domingo, 9 de enero de 2011

Ricardo Luque - Naranjo: "Hechos, no promesas"


Naranjo: hechos, no promesas

César Ricardo Luque Santana

En el Teatro del Pueblo (Alí Chumacero) de la ciudad de Tepic y ante un recinto completamente abarrotado por sus seguidores, el día 8 de enero de 2011, el diputado federal Guadalupe Acosta Naranjo rindió de cara a la ciudadanía su segundo informe de labores legislativas. Como es sabido, el perredista solicitó una licencia por tiempo indefinido de su cargo para buscar en primera instancia la candidatura al gobierno del estado de Nayarit mediante una alianza electoral opositora, que si bien pretende ser amplia e incluyente, de momento sólo ha logrado la anuencia de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática mediante una carta de intención signada por ambos institutos. De concretarse el objetivo de ser el candidato a gobernador de la alianza PAN-PRD -y eventualmente de otros actores políticos- contendría para ganar la gubernatura de Nayarit en el proceso electoral del presente año que justamente acaba de arrancar oficialmente.

A diferencia de su primer informe en ese mismo sitio donde fue acompañado por una nutrida marcha de miles de personas y a donde acudieron una buena cantidad de importantes personalidades de la vida política nacional, en esta ocasión el evento fue más austero pero no menos entusiasta. Asimismo, si bien como se dijo no estuvieron algunas de las grandes personalidades de aquella ocasión, hubo no obstante figuras políticas destacadas como Jesús Ortega, presidente nacional del PRD, Carlos Navarrete, líder de la fracción parlamentaria del PRD en el Senado, El ex rector de la UAN y actual senador de la República Javier Castellón, algunos delegados federales como Rita Esquivel, entre otros, así como una serie de personajes vinculados al PRD o a los gobiernos perredistas de otras entidades del país. Destacó sin embargo, la presencia de 8 alcaldes municipales de Nayarit, 4 del sur y 4 del norte (de los cuales la mitad son panistas y la otra mitad perredistas), quienes recientemente manifestaron públicamente su adhesión y respaldo a la aspiración de Acosta Naranjo a la mencionada candidatura.

Previo a la intervención de Guadalupe Acosta Naranjo en tribuna, se exhibieron sendos documentales: uno en torno a sus actividades de gestión y de propuestas políticas en la Cámara de Diputados y otra relativa a su vida personal desde juventud donde aparece en diversas actividades políticas y familiares. La idea de este último video fue mostrar el arraigo que tiene en nuestras tierras ante el cuestionamiento que reiteradamente le han venido haciendo sus detractores en el sentido de que no cumple las condiciones de elegibilidad para esta contienda electoral, situación que él ha aclarado en diversos momentos argumentando que su ausencia de tierras nayaritas por situaciones de trabajo no lo imposibilita a contender como candidato a gobernador. Incluso en su alocución, ironizó diciendo que si fuera verdad lo que sus adversarios dicen, en vez de enojarse con él debería de estar felices y agradecerle que esté vulnerable en ese sentido porque entonces sería fácilmente derrotado por descalificación. En otras palabras, se pregunta por qué esa insistencia en preocuparse de ese asunto si están seguros de que él no podrá participar.

En su mensaje político, Acosta Naranjo –contra su costumbre en actos públicos- leyó un documento escrito por él -según explicó- en aras de la brevedad, pues de otro modo se extendería en el uso de la palabra. En dicho mensaje, aludió de inició a su residencia en Nayarit donde prácticamente se hizo como político. Narró que en estas tierras hizo sus estudios universitarios, se casó, tuvo dos hijos, fue dos veces diputado local, fue encarcelado por cuestiones políticas también dos veces (una cuando la “gaseada” (1993) y otra cuando en el sexenio de Antonio Echevarría (agosto de 2002) se le trajo desde la ciudad de México directo al penal de Tepic). Insistió en que su vida familiar, política y social la ha realizado siempre en Nayarit y que durante su estancia en la ciudad de México adonde partió forzado por las circunstancias para desarrollar diversos cargos políticos, siempre ha estado atento a servir a los nayaritas mediante todo tipo de gestiones, agregando que nunca se ha limitado en estos apoyos sólo a la gente de su partido sino que ha servido por igual a todos los que han recurrido a él.

Luego de esta remembranza obligada, abordó diversos momentos y aspectos de su trabajo legislativo poniendo énfasis en las actividades de gestión, principalmente para los productores del campo. Destacó asimismo los apoyos a los ayuntamientos panistas y perredistas (y alguno que otro priista) para coadyuvar con sus alcaldes consiguiéndoles recursos para el mejoramiento de sus municipios. También ha logrado apoyos para las mujeres, los jóvenes, los estudiantes y los deportistas, entre otros. En sí, Acosta Naranjo ha sido el legislador federal que más gestión ha realizado y que más beneficios ha traído a los nayaritas, como lo corroboran los hechos, de ahí que su lema para este informe fuera precisamente: “Hechos no promesas”.

Al final de su intervención hizo uso de la palabra Jesús Ortega quien reconoció la amplia trayectoria política de Guadalupe Acosta Naranjo a quien definió como un político abierto al diálogo, incluyente, generoso, brillante, eficiente y responsable. Que ha tenido la capacidad de defender los intereses de los más necesitados al mismo tiempo que ha sabido hacer amigos y ganarse la amistad y el respeto de sus adversarios. Previo a este momento, se guardó por petición de Naranjo un minuto de silencio en memoria del joven y conocido empresario local Mauricio Porras, apodado “el chino”, hijo de la diputada federal perredista Lolita Porras, quien fue vilmente asesinado el día 7 de enero por delincuentes que se han enseñoreado de las calles de Tepic. Por cierto y ya para terminar esta breve crónica, Guadalupe Acosta Naranjo se pronunció fuertemente contra la complacencia e ineficiencia de las autoridades estatales para frenar la ola de violencia que nos agobia y recordó que desde hace más de un año solicitó una reunión entre las autoridades competentes del gobierno federal y sus similares del estado de Nayarit para definir una estrategia específica para nuestra entidad, pero que éstos últimos han hecho oídos sordos a esta iniciativa a pesar de que dicha petición fue aprobado unánimemente por los diputados y senadores de la Permanente del Congreso de la Unión.

martes, 4 de enero de 2011

Ricardo Luque - ¡Gracias! Matthew Lipman y Ann Sharp



¡Gracias! Matthew Lipman y Ann Sharp

César Ricardo Luque Santana

En el convulsionado año de 2010 que recién acaba de concluir, que fue asimismo el año de celebración oficial del bicentenario de la independencia y del centenario de la revolución mexicana, Nayarit -y en particular Tepic- vivieron el año más violento de que se tenga memoria con más de 380 asesinados por supuestos enfrentamientos entre bandas criminales o entre éstas y las fuerzas del orden. En ese año aciago murieron también grandes intelectuales como José Saramago, Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Bolívar Echeverría, Alí Chumacero y otros, que nos dejaron un legado cultural inconmensurable. Más cercanos a nosotros físicamente, también dejaron de existir varios contertulios del Café Diligencias como el escritor Héctor Gamboa, nuestro querido amigo el maestro Juan José Ley Mitre, entre otros. Y ya, para cerrar el año, nos enteramos con consternación de la muerte del filósofo estadounidense Matthew Lipman, creador del programa pedagógico de “Filosofía para Niños”, y cabe mencionar a propósito de este lamentable acaecimiento, el sensible fallecimiento en ese mismo año –a principios de julio- de su leal y brillante colaboradora Ann Sharp, fallecida en San Cristóbal Las Casas, en el estado de Chiapas, México, donde ella radicaba, quien no sólo ayudó a popularizar el proyecto de “Filosofía para Niños” a través de un intenso y fructífero trabajo de la formación de docentes, sino que también lo enriqueció de manera notable.

La propuesta de “Filosofía para Niños” de Lipman se gestó a finales de los 60 como parte de una búsqueda personal por encontrar una alternativa pedagógica a la enseñanza de la filosofía que la hiciera más atractiva a los estudiantes. Su propia experiencia como profesor le permitió darse cuenta de que los estudiantes que tomaban su clase no se interesaban suficientemente por la filosofía sino que muchos la encontraban aburrida, pues sentían lo tratado en las clases como distantes de sus preocupaciones vitales. El reto era entonces transformar la enseñanza de la filosofía en una necesidad valiosa para los estudiantes haciendo de ésta una experiencia gozosa de aprendizaje significativo.

El programa educativo propuesto por Lipman se fue puliendo gradualmente, pero sus objetivos siguen siendo los mismos que originalmente él se trazó: mejorar la capacidad de razonamiento de los alumnos, estimular su creatividad, proporcionarles un crecimiento espiritual y una dimensión ética, así como desarrollar en ellos una capacidad para encontrar o construir un horizonte de sentido a su propia existencia.

Su instrumentalización dirigida a los niños y jóvenes busca acercarlos al filosofar a través de novelas elaboradas ex profeso para incentivar su curiosidad mediante un sano escepticismo, aprendiendo a hacerse preguntas importantes y ofrecer por sí mismo respuestas racionales plausibles, a través del diálogo constructivo y respetuoso de una comunidad de aprendizaje donde todos aprenden de todos pero cada uno piensa por sí mismo. “Filosofía para Niños”, pretende alentar la reflexión para potenciar la capacidad de pensar críticamente, poniendo en práctica determinadas habilidades y hábitos, tanto para saber analizar las ideas de otros y saber fundamentar las propias, como para aprender a debatir civilizadamente ejerciendo la tolerancia entendida ésta como el derecho de todos a decir lo que piensan con franqueza sin hacer concesiones en los argumentos, asumiendo una actitud antidogmática y por ende abierta a ser persuadido mediante buenas razones.

El desarrollo actual del sistema de Lipman ha madurado y se ha consolidado generando una literatura específica para cada nivel de aprendizaje, así como métodos operativos especiales de acuerdo a los objetivos específicos de cada nivel, todo ello dentro de un proceso de formación intelectual de largo aliento. Así por ejemplo, en principio se estimula la convivencia social en la pluralidad, después se enfoca al desarrollo del lenguaje, luego a saber razonar o analizar, enseguida a saber hacerse preguntas significativas y paralelamente a saber construir argumentos con bases y con lógica, etc. Es decir, hay un ascenso gradual hacia la construcción de un pensamiento complejo donde se procura descubrir por sí mismo el sentido de las cosas, en vez de ejercer una memorización mecánica de ellas. En Iberoamérica se sabido adaptar las historias utilizadas en este programa y se realizan nuevas búsquedas para enriquecer la propuesta y adaptarla a nuestro contexto cultural.

En cuanto a Ann Sharp, decíamos al inicio de este escrito, que no sólo fue una colaboradora eficiente sino que brilló con luz propia por su labor de formar a muchos educadores en todo el mundo (especialmente en Iberoamérica) en torno al programa de “Filosofía para Niños”, sino que a decir del filósofo español Félix García Moriyón, uno de los más importantes promotores de este proyecto en España y Latinoamérica, ella prácticamente diseño el método de formación de profesores sin el cual dicho proyecto no hubiera prosperado del modo que lo ha hecho.

Tanto Matthew Lipman como Ann Sharp han realizado una enorme contribución a la educación filosófica desde una etapa de estimulación temprana, sembrando semillas por doquier que hoy son frutos maduros que no sólo habrán de continuar la labor iniciada y desarrollada por ambos, sino que la están expandiendo y afinando de manera significativa, e incluso, algunos están buscando una alternativa denominada “Filosofía con Niños” con base en otros referentes filosóficos que agudicen todavía más el pensamiento crítico.

Por último, a los interesados en esta temática, los remito a una entrevista por Radio UAN que realicé el día 23 de junio del 2010 a la Lic. Lidia Alduenda sobre este tópico el en el programa radiofónico de la carrera de filosofía de la UAN llamado “Filosofía para Todos”, cuyas emisiones grabadas se pueden escuchar y bajar en el blog: http://filosofiaparatodos-uan.blogspot.com/ o bien a través de mis blogs Hetairos o Sapere Aude. ¡Feliz año nuevo!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Ricardo Luque - El malestar de la cultura en México

El malestar de la cultura en México

César Ricardo Luque Santana

Franqueza de escribir lo que se piensa, único placer del escritor.” Jean de Gourmont

Con el título de "El malestar de la cultura" se conoce una de las obras de Freud enmarcadas dentro de sus preocupaciones en torno a la Filosofía de la Cultura, en la cual sostiene la tesis de que la cultura es una sublimación de los instintos, pero que no obstante esa característica civilizatoria, el progreso científico y tecnológico no se ha traducido en un progreso moral y social, de manera que el dominio de la naturaleza no ha significado una liberación de la humanidad porque en lo social ha persistido el dominio del hombre sobre el hombre, lo que Marx denominó sin ambages con el nombre de “explotación”. Kant por su parte, reconociendo en la cultura nuestra segunda naturaleza, decía sin embargo que el hombre es un ser socialmente insociable para señalar la complejidad de la convivencia social, coincidiendo en parte con la inquietud de Freud, pero al mismo tiempo resolviendo su perplejidad, coincidiendo de paso en forma general con Marx en cuanto al reconocimiento del carácter conflictivo de la sociedad.

Esta problemática viene al caso por el reciente estudio en torno a la cultura en México, dado a conocer a través de algunos medios de comunicación escritos y que explica en parte la grave situación que estamos padeciendo, pues evidentemente, somos lo que hemos construido. Sin embargo, es necesario hacer una aclaración previa para poder abordar los resultados del estudio referido y analizar -someramente desde luego- sus causas y consecuencias. Primero, que al hablar de cultura no significa reducir este concepto a las bellas artes, aunque dicho estudio lo enfoque así, sino que debemos de verlo en una perspectiva más amplia de civilización con todo lo que esto involucra, no sólo las manifestaciones espirituales más sutiles sino también a la economía, las relaciones sociales, las formas de gobierno, etc. En este sentido nos acogemos al concepto amplio de cultura como todo aquello que no es naturaleza (Kant). Se trata por consiguiente de preguntarnos cuál es el mundo que hemos creado y por qué, así como cavilar si otro mundo es posible. Segundo, que las manifestaciones artísticas como parte de la superestructura social, no son ajenas a su base material, cuidándonos por supuesto de no caer en un reduccionismo de causa-efecto ajeno al pensamiento dialéctico de Marx, quien como es sabido, en la “Introducción a la Contribución de la Crítica de la Economía Política de 1857”, reconoció la autonomía relativa del arte que le permite a éste gozar de una condición transhistórica, esto es, no reductible a un criterio instrumental de mero reproductor ideológico. Tercero y último, no se trata tampoco de determinar la situación actual del quehacer artístico de México, que pese a todo sigue siendo muy rico y variado, sino a la disposición del público hacia a éste, que es el meollo del estudio impulsado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA).

Entrando en materia, este estudio llamado “Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Culturales”, consistió en una ambiciosa encuesta de tres años de duración y una muestra estadística muy amplia, que contrasta con otras de su tipo hechas en otras ocasiones, que además nos proporciona elementos muy importantes para pensar en políticas públicas en torno a la educación y la cultura en un momento álgido de nuestra historia, donde estamos siendo avasallados por la violencia tanto del crimen organizado como del común, al mismo tiempo que padecemos un alto descrédito de las instituciones patentizado en indicadores negativos como los de Transparencia Internacional que nos ubica como uno de los países más corruptos del planeta, sin dejar de lado los datos de la OCDE en educación, donde México es el país miembro más atrasado, entre otros tópicos como la cuestión salarial donde también somos de los más rezagados en ese rubro comparados con algunas naciones sudamericanas.

Los datos de la Encuesta, más que sorprender, ratifican lo que ya se sabía al respecto. En general, el 48% de los mexicanos no muestran interés por la cultura en el sentido de que porcentajes muy altos de mexicanos no asisten a ver espectáculos culturales como obras de teatro (67%) danza (66%) o conciertos musicales (45%), mientras que la mayoría de los que han acudido a alguno, prefiere a los artistas de música comercial, e igual en el teatro, la mayoría prefiere las comedias. Tampoco suelen acudir a librerías (57%) o bibliotecas (47%). Desde luego que se compran pocos libros (69%) y muchos tampoco leen (68%). Por cierto, de los que sí leen, un 5% prefieren los libros de superación personal y 3% de esoterismo, cifras que sorprenden porque se percibe que la literatura basura tiene mucha demanda. Por su parte, la mayoría de los que no atienden las actividades artísticas alegan que disponen de poco tiempo libre y éste prefieren emplearlo en descansar o ver televisión, Llama la atención de que un 38% dice no leer periódicos, lo que significa que la información que éstos reciben es principalmente por medio de la radio y la televisión. 76% escucha el radio y 90% ve la televisión. Curiosamente no se hace referencia al Internet. Con base en estos datos (entre otros), el CNCA pretende redefinir las políticas culturales del Estado para optimizar sus recursos financieros e impactar más eficientemente. Algunas ideas al respecto son realizar verbenas populares, teatro callejero, entre otras actividades que acerquen el arte al pueblo. En lo personal creo que esta propuesta es muy limitada.

He insistido en otro momento que la tarea principal de las políticas culturales es crear públicos para inducirlos al arte en sus distintas manifestaciones, para lo cual se hace necesario entre otras cosas crear y/o fortalecer los medios de comunicación públicos haciéndolos verdaderamente medios de Estado, además de legislar sobre los medios comerciales para forzarlos a contribuir a la construcción de una cultura política democrática. Para no abundar aquí al respecto, los remito a dos escritos míos de hace casi dos años, mismos que se pueden consultar en mi blog Hetairos, a saber: “La cultura en tiempo de crisis” (10-11-2008) y “Cultura y presupuesto” (17-11-2008)

Desde luego que un Estado interesado en fomentar la cultura y en inculcar buenos gustos artísticos en la población, puede contribuir a una mejor convivencia social, pero mientras el Estado siga considerando los recursos para la cultura como residuales o marginales, mientras no se hagan mayores esfuerzos por incrementar los gastos en cultura, educación e investigación, que en realidad no son gastos sino inversiones, no se avanzará en el objetivo de contribuir mediante la elevación espiritual de sus ciudadanos a una mejor sociedad . Hay que revisar asimismo una serie de problemas que han llevado al Estado a un fracaso cultural, por ejemplo, el hecho de que la educación ha dejado de ser un factor de movilidad social, el empecinamiento a ver la cultura como algo residual dependiente del tiempo libre y no como una cuestión sustantiva, y desde luego, reconocer que el desprecio de las humanidades ha llevado a la banalización de las artes, entre otros aspectos.

Volviendo a Freud, la sublimación de los instintos que se puede leer como un pacto social para autoregular nuestra convivencia de la manera civilizada mediante un estado de Derecho (sin recurrir a la ley del más fuerte), no ha impedido la continuación de relaciones sociales injustas. La sublimación no ha significado controlar nuestros impulsos vitales autodestructivos sino que los mantiene incólumes. En todo caso, la sublimación ha significado una castración social, pues el mandar obedeciendo (que por cierto proviene de Spinoza), no existe, de manera que las ambiciones y codicia de una minoría rapaz junto a la ignorancia y apatía de una mayoría sin conciencia ni organización, han puesto al mundo al borde del colapso.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ricardo Luque - El placer de escribir

El placer de escribir

César Ricardo Luque Santana

Desde hace casi tres años me decidí escribir un artículo por semana en algunos medios impresos de Nayarit, primero en el diario “El Tiempo de Nayarit” y después en “El Vocero del Norte”, semanario de Tecuala fundado y dirigido hasta su fallecimiento por mi inolvidable amigo el maestro Juan José Ley Mitre. Antes de esto último, hice mi propio blog que llamé “Hetairos” y posteriormente empecé a publicar en el sitio de Oscar González Bonilla llamado “Nayarit Altivo”. Esporádicamente mis escritos se publican en otros medios locales y aparecen en algunos portales del Internet.

Originalmente, mi interés al incursionar en el periodismo, era hacer análisis político desde una perspectiva filosófica, entendiendo por ello la problematización de determinados tópicos políticos con base en argumentos racionales y mediante referencias a pensamientos filosóficos para fundamentarlos, tratando de contribuir con ello para que mis lectores puedan formarse por sí mismos un pensamiento crítico. Sin embargo, visto en retrospectiva, mis escritos se mueven en torno a cuatro ejes fundamentales: el ya mencionado de análisis político, una crítica al modelo de educación por competencias, divulgación filosófica no sólo en términos de abordar algún tema filosófico sino también filosofando, y por último, lo que yo llamo meta-divulgación filosófica, donde he tratado acerca de los distintos esfuerzos que mediante prácticas de la filosofía no académica se han estado realizando con el fin de llevar la filosofía y el filosofar a todo el mundo.

Asimismo, me ha movido la consideración de que muchos de los que estamos en el medio de la filosofía académica solemos ser buenos lectores pero escribimos poco y/o lo hacemos para un público especializado. En este sentido, he creído importante no sólo escribir sino hacerlo para el gran público, en la idea de que mucha gente esta ávida de filosofía.

He insistido por ello entre mis alumnos de la importancia que tiene aprender a escribir para transmitir nuestras ideas, pues este ejercicio nos ayuda a saber ordenarlas mediante la construcción de argumentos, siendo ésta una de las cualidades que mejor debe de desarrollar no sólo un licenciado en filosofía sino cualquier intelectual. Me pareció también que la menor manera de convencer a mis estudiantes era predicar con el ejemplo, al mismo tiempo que la publicación de escritos míos a través de la prensa, me permitiría exhibir mis cualidades y limitaciones ante los demás más allá de los muros de una aula de clase. Esto último incrementó mis motivaciones, pues la relación entre la academia y el periodismo me pareció la pauta perfecta para promover la filosofía entre un público amplio, un asunto a veces dejado de lado por algunos colegas no obstante que existen antecedentes de algunos filósofos que se interesaron por comunicar sus ideas a los demás más allá de los recintos universitarios o de los espacios dedicados a especialistas. El periodismo en este sentido, es otra forma y otro medio valido de hacer filosofía.

Ahora bien, cabe preguntar: ¿escribe uno para sí mismo o para los demás?, esta pregunta es un tanto retórica porque realmente no hay una disyuntiva o jerarquía entre ambas, sino que son dos momentos distintos aunque a veces complementarios, pues una cosa es escribir y otra publicar. En este sentido, antes de publicar o comunicar, uno trata de esclarecer para sí mismo sus propias ideas para luego exponerlas ante los demás, tratando desde luego convencerlos de que el punto de vista que uno tiene es correcto pues está sustentado en buenas razones. Si esta opinión que pretende estar fundamentada les incita a pensar (ya sea que estén de acuerdo o no con uno)que bueno, y si además propicia el diálogo, tanto mejor. Por cierto, en este último caso, me parece que la mayoría de los lectores creen que para este ejercicio es necesario discrepar en algo con el autor, pero no necesariamente debe ser así porque pueden participar para complementar y enriquecer un escrito.

Leer y escribir son entonces como dijimos actividades distintas y ocasionalmente complementarios, pues como decía Borges, es más meritorio ser un buen lector que un escritor. La frase concreta de él es la siguiente: “uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe”. Gabriel García Márquez por su parte, decía que uno puede escribir mucho pero publicar poco, pues sólo se publica lo que vale la pena dar a conocer. Pío Baroja, escritor español (de la llamada Generación del 98), decía que para ser escritor “basta con tener algo que decir, en frases propias o ajenas”. Volviendo a García Márquez, decía en una entrevista reciente que “…el oficio de escritor es tal vez el único que se hace más difícil a medida que más se práctica”.

En lo personal, si bien escribir semana a semana un artículo que realmente es un pequeño ensayo representa un reto personal, al mismo tiempo es para mí algo placentero porque me permite construir un argumento meditado sobre algún tópico que considero puede aportar algo a la gente, pensando siempre que escribo para lectores inteligentes. En este sentido, trato de hacer escritos pensados para hacer pensar. Si lo logro o no, son los lectores los que pueden saberlo.

Agradezco a mis lectores y a mis editores de los medios mencionados sus atenciones a mis escritos y les deseo a todos lo mejor. No sé si haga un pequeño receso durante estos días navideños, pero al menos en mi blog y en mi cuenta de Facebook, estaremos de un modo u otro en contacto. Hasta pronto.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Ricardo Luque - Las 10 estrategias de manipulación mediática según Chomsky

Las 10 estrategias de manipulación mediática según Chomsky

César Ricardo Luque Santana

Recientemente anda circulando en los correos electrónicos un documento en PowerPoint titulado: “Noam Chomsky y las 10 estrategias de manipulación mediática”, mismas que por su relevancia retomo y comento brevemente en este espacio. Debo aclarar sin embargo, que no siempre hago la referencia textual a dicho documento sino que recurro a la paráfrasis, pues por un lado, deseo sintetizar, y por el otro, me parece que la sintaxis de éste a veces no es adecuada. Asimismo, hay que señalar que sólo en ocasiones se cita como fuente el documento “Las armas silenciosas para guerras tranquilas”, referido a un “paper top secret” supuestamente perteneciente al grupo Bilderberg, un club mundial de poderosos. Dicho documento se elaboró supuestamente en mayo de 1979 y fue “descubierto” el 7 de junio de 1986 en la compra de una fotocopiadora de los servicios secretos de la US Naval en una subasta (véase: http://www.syti.net/ES/SilentWeapons.html). Esto significa que Chomsky se basaría en dicho documento, pero no se mencionada en qué texto de él figura este decálogo.

1.La estrategia de la distracción. Consiste en desviar la atención de la gente sobre los problemas más importantes para obtener un mejor control social. De esta manera, los cambios decididos por las elites del poder pasan inadvertidos o se minimizan. Para crear esta distracción, se utiliza la técnica de saturar al público de diversos entretenimientos e información irrelevante. Al mismo tiempo, se trata de evitar que se abreve de conocimientos esenciales de las ciencias o la filosofía que los lleve a cuestionar. Esta estrategia es muy obvia pues básicamente se centra en la antigua máxima de “pan y circo”, aunque cada vez hay más circo y menos pan. La TV es el principal vehículo para esta estrategia. En resumen, se trata de impedir que la gente pueda pensar por sí misma manteniéndolos ocupados con frivolidades como las telenovelas, el fútbol, los chismes de la farándula, entre otros.

2.Crear problemas y luego ofrecer soluciones. Este método consiste en crear problemas deliberadamente para provocar una reacción esperada en el público para que las autoridades propongan medidas que sean avaladas socialmente. Por ejemplo, dejar correr la violencia criminal para después proponer el endurecimiento de la ley; o bien, crear crisis económicas para que la gente acepte sacrificar sus derechos laborales y sociales como un mal necesario lo que les permite desmantelar sin resistencia los servicios públicos. La periodista e investigadora canadiense Naomi Klein, ha documentado también en su obra “La doctrina del shock”, como utilizan incluso los problemas ocasionados por la naturaleza para despojar rapazmente a la gente y a los pueblos de sus pertenencias.

3.La estrategia de la gradualidad. Para que las masas acepten medidas impopulares que lesionarán su calidad de vida, se propone que éstas se apliquen gradualmente. Las políticas de privatización impuestas desde los 80 son un ejemplo de ello: adelgazamiento del Estado, privatizaciones de los bienes y recursos públicos, flexibilidad laboral, desempleo masivo, salarios ínfimos, etc. Como se puede apreciar, si estas medidas se aplicaran de súbito, probablemente provocarían un conflicto social grave y perjudicial para los grupos de poder, aunque la desorganización social impide de suyo estas reacciones.

4.La estrategia de diferir. También relacionada con la anterior consiste en manejar que hay medidas “dolorosas pero necesarias” para procurar una aceptación social previa a su aplicación. “Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que inmediato.” Esta estrategia se base en saber que la gente cree ingenuamente que los problemas son temporales, que éstos se van a superar y que el sacrificio exigido ahora probablemente se podrá evitar si las circunstancias mejoran. Con ello, se va preparando al público para que acepte resignadamente cambios que le serán perjudiciales. Hay muchos ejemplos de esto, pero mencionaré sólo uno que de vez en vez surge en los medios televisivos: el “bono educativo” como una forma de continuar la privatización de la educación y la derechización de la misma.

5.Dirigirse al público como si fueran menores de edad. La mayoría de los mensajes dirigidos al público utilizan lenguaje, “argumentos”, entonaciones, etc., infantiles, tratando deliberadamente a los espectadores como menores de edad o retrasados mentales. Se trata, no de convencerlos con razones mediante debates equilibrados, sino de persuadirlos a través de la mentira reiterada y el monopolio de la palabra. Todos los días hay muestras de estos usos en los conductores de noticieros y programas de “análisis” político, económico, etc.

6.Utilizar el factor emocional por encima de la reflexión. Eclipsar la razón mediante la emotividad para anular o neutralizar la capacidad del pensamiento crítico. El uso del factor emocional permite sembrar en las mentes toda clase de prejuicios, temores, compulsiones, etc., con el fin de inducir los comportamientos de las personas. La sensiblería es un recurso muy común, como la usada en el Teletón y en las telenovelas, asociadas algunas de ellas a una burda manipulación religiosa.

7.Inducir y mantener al público en la mediocridad. «Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases inferiores debe ser lo más pobre y mediocre posible, de manera que la distancia de la ignorancia entre estas clases y las superiores sean y permanezcan imposibles de alcanzar para las primeras”» (ver “Armas silenciosas para una guerra tranquila”). Tan sólo esta estrategia merece un análisis particular de los profesores de todos los niveles educativos porque muchos docentes reproducen la ideología neoliberal en forma inconsciente y/o complaciente.

8.Estimular a la gente a ser complaciente con la mediocridad. Hacer creer al público que está de moda ser estúpido, vulgar e inculto. Las horribles canciones de la “onda grupera” o de bandas, con contenidos machistas, de apología del delito, soeces, etc., son un botón de muestra. Los programas de televisión de chacoteo, de pláticas en doble sentido y expresiones corrientes, concursos bobos, chistes vulgares y artistas comerciales, son otra muestra. Algunos de ellos rayan en lo escatológico.

9.Reforzar el sentimiento de autoculpabilidad. Inculcar a las personas de las clases dominadas un sentimiento de autoculpabilidad, de manera que su fracaso se lo atribuyan a sí mismos y no al sistema, exonerando a éste de toda responsabilidad. En este caso, el individuo excluido de la sociedad, creerá que su fracaso personal es su culpa, por ser incompetente, incapaz, flojo, poco inteligente, etc., omitiendo las condiciones externas desfavorables que incidieron en esa situación (mala alimentación, falta de oportunidades, enajenación, etc.). Este punto lo he tratado en otros de mis artículos donde he criticado los programas de superación personal y de desarrollo humano que se basan en ese supuesto falaz.

10.Conocer a los individuos mejor de lo que ellos se conocen a sí mismos. Las clases dominantes poseen un conocimiento científico del comportamiento humano y lo usan a su favor, mientras que la mayoría de las personas no se conocen a sí mismas lo suficiente. La mayoría de las personas no viven una vida auténtica sino que permiten que los políticos y los comerciantes inescrupulosos dirijan sus vidas.

Como se puede apreciar, cada estrategia merece un análisis más a fondo aunque por razones de espacio no me es posible extenderme más en ellas, pero confío en que los lectores podrán sacar de cada una y de todas en su conjunto, sus propias conclusiones, que espero las compartan.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Ricardo Luque - La semana de la Filosofía en la UAN


La semana de la Filosofía en la UAN

César Ricardo Luque Santana

En el marco del Día Internacional de la Filosofía instituido por la UNESCO desde el 2002, mismo que se celebra en todo el mundo durante la tercera semana de noviembre, el Programa Académico de Filosofía (PAF) de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) realizó por cuarta ocasión consecutiva (desde el 2006 si mal no recuerdo), una serie de actividades para esta conmemoración consistentes en dos conferencias, dos presentaciones de libros y un panel de profesores de la carrera de filosofía. Estas jornadas se realizaron durante los días 23, 24 y 25 de noviembre del presente año.

En la primera actividad se presentó el libro de la Dra. Lourdes Pacheco “El sexo en la ciencia”, mismo que fue comentado por la Dra. Yolanda Cadenas Gómez, ambas investigadoras del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y profesoras de la licenciatura en filosofía de la UAN. Dicha obra está publicada en coedición por Plaza y Valdés y UAN. La segunda actividad consistió en un panel integrado por un grupo de profesores de filosofía, a saber, los Maestros Ángel González, Cecilia Licea, José Luis Olimón y Ricardo Luque, fungiendo como moderador de esta mesa el también Maestro Pedro García. La tercera y última jornada se desarrolló con una conferencia magistral del Dr. Fernando Leal Carretero, profesor-investigador de la facultad de Filosofía de la Universidad de Guadalajara (U de G), seguido de la presentación del libro “Introducción a la teoría de la argumentación”, de la autoría del mismo Fernando Leal y dos colegas suyos.

En la primera jornada, se empezó con un mensaje del Coordinador de Filosofía de la UAN, Lic. Raúl Alamillo Gutiérrez, misma que se puede consultar en el blog "Sapere Aude" (http://hetairos-sapereaude.blogspot.com/), para posteriormente ser inaugurada la semana de la filosofía por la Coordinadora del Área de Ciencias Sociales y Humanidades (ACSyH), Maestra Patricia Ramírez, quien manifestó la importancia que tiene para el ASCyH la consolidación de la carrera de filosofía para fortalecer el pensamiento crítico en ella. Después vino la conferencia de la Dra. Pacheco en torno al mencionado libro de su autoría, para concluir con el comentario del mismo de la Dra. Yolanda Cadenas. El panel por su parte fue una actividad que consistió en que el mencionado grupo de profesores contestó una serie de preguntas que previamente hicieron algunos estudiantes, las cuales recibieron el Comité Organizador quienes a su vez enviaron con anticipación a los profesores para su conocimiento. Por último, se realizó la conferencia del académico invitado para esta ocasión, aunque por razones de salud no pudo asistir de modo que su conferencia fue leída por uno de sus colegas. Luego vino la presentación del libro ya mencionado producido por el Cuerpo Académico de “Retórica, Lógica y Teoría de la Argumentación” del Departamento de Filosofía de la U. de G., una obra de compilación de varios autores coordinada por los Doctores Fernando Leal Carretero, Carlos Fernando Ramírez González y Víctor Manuel Fábila Vega, participando estos dos últimos en la presentación del mismo acompañados por la Maestra Cecilia Licea, profesora de lógica del PAF de la UAN. La clausura corrió a cargo del Maestro Rafael Hernández Navarrete, Director Administrativo del ASCyH, quien agradeció a los visitantes por su participación haciendo votos por continuar y profundizar las relaciones entre ambas instituciones, al mismo tiempo que reconoció el esfuerzo de la comunidad de filosofía para llevar al cabo estas jornadas que dijo, son de gran provecho para los estudiantes y profesores de esta licenciatura.

Resulta difícil documentar cada actividad, pero trataré de ir presentando posteriormente algunas de ellas en el blog “Sapere Aude” ya mencionado. En cuanto al panel, algunas de las preguntas giraron en torno a la crítica a la metafísica por parte de la filosofía analítica, la relación entre filosofía y religión, sobre cuáles son los problemas filosóficos más importantes en la actualidad, entre otras inquietudes, pero por lo pronto me limito a presentar mi participación en el panel en una de sus preguntas, la cual dice así: “¿Cuál es la aportación (si es que hay) que Marx hace a la filosofía? una vez que se le considera a Marx a partir de sus obras de madurez”.

La tesis del Marx maduro como el verdadero Marx o el Marx científico es una tesis superada que en algún tiempo esgrimió el filósofo francés Louis Althusser. Sin embargo, las ideas filosóficas de Marx que causaron un mayor impacto fueron sus escritos de juventud, particularmente “Los manuscritos económico-filosóficos de 1844”. No significa por tanto que sea válida la postura de un Marx filósofo o de juventud versus un Marx científico o maduro, pues “El capital” contiene desde luego elementos filosóficos y una perspectiva filosófica, además de que proporciona un criterio metodológico materialista para entender las ideas filosóficas.

La aportación de Marx a la filosofía sería para mí, la crítica que esgrime al capitalismo como fuente de injusticias donde la filosofía se justifica como una forma de pensamiento que tiene la función de desenmascarar todas las formas de opresión existentes y busca la liberación del hombre no sólo en el plano de su conciencia sino transformando su entorno social para construir una comunidad orientada a superar "el reino de la necesidad" por "el reino de la libertad". Por ello afirma en su famosa “Tesis Once sobre Feurbecah” que los filósofos se han limitado a interpretar al mundo cuando de lo que se trata es de transformarlo, lo que no significa abandonar o cancelar la filosofía sino asumirla como crítica social o cultural contra toda forma de opresión y enajenación. Por ello sostiene que “no podéis suprimir la filosofía sin realizarla”. Es importante por último rechazar también la idea de Althusser de la filosofía como una arma de la revolución porque al dotarle a esta función instrumentalista, la reduce al servicio de una ideología que en sí misma es compleja y contradictoria, al mismo tiempo que conduce la filosofía del pensamiento marxista a un dogmatismo con sus consabidas nefastas consecuencias, a saber: una carencia manifiesta de poder analítico para comprender al mundo que se quiere transformar y como una postura infranqueable que descalifica otras muchas perspectivas válidas incurriendo en una soberbia injustificada, negando la necesidad de diálogo con otras posturas para aprender de ellas reapropiándose de algunos de sus planteamientos dentro de la propia perspectiva, y al mismo tiempo, someter sus asertos al escrutinio público para ser congruentes con la dialéctica y con la máxima de Gramsci de que “sólo la verdad es revolucionaria”.

Por último, la comunidad filosófica universitaria agradece a la empresa Coffee Time por el apoyo durante estas jornadas de filosofía donde obsequiaron café y galletas a todos los participantes y asistentes.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Ricardo Luque - Revolución

Revolución

César Ricardo Luque Santana

En esta ocasión abordaré el concepto de “revolución” sin acotarlo a la revolución mexicana ni a ninguna otra revolución del tipo que fuere, aunque de algún modo el tema surge a propósito del centenario de ésta o en el marco de la misma. Se me pidió que hablara del concepto en sí mismo, de sus diversas manifestaciones y consecuencias, pero sin restringirlo deliberadamente a un ámbito específico. Esto como parte de una invitación que se me hizo para participar en un panel sobre este tópico en un programa radiofónico del Programa Académico de Filosofía llamado “Filosofía para Todos”, el cual se transmite a través de Radio UAN.

De entrada se puede decir que el concepto de revolución no es privativo de las ciencias sociales sino que también ha sido utilizada en el campo de la filosofía. Por revolución se puede entender un cambio abrupto, un salto cualitativo o una ruptura relativamente radical de un determinado orden social o modelo teórico –según sea el caso- para instaurar otro supuestamente superior. Ahora bien, esta estabilización (nuevo orden o modelo) corre el riesgo con el tiempo de anquilosarse o desgastarse al grado de traicionarse a sí mismo o volverse obsoleto.

En el terreno de lo social, el concepto de revolución se puede apreciar en varias de sus disciplinas, como la economía, lo que nos remitiría a la Revolución Industrial de mediados del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX en Inglaterra, hasta la incesante y vertiginosa revolución tecnológica de nuestros días. Sin embargo, en esta ocasión me centraré solamente en el ámbito de la política.

En este último, la revolución se llegó a distinguir de la reforma, la cual presupone un cambio gradual y pacífico de conquistas sociales a través de procesos legislativos y de la obtención del gobierno mediante el sufragio. Así, desde principios del siglo XX, se distinguió en el movimiento social o lucha de clases dos estrategias muy diferenciadas en torno al poder: una, la postura revolucionaria que se proponía el asalto al poder para transitar a un orden social supuestamente superior al capitalismo; y dos, la postura reformista o socialdemócrata que pugnaba por cambios graduales desde el sistema mismo mediante logros parciales pero sostenidos. Sin embargo, desde hace algunas décadas, con el advenimiento y consolidación del neoliberalismo, esta distinción perdió valor e incluso se dio una resignificación del concepto de revolución al grado de que en los inicios del neoliberalismo en la era de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, se hablaba de una “revolución conservadora”. Incluso, los gobernantes comunistas de los países de Europa del Este (la Nomenklatura o burocracia), eran tachados de conservadores, mientras que los “renovadores” eran supuestamente “revolucionarios”. Por cierto, hay que distinguir dos etapas de la disidencia de estos países presuntamente socialistas: la primera referida a los intentos de transformaciones pacíficas de un socialismo autoritario a uno democrático (Hungría 1956 y Checoslovaquia 1968), cuyos movimientos fueron aplastados por los tanques soviéticos y, la más reciente que restauró el capitalismo cuyo momento emblemático fue la caída del Muro de Berlín (1989)

Asimismo, se suele distinguir entre la revolución social y la revolución política, dando a entender que hay una diferencia de grado donde la primera es más profunda y radical porque implica cambios estructurales, mientras la segunda es más superficial o moderada porque no transforma de manera más radical las estructuras existentes. En este caso sería más bien un cambio de régimen político porque se movería dentro del marco del modelo económico y social prevaleciente. La revolución mexicana sería representativa de este último caso, mientras que la revolución francesa o la revolución cubana (toda proporción guardada), aludirían a la primera definición.

Las revoluciones también se han identificado con la violencia, con la insurrección armada, pero una revolución social y/o política no implica necesariamente la mediación de la violencia en el sentido de lucha armada organizada, aunque siempre existe algo de violencia porque quienes detentan el poder no ceden a las exigencias de cambio sin oponer resistencia y por ende recurren a la represión. No obstante, han existido revoluciones pacíficas también llamadas las llamadas “revoluciones de terciopelo” que han permitido transitar de manera pacífica de un régimen político a otro, trastocando a veces para bien o para mal las condiciones materiales de vida de la sociedad.

Desde luego que también se llegó a entender a la revolución en función de su opuesto, la contrarrevolución, y se distingue también a ésta de las revueltas o rebeliones. En el primer caso, los “revolucionarios” se contraponían a los ”reaccionarios”, ahora llamados eufemísticamente “conservadores”. Estos últimos eran y son los defensores del status quo, esto es, de un orden social existente donde una minoría goza de inmerecidos privilegios a costa del sufrimiento de la mayoría provocando una situación de injusticia social. Los reaccionarios o conservadores son en consecuencia los que se niegan al cambio (en el sentido de progreso social, equidad, etc.) porque verían afectados sensiblemente sus intereses económicos y sus privilegios de minoría o elite. En consecuencia, los revolucionarios eran o son el segmento de vanguardia de la sociedad identificado con los grupos sociales marginados en una perspectiva de lucha de clases, que para los que son políticamente correctos ya no existe, aunque curiosamente existan todavía las clases sociales y por lo tanto el dominio de unas sobre otras. Desde luego que la lucha de clase se ha refuncionalizado toda vez que el capitalismo neoliberal se ha reconfigurado de manera drástica.

En el caso del parentesco de los conceptos revolución, rebelión y revuelta, hay una especie de jerarquía en ese orden. Ciertamente un revolucionario es en un momento dado un rebelde, mientras que un rebelde no necesariamente es revolucionario. El subcomandante Marcos se considera un rebelde pero no un revolucionario, mientras los priistas son revolucionarios pero no rebeldes. De hecho es muy simpático por paradójico ser “revolucionario institucional” pues existe una contradicción en los términos. Por último, las revueltas son diferentes como procesos de sublevación a las revoluciones porque tienen un carácter más coyuntural, breve y espontáneo, al menos desde la perspectiva histórica.

En la filosofía se ha hablado de la revolución copernicana de Kant en cuanto a que él ha puesto en claro la relación sujeto-objeto en el conocimiento estableciendo que en éste el sujeto es activo y no pasivo, de manera que no es el objeto en que determina al sujeto sino éste a aquel. No podemos conocer las cosas tal como son en sí mismas porque no podemos saber realmente cómo son. Todo conocimiento está mediado por el sujeto a través de formas a priori (conceptos) o lo que él llama las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible. Con ello, Kant se opone al esencialismo de la metafísica clásica e inaugura una nueva metafísica de la mente ya postulada por Descartes y otros racionalistas clásicos.

Con Kant, la historia de la filosofía llega a un punto de inflexión muy importante, no sólo respecto al debate sobre el conocimiento de los racionalistas y empiristas de la época moderna, sino de la metafísica misma, la cual es resignificada por él. Kant es por tanto un parteaguas sin duda del pensamiento filosófico antiguo, medieval y moderno.

En el primer caso (el debate entre racionalista y empiristas) es conocida la síntesis que Kant intenta a través del criticismo que consiste sumariamente en los siguiente: del racionalismo asume el lado activo del sujeto en la construcción del conocimiento; del empirismo admite la irreductibilidad del objeto toda vez que los conocimientos se restringen al ámbito de los hechos, a los límites del mundo físico, sólo que a diferencia de los empiristas establece que hay conocimientos que no pueden ser derivados de la experiencia sino que son a priori, dando lugar a una significación nueva de la metafísica como ciencia en el sentido de un sistema de conocimientos a priori o conceptuales.

Más cercano a nuestros tiempos, se ha hablado mucho de la teoría de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn, filósofo de la ciencia adscrito al “racionalismo crítico”, corriente opositora dentro de la filosofía de la ciencia al positivismo que surgió con el Círculo de Viena pero que también rivalizó con el marxismo de la Escuela de Frankfurt. Kuhn explica las revoluciones científicas como rupturas epistemológicas donde el paradigma vigente de la ciencia normal (vigente), es desplazado por una nueva teoría que se incubó en sus márgenes y que termina desplazándola. En este sentido, el conocimiento científico no es una acumulación gradual de conocimientos sino una ruptura; no es una evolución más o menos pacífica sino una revolución análoga a la revolución social o política. Por ejemplo, en astronomía, Copérnico estableció con su teoría heliocéntrica una revolución que desplazó a la teoría geocéntrica de Ptolomeo. Sin embargo, la teoría de Kuhn parece que sólo es aplicable a la física. Al menos así lo sostiene el biólogo y filósofo Ernst Mayr quien en su obra “Así es la biología”, demuestra que al menos para la biología, la teoría kuhniana no aplica porque han coexistido en su seno diversas teorías rivales, si bien admite que “El origen de las especies” de Darwin significó a la postre una gran sacudida (no sólo científica, sino teológica y filosófica), pero que a pesar de todo no hay una delimitación clara en este caso de la transición de un paradigma científico a otro, además del cuestionamiento generalizado a la polisemia del término “paradigma” que Kuhn utiliza, lo que obligó a éste a sustituirla por otro más preciso que llamó “matriz disciplinaria”

Para terminar, en el seno del marxismo, el filósofo francés Louis Althusser interpretó el legado de Marx como una revolución teórica, dándole un toque positivista o cientificista a su interpretación, la cual fue duramente cuestionada entre otros por Adolfo Sánchez Vázquez (ASV) en su obra “Ciencia y Revolución”. Sin entrar en detalles, ASV considera que este enfoque que la interpretación althusseriana de la obra de Marx reduce la praxis a un acontecimiento meramente teórico en detrimento de la práctica revolucionaria.