema del voto nulo y del abstencionismo, principalmente del primero. Intuí que el tema se instalaría con fuerza en el Internet, no tanto en las redes sociales que eran incipientes sino en blogs (el movimiento de los “blogueros”), cosa que efectivamente sucedió, si bien con retraso de un par de meses porque se suscitó en México y otros países el problema de la pandemia de gripe, situación que eclipsó parcialmente el tema que luego emergería con la fuerza que yo había previsto ocasionando incluso un virulento debate entre sus promotores y detractores.

Mi intención original en esa ocasión fue darle seguimiento a la evolución de esa discusión, ayudar a su esclarecimiento mediante la difusión de las distintas reflexiones, valorando las razones vertidas por unos y otros y fijando desde luego una postura propia. La esencia del movimiento por el voto nulo fue enderezado esencialmente como una crítica a la partidocracia, como muestras de hartazgo y repudio a las burocracias políticas de todos los partidos, como expresión de una crisis de la democracia representativa y deliberativa que había degenerado en una disputa sorda por el botín de los recursos públicos desdibujando los proyectos de nación en pugna e incluso opacando la posibilidad de un proyecto alternativo al neoliberalismo. Las feroces disputas internas en los distintos partidos por las candidaturas a legisladores (principalmente plurinominales) al grado de hacerse a sí mismos fraudes electorales o recurriendo a mecanismos verticalistas para imponer a los incondicionales -muchos de ellos de bajo perfil- de la nomenklatura, alimentaban un rechazo de algunos sectores de la sociedad hacia las prácticas desaseadas de los partidos, aunado al descrédito de los legisladores de ambas cámaras y las campañas malsanas del duopolio televisivo para reforzar dicho descrédito a éstos y a la clase política en su conjunto.

 Me pareció, dada las circunstancias de ese momento, que una estrategia ciudadana a favor del voto nulo era viable y que habría que probar los alcances de la misma, pues el abstencionismo prácticamente no es tomado en cuenta en los conteos y su existencia se presta a múltiples interpretaciones, porque no siempre queda claro que signifique un desprecio deliberado a los procesos electorales. Este rechazo me atrevo a decir,  no era en sí mismo contra las elecciones sino con la manera en que solían darse donde la voluntad del pueblo era burlada impunemente provocando un desencanto. Esta postura de pensar las elecciones en términos fraudulentos era una inercia de las épocas donde el PRI tenía el monopolio de la política, donde controlaban las instancias electorales actuando como juez y parte, donde tenían un control casi absoluto de los medios impresos y electrónicos, etc. Este avasallamiento que el PRI hacía desde el poder a las demás fuerzas opositoras e incluso la fabricación de partidos paleros o satélites por parte del gobierno, les permitían incurrir a las formas más burdas y descaradas de fraude. El abstencionismo como tal puede tener sin embargo también otras causas como la apatía de muchas personas que deciden no ejercer su derecho al voto por razones incluso baladíes, o por extraviar su credencial de elector o no haberla tramitada a tiempo, entre otros factores posibles. El voto nulo en cambio implica que el ciudadano acude a la urna y manifiesta explícitamente su inconformidad con los candidatos, los partidos, el régimen, los poderes facticos, las autoridades electorales y en sí contra la inequidad del proceso electoral y la falta de certidumbre en la legalidad de las elecciones.

 Reconozco que simpaticé con la postura del voto nulo aunque mi conclusión fue matizada al considerar las situaciones específicas. Decía por ejemplo que no se trataba de aplicar mecánicamente esta estrategia sin reparar en el contexto o en el candidato. En este último caso, decía que ante una candidatura como la de Rosario Ibarra o alguien con su prestigio, sería un error anular el voto. De cualquier manera, el entusiasmo que se despertó en ese momento no se tradujo de manera significativa en las urnas, más no obstante, sus promotores más radicales hasta realizaron un congreso al respecto en la ciudad de Guadalajara. Lo rescatable de esa temática que por momento atrapó la agenda de los candidatos y dirigentes políticos y cuya reacción en general fue para mi gusto inapropiada porque mostraron falta de sensibilidad a las razones válidas que impulsaron a un segmento importante de electores a esta opción fue el debate en sí mismo, que los ciudadanos pusieran el tema en la agenda política y la emergencia en los distintos espacios del Internet de un protagonismo ciudadano de naturaleza plural y ajeno a los controles corporativos que refrescaron  el debate político arrebatándoles el monopolio de la palabra a los “analistas” mediáticos y a su pretensión  de ostentarse como “líderes de opinión” o referentes inevitables (e incontestables) de masas desinformadas, es decir, de reyes tuertos en tierra de ciegos. Las redes sociales son ahora una verdadera ágora donde los argumentos mandan: no importan las investiduras ni los títulos profesionales. Las redes sociales (facebook y Twitter principalmente)  han mostrado ser un instrumento de debate democrático que han podido movilizar a la sociedad  y derrocar gobiernos autoritarios como ocurrió recientemente en el mundo árabe donde se depusieron a algunos sátrapas iniciando un proceso de democratización en sus respectivos pueblos. En México, las redes sociales han emergido como un instrumento del pueblo contra la manipulación de los grupos de poder a través  de los grandes medios electrónicos que actúan como poderes facticos. Mi postura sobre el voto nulo en ese entonces puede constatarse en mi blog “Hetairos” en las fechas referidas (http://hetairosfilosofía.blogspot.com.mx) para quienes quieran echarme en cara una incongruencia.

 Las posturas contra el voto que intermitentemente aparecen en las redes sociales no alcanzan la profundidad de análisis ni la autenticidad que hace tres años tuvo. Regularmente se ciñen a frases tipo cliché como: “todos los candidatos son iguales de corruptos”, “votar es una tomadura de pelo porque la decisión ya está tomada por los poderosos”, etc. que muchas veces son coartadas para auto-eximirse de las propias frustraciones e impotencias. En ocasiones se hacen citas sugerentes pero descontextualizadas, es decir, sin considerar las diferencias o especificidades sociales e históricas de las mismas. Podría sospecharse  incluso que quien insiste en esta postura lo hace deliberadamente para desanimar a quienes podrían votar contra el PRI. En este caso, realmente uno no sabe si la persona que está llamando a no votar o a hacerlo en blanco, va a ser congruente con esa postura. En una contienda donde probabilidades de ganar del PRI han estado disminuyendo persistentemente, es importante para ellos inhibir o anular a los indecisos y atajar  el eventual voto útil. Desde luego que podría tratarse también de gente que actúa con sinceridad pero que igualmente están equivocadas. Quiero dejar claro en este punto que respeto a las personas que –auténticamente o no (no podría discernir una cosa de otra)- abogan por la abstención electoral o el voto nulo y asimismo respeto su derecho a expresarlo, pero no tengo porque respetar su postura y menos cuando no aportan argumentos mínimamente plausibles.
 
Decir que “todos son iguales” es negar la honestidad que ha caracterizado a Andrés Manuel López Obrador y los personajes que eventualmente conformarían su gabinete. AMLO puede tener varios defectos pero nunca se le ha podido demostrar que haya usado los puestos políticos para hacerse rico. Se dirá que a casi ningún político se le ha podido comprobar la corrupción, pero es evidente que el no poder comprobarlo judicialmente no significa que uno no se dé cuenta de los políticos deshonestos. Decir que “los dados ya están cargados” es decir una verdad a medias, pero ello no significa ninguna fatalidad. Ciertamente puede haber dudas del arbitro electoral pues a los consejeros del IFE los ponen los partidos políticos, principalmente el PRI y el PAN. No son consejeros ciudadanos como lo fueron originalmente. La mayoría de los poderes facticos (medios de comunicación, grandes empresarios, la Iglesia, entre otros) se cargan hacia el candidato del PRI; el derroche de dinero de priistas es evidente sin que las autoridades electorales actúen para frenarlo; el PAN y el PRI utilizan más o menos en forma encubierta los programas sociales de sus gobiernos para comprar consciencias, se han planteados formas de fraude cibernético que son técnicamente posibles, etc. Hay en consecuencia muchos elementos innegables de inequidad entre los actores políticos, pero aun así, es falso que todas ellas por sí mismas determinen los resultados electorales. La votación masiva en torno al candidato de las izquierdas y la organización de la gente que apoya a AMLO para cuidar al cien por ciento las urnas es un factor fundamental para derrotar al neoliberalismo. Las brigadas del Movimiento Progresista deberán asimismo de anular las mapacherías durante la jornada electoral, mientras que quienes estaremos cuidando casillas como funcionarios del IFE tendremos que apegarnos plenamente a la legalidad para evitar que la voluntad popular sea tergiversada.

viernes, 18 de mayo de 2012

Ricardo Luque - Peña Nieto y el neoliberalismo

Peña Nieto y el neoliberalismo

César Ricardo Luque Santana


En un acto de campaña electoral del día 18 de mayo con banqueros en Acapulco, Peña Nieto dijo que la derecha (refiriéndose a los panistas y curándose en salud), no pudieron lograr la trasformación del país y que la izquierda por su parte se ha opuesto tenazmente a las “reformas estructurales” que se supone permitirían esa transformación.  ¿Pero de qué transformación habla?, ¿en qué consisten las pomposamente llamadas "reformas estructurales"?

En esta postura -por demás ambigua- el priista supone que se trata de un cambio (o transformación) para bien de todos, pero miente en esta suposición porque no se trata realmente de beneficiar a toda la sociedad sino solamente a una minoría de ella;  mientras que la famosa “reforma estructural”, consiste en realizar cambios jurídicos orientados a favorecer  una economía de mercado. Sin embargo, estos cambios ya se están dando desde la época de Miguel de la Madrid y han sido continuados en los posteriores sexenios hasta la fecha.

La letanía de los “cambios estructurales” la viene repitiendo pues desde hace casi 30 años, empezando con De la Madrid y siguiendo la cantaleta con Salinas, Zedillo, Fox y ahora Calderón, logrando cambios parciales y graduales a favor de los grandes capitalistas y en contra del pueblo, mismos que se han hecho tanto de iure como de facto, no tanto porque hayan encontrado mucha resistencia popular a los mismos, sino porque han existido jaloneos entre los grupos de poder beneficiarios de los mismos y porque políticamente es más conveniente hacerlo poco a poco que de manera repentina, ya que ello podría ocasionar un estallido social de consecuencias imprevisibles. De este modo, algunos cambios que no son otra cosa que privatizaciones de empresas nacionales, nuevas reglas para dar “certidumbre” a los inversionistas (a despecho de dar incertidumbre a los trabajadores), de relajar o “flexibilizar” las normas para inversiones que no pongan objeciones al atropello de los derechos de los trabajadores ni reparos por los daños eventualmente causados al medio ambiente, se han dado, siguen y seguirán dándose  mientras los neoliberales sigan en el poder.

Estas políticas privatizadoras han provocado un desmantelamiento del Estado en sus múltiples facetas ocasionando un empobrecimiento acelerado de la población, pérdidas de derechos de los trabajadores  y un aumento muy alto en los índices de delincuencia que nos ha llevado de un Estado fuerte (teñido de corrupción y autoritarismo ciertamente) a un Estado fallido (que mantiene en forma más pronunciada esos mismos defectos). Algunas de las medidas lesivas que los sucesivos gobiernos neoliberales del PRI y del PAN fueron tomando y que nos han dañado profundamente son las siguientes (cada lector puede añadir otras o profundizar las que aquí se mencionan):

- Se renunció a un desarrollo científico y tecnológico propio que nos permita ser una nación realmente independiente. Las empresas con tecnología propia como DINA, Renault de México se cerraron y otras como Ferrocarriles Nacionales, Telmex, se vendieron.

- Se vendieron también  o mejor dicho se malbarataron empresas de la nación que aportaban grandes recursos al país en vez de sanearlas de la corrupción, y cuando las sanearon como en el caso de los ingenios y los bancos, fue para regresárselas a los empresarios a precios irrisorios (para ellos). Con los ingenios azucareros por ejemplo, se nacionalizaron, se sanearon sus finanzas, y se volvieron a privatizar libres de deudas.

- Se han entregado nuestras riquezas naturales principalmente a extranjeros para dejar que las exploten llevándose grandes ganancias económicas, permitiéndoles al mismo tiempo que ocasiones graves daños a la naturaleza.

- Se han realizado costosas obras de infraestructura de todo tipo para concesionárselas a particulares que no pusieron ni un peso, como el estadio de fútbol, el hospital “Puerta de Hierro” o se han hecho calles, caminos, carreteras, instalaciones de agua, luz, etc., con dineros públicos para que se instalen negocios privados a los que eximen de pagos.

- Se han dado concesiones de obras públicas a inversionistas privados con ganancias exageradas en detrimento de los contribuyentes. En estas obras de por sí con precios inflados, suele haber mucha corrupción entre empresarios y funcionarios cuya factura paga siempre el pueblo.

- Se ha despojado a campesinos ejidatarios y comuneros de sus tierras por la fuerza, mediante engaños o negándoles créditos para obligarlos a venderles a precios irrisorios para luego revenderlos a precios cotizados en dólares (como sucedió con las playas o para restituir las haciendas orientadas a una agricultura de exportación).

- Se ha abandonado a los productores del campo a su suerte sin importar la dependencia alimentaria ni los fenómenos de migración que provocan del campo a la ciudad (con todos los problemas sociales y económicos que ello conlleva) y desde luego a Estados Unidos principalmente (con todos los riesgos que ello significa)

- Se redujo el poder adquisitivo de la moneda deprimiendo los índices de bienestar de las personas. Cada vez compramos menos cosas con el mismo dinero y cada vez la inflación aumenta por encima de nuestros ingresos con una espiral de empobrecimiento inevitable. Y todavía hablan de quitarnos subsidios (cada vez más limitados) porque dicen los neoliberales como Quadri, Erick Guerrero Rosas, Ricardo Alemán, Leo Zukerman y otros culeros, como esas medidas beneficiarían a los pobres.

- Este “argumento” falaz lo reiteran esencialmente en otros casos parecidos, por ejemplo, la ampliación del IVA a medicinas y alimentos y su aumento de porcentaje, los “bonos educativos”, entre otros. Por ejemplo, dicen que el aumento del IVA perjudica más a los ricos que a los pobres porque los primeros consumen más (y mejor) que los segundos. Es decir, Usted y yo, cual viles proles o “asalariados de mierda” como dijeron las damas de Polanco, tenemos un consumo inferior a Ricardo Salinas, a Carlos Slim, etc. ¿Quién paga más IVA? ¡Adivinó! Los ricos, entonces, ¿quién pagó más impuestos? ¡Los ricos! ¡Hurra, hurra!, pero mientras ellos son unos cuantos los demás somos más de decenas de millones. Pero además, con el IVA, los consumidores pagamos los impuestos que los ricos deberían de pagar por sus cuantiosas ganancias. Cada que usted consume un producto está pagando el impuesto del fabricante y del comerciante. Como se puede apreciar, no todo es perfecto.

- Se han venido restringiendo y/o escamoteando los derechos laborales y los derechos sociales, criminalizado incluso algunas formas de protestas políticas para inhibirlas.

- Se mantienen salarios de hambre con menos prestaciones y obligando a los trabajadores a más años de trabajo para jubilarse no obstante los avances tecnológicos y los grandes márgenes de ganancias de empresarios que casi no pagan impuestos, pues la mayoría de ellos –como ya dije- los pagan los consumidores mediante el IVA que Peña Nieto, Josefina y Quadri quieren ampliar a medicinas y alimentos.

- Se deja en la indefensión jurídica a millones de trabajadores nuevos quienes están a merced de contratos leoninos y de un constante escamoteo de los pocos derechos que quedan. Para la fuerza de trabajo emergente, son otras condiciones de trabajo las cuales son más perniciosas todavía.

- Se está dejando en la incertidumbre a millones de los jóvenes excluyéndolos a la mayoría de ellos de los estudios universitarios y con escasas posibilidades de empleo para los que terminan sus estudios y para los demás también. La mayoría de los empleos creados son temporales, mal pagados y sin certidumbre de estabilidad que les permitan pensar a los nuevos trabajadores en tener una familia. De hecho, para quien no tiene un trabajo estable y con una remuneración decorosa, es mucho riesgo contar con crédito. No es casual que en esta época de crisis estructural pululen los negocios de agiotistas porque saben que podrán hacerse de prendas como joyas por un bajo costo o quedarse con otras propiedades más valiosas ante la insolvencia de mucha gente que acude a estos negocios. Son negocios de verdadera rapacidad como las ventas en abonos de Coppel, Elektra y demás negocios como éstos.

- Hay un empobreciendo incesante de cada vez más ciudadanos que sobreviven en ocupaciones informales y que son caldo de cultivo para los grupos de delincuentes.

- Se ha deteriorando el tejido social a niveles inconcebibles de atrocidad por parte de la  violencia delincuencial. La inseguridad pública que afecta a todos los estratos sociales es una de las muestras más palpables y deplorables del Estado fallido.

- La corrupción oficial continúa indetenible. Ahora hasta legalizan la corrupción oficial con la Ley de Asociaciones Pública Privada.

- El fracaso educativo es monumental mientras que la principal causante de ello recibe un trato privilegiado por los gobiernos del PRI y el PAN.

- Se ha retornado a prácticas de corte confesional apenas disfrazadas y está en curso la aprobación de la reforma del artículo 24 que vendrá a socavar al Estado laico y a la democracia misma.

Todos estos males y otros han sido propiciados por los priistas y panistas desde el sexenio de Miguel de la Madrid hasta la actualidad. El progreso -según esta visión neoliberal- consiste en que les vaya bien a los empresarios; mientras retroceso viene a ser que le vaya bien a los trabajadores. ¡Y pensar que muchos trabajadores (y desempleados) son tan ignorantes que apoyan a partidos y personajes que impulsan políticas nocivas a sus intereses! ¿Se acuerdan de Ernesto Zedillo que cada que tomaba una medida lesiva contra la sociedad decía: “son medidas impopulares pero necesarias”?

Enrique Peña Nieto como neoliberal contumaz, es tan derechista y conservador como Calderón, Josefina, Quadri y otros por el estilo. No es de “centro” como quiere hacerle creer a los incautos porque esa posición no existe. Desde hace un par de décadas (cuando menos), cuando el neoliberalismo estaba al alza y el “socialismo” se desmoronaba en diversos países de Europa del Este. Muchos izquierdistas optaron por plegarse a un pragmatismo ramplón intentando vana y tramposamente ubicarse como “centristas” para eludir el desprestigio que el fracaso del “socialismo” estatista y autoritario acarreó a las fuerzas progresistas; acomodándose al mismo tiempo a los nuevos vientos que soplaban de la boyante economía de mercado, creyéndose el cuento de la globalización como un hecho inamovible y unidireccional sin reparar en sus injusticias y peligros potenciales a la democracia, claudicando de sus principios en forma vergonzante. Ciertamente, con la globalización el mundo se relacionó más estrechamente gracias al desarrollo de las tecnologías de la comunicación y del transporte, pero la “interdependencia” es solo un eufemismo porque no existe una relación justa o compensatoria de las asimetrías entre países, sino que unos pocos de ellos ponen la tecnología y hacen los grandes negocios, mientras los demás ponen materias primas, mano de obra barata y el mercado para consumir, ahondando las graves asimetrías entre naciones y al interior de las mismas. Alguna vez le oí decir a Cuauhtémoc Cárdenas, “el problema no es la globalización en lo que tiene de inevitable, sino cómo nos insertamos en ella sin perder soberanía y sin renunciar a un desarrollo que tenemos derecho.” La cita no es textual desde luego.

La mal llamada socialdemocracia europea y sus remedos en México y Latinoamérica, se desdibujaron completamente dedicándose en el mejor de los casos a cortar las aristas más filosas del neoliberalismo tratando de salvaguardar lo que se pudiera del Estado benefactor, pero en general, actuaron sirviéndole a sus propósitos conteniendo los estallidos sociales al permitir cambios lesivos a los trabajadores de manera gradual. La socialdemocracia que originalmente pugnó por alcanzar medidas de bienestar para los trabajadores bajo una estrategia gradual y pacífica, contribuyó al mismo tiempo consiente o inconscientemente a frenar las revoluciones socialistas mediante un asalto al poder. Desde los inicios del neoliberalismo en los 70 y sobre todo a partir de los 80, los socialdemócratas trataron de retener las conquistas de los trabajadores haciendo concesiones parciales y graduales a las conquistas sociales terminando por  llevar  a sus pueblos a la bancarrota en complicidad con los grupos más conservadores y reaccionarios.

El recuento de los daños y la realidad que ahora viven la mayoría de los países que se aplicaron a un neoliberalismo a ultranza da un mentís rotundo a sus falacias discursivas  al grado de que las mismas libertades individuales que les sirvieron de bandera para legitimar sus posturas contra los Estados fuertes se ha mostrado como inconciliables con la democracia misma y con las libertades individuales. Algunos gobiernos en Europa son ahora integrados abiertamente por tecnócratas cumpliendo apenas con los rituales de las formalidades de la democracia representativa. Pero los millones de ciudadanos que pierden sus casas, sus negocios, que no encuentran empleo, etc., y que salen a las calles a protestar exigiendo un cambio del modelo económico, solo encuentran represión, brutalidad policiaca y cárceles de sus gobiernos supuestamente democráticos (no autoritarios).

El neoliberalismo o economía de mercado como gustan llamarle para hacerla ver inocua significa socializar las pérdidas privatizando las ganancias. La enorme concentración de riqueza en pocas manos lleva a una terrible desigualdad social mientras la gente paga los costos de las crisis ocasionadas por la codicia y la corrupción de los grandes capitalistas. Si quieres que todo siga igual es porque eres un inconsciente o un cómplice del sistema en cuyo caso vota por Peña, Josefina o por quien te Quadri, o no votes o anula tu voto que es lo mismo que si les dieras el voto a los neoliberales. Pero si quieres dejar que te pisoteen y tomar el futuro en tus manos, vota por el cambio verdadero, vota por Andrés Manuel López Obrador. Piensa en que su honradez y el gabinete con los mejores hombres y mujeres de México que propone, subsanan sus defectos. Desde luego, no se trata en esta ocasión de delegar el poder sin más con nuestro voto sino de participar activa y críticamente para construir otra alternativa social. Vota en defensa propia para que después no te quejes.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La reforma al artículo 24 constitucional es una afrenta al Estado laico y a la democracia. César Ricardo Luque Santana
La propuesta de reforma al artículo 24 constitucional, si bien refleja una añeja aspiración del clero reaccionario de volver por sus fueros, no estaba en la agenda política nacional, sino que fue impuesta a los mexicanos arbitrariamente por el alto clero católico en contubernio con las elites priistas y panistas. Ha trascendido que esta reforma forma parte de un compromiso de Peña Nieto con la Iglesia católica, pero que -ironías del destino- encabeza el PRI y secunda el PAN. Esto último ha permitido a algunos analistas sospechar que Calderón en realidad apoya a Peña Nieto y no a su candidata cuyo bajo perfil es evidente. Esto tiene sentido porque ambos partidos han sido aliados por 30 años en el Congreso de la Unión para desmantelar el Estado benefactor mediante una serie de privatizaciones y cambios en el marco jurídico lesivos a los trabajadores. La iniciativa fue presentada a la Cámara de Diputados por el diputado priista por Durango José Ricardo López Pescador y a pesar de las posibles consecuencias negativas al Estado laico, no se analizó, discutió ni se debatió lo suficiente dicha reforma, sino que fue impuesta mediante el mayoriteo descarado (por consigna) de los diputados priistas y panistas y algunos “despistados” de la fracción del PRD que han estado este sexenio muy obsequiosos con Felipe Calderón. De ahí se turnó a la Cámara de Senadores donde fue aprobada gracias al voto de la senadora priista Margarita Villaescusa que pretendía escabullirse pero fue presionada por su correligionario Cleominio Zoreda para que votara a favor de la reforma. Ahora bien, no obstante la contradicción de redacción entre ambas Cámaras del Congreso de la Unión, ha sido turnada a los congresos locales para su aprobación, bastando que la mitad más uno de ellos lo apruebe, lo cual es prácticamente un hecho, pues el PRI y el PAN tienen en casi todos los congresos estatales mayoría y suelen votar por consigna. Las contradicciones, dilemas y posibles consecuencias negativas al Estado laico y la democracia que generan dudas razonables y que por sí mismas deberían de indicar a los legisladores que deberían votar en contra, no les han importado. Las objeciones de los defensores del Estado laico no han podido ser refutadas por los partidarios de la reforma. ¿Cuáles son las principales objeciones?: 1. Que la “libertad de convicciones éticas” es una frase ambigua. ¿Cómo y quién determina que son las convicciones éticas? 2. Que la “libertad de convicciones éticas” y de “conciencia” son redundantes, además de que es difícil de definir qué se entiende por conciencia. 3. La “libertad de religión” es un traje a la medida de la Iglesia católica que actúa como un poder fáctico. Las intenciones reales son introducir la educación confesional (católica), acceder a los medios de comunicación e incluso recibir presupuesto del erario público. Los pro-reforma dicen que no buscan privilegios para una confesión particular cuando en la práctica ya ocurre así. Existen evidencias irrefutables de que la Iglesia católica tiene por ejemplo capillas en zonas militares violando las leyes civiles y militares, así como la preferencia de los grandes medios de comunicación del duopolio televisivo, entre otros privilegios indebidos. La libertad de convicciones éticas es planteada por sus promotores como una ampliación de derechos no sólo para los creyentes sino también para los agnósticos y ateos, quienes no obstante se sienten lo suficientemente protegidos por lo establecido en la Constitución Mexicana tal como está. Otro argumento tiene que ver con un supuesto de derecho de “objeción de consciencia” o de “desobediencia civil” a la ley, pero ante la dificultad de cualquiera se parapete en determinadas convicciones morales para cometer atropellos a los derechos humanos, los promotores de la reforma plantean un código moral de referencia elaborado por el Estado. La apuesta real es que siendo la mayoría de los legisladores católicos, tendrían que tomar decisiones conforme a su religión (dicho esto recientemente por los obispos reunidos en Puerto Vallarta), de manera que sus prejuicios morales les permitiría a los grupos de poder reaccionarios confrontar a los gobiernos que les sean non gratos a sus intereses, mientras que los otros no podrían hacer lo mismo. Un caso que ilustra esta dificultad es la ley que permite la interrupción del embarazo la cual podría permitir una “objeción de consciencia”, lo cual es correcto porque esta ley solo le da derecho a la mujer a interrumpir el embarazo si así lo desea, si hay las atenuantes justificados y si se está en una etapa del embarazo donde el feto todavía no esté suficientemente desarrollado (asunto por cierto controvertido), dándole a sí mismo oportunidad a los médicos decidir o no intervenir en dicha interrupción. El problema aquí es que los grupos conservadores presionan a las mujeres, a los médicos y a las clínicas, interfiriendo indebidamente en asuntos donde jurídicamente no debería de haber terceros con derecho a entrometerse. Pero en cambio, donde existe la ley antiaborto, las mujeres que quieran justificadamente interrumpir su embarazo no pueden hacerlo ni los médicos tampoco pueden practicar el legrado. Ambos irían a la cárcel porque no tendrían un principio moral en cual apoyarse. De hecho, actualmente, sin existir código moral alguno de por medio, así sucede. De hecho, la propuesta de permitir al Estado que elabore un código moral es en sí mismo absurdo y aberrante, pues éste no tiene autoridad moral para determinar una moral pública. Los clásicos de la teoría del Estado, los liberales burgueses, pugnaron por poner a salvo al individuo del avasallamiento del Estado y de sus prácticas invasivas. Permitirle al Estado establecer por decreto una moral pública me parece abominable e ingenuo, pues sería tanto como creer que el Estado es un árbitro imparcial entre las clases sociales y no una burocracia cleptómana y mentirosa que es lo que son. Los valores universales no son sujetos a reglamentación alguna porque la moral no puede ser coactiva o servir de referente para un castigo corporal. Respecto al tema de la conciencia no hay una definición unívoca de ésta y por tanto no se puede reglamentar. La filosofía tiene 2 mil años discutiendo este tema y la ciencia lo viene haciendo más recientemente, pero no hay resultados concluyentes. Las referencias a convenios internacionales que aluden a la conciencia son posturas meramente simbólicas, actas de buena fe, pero que no suponen dar por zanjado una problemática que se sigue discutiendo. En conclusión, la reforma al 24 no significa una ampliación de derechos porque solo la jerarquía católica promueve esa reforma, mientras que todas las demás confesiones están en contra. Además, obligará a reformar los artículos 3º, 7º, 127 y 130 cuyas adecuaciones al artículo 24 abrirán la puerta a la educación confesional y otras medidas que deformarán la separación entre Iglesia y Estado que se traducirá en los hechos en una especie de religión de Estado que llevará necesariamente a discriminar a otras religiones y que traerá conflictos interreligiosos que pueden desbordarse.

jueves, 19 de abril de 2012

Ricardo Luque - Notas críticas sobre Didáctica de la Filosofía


Notas críticas sobre Didáctica de la Filosofía

César Ricardo Luque Santana

La orientación de la filosofía a la totalidad, sus diversos modos de expresión, su lenguaje a veces abrupto, así como su larga historia, hacen en sí misma difícil su enseñanza en el nivel medio superior, además de otras razones externas, entre ellas, la brevedad de tiempo de que se dispone para englobar todos estos aspectos tratando de simplificarlos sin desdibujar la filosofía, aunado a las características de los jóvenes estudiantes (todavía adolescentes), el contexto de globalización donde la imagen domina sobre la palabra, las deficiencias escolares estructurales que vienen arrastrando los alumnos de los niveles anteriores, las eventuales limitaciones del profesor en cuanto al conocimiento de la materia y/o experiencia, etc.

A primera vista resulta obvio que la solución a esta compleja problemática no se reduce a la didáctica porque hay factores externos que en cierto modo escapan al docente, pero otros le competen directamente, en particular cuando el docente es licenciado en filosofía. En este sentido, si goza de libertad de cátedra, tendrá que diseñar su propio programa, lo que implica tener capacidad para determinar los contenidos, su secuencia, así como seleccionar los materiales de estudio respectivo, considerando desde luego el nivel de los alumnos, su carencia de antecedentes en el tema, el poco tiempo disponible para desarrollar un curso, etc. Asimismo, deberá contar con los recursos didácticos necesarios que le permitan realizar su labor satisfactoriamente sobre todo en el marco de la exigencia kantiana de que no se trata de enseñar filosofía sino de enseñar a filosofar. Por cierto, esta demanda puede parecer excesiva dadas las condiciones académicas en las que se pretende usar estos conocimientos y recursos didácticos, pero al menos se buscaría no “vacunar” a los alumnos contra la filosofía, lo que en sí mismo sería una ganancia.

En efecto, se parte de que la mayoría de los chicos que entrarán en contacto con la filosofía no buscarán estudiarla a fondo de manera profesional, aunque seguramente en casi cualquier carrera que elijan (en caso de que avancen al nivel superior), verán algunos tópicos filosóficos ya sea desde la ética o desde la epistemología –principalmente- y desde luego, se supone que les serviría en su vida en el sentido socrático de que una vida sin autoexamen no vale la pena vivirla. Reconocer esta realidad es indispensable para no ponerse metas imposibles de realizar o que provoquen efectos contraproducentes.

Asimismo, sería deseable que los estudiante de filosofía que en esta etapa comienzan una formación básica de Didáctica de la Filosofía que incluye aspectos pedagógicos, teorías del aprendizaje y estrategias didácticas de implementación práctica, tuvieran conciencia de que su formación en este sentido es de largo aliento y que aunado a la práctica o experiencia que vayan teniendo en las aulas, deberán de profundizar en los aspectos teóricos de manera que gradualmente puedan desarrollar por sí mismos un marco teórico de referencia que les permita autocorregir sus estrategias didácticas así como depurar sus contenidos y materiales de lectura.

Es importante decir que en este punto, que no es suficiente abocarse a estudiar la literatura en boga en esta materia sino que es necesario el intercambio o retroalimentación con sus pares, no sólo los que laboran en su mismo entorno o lugar, sino con colegas de otras latitudes que trabajan con estas mismas inquietudes y que han estado haciendo aportaciones valiosas mediante la publicación de sus trabajos en libros y revistas. Asimismo se puede tener un contacto permanente con cofrades de otras latitudes a través del Internet, ya sea localizando sitios Web específicos o foros virtuales que operan mediante redes de trabajo en los cuales se da toda clase de intercambios académicos. También es importante acudir a reuniones periódicas en determinados puntos del país o del planeta como los congresos, encuentros, foros, talleres, etc., a discutir y aprender colegiadamente, para lo cual es recomendable agruparse en asociaciones establecidas.

La producción de investigaciones sobre Didáctica de la Filosofía según mi percepción, han recibido un fuerte impulso los últimos 10 años, al menos por parte de profesores de filosofía de diversas regiones de Latinoamérica y España (por ceñirnos a nuestro entorno cultural), luego de un tortuoso y espaciado comienzo con obras “paradigmáticas” (si se me permite la expresión) como las del mexicano Juan Manuel Villalpando y del peruano Augusto Salazar Bondy, además de otras aportaciones interesantes como la de Guadalupe Patterson de la Universidad de Guadalajara o las obras de John Passmore traducidas al español. Luego de estas (re)conocidas obras publicadas en las últimas décadas del siglo pasado y tal vez impulsados por el éxito de Filosofía para Niños (FpN), ha habido mucha producción principalmente ensayística o sobre aspectos muy puntuales de la enseñanza de la filosofía cuya difusión se ha dado en gran medida gracias al Internet, pero en general, todas las obras referidas dan la impresión de una gran dispersión de temas que hace difícil concretar con esos materiales un programa de Didáctica de la Filosofía para un semestre. De hecho, esta asignatura apenas ha sido incorporada hace unos años a los planes de estudios de las carreras de filosofía en México pues en su lugar se venía ofreciendo la materia de Pedagogía como un sucedáneo de ésta. Hace unos pocos años incluso, leí en Internet a una colega (al parecer de Sudamérica), quejarse de que en los congresos de filosofía no se hacía un espacio para tratar esta problemática, lo que da una idea de su existencia marginal.

En este sentido, existe la necesidad imperiosa de sistematizar esta temática revisando las obras existentes que han ido creciendo en número, pero se tendría que empezar por releer las obras “clásicas” ya referidas porque cada una sigue una estrategia diferente, aunque a lo mejor, vistas en su conjunto, podrían dar lugar a tópicos comunes, pero sospecho por el conocimiento que tengo de la mayoría de ellas, que incluso así no sería posible una síntesis porque la tendencia sería más bien a una ampliación de temas, esto sin contar con los otros aportes referidos a nivel de artículos, ponencias, ensayos, propuestas, conferencias, tesis, etc., que pululan en Internet, que además habría que ponderar en sus contextos específicos, sin contar como ya se aludió, a la enorme contribución realizada por FpN (que además en Latinoamérica se ha ido construyendo una interesante variante denominada Filosofía con Niños), más apegada a nuestra realidad social y a nuestras aspiraciones políticas.

Dicho lo anterior, parafraseando la tesis agnóstica del sofista Gorgias de Leontini, dado la amplitud del tema y la brevedad del tiempo, considero que los contenidos a tratar en un curso de Didáctica de la Filosofía podrían ceñirse a determinar qué contenidos y qué enfoque debería tratarse en un curso de filosofía a nivel medio superior, lo que a su vez sugiere decantarse por una forma de introducción a la filosofía (a través de 2 ó 3 problemas concretos en lugar del enfoque “histórico”), utilizar algunas estrategias didácticas que sean pertinentes acorde a los temas o problemas a tratar y a las condiciones esperadas (principalmente el diálogo), recurrir a los recursos tecnológicos en boga (como los blogs o foros virtuales, entre otros), y por último, valorar algunas propuestas o sugerencias de motivación de los alumnos de acuerdo a sus características.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Ricardo Luque - Languidece el río Mololoa


Languidece el río Mololoa

César Ricardo Luque Santana

Tepic es una de las pocas ciudades en México que cuenta con un río que atraviesa la ciudad, sin embargo, permanece lastimosamente olvidado a pesar de que en el discurso oficial de candidatos a alcaldes y gobernadores por varias generaciones, su rescate ha constituido una promesa recurrente al pueblo, misma que no han cumplido cabalmente cuando están en el poder.

Cuando yo era niño, su pestilencia era tal que le decíamos el río “Nilo”, es decir, “ni lo huelas”. Después de 40 ó 50 años, continúa siendo un vertedero de aguas residuales y esporádicamente de basura. El lirio acuático y montículos con espesa vegetación han invadido asimismo su cauce obstruyendo el flujo del escaso y turbio líquido que aún corre por él, estrechándose en algunos puntos. El volumen mismo del agua apenas alcanza unos centímetros y está además muy contaminada por las descargas que corren a lo largo del río en ambos costados.

La parte más expuesta a la vista y que nos muestra las deplorables condiciones del río Mololoa son las que están en sus medianías, tomando como punto de referencia de la colonia Mololoa hacia ambos extremos. Las aguas que manan de su fuente original en Trigomil se mezclan en su curso con las mencionadas descargas de las áreas de población urbana, contaminándose irremediablemente.

Sin embargo, a pesar de la contaminación producida por las descargas de aguas residuales; del lirio acuático que durante décadas ha estado enraizado en él; de los montículos que se han formado con una tupida vegetación (mismos que seguramente se crearon por los restos de arena y grava que se han arrojado al río durante la realización de algunas obras, y que con las lluvias que incrementan su caudal, su flujo se vuelve más fuerte arrastrando y acumulando dicho material); de la basura que algunos desadaptados tiran en él (como por ejemplo llantas de carro,) y de otras acciones humanas que a lo largo del tiempo han modificado su curso y anchura, aún se puede ver una buena variedad de fauna, principalmente de aves: patos, garzas, gaviotas, palomas, zanates, golondrinas y pájaros comunes. Los peces sólo pueden verse en sus partes más hondas y también aisladamente algunas tortugas.

El sexenio pasado se hizo un remozamiento de sus márgenes en un tramo que va del puente del Río Mololoa hacia el oriente de la ciudad más o menos hacia la Avenida Victoria, y anteriormente, la parte que bordea el Bulevar Colosio que incluso cuenta con un carril para bicicletas (el único de la ciudad). Empero, el cauce de agua no ha recibido un arreglo integral y a fondo que permita sanear sus aguas liberándolas de la contaminación, dándole mayor nivel de profundidad, recuperando su cauce de los obstáculos actuales como el lirio acuático y los montículos de vegetación e incluso haciendo una reforestación en sus márgenes para que la vida animal en sus distintas especies vuelva a prosperar, para la gente de Tepic tenga una alternativa más de esparcimiento y sea al mismo tiempo un lugar atractivo para ser visitado por los turistas, pero sobre todo, para recuperar un símbolo emblemático de nuestra ciudad capital. Es necesario para ello entubar las salidas de agua residual y en tramos más alejados de las áreas de población, poner la infraestructura necesaria para su tratamiento de manera que cuando se vuelva a mezclar con las aguas originales, no se contamine en su trayectoria hasta su desembocadura, de tal suerte que no dañe su entorno ecológico, sino que por el contrario, contribuya a su mejoramiento. Asimismo, es necesario hacer otras obras complementarias que permitan su recuperación total en términos de higiene y belleza como limpiar su cauce del lirio y quitar los montículos que obstruyen su flujo, de manera que eventualmente se pueda navegar en él como se hacía en otras épocas. Entonces sí, su paseo en el malecón y en sus aguas convocará a la gente a acudir al río Mololoa a disfrutarlo, a cuidarlo y a sentirse orgulloso de él.

En la historia de Tepic, el río Mololoa desde antes de la llegada de los españoles a estas tierras, permitió los primeros asentamientos humanos de la población originaria, misma que hubo de remontarse luego a las montañas de la Sierra Madre Occidental para resistir a los conquistadores. Posteriormente, durante la colonia y principalmente en el siglo XIX, facilitó la industrialización de Tepic con fábricas textiles como Jauja y Bellavista, pues la fuerza de su corriente permitió generar la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de las mismas (todavía se puede apreciar dicha fuerza en los canales que hicieron en las Fábricas Textiles de Bellavista y La Escondida e incluso en Jauja). Ya en el siglo XX, cuando la ciudad de Tepic llegaba hasta la colonia Mololoa allende el puente del mismo nombre, era un paseo familiar en el parque que ahí se encuentra, mismo que con el abandono que se empezó a dar desde mediados de los 60, se convirtió en un momento dado en refugio de alcohólicos en condición de calle. Hoy en día, esta plaza es un espacio de una gran concentración popular por el intenso comercio que existe en sus alrededores y su cercanía a la plaza principal, además de las diversas terminales de transporte público con destino a las localidades rurales del interior del municipio de Tepic y otros municipios aledaños.

Recuerdo con agrado los barrios de la colonia Mololoa y de las colonias adyacentes a la misma durante los 70 y 80 gracias a que tuve algunas amistades por esos rumbos durante mi juventud. También recuerdo su poderoso equipo de futbol de la primera división amateur y los grandes partidos que había en su cancha contra equipos como Comercio, Batemeta, Alameda y otros. Aún transito con mucha frecuencia por esos rumbos y me sigue agradando ver los barrios viejos donde hay muchas casas que conservan sus fachadas originales y a sus vecinos por las noches sentados frente a las puertas de sus casas platicando amenamente entre sí. Cerca de ahí, por la Avenida Victoria, frente a la Preparatoria 13, el puente del camino viejo a Puga cuyas aguas permanecen estancadas con su superficie cubierta de lama, también merece ser rescatada pues es uno de los pocos pedazos del Tepic del siglo XIX que todavía subsisten. Su permanencia, a pesar del crecimiento de la mancha urbana, es un vestigio histórico que en sí mismo constituye un monumento que forma parte de nuestra identidad como tepicenses.

Escribo estas líneas como una forma de rendir tributo a esos fragmentos de la historia de mi localidad que quizá mi hija cuando crezca o su eventual descendencia, no verán, pero también como un reconocimiento a nuestros historiadores locales como Pedro López, Pedro Luna, Pedro Castillo, Enrique de Aguinaga y otros científicos sociales que a través de sus investigaciones han preservado y enaltecido nuestra memoria histórica, y en particular a mi amigo Bernardo Macías, “El Venado”, quien todos los días a través de las redes sociales nos regala estampas gráficas de nuestra ciudad y nuestro estado adosadas de finos, breves y certeros comentarios que salen de su elegante pluma, de su amplio conocimiento histórico y de su amor por el terruño.

martes, 20 de marzo de 2012

Ricardo Luque - 107 Aniversario de la huelga obrera de Bellavista


107 Aniversario de la huelga obrera de Bellavista

César Ricardo Luque Santana

El día lunes 19 de marzo del año en curso se conmemoró en el poblado de Bellavista Nayarit la primera huelga obrera del siglo XX en México (1905), la cual se considera un movimiento espontáneo de reivindicación de los trabajadores precursora de la huelga de los mineros de Cananea en Sonora (1906) y de los obreros textiles de Rio Blanco Veracruz (1907) que a su vez presagiarían, antecederían y desembocarían en la gesta revolucionaria de 1910.

Esta celebración que abarcó una serie de actividades cívicas, culturales y deportivas a lo largo del día, surgió según me comentó un padre de familia orgulloso de sus hijos que participaron de manera activa en la representación teatral de la historia de Bellavista, a iniciativa de los mismos jóvenes adolescentes. Esta representación abarcó desde el nacimiento hace 170 años de la Fábrica de Textiles que a su vez dio origen a la localidad de Bellavista, hasta el mencionado movimiento de huelga donde los trabajadores reclamaban mejores condiciones de trabajo.

El acto principal, donde se reconoció a algunos personajes de Bellavista que han tenido un papel relevante la Cooperativa de Trabajadores y en la preservación posterior de las instalaciones y la memoria histórica de la Fábrica de Textiles de Bellavista, se desarrolló en el frontispicio de la misma. Ahí se realizó también la ceremonia solemne a la cual acudieron invitados especiales como el alcalde de Tepic Héctor González, la secretaria de Cultura Patricia Ruíz en representación del gobernador Roberto Sandoval, el diputado Miguel Ángel Arce Montiel, y otros personajes de la comunidad que como se mencionó, han dejado una huella indeleble en ella relacionado desde luego con la actividad económica de dicha Fábrica. Ahí mismo ocurrió la representación teatral desarrollada por niños de la escuela primaria Benito Juárez y la secundaria Hermanos Elías, cuyo guión y parlamentos escribió el joven Rodrigo de Jesús Dávalos Cuevas y cuya narración corrió a cargo del también adolescente Gael Ceniceros Hernández, quien con aplomo y voz clara, sin necesidad de teleprompter ni apuntador, estuvo realizando una especie de contextualización a cada pasaje de la historia de Bellavista previa a su representación dramática.

Decía que este proyecto nació de estos jóvenes y fue respaldado por sus compañeros y maestros, así como por los padres de los niños que participaron como actores y actrices ayudándoles a diseñar sus vestimentas y la utilería, contando asimismo con el apoyo de la Secretaría de Cultura. Este hecho en sí mismo es significativo porque una comunidad a iniciativa de sus jóvenes decidió recuperar su memoria histórica de la cual desde luego se sienten orgullos e identificados. El reconocimiento al talento de Rodrigo y Gael por parte de las autoridades presentes no se hizo esperar, pero resultó más conmovedora la porra espontánea que los propios estudiantes les dieron y el aplauso emocionado del público que abarrotó los jardines de la Fábrica a la sombra fresca de sus grandes fresnos donde disfrutaron la obra de teatro.

En cuanto a la huelga obrera (que para algunos sólo fue un paro laboral fugaz) encabezada por los hermanos Pedro y Enrique G. Elías y secundada por las hermanas Francisca y Maclovia Quintero, la cual estalló de manera sorpresiva el 20 de marzo, resultó un acontecimiento político inédito en la vida social de la región y del país. Como era de esperarse, los trabajadores inconformes fueron calificados por los patrones y las autoridades de maleantes y fueron amagados con ser reprimidos por la fuerza pública. Los obreros y obreras sin amedrentarse se manifestaron en la ciudad de Tepic ante el administrador de la Casa Aguirre. Sin embargo, suslíderes prefirieron no exponer a los trabajadores a ser masacrados y aunque no obtuvieron una respuesta satisfactoria a sus demandas, se puede considerar que esalucha emergente fue en sí misma una victoria de los trabajadores porque los unificó alrededor de una causa común y porque simbólicamente anticipó una rebelión social que sería incontenible.

Espero con esta breve crónica haber testimoniado y homenajeado modestamente el esfuerzo de unos jóvenes talentosos y de una comunidad orgullosa de su pasado glorioso.

martes, 6 de marzo de 2012

Ricardo Luque - Las cuentas pendientes del gobierno de la gente


Las cuentas pendientes del gobierno de la gente

César Ricardo Luque Santana

Luego de casi tres meses sin recibir su aguinaldo, los trabajadores de confianza del FIBBA no quitan el dedo del renglón respecto a su reclamo. La crisis de las finanzas públicas heredada de la administración anterior, no ha permitido al gobierno que encabeza Roberto Sandoval hacer frente a esta obligación legal que tiene con estos trabajadores, pero tampoco se han tomado la molestia de dar explicaciones a los afectados ni de hacer propuestas concretas para solventar el problema.

Este caso en particularse ha venido denunciando desde hace una tres semanas y ha adquirido cierta resonancia social gracias a las declaraciones que el diputado Miguel Ángel Arce Montiel ha vertido a diversos medios de comunicación escritos y electrónicos, quien asimismo ha estado gestionando ante las autoridades del FIBBA, la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Gobernación, el pronto pago del aguinaldo a dichos trabajadores. Huelga decir que las autoridades aludidas han reconocido ese pendiente y han manifestado su interés por resolverlo, pero el caso es que esa solución no llega aun y los trabajadores están desesperados porque las deudas que contrajeron en diciembre los agobian.

Por esta razón, El 5 de marzo pasado, el diputado Arce Montiel acompañado del asesor jurídico de la fracción parlamentaria del PRD de la XXX Legislatura, el licenciado Mártir Alegría, acudieron a un encuentro con los trabajadores afectados en las propias instalaciones del FIBBA en Nuevo Vallarta, Nayarit. En esta reunión estuvo presente también dando la cara por la parte patronal el licenciado Eduardo Franco quién dijo que el director del FIBBA Rosales Vega ha gestionado por escrito ante Gerardo Siller y José Espinoza respectivamente esta problemática sin obtener respuesta alguna. En este punto algunos trabajadores le solicitaron copias de los documentos que acrediten dichas gestiones.

La asamblea empezó con un mensaje del diputado Arce solidarizando con su demanda, evocando la legalidad y legitimidad de su reclamo, manifestándoles que ha estado gestionado ante las autoridades correspondientes este problema conminándolos a resolverlo, que ha denunciado mediáticamente el problemalamentando que las autoridades no den explicaciones satisfactorias ni hagan compromisos públicos con los trabajadores afectados con propuestas concretas. Añadió que esta situación es más ominosa todavía cuando se está próximo a la realización del Tianguis Turístico en Nuevo Vallarta, donde justamente estos trabajadores son los que mantienen bello y limpio ese paraíso de gran turismo.

El abogado Mártir Alegría por su parte, explicó a los trabajadores la cuestión jurídica que en última instancia se podría realizar para defender sus derechos decantándose firmemente por una negociación conciliadora y alertó a los trabajadores que si se pretende llegar al paro laboral o tomar medidas radicales, consideren las consecuencias de todo tipo que sus actos pueden acarrear, exhortándolos todo el tiempo a mantenerse dentro del marco legal y de la negociación política. En este sentido, un posible paro laboral tendría que correr los trámites legales de rigor ante las autoridades laborales correspondientes. Aun así, considera que no es recomendable este camino porque el conflicto puede prolongarse en el tiempo.

En este punto intervino el licenciado Franco quien hizo uso de la palabra también en otras ocasiones. Dijo que de parte del FIBBA se están haciendo esfuerzos por cumplir esa obligación patronal y que por lo pronto se les ha seguido pagando puntualmente su salario. Hizo un ofrecimiento de saldar la deuda con los trabajadores en tres pagos, dos en este mes de marzo y la restante en la primera quincena de abril. Los trabajadores se mostraron en desacuerdo en que se les pague de ese modo y reclaman su pago en una sola emisión. El funcionario insistió en que hay voluntad de pagarles, recordó que apenas se acaba de cumplir el pago de esa misma prestación a los sindicalizados y que ello se ha hecho con recursos propios. En general el representante del FIBBA se mostró conciliador y preocupado, pero de manera impropia y creo que involuntaria, cuestionó la presencia del diputado Miguel Ángel Arce Montiel y del abogado Mártir Alegría como mediadores. El diputado Arce, con la prudencia que le caracteriza, no contestó inmediatamente a esta alusión que para algunos presentes sonó a intento de descalificación, pero más adelante el legislador perredista expuso con claridad la legitimidad de su participación en este movimientoseñalando que no es ningún aventurero político, sino que actúa por convicciones y amparado ensu investidura como diputado que lo obliga a atender a la gente que solicita sus buenos oficios. Sus palabras fueron más para dejar claro la legitimidad de su intervenciónen el conflicto que para reprocharle al funcionario su desliz. Esta alocución le ganó un fuerte aplauso de los asistentes. Al final de la reunión incluso, el diputado Arce pasó a la oficina del licenciado Eduardo Franco a despedirse de él respetuosamente.

Los trabajadores por su parte, tanto hombres como mujeres, estuvieron muy participativos y firmes en sus reclamos, preguntando sus inquietudes, procurando información clara, etc., tanto del diputado Arce, como del funcionario Franco y del abogado Mártir Alegría. También mostraron cohesión de grupo, claridad en sus planteamientos, insistieron que lo suyo no es grilla ni debe tomarse como tal, manifestaron su compromiso de seguir cumpliendo escrupulosamente con sus quehaceres laborales para evitar dar motivos de represalias. Decidieron volver a reunirse en el mismo sitio este viernes próximo (9 de marzo) con la presencia del diputado Arce y probablemente del mismo director de FIBBA Rosales Vega, pues así lo prometió el licenciado Franco.

Luego que el licenciado Franco se retiró, el diálogo entre el diputado Arce y los trabajadores continuó por un buen rato. El legislador insistió que su función es acompañarlos solidariamente en su movimiento pero que las decisiones a tomar les competen solamente a ellos. Los trabajadores por su parte, mostraron siempre una actitud conciliadora deliberando respetuosa e inteligentemente con sus interlocutores, pero al mismo tiempo, se notaba en ellos síntomas de desesperación e incluso de exasperación, tanto en sus rostros, gestos y palabras.

Por último, se puede decir que prevaleció en todos los participantes de este encuentro un espíritu conciliador que presagia un buen final de este problema. Que así sea.