La divulgación filosófica a través de la radio
César Ricardo Luque Santana
El presente artículo forma parte de un documento más extenso que elaboré por iniciativa propia para compartirlo con mis colegas profesores(as) del Programa Académico de Filosofía de la UAN, con la pretensión de formalizar el proyecto -ya en curso- de nuestro programa radiofónico “Filosofía para Todos”, mismo que en su momento colgaré completo en mi espacio de Internet, concretamente en este blog.
Por ahora sólo doy a conocer al apartado de “Antecedentes” donde doy un vistazo a otras experiencia de divulgación filosófica internacionales y nacionales a través de la radio, refiriendo algunos casos muy conocidos y hasta paradigmáticos, mencionando asimismo algunos programas de filosofía de determinadas estaciones de radio universitarias mexicanas, los cuales tienen un vínculo orgánico con facultades de filosofía en el seno de sus respectivas instituciones universitarias, y que además, han mantenido una trayectoria de mucho tiempo en el aire.
Asimismo, relato brevemente la historia del surgimiento de “Filosofía para Todos” y la enorme ventaja que ha representado el Internet como apoyo y complemento de estos programas de radio.
«Tal vez desde los inicios de la radio en los albores del siglo XX, la difusión de la cultura corrió paralela a ella. Por lo menos las estaciones radiofónicas públicas -culturales o de Estado- como la BBC de Londres, Radio Francia Internacional y otras, han dado espacio a las distintas manifestaciones del arte y la cultura, incluida desde luego la filosofía. Como ejemplo de esto último tenemos el famoso debate filosófico en torno a la existencia de Dios (un tema fundamental en el campo de la filosofía), entre el filósofo de la ciencia Bertrand Russell y el filósofo y teólogo Frederick Copleston, transmitido a través de la radio por la BBC de Londres en 1948. Asimismo fue memorable la historia de la filosofía contada en varias charlas por el filósofo francés François Chatelet, publicada posteriormente como libro bajo el título de “Historia de la Razón”.
En México, uno de los programas más exitosos fue “El banquete de Platón” realizado por la sirio-mexicana Ikram Antaki, quien fue capaz de cautivar al auditorio combinando magistralmente su erudición con una enorme capacidad comunicativa. Huelga señalar, que Antaki no sólo abordó temas de filosofía o acerca de filósofos famosos, sino que también abordó otros tópicos de ciencia, espiritualidad, arte e historia. Actualmente, el erudito mexicano Ernesto de la Peña tiene un programa de radio en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), llamado “Al hilo del tiempo”, donde aborda con gran sabiduría y sencillez temas de teología y filosofía.
Existen muchos otros casos de programas radiofónicos vinculados directamente a las escuelas de filosofía de algunas universidades públicas mexicanas como la Universidad de Guadalajara (con “Charlas de Filosofía”), la Universidad Autónoma de Baja California Sur (Radio Cultural XEBCS con el programa “Filosofía”), desde luego Radio UNAM (desde los programas del Dr. Ricardo Guerra hasta la actualidad), entre otras, que tratan de complementar la formación filosófica académica con la divulgación filosófica dirigida al gran público.
Por nuestra parte, la licenciatura en filosofía de la UAN comenzó su propio programa radiofónico llamado “Filosofía para Todos” a principios de marzo, donde semana a semana hablamos de diversos tópicos filosóficos mediante una variedad de modalidades como los monólogos, diálogos, paneles y entrevistas, en las cuales han participado en su producción hasta el momento casi todos los profesores(as) de nuestro programa académico. Previamente, los profesores Raúl Alamillo y Ricardo Luque, habían realizado un promocional para invitar a los egresados del bachillerato a cursar la carrera de filosofía, donde se habló de las unidades de aprendizaje que en ella se estudian, las características del modelo académico, el campo laboral, entre otros puntos de interés. Enseguida, la encargada de Radio UAN, la licenciada Lucinda Herena Mora, nos manifestó que estaban las puertas abiertas para que pudiéramos realizar un programa formal, tomándole inmediatamente la palabra. De este modo nació “Filosofía para Todos” que se trasmite los martes a las 16:00 horas y se retransmite los jueves a las 7:30 AM y los sábados a las 12:00 AM, en la frecuencia del 101.1 de FM.
Asimismo, gracias al Internet tenemos ahora la posibilidad de conocer interesantes temas mediante podcast (audios), cuyas grabaciones son originadas en distintos contextos que van desde programas radiofónicos hechos ex profeso, hasta conferencias, presentaciones de libros, debates, etc., mismas que luego son subidos al Internet a través de un blog o una página WEB para que puedan ser escuchados en el momento que se quiera, e incluso puedan ser bajados a las computadoras personales. De esto último tenemos el podcast cultural de la UNAM (http://www.descargacultura.unam.mx) donde podemos escuchar temas de ciencia, literatura, filosofía, historia, etc. (en algunos casos en la voz de sus propios autores); o la estación de radio UFM Alterna de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (disponible en www.ufm.uaem.mx) la cual se puede sintonizar directamente desde Internet, pero donde además, algunos de sus programas están disponibles permanentemente mediante podcast. Un caso interesante de este sitio desde nuestra perspectiva e interés, es el proyecto del filósofo Armando Villegas con la serie “La rebelión de los tropos”, donde aborda las relaciones” entre filosofía, política y retórica.»
Hasta aquí la parte de los “Antecedentes”. Para la siguiente entrega en este medio daré a conocer el apartado de la “Justificación” del mencionado documento.
Manda tu comentario aquí mismo o escribeme a: luque2009@gmail.com
Este blog pretende ser una comunidad de aprendizaje sobre tópicos filosóficos y políticos, abiertos a cualquier persona que se interese por participar en los temas que aquí se exponen mediante comentarios críticos anotados al final del artículo del momento o enviándolos por email. Asimismo, todos mis escritos pueden ser reproducidos libremente en otros medios impresos o digitales conservando mi autoría.
domingo, 11 de julio de 2010
domingo, 4 de julio de 2010
Ricardo Luque - Filosofía para Todos
Filosofía para Todos
César Ricardo Luque Santana
Como parte de una política de divulgación de la filosofía hacia la comunidad universitaria en particular y a la sociedad nayarita en general, la licenciatura en filosofía de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) inició desde el 3 de marzo del presente año un programa radiofónico llamado “Filosofía para Todos” en la frecuencia 101.1 del FM de radio UAN (que se puede sintonizar también desde Internet), el cual se trasmite los martes a las 16:00 horas y se retrasmite los jueves a las 7:30 am y los sábados a las 12:00 am.
En dicho espacio radiofónico hemos realizado una serie de programas diversos mediante paneles, diálogos, monólogos y entrevistas sobre tópicos diversos. De estas últimas hemos aprovechado las visitas de distinguidos colegas de la comunidad filosófica nacional, quienes han venido a nuestra institución a desarrollar diversas actividades académicas como presentaciones de libros, conferencias, paneles de discusión y seminarios con la comunidad filosófica de la UAN integrada por estudiantes, profesores y egresados, donde por cierto hemos contado además con la presencia de estudiantes y profesores de otras carreras del Área de Ciencias Sociales y Humanidades e incluso de otras instituciones.
De este modo, tuvimos la oportunidad de entrevistar al Dr. Víctor Manuel Pineda Santoyo, profesor e investigador de la Facultad de Filosofía “Dr. Samuel Ramos” de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y al Dr. José de Lira Bautista, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, de cuyas actividades di cuenta oportunamente en este mismo espacio (consultar http://hetairosfilosofia.blogspot.com/). Asimismo, hemos entrevistado a distinguidos académicos de nuestra propia institución y estamos realizando otras entrevistas a algunas de nuestras egresadas para hablar de sus investigaciones de tesis con el fin de difundirlas o acerca de sus actividades profesionales.
Hay que señalar sin embargo, que este espacio radiofónico está todavía en ciernes, de manera que habremos de mejorando paulatinamente, al mismo tiempo que estamos considerando la posibilidad de diversificar las tareas de divulgación de la filosofía mediante otras formas, por lo que en un futuro cercano estaremos ofreciendo cursos de filosofía a través de seminarios, talleres, diplomados, charlas, etc.
La filosofía en la actualidad está tratando de acercarse al gran público evitando reducirse a una vida intramuros, no sólo porque la filosofía misma reclama pensar críticamente sobre nuestra circunstancia, sino porque creemos que hay un interés real de muchas personas por aprender filosofía y a filosofar, además de que esta “expansión” podría constituir nuestra mejor manera de defender la filosofía en el medio académico, situación más necesaria ahora que nunca donde las políticas educativas de corte neoliberal pretenden suprimir las humanidades.
Así las cosas, la llamada “filosofía académica o teórica”, reducida tradicionalmente a una disciplina para especialistas, ha empezado a salir de su enclaustramiento para complementarse de lo que genéricamente se llama “filosofía práctica”, constituida por distintas modalidades, a saber: los Cafés Filosóficos, la Consultoría o Asesoría Filosófica y el Programa de Filosofía para (o con) Niños. Adicionalmente, se pueden considerar dentro de esta modalidad de hacer filosofía a una variedad de formas de divulgación de ésta mediante el uso de los distintos medios impresos y electrónicos como los libros y artículos periodísticos destinados a un público general, programas de radio y televisión, y desde luego, una gama diversa de sitios en Internet (blogs, páginas Web, etc.). Todas ellas han venido –como se dijo- a complementar el quehacer filosófico formal en la convicción de que la filosofía y el filosofar no son privativos sólo de especialistas.
En cuanto a qué son las actividades de la filosofía práctica, podremos decir brevemente lo siguiente: los Cafés Filosóficos consisten en reunirse en un lugar público a tratar un tema específico filosofando en torno a él; el Programa de Filosofía para Niños es un programa para aprender a pensar y está reconocido por la UNESCO. Por cierto, nos hemos enterado recientemente del fallecimiento de la filósofa Anne Sharp, destacada colaboradora de Matthew Lipman creador de este programa. Anne Sharp realizó una gran contribución didáctico-pedagógica a la propuesta de Lipman gracias a la cual se formaron como profesores(as) muchas personas en Iberoamérica. Respecto a la Consultoría o Asesoría filosofía, ésta es un ejercicio de terapia filosófica orientada a (re)construir un horizonte de sentido de las personas a partir de las ideas de los grandes maestros de la humanidad y además ha permitido un ejercicio liberal (profesionalmente hablando) de la carrera de filosofía. En este último rubro destacan las aportaciones de filósofos como Lou Marinoff, Roxana Kreimer, Alain de Botton, entre otros.
En cuanto a la divulgación filosófica propiamente dicha, las obras escritas cuya producción van en aumento, se debe a filósofos como Fernando Savater, André Glucksmann, Roger-Pol Droit, André Comte-Sponville, Michel Onfray y otros. También las novelas filosóficas son una manera de acceder a problemas filosóficos o a conocer la vida de algunos de los grandes filósofos. Ikram Antaki decía que en Francia -donde ella se formó en filosofía- es común acercarse a la filosofía mediante este tipo de novelas. En radio hemos tenido programas como “El Banquete de Platón” de la palestina-mexicana Ikram Antaki, a Ernesto de la Peña en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) con su programa “Al hilo del tiempo”, al programa de filosofía de Radio UNAM, entre otros; en televisión tenemos las contribuciones de Fernando Savater con “La aventura del Pensamiento”, del argentino Juan Pablo Feinnman con “Filosofía Aquí & Ahora” (actualmente en su tercera temporada), del uruguayo Sandino Núñez con “Prohibido Pensar”, del argentino Ricardo Foster con la serie “Grandes Pensadores del Siglo XX”, del mexicano Alejandro Tomasini Bassols en el canal 22, etc., casi todos ellos disponibles en Internet en distintos formatos de video.
Todas estas formas de poner la filosofía al alcance de todos nos indican varios caminos para vincular el quehacer de la filosofía académica hacia el gran público, que pese a la tendencia pragmática o tal vez por causa de ella, están ávidos de auténticas expresiones espirituales alternativas a las de superación personal que está orientada a lograr el éxito material y al esoterismo que promueve un antirracionalismo inadmisible. Asimismo, estas últimas expresiones están plagadas de imposturas y se caracterizan por ser claramente anti intelectuales.
Esperamos pues que nos escuchen en “Filosofía para Todos” en Radio UAN y nos manden sus comentarios, críticas y/o sugerencias a nuestro correo electrónico en filosofiaradio@hotmail.com y consulten también el blog de “Filosofía para Todos” (http://filosofiaparatodos-uan.blogspot.com/) donde podrán escuchar nuestras emisiones en formato de mp3.
sábado, 3 de julio de 2010
Félix García Moriyón - Cuando una amiga se va, algo se parte en el alma
Cuando una amiga se va, algo se parte en el alma
Félix García Moriyón
Es conmovedora la letra de una canción que siempre me ha emocionado profundamente: «Cuando un amigo se va, algo se parte en el alma» Una amiga se ha ido, mi mejor amiga en la comunidad internacional, una amiga a la que amaba profundamente; y sin duda algo se parte en mi alma. Sólo hay tristeza, apenas aminorada por la esperanza. Anne Sharp se ha ido, se ha ido definitivamente y ya nunca estará con nosotros. Una muerte repentina, cuando todavía estaba llena de vida, de proyectos y de ilusiones. Una muerte inesperada. Íbamos a trabajar juntos dentro de veinte días en Italia; íbamos a encontrarnos de nuevo a finales de septiembre, en Colombia, pero ya no será posible. Ha muerto en su casa de Chiapas y ya no compartiré con ella ninguno de esos proyectos e ilusiones. Habíamos estado iniciando algunos planes para el futuro próximo tan solo hace un par de semanas, pero esos planes ya no tienen presente ni futuro. Somos frágiles, somos vulnerables, somos humanos.
Muchos de esta lista tuvieron la suerte, el privilegio, de conocerla personalmente. Era una espléndida comunicadora y una muy competente filósofa. No me cansaba de repetirlo en charlas y en escritos: filosofía para niños no sería lo que es sin ella. Lipman aportó la idea global, escribió espléndidas novelas, pero fue ella la que convirtió toda esa gran elaboración en un proyecto pedagógico que podía ser llevado a las aulas. Y fue básicamente ella la que diseñó un modelo de formación del profesorado que se ha convertido con el tiempo en uno de los instrumentos decisivos para la difusión de este ambicioso y hermoso proyecto por todo el mundo. A España vino muchas veces. Los primeros años venía puntualmente en verano a impartir el curso de formación para futuros formadores y bajo su cariñoso, imprevisible, creativo, magisterio, fuimos muchos los que nos ilusionamos y nos subimos al barco de una propuesta original e innovadora. Luego vino a varios seminarios, el último el pasado mes de marzo en Alcalá. Y una vez más estuvo brillante y cercana, sugerente y provocadora. De ella nos quedarán buenos recuerdos para siempre y, sobre todo, una misma ilusión: conseguir que la filosofía contribuya a hacer de todos, niños y adultos, mejores personas, más críticas, más solidarias, más cuidadosas, en un mundo que sobre todo necesita el apoyo generoso de quienes nunca han perdido la esperanza en los seres humanos.
Anne ha muerto. Frío, oscuridad y silencio. Bien lo decía Bécquer: «¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!». A duras penas se abre camino un cálido rayo de esperanza, la esperanza de que la muerte no tiene la última palabra, pues quizá el diálogo filosófico en el seno de una acogedora y fraterna comunidad de investigación se prolongue más allá de la muerte. Te has ido Anne y ya no hay consuelo. Tan solo la confianza en que tu recuerdo nos ayudará a seguir alimentando esta bella empresa filosófica. «Cuando un amigo se va y va dejando una huella que no se puede borrar».
Nota: Documento compartido al grupo Didáctica Filosófica (didactifilosofica@googlegroups.com) por Félix García Moriyon (felix.garciamoriyon@gmail.com) Mensaje reenviado de Wilbert Tapia (w211165@yahoo.com) Fecha: Sábado 3 de Julio de 2010 0:37
Félix García Moriyón
Es conmovedora la letra de una canción que siempre me ha emocionado profundamente: «Cuando un amigo se va, algo se parte en el alma» Una amiga se ha ido, mi mejor amiga en la comunidad internacional, una amiga a la que amaba profundamente; y sin duda algo se parte en mi alma. Sólo hay tristeza, apenas aminorada por la esperanza. Anne Sharp se ha ido, se ha ido definitivamente y ya nunca estará con nosotros. Una muerte repentina, cuando todavía estaba llena de vida, de proyectos y de ilusiones. Una muerte inesperada. Íbamos a trabajar juntos dentro de veinte días en Italia; íbamos a encontrarnos de nuevo a finales de septiembre, en Colombia, pero ya no será posible. Ha muerto en su casa de Chiapas y ya no compartiré con ella ninguno de esos proyectos e ilusiones. Habíamos estado iniciando algunos planes para el futuro próximo tan solo hace un par de semanas, pero esos planes ya no tienen presente ni futuro. Somos frágiles, somos vulnerables, somos humanos.
Muchos de esta lista tuvieron la suerte, el privilegio, de conocerla personalmente. Era una espléndida comunicadora y una muy competente filósofa. No me cansaba de repetirlo en charlas y en escritos: filosofía para niños no sería lo que es sin ella. Lipman aportó la idea global, escribió espléndidas novelas, pero fue ella la que convirtió toda esa gran elaboración en un proyecto pedagógico que podía ser llevado a las aulas. Y fue básicamente ella la que diseñó un modelo de formación del profesorado que se ha convertido con el tiempo en uno de los instrumentos decisivos para la difusión de este ambicioso y hermoso proyecto por todo el mundo. A España vino muchas veces. Los primeros años venía puntualmente en verano a impartir el curso de formación para futuros formadores y bajo su cariñoso, imprevisible, creativo, magisterio, fuimos muchos los que nos ilusionamos y nos subimos al barco de una propuesta original e innovadora. Luego vino a varios seminarios, el último el pasado mes de marzo en Alcalá. Y una vez más estuvo brillante y cercana, sugerente y provocadora. De ella nos quedarán buenos recuerdos para siempre y, sobre todo, una misma ilusión: conseguir que la filosofía contribuya a hacer de todos, niños y adultos, mejores personas, más críticas, más solidarias, más cuidadosas, en un mundo que sobre todo necesita el apoyo generoso de quienes nunca han perdido la esperanza en los seres humanos.
Anne ha muerto. Frío, oscuridad y silencio. Bien lo decía Bécquer: «¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!». A duras penas se abre camino un cálido rayo de esperanza, la esperanza de que la muerte no tiene la última palabra, pues quizá el diálogo filosófico en el seno de una acogedora y fraterna comunidad de investigación se prolongue más allá de la muerte. Te has ido Anne y ya no hay consuelo. Tan solo la confianza en que tu recuerdo nos ayudará a seguir alimentando esta bella empresa filosófica. «Cuando un amigo se va y va dejando una huella que no se puede borrar».
Nota: Documento compartido al grupo Didáctica Filosófica (didactifilosofica@googlegroups.com) por Félix García Moriyon (felix.garciamoriyon@gmail.com) Mensaje reenviado de Wilbert Tapia (w211165@yahoo.com) Fecha: Sábado 3 de Julio de 2010 0:37
jueves, 1 de julio de 2010
Gabriel Vargas Lozano - La SEP y la eliminación de las humanidades
La SEP y la eliminación de las humanidades
GABRIEL VARGAS LOZANO *
Entre septiembre y octubre de 2008, la SEP inició una Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), a través de dos acuerdos (442 y 444) publicados en el Diario Oficial de la Federación. Esta reforma, dictada y orientada por la OCDE e inspirada en el Plan de Bolonia, tiene una gran trascendencia porque afecta a millones de estudiantes. Se trata de un paso más en la estrategia neoliberal puesta en marcha en el país desde 1982 y proseguida por todo y a pesar de todo por los gobiernos priístas y panistas. Algunas de sus características son: ubicar a todos los subsistemas de educación media superior (Colegio de Bachilleres, Conalep, Cecyt, las preparatorias de las universidades con excepción de la UNAM) en un Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) controlado por el gobierno; poner en práctica una reforma educativa tecnocrática y eficientista basada en el método de competencias y eliminar, en lo posible, la función propedéutica que tenía la preparatoria para convertirla prácticamente en el último grado de educación de los mexicanos. Para este fin, los artífices de la RIEMS fijaron un “marco curricular común” para todos los subsistemas que estaba inicialmente formado por cuatro áreas disciplinares: matemáticas, ciencias experimentales, ciencias sociales (donde se ubicó la historia) y comunicación (donde se colocó la literatura). En otras palabras, la reforma ya no contemplaría ni el área de humanidades ni las asignaturas filosóficas como obligatorias.
¿Cuáles eran las razones? La SEP nunca las ha explicado pero no hace falta mucha perspicacia para descubrirlas: se trata de un proyecto de instrucción para el mercado de trabajo. Ante ello, desde un primer momento, las asociaciones de filosofía del país, organizadas en el Observatorio Filosófico de México (OFM), denunciaron, con el apoyo de la comunidad científica y cultural del país, el enorme desatino que implicaba la supresión de las disciplinas mencionadas para la educación. Afortunadamente, diversos factores hicieron que las autoridades educativas se retractaran y llegaran a un acuerdo (el 488) con el OFM, avalado por las autoridades educativas de todo el país y que se publicara en el Diario Oficial el 23 de junio de 2009 restableciendo el área de humanidades y considerando la lógica, la ética, la estética y la introducción a la filosofía como disciplinas obligatorias. Ese mes se celebró en Santo Domingo la Reunión de alto nivel sobre la enseñanza de la filosofía en la educación media superior convocada por la UNESCO y allí descubrimos que en otros países de Latinoamérica, desde hace unos años, se había suprimido la enseñanza de la filosofía; se había cambiado de nombre a los cursos y se había declarado que su función era “transversal” con los resultados de la eliminación de la disciplina. En esa oportunidad se redactó un importante documento (que se puede consultar en www.ofmx.com.mx) rechazando esa tendencia tecnocrática y antihumanística. Pasaron los meses y la SEP no movía un solo dedo para cumplir el acuerdo y, por tanto, el 5 de febrero de 2010 hicimos entrega tanto al titular de la SEP, Alonso Lujambio, como al subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez, de una carta firmada por un centenar de profesores e investigadores; representantes de todas las escuelas y facultades de filosofía del país y avalada por la Federación Mundial de Sociedades de Filosofía (FISP) donde se demandaba el cumplimiento de las disposiciones del acuerdo 488. La respuesta verbal (que está grabada) que dio el subsecretario a una comisión del observatorio fue negativa. En otras palabras, la SEP se retractaba de sus propios acuerdos y la mayor prueba es que hasta el momento, pasados 10 meses de la publicación del acuerdo 488, los funcionarios de la secretaría no han ofrecido una respuesta por escrito a nuestro documento ni se han interesado en promover los cambios de los planes y programas de estudio en los subsistemas. Frente a ello, hay que felicitar al Consejo Universitario de la UNAM por su excelente, preciso y contundente comunicado del 7 de abril, conminando a la SEP para que cumpla con el acuerdo 488.
¿Por qué la SEP se opone a las humanidades y la filosofía? A mi juicio, los autores de la reforma creen, en forma equivocada, que la formación técnica y competente está reñida con una buena formación filosófica y ya no se diga humanística. Se trata de un inmenso error. En las condiciones en que se encuentra el país, que afectan especialmente a la juventud, ¿no debería de ofrecerse un curso de ética bien formulado, no doctrinal y laico, donde se aborden los temas como el de las drogas, el narcotráfico, el aborto, la clonación, la muerte asistida, la enajenación, la desigualdad o la crisis de valores?; ¿el estudiante no debería saber cuáles son las concepciones filosóficas que han conformado a nuestra sociedad desde el pensamiento prehispánico hasta la actualidad?; ¿no debería tener elementos para conformar un pensamiento propio y correctamente formulado? ¿Y no debería ser consciente de la dimensión estética que se expresa en el arte o la literatura? Y en el caso de la técnica, ¿no debería saber qué es la técnica; cuál es su función en la sociedad y cuáles son sus formas de utilización beneficiosas o perjudiciales para la naturaleza y la especie humana? La respuesta de las autoridades ha sido y es la supresión de estas dimensiones en la formación del estudiante para que sólo se preocupe de cómo integrarse en forma acrítica, alienada y mecánica a las formas de trabajo exigidas por la “globocolonización”. Pero además de negarse en los hechos a incorporar las humanidades han recurrido a la simulación colocando cursos como los de “construcción de la ciudadanía” que, por el contrario, no deberían ser exclusivamente filosóficos sino interdisciplinarios.
Para documentarse, los tecnócratas de aquí y de allá, deberían leer el libro de la UNESCO La filosofía, escuela de la libertad, donde se expone que la materia debería ser enseñada en todos los niveles para conformar una auténtica ciudadanía democrática. Agregaría que la filosofía “bien enseñada” (ojo, autoridades de la SEP) permite la conformación de una mente libre, creativa, dispuesta a debatir y dialogar racionalmente sobre los grandes problemas sociales y que coadyuva a que los individuos puedan desempeñar en forma competente cualquier actividad. La filosofía y las humanidades proporcionan a los individuos armas culturales, históricas y lingüísticas para poder enfrentar un mundo extraordinariamente conflictivo como el actual. Es por ello que la SEP está obligada a cumplir ética y jurídicamente sus propios acuerdos.
* Coordinador del Observatorio Filosófico de México y profesor-investigador de la UAM-I.
Tomado de La Jornada (29 de Junio de 2010)
GABRIEL VARGAS LOZANO *
Entre septiembre y octubre de 2008, la SEP inició una Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), a través de dos acuerdos (442 y 444) publicados en el Diario Oficial de la Federación. Esta reforma, dictada y orientada por la OCDE e inspirada en el Plan de Bolonia, tiene una gran trascendencia porque afecta a millones de estudiantes. Se trata de un paso más en la estrategia neoliberal puesta en marcha en el país desde 1982 y proseguida por todo y a pesar de todo por los gobiernos priístas y panistas. Algunas de sus características son: ubicar a todos los subsistemas de educación media superior (Colegio de Bachilleres, Conalep, Cecyt, las preparatorias de las universidades con excepción de la UNAM) en un Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) controlado por el gobierno; poner en práctica una reforma educativa tecnocrática y eficientista basada en el método de competencias y eliminar, en lo posible, la función propedéutica que tenía la preparatoria para convertirla prácticamente en el último grado de educación de los mexicanos. Para este fin, los artífices de la RIEMS fijaron un “marco curricular común” para todos los subsistemas que estaba inicialmente formado por cuatro áreas disciplinares: matemáticas, ciencias experimentales, ciencias sociales (donde se ubicó la historia) y comunicación (donde se colocó la literatura). En otras palabras, la reforma ya no contemplaría ni el área de humanidades ni las asignaturas filosóficas como obligatorias.
¿Cuáles eran las razones? La SEP nunca las ha explicado pero no hace falta mucha perspicacia para descubrirlas: se trata de un proyecto de instrucción para el mercado de trabajo. Ante ello, desde un primer momento, las asociaciones de filosofía del país, organizadas en el Observatorio Filosófico de México (OFM), denunciaron, con el apoyo de la comunidad científica y cultural del país, el enorme desatino que implicaba la supresión de las disciplinas mencionadas para la educación. Afortunadamente, diversos factores hicieron que las autoridades educativas se retractaran y llegaran a un acuerdo (el 488) con el OFM, avalado por las autoridades educativas de todo el país y que se publicara en el Diario Oficial el 23 de junio de 2009 restableciendo el área de humanidades y considerando la lógica, la ética, la estética y la introducción a la filosofía como disciplinas obligatorias. Ese mes se celebró en Santo Domingo la Reunión de alto nivel sobre la enseñanza de la filosofía en la educación media superior convocada por la UNESCO y allí descubrimos que en otros países de Latinoamérica, desde hace unos años, se había suprimido la enseñanza de la filosofía; se había cambiado de nombre a los cursos y se había declarado que su función era “transversal” con los resultados de la eliminación de la disciplina. En esa oportunidad se redactó un importante documento (que se puede consultar en www.ofmx.com.mx) rechazando esa tendencia tecnocrática y antihumanística. Pasaron los meses y la SEP no movía un solo dedo para cumplir el acuerdo y, por tanto, el 5 de febrero de 2010 hicimos entrega tanto al titular de la SEP, Alonso Lujambio, como al subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez, de una carta firmada por un centenar de profesores e investigadores; representantes de todas las escuelas y facultades de filosofía del país y avalada por la Federación Mundial de Sociedades de Filosofía (FISP) donde se demandaba el cumplimiento de las disposiciones del acuerdo 488. La respuesta verbal (que está grabada) que dio el subsecretario a una comisión del observatorio fue negativa. En otras palabras, la SEP se retractaba de sus propios acuerdos y la mayor prueba es que hasta el momento, pasados 10 meses de la publicación del acuerdo 488, los funcionarios de la secretaría no han ofrecido una respuesta por escrito a nuestro documento ni se han interesado en promover los cambios de los planes y programas de estudio en los subsistemas. Frente a ello, hay que felicitar al Consejo Universitario de la UNAM por su excelente, preciso y contundente comunicado del 7 de abril, conminando a la SEP para que cumpla con el acuerdo 488.
¿Por qué la SEP se opone a las humanidades y la filosofía? A mi juicio, los autores de la reforma creen, en forma equivocada, que la formación técnica y competente está reñida con una buena formación filosófica y ya no se diga humanística. Se trata de un inmenso error. En las condiciones en que se encuentra el país, que afectan especialmente a la juventud, ¿no debería de ofrecerse un curso de ética bien formulado, no doctrinal y laico, donde se aborden los temas como el de las drogas, el narcotráfico, el aborto, la clonación, la muerte asistida, la enajenación, la desigualdad o la crisis de valores?; ¿el estudiante no debería saber cuáles son las concepciones filosóficas que han conformado a nuestra sociedad desde el pensamiento prehispánico hasta la actualidad?; ¿no debería tener elementos para conformar un pensamiento propio y correctamente formulado? ¿Y no debería ser consciente de la dimensión estética que se expresa en el arte o la literatura? Y en el caso de la técnica, ¿no debería saber qué es la técnica; cuál es su función en la sociedad y cuáles son sus formas de utilización beneficiosas o perjudiciales para la naturaleza y la especie humana? La respuesta de las autoridades ha sido y es la supresión de estas dimensiones en la formación del estudiante para que sólo se preocupe de cómo integrarse en forma acrítica, alienada y mecánica a las formas de trabajo exigidas por la “globocolonización”. Pero además de negarse en los hechos a incorporar las humanidades han recurrido a la simulación colocando cursos como los de “construcción de la ciudadanía” que, por el contrario, no deberían ser exclusivamente filosóficos sino interdisciplinarios.
Para documentarse, los tecnócratas de aquí y de allá, deberían leer el libro de la UNESCO La filosofía, escuela de la libertad, donde se expone que la materia debería ser enseñada en todos los niveles para conformar una auténtica ciudadanía democrática. Agregaría que la filosofía “bien enseñada” (ojo, autoridades de la SEP) permite la conformación de una mente libre, creativa, dispuesta a debatir y dialogar racionalmente sobre los grandes problemas sociales y que coadyuva a que los individuos puedan desempeñar en forma competente cualquier actividad. La filosofía y las humanidades proporcionan a los individuos armas culturales, históricas y lingüísticas para poder enfrentar un mundo extraordinariamente conflictivo como el actual. Es por ello que la SEP está obligada a cumplir ética y jurídicamente sus propios acuerdos.
* Coordinador del Observatorio Filosófico de México y profesor-investigador de la UAM-I.
Tomado de La Jornada (29 de Junio de 2010)
domingo, 27 de junio de 2010
Ricardo Luque - El patrimonialismo
El patrimonalismo
César Ricardo Luque Santana
En mi colaboración anterior sobre el vacío de autoridad, decía a propósito de la ausencia de una sociedad civil participativa, que el principal impedimento para la democracia y en particular para una democracia participativa sin la cual la democracia representativa es incompleta o limitada, se debía a un fenómeno llamado “patrimonialismo, el cual definí como una privatización de facto de los recursos públicos. Este fenómeno –que es universal- ya había sido estudiado por Max Weber quien precisamente lo define en términos de enajenación de los bienes públicos por la burocracia que detenta el poder. Sin embargo, este concepto se confunde con otros como el “clientelismo” y el “corporativismo”, los cuales son en realidad derivados y complementarios de él. Dicho lo anterior, se trata de analizar la relación entre éstos tres conceptos y explicar por qué el patrimonialismo constituye el cáncer de la democracia, lacera a la sociedad (prohijando a la corrupción) y pervierte a las instituciones públicas.
Sin embargo, previamente es necesario explicar brevemente las nociones de “clientelismo” y “corporativismo”. El primero se refiere a una relación entre funcionarios o representantes públicos y los ciudadanos, agremiados, etc., donde los primeros condicionan los apoyos a los segundos generando una dinámica de tráfico de favores, de tal suerte que los derechos políticos, sindicales, etc., son transformados en “favores” generando una perversa relación de dependencia política de quien detenta el poder sobre quien carece de él, envileciendo con ello la relación política entre ambos. El segundo por su parte, es un concepto más complejo pero en este caso se refiere a la trasformación en la práctica de una organización formal, supuestamente regida por reglas racionales, en un grupo de interés controlado por una camarilla la cual secuestra a la agrupación sometiéndola a sus intereses particulares, a tal grado que ejerce un implacable monopolio político. En los sindicatos se llega incluso a establecer la afiliación forzada y se somete también la voluntad de cada agremiado. En otras instancias como los partidos políticos, se ejerce el corporativismo con algunas variantes. En sí, una organización corporativizada (tomado el concepto en sentido peyorativo) actúa como una mafia.
A partir de estas definiciones que desde luego son muy generales, es posible advertir sus relaciones y como el patrimonialismo es la base de las otras dos, además de que explica por qué la democratización en serio de una organización o de una sociedad es muy difícil de lograr. En otras palabras, sostengo que el patrimonialismo socava las instituciones e impide un verdadero ejercicio del Estado de Derecho. Desde luego que esta tesis sólo podré enunciarla más no desarrollarla en este espacio, pero creo que una investigación empírica y concreta podría demostrar sin duda que el principal obstáculo para la implementación efectiva de una democracia entendida como una forma de vida y no sólo como meras reglas de “legitimación” del poder, estriba en el patrimonialismo.
La irracionalidad que observamos en la vida política en todos los niveles, ámbitos e instituciones, encuentran su explicación racional en este punto que es un verdadero cuello de botella para la realización de una democracia y un Estado de Derecho de verdad. Asimismo, es el factor que determina en gran medida la corrupción pública, pues si bien ésta tiene mil cabezas, la aceptación tácita del patrimonialismo y su funcionamiento implacable alienta y alimenta otras muchas formas de corrupción vinculadas a ella, como el peculado y otras.
De este modo, las organizaciones y personalidades de izquierda que reproducen en su seno estas prácticas patrimonialistas no pueden constituirse en alternativas de cambio. Para que ello ocurra, éstas deberían de apegarse al planteamiento de Antonio Gramsci de que una organización revolucionaria (democrática en este caso), debería de prefigurar en su propio seno la sociedad que se proyecta en el discurso. Es decir, si se pretende democratizar la sociedad, abatir la corrupción, etc., es necesario empezar por cambiar uno mismo, pues no sólo ese el cambio que está más al alcance de la mano, sino que es señal de congruencia y genera confianza. Sin embargo, nada hay más difícil de cambiar que el comportamiento humano, pues como decía Albert Einstein, “es más fácil trasformar un átomo que un prejuicio” (o un hábito). Paradójicamente, lo que menos cuesta en términos de dinero como la voluntad, es lo más difícil de lograr.
De este modo, si pensamos desde una perspectiva de la izquierda democrática que el socialismo que tenemos más a la mano es el de socializar el poder, empoderar a las masas, a las bases, a la sociedad, hacer efectivo en uno mismo el principio “mandar obedeciendo”; entonces un partido de izquierda que aspire al poder para realizar una transformación profunda a favor del pueblo, deberá decantarse por impulsar e implementar una democracia participativa (directa e indirecta) que saneé la democracia representativa y rompa con la corrupción que lacera a la sociedad, pues su abatimiento o reducción a su mínima expresión es una condición indispensable para construir una sociedad más justa y más libre. Sin embargo, es necesario predicar con el ejemplo.
(Luque2009@gmail.com)
César Ricardo Luque Santana
En mi colaboración anterior sobre el vacío de autoridad, decía a propósito de la ausencia de una sociedad civil participativa, que el principal impedimento para la democracia y en particular para una democracia participativa sin la cual la democracia representativa es incompleta o limitada, se debía a un fenómeno llamado “patrimonialismo, el cual definí como una privatización de facto de los recursos públicos. Este fenómeno –que es universal- ya había sido estudiado por Max Weber quien precisamente lo define en términos de enajenación de los bienes públicos por la burocracia que detenta el poder. Sin embargo, este concepto se confunde con otros como el “clientelismo” y el “corporativismo”, los cuales son en realidad derivados y complementarios de él. Dicho lo anterior, se trata de analizar la relación entre éstos tres conceptos y explicar por qué el patrimonialismo constituye el cáncer de la democracia, lacera a la sociedad (prohijando a la corrupción) y pervierte a las instituciones públicas.
Sin embargo, previamente es necesario explicar brevemente las nociones de “clientelismo” y “corporativismo”. El primero se refiere a una relación entre funcionarios o representantes públicos y los ciudadanos, agremiados, etc., donde los primeros condicionan los apoyos a los segundos generando una dinámica de tráfico de favores, de tal suerte que los derechos políticos, sindicales, etc., son transformados en “favores” generando una perversa relación de dependencia política de quien detenta el poder sobre quien carece de él, envileciendo con ello la relación política entre ambos. El segundo por su parte, es un concepto más complejo pero en este caso se refiere a la trasformación en la práctica de una organización formal, supuestamente regida por reglas racionales, en un grupo de interés controlado por una camarilla la cual secuestra a la agrupación sometiéndola a sus intereses particulares, a tal grado que ejerce un implacable monopolio político. En los sindicatos se llega incluso a establecer la afiliación forzada y se somete también la voluntad de cada agremiado. En otras instancias como los partidos políticos, se ejerce el corporativismo con algunas variantes. En sí, una organización corporativizada (tomado el concepto en sentido peyorativo) actúa como una mafia.
A partir de estas definiciones que desde luego son muy generales, es posible advertir sus relaciones y como el patrimonialismo es la base de las otras dos, además de que explica por qué la democratización en serio de una organización o de una sociedad es muy difícil de lograr. En otras palabras, sostengo que el patrimonialismo socava las instituciones e impide un verdadero ejercicio del Estado de Derecho. Desde luego que esta tesis sólo podré enunciarla más no desarrollarla en este espacio, pero creo que una investigación empírica y concreta podría demostrar sin duda que el principal obstáculo para la implementación efectiva de una democracia entendida como una forma de vida y no sólo como meras reglas de “legitimación” del poder, estriba en el patrimonialismo.
La irracionalidad que observamos en la vida política en todos los niveles, ámbitos e instituciones, encuentran su explicación racional en este punto que es un verdadero cuello de botella para la realización de una democracia y un Estado de Derecho de verdad. Asimismo, es el factor que determina en gran medida la corrupción pública, pues si bien ésta tiene mil cabezas, la aceptación tácita del patrimonialismo y su funcionamiento implacable alienta y alimenta otras muchas formas de corrupción vinculadas a ella, como el peculado y otras.
De este modo, las organizaciones y personalidades de izquierda que reproducen en su seno estas prácticas patrimonialistas no pueden constituirse en alternativas de cambio. Para que ello ocurra, éstas deberían de apegarse al planteamiento de Antonio Gramsci de que una organización revolucionaria (democrática en este caso), debería de prefigurar en su propio seno la sociedad que se proyecta en el discurso. Es decir, si se pretende democratizar la sociedad, abatir la corrupción, etc., es necesario empezar por cambiar uno mismo, pues no sólo ese el cambio que está más al alcance de la mano, sino que es señal de congruencia y genera confianza. Sin embargo, nada hay más difícil de cambiar que el comportamiento humano, pues como decía Albert Einstein, “es más fácil trasformar un átomo que un prejuicio” (o un hábito). Paradójicamente, lo que menos cuesta en términos de dinero como la voluntad, es lo más difícil de lograr.
De este modo, si pensamos desde una perspectiva de la izquierda democrática que el socialismo que tenemos más a la mano es el de socializar el poder, empoderar a las masas, a las bases, a la sociedad, hacer efectivo en uno mismo el principio “mandar obedeciendo”; entonces un partido de izquierda que aspire al poder para realizar una transformación profunda a favor del pueblo, deberá decantarse por impulsar e implementar una democracia participativa (directa e indirecta) que saneé la democracia representativa y rompa con la corrupción que lacera a la sociedad, pues su abatimiento o reducción a su mínima expresión es una condición indispensable para construir una sociedad más justa y más libre. Sin embargo, es necesario predicar con el ejemplo.
(Luque2009@gmail.com)
domingo, 20 de junio de 2010
Ricardo Luque - Vacío de autoridad
Vacío de autoridad
César Ricardo Luque Santana
La espiral de violencia asociada al crimen organizado continúa en aumento en nuestro estado y en el país, patentizando con ello el vacío de autoridad existente. La violencia en Tepic se recrudeció el 9 de junio calificado por la prensa local como “miércoles negro”, donde fueron asesinados un importante funcionario del penal del estado (CERESO) y otras personas; hecho que palideció con la posterior matanza de nueve personas del sábado 12 de junio en una área del estacionamiento de la plaza comercial “Soriana Cigarrera”, jornada que terminó con 15 muertos en forma violenta más otras tantas al día siguiente sumando oficialmente 27 muertos en ese trágico fin de semana, continuando por desgracia los días subsiguientes con balaceras aquí y allá, con ejecutados descubiertos en matorrales al lado de carreteras, etc., desatándose una ola de rumores como expresión de una psicosis generalizada y de la opacidad informativa.
Ante estos lamentables hechos que sin duda han rebasado a las autoridades municipales, estatales y federales, el alcalde de Tepic Roberto Sandoval expresó que tanto el gobierno (realmente el Estado) como la sociedad civil, estaban fallando, lo cual es una verdad a medias, pues resulta chocante reprochar a la sociedad su falta de participación cuando el ejercicio autoritario, simulador y corrupto del poder ha inhibido, desvirtuado o cooptado cualquier intento de democracia participativa. Las masas sólo han contado para los políticos para llenar plazas y para acudir a las urnas. La práctica del clientelismo para lucrar con sus necesidades ha sido la “relación” más constante entre gobernantes y gobernados. Nunca se ha promovido una auténtica participación ciudadana que signifique no sólo consultar genuinamente a la población para elaborar las políticas públicas sino también para compartir con ella la toma de decisiones, lo que sería muy útil no sólo porque una sociedad civil organizada, independiente y “empoderada”, podría ocupar el vacío que los poderes constitucionales están dejando por su incompetencia y corrupción, sino porque evitarían precisamente esas deficiencias.
La debilidad de la sociedad civil en consecuencia es directamente proporcional al fortalecimiento de las burocracias políticas que han mantenido secuestradas a las instituciones públicas mediante la partidocracia y un ejercicio vertical del gobierno, que a su vez se explican por la existencia de un absurdo e inadmisible fenómeno llamado “patrimonialismo” que consiste en una privatización de facto de dichas instituciones, desvirtuando con ello de manera significativa su funcionamiento desde la perspectiva de un Estado de Derecho. En este sentido si existiera una auténtica participación social y ciudadana que pudiera tener un control efectivo sobre sus gobernantes y representantes populares, podría impedirse que ese patrimonialismo continúe lacerando a las instituciones en detrimento de la sociedad, al mismo tiempo que podría impedir -o al menos atenuar- la incompetencia y corrupción que caracteriza a muchos funcionarios y representantes populares.
Pero para entender el fondo de esta problemática es necesario retrotraernos algunas décadas hasta los inicios del neoliberalismo, modelo económico impuesto por los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) que significó la renuncia del Estado mexicano a la rectoría de la economía y desde luego a la soberanía en el contexto internacional. Su implementación comenzó con Miguel de la Madrid, profundizándose con Carlos Salinas de Gortari y continuándose tozudamente por sus sucesores Zedillo, Fox y Calderón; lo que ha traído como consecuencia un grave deterioro de la seguridad social (empleo, educación, salud, etc.) provocando con ello la exclusión y deterioro del tejido social que se traduce a su vez en pobreza, incertidumbre e inseguridad de amplias capas de la población, repercutiendo negativamente en la seguridad pública. En este contexto, el Estado se refuncionalizó como administrador de los grandes empresarios claudicando de sus obligaciones que le dan sentido, que es gobernar para mantener la cohesión de la sociedad y para hacer viable a la nación, deviniendo irremediablemente en Estado fallido, por lo que parece pertinente preguntarse entre otras cosas de qué sirve votar si no hay autoridad.
En este sentido, la simulación de la democracia es ya insostenible, al igual que lo es la economía neoliberal que incuba todo tipo de prácticas criminales. La desarticulación gradual del Estado exigida por la economía de mercado redujo a éste a una función gerencial y policíaca, orientada ésta última a criminalizar la lucha social, y si acaso para contener la delincuencia ocasional, haciéndose más clara la incompatibilidad entre la libertad de mercado (desregulación económica) con la libertad política (democracia representativa, etc.), pues la privatización no sólo se orientó a las empresas de la nación y sus recursos naturales, sino abarcó a la misma esfera política, cayendo en el absurdo de privatizar también de un modo u otro a todas las instituciones públicas, incluidos los partidos políticos. La emergencia desde hace al menos un par de décadas de candidatos venidos de las filas del empresariado en todos los partidos cuyos intereses son evidentemente particulares, es sintomático de una privatización exacerbada que ha colocado en los puesto de decisión más altos a los personeros del proyecto neoliberal cuando no a ellos mismos. Mientras que en el resto de las instituciones se han venido implemento políticas de calidad administrativa con criterios empresariales, lo cual no se reduce a meros procedimientos sino a la construcción de una mentalidad individualista.
Sin embargo, ni los sistemas de calidad administrativa, ni tampoco la alternancia y pluralidad partidista, han podido poner coto a la corrupción sino que ésta se ha agudizado. Los individuos que a la sombra del poder hicieron grandes fortunas de manera directa o indirecta durante el priato, continúan haciéndolo más allá de él. Las instituciones públicas de todo tipo son asumidas como botín sin que haya instancias ni mecanismos que puedan frenar la corrupción porque los integrantes de las contralorías y organismos de transparencia están vinculados a personajes y grupos de poder y porque la sociedad no tiene mayor injerencia.
La máxima del neoliberalismo de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias resume la actitud del Estado gerencial cuyas políticas económicas se han orientado a favorecer a los grandes empresarios trayendo como consecuencias un empobrecimiento acelerado de la mayoría de la población. El abandono del Estado de sus obligaciones esenciales se ha traducido en un deterioro brutal del tejido social que nos ha llevado a la situación que padecemos ahora, por lo cual resulta hipócrita rasgarse las vestiduras aduciendo que ello se debe a la ausencia de valores, pues éstos no pueden prosperar en condiciones de creciente desigualdad social, de simulación y corrupción de la clase política. Tampoco se pueden esperar que florezcan los valores en una sociedad que le rinde culto al dinero sin importar los medios.
¿Qué hacer?, ¿cómo detener esta “guerra” insensata en la que el gobierno federal enredó a la nación entera? Muchas propuestas se han estado vertiendo al respecto para aportar soluciones, desde las más desesperadas y supuestamente “realistas” como pedir al Estado pactar con los grupos criminales como propone descaradamente el alcalde de San Pedro Garza, Nuevo León; hasta las más audaces e incómodas como la legalización de las drogas bajo el control del Estado. Pero mientras no se proponga revertir el neoliberalismo, el Estado no reasuma las obligaciones que le dan sentido a su existencia, ni se democratice a la democracia no sólo mediante reformas adecuadas a las formas de democracia representativa sino complementándola con la democracia participativa, ninguna solución será viable.
César Ricardo Luque Santana
La espiral de violencia asociada al crimen organizado continúa en aumento en nuestro estado y en el país, patentizando con ello el vacío de autoridad existente. La violencia en Tepic se recrudeció el 9 de junio calificado por la prensa local como “miércoles negro”, donde fueron asesinados un importante funcionario del penal del estado (CERESO) y otras personas; hecho que palideció con la posterior matanza de nueve personas del sábado 12 de junio en una área del estacionamiento de la plaza comercial “Soriana Cigarrera”, jornada que terminó con 15 muertos en forma violenta más otras tantas al día siguiente sumando oficialmente 27 muertos en ese trágico fin de semana, continuando por desgracia los días subsiguientes con balaceras aquí y allá, con ejecutados descubiertos en matorrales al lado de carreteras, etc., desatándose una ola de rumores como expresión de una psicosis generalizada y de la opacidad informativa.
Ante estos lamentables hechos que sin duda han rebasado a las autoridades municipales, estatales y federales, el alcalde de Tepic Roberto Sandoval expresó que tanto el gobierno (realmente el Estado) como la sociedad civil, estaban fallando, lo cual es una verdad a medias, pues resulta chocante reprochar a la sociedad su falta de participación cuando el ejercicio autoritario, simulador y corrupto del poder ha inhibido, desvirtuado o cooptado cualquier intento de democracia participativa. Las masas sólo han contado para los políticos para llenar plazas y para acudir a las urnas. La práctica del clientelismo para lucrar con sus necesidades ha sido la “relación” más constante entre gobernantes y gobernados. Nunca se ha promovido una auténtica participación ciudadana que signifique no sólo consultar genuinamente a la población para elaborar las políticas públicas sino también para compartir con ella la toma de decisiones, lo que sería muy útil no sólo porque una sociedad civil organizada, independiente y “empoderada”, podría ocupar el vacío que los poderes constitucionales están dejando por su incompetencia y corrupción, sino porque evitarían precisamente esas deficiencias.
La debilidad de la sociedad civil en consecuencia es directamente proporcional al fortalecimiento de las burocracias políticas que han mantenido secuestradas a las instituciones públicas mediante la partidocracia y un ejercicio vertical del gobierno, que a su vez se explican por la existencia de un absurdo e inadmisible fenómeno llamado “patrimonialismo” que consiste en una privatización de facto de dichas instituciones, desvirtuando con ello de manera significativa su funcionamiento desde la perspectiva de un Estado de Derecho. En este sentido si existiera una auténtica participación social y ciudadana que pudiera tener un control efectivo sobre sus gobernantes y representantes populares, podría impedirse que ese patrimonialismo continúe lacerando a las instituciones en detrimento de la sociedad, al mismo tiempo que podría impedir -o al menos atenuar- la incompetencia y corrupción que caracteriza a muchos funcionarios y representantes populares.
Pero para entender el fondo de esta problemática es necesario retrotraernos algunas décadas hasta los inicios del neoliberalismo, modelo económico impuesto por los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) que significó la renuncia del Estado mexicano a la rectoría de la economía y desde luego a la soberanía en el contexto internacional. Su implementación comenzó con Miguel de la Madrid, profundizándose con Carlos Salinas de Gortari y continuándose tozudamente por sus sucesores Zedillo, Fox y Calderón; lo que ha traído como consecuencia un grave deterioro de la seguridad social (empleo, educación, salud, etc.) provocando con ello la exclusión y deterioro del tejido social que se traduce a su vez en pobreza, incertidumbre e inseguridad de amplias capas de la población, repercutiendo negativamente en la seguridad pública. En este contexto, el Estado se refuncionalizó como administrador de los grandes empresarios claudicando de sus obligaciones que le dan sentido, que es gobernar para mantener la cohesión de la sociedad y para hacer viable a la nación, deviniendo irremediablemente en Estado fallido, por lo que parece pertinente preguntarse entre otras cosas de qué sirve votar si no hay autoridad.
En este sentido, la simulación de la democracia es ya insostenible, al igual que lo es la economía neoliberal que incuba todo tipo de prácticas criminales. La desarticulación gradual del Estado exigida por la economía de mercado redujo a éste a una función gerencial y policíaca, orientada ésta última a criminalizar la lucha social, y si acaso para contener la delincuencia ocasional, haciéndose más clara la incompatibilidad entre la libertad de mercado (desregulación económica) con la libertad política (democracia representativa, etc.), pues la privatización no sólo se orientó a las empresas de la nación y sus recursos naturales, sino abarcó a la misma esfera política, cayendo en el absurdo de privatizar también de un modo u otro a todas las instituciones públicas, incluidos los partidos políticos. La emergencia desde hace al menos un par de décadas de candidatos venidos de las filas del empresariado en todos los partidos cuyos intereses son evidentemente particulares, es sintomático de una privatización exacerbada que ha colocado en los puesto de decisión más altos a los personeros del proyecto neoliberal cuando no a ellos mismos. Mientras que en el resto de las instituciones se han venido implemento políticas de calidad administrativa con criterios empresariales, lo cual no se reduce a meros procedimientos sino a la construcción de una mentalidad individualista.
Sin embargo, ni los sistemas de calidad administrativa, ni tampoco la alternancia y pluralidad partidista, han podido poner coto a la corrupción sino que ésta se ha agudizado. Los individuos que a la sombra del poder hicieron grandes fortunas de manera directa o indirecta durante el priato, continúan haciéndolo más allá de él. Las instituciones públicas de todo tipo son asumidas como botín sin que haya instancias ni mecanismos que puedan frenar la corrupción porque los integrantes de las contralorías y organismos de transparencia están vinculados a personajes y grupos de poder y porque la sociedad no tiene mayor injerencia.
La máxima del neoliberalismo de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias resume la actitud del Estado gerencial cuyas políticas económicas se han orientado a favorecer a los grandes empresarios trayendo como consecuencias un empobrecimiento acelerado de la mayoría de la población. El abandono del Estado de sus obligaciones esenciales se ha traducido en un deterioro brutal del tejido social que nos ha llevado a la situación que padecemos ahora, por lo cual resulta hipócrita rasgarse las vestiduras aduciendo que ello se debe a la ausencia de valores, pues éstos no pueden prosperar en condiciones de creciente desigualdad social, de simulación y corrupción de la clase política. Tampoco se pueden esperar que florezcan los valores en una sociedad que le rinde culto al dinero sin importar los medios.
¿Qué hacer?, ¿cómo detener esta “guerra” insensata en la que el gobierno federal enredó a la nación entera? Muchas propuestas se han estado vertiendo al respecto para aportar soluciones, desde las más desesperadas y supuestamente “realistas” como pedir al Estado pactar con los grupos criminales como propone descaradamente el alcalde de San Pedro Garza, Nuevo León; hasta las más audaces e incómodas como la legalización de las drogas bajo el control del Estado. Pero mientras no se proponga revertir el neoliberalismo, el Estado no reasuma las obligaciones que le dan sentido a su existencia, ni se democratice a la democracia no sólo mediante reformas adecuadas a las formas de democracia representativa sino complementándola con la democracia participativa, ninguna solución será viable.
sábado, 12 de junio de 2010
Ricardo Luque - José de Lira: en torno a Popper
José de Lira: en torno a Karl Popper
César Ricardo Luque Santana

Una vez más, en menos de un mes, la comunidad de filosofía de la Universidad Autónoma de Nayarit realizó de nuevo importantes actividades académicas. En esta ocasión nuestro invitado fue el Dr. José de Lira Bautista, profesor e investigador de filosofía de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, quien presentó un interesante libro de su autoría titulado “Karl Popper: controversias en filosofía de la ciencia”, y posteriormente, participó como animador principal en un panel de discusión sobre la problemática de la metodología en las ciencias sociales a partir de la perspectiva popperiana, acompañado en la mesa por algunos colegas profesores de la carrera de filosofía del Área de Ciencias Sociales y Humanidades (ACSyH). En medio de ambas actividades, la Dra. Yolanda Cadenas Gómez y un servidor Ricardo Luque, lo entrevistamos en nuestro programa radiofónico “Filosofía para Todos” de Radio Universidad.
La visita del Dr. José de Lira se realizó gracias a los auspicios de la Dra. Yolanda Cadenas, profesora e investigadora especializada en filosofía de la física cuántica, quien forma parte del profesorado de la licenciatura en filosofía del ACSyH de la UAN y que en el marco de su proyecto de investigación promovió y organizó esta actividad académica, la cual contó con el apoyo entusiasta del resto de la comunidad filosófica universitaria.
El lunes 7 de junio se presentó el mencionado libro en el auditorio de la Biblioteca Magna donde su autor hizo una descripción general del mismo donde se hace una caracterización de las propuestas filosóficas en torno a la ciencia más importantes de Karl Popper y las controversias que éstas suscitaron no sólo en su confrontación con los positivistas lógicos del Círculo de Viena, corriente en la que algunos lo identificaban pero que él trató de desmarcarse no sólo autonombrándose “racionalista crítico” sino confrontándose contra ellos en varios puntos, particularmente cuestionando su noción de verificabilidad científica a la cual le opuso la teoría falsacionista; debatiendo también contra sus propios compañeros de corriente del racionalismo crítico quienes lo cuestionaron en torno a su teoría falsacionista, como Thomas Khun e Imre Lakatos, entre otros. Asimismo, se confrontó con algunos filósofos marxistas de la Escuela de Frankfurt, principalmente con Theodor Adorno.
Luego de la exposición del Dr. José de Lira, la Dra. Yolanda Cadenas Gómez hizo un comentario acerca de esa obra ofreciendo sus propios puntos de vista respecto a la filosofía de la ciencia de Popper, y posteriormente hubo algunas intervenciones del público para solicitar al Dr. de Lira Bautista que ampliara algún comentario en determinado punto de su alocución, entre otras inquietudes. Un comentario que saltó fue la referencia a un escrito del filósofo español José Luis González Recio quien señaló en una ponencia que Popper retomó algunas ideas del médico francés del siglo XVIII Claude Bernard -particularmente la del falsacionismo- antecedente que Popper no reconoció. Sin menoscabo de la originalidad de Popper -cuya influencia en el pensamiento filosófico y científico del siglo XX es innegable- el Dr. de Lira Bautista aceptó que, en efecto, Popper no reconoció su deuda con Bernard. En este punto el Dr. Salvador Vázquez Sánchez hizo un alegato en defensa de la filosofía popperiana rechazando que ese hecho convierta en modo alguno a Popper en un plagiario.
En la entrevista radiofónica que se podrá escuchar integra en el blog de “Filosofía para Todos” (http://filosofiaparatodos.blogspot.com/), el Dr. de Lira Bautista hizo una breve remembranza biográfica de Popper para que los radioescuchas tuvieran una idea de quién fue y por qué es un pensador importante en la historia de las ideas en filosofía de la ciencia, para luego retomar de manera muy resumida los puntos esenciales que trata en su libro, deteniéndose un poco más en la teoría
falsacionista de Popper y en su postura metodológica en las ciencias sociales, como preludio esto último de lo que sería su planteamiento durante el panel que habría de realizarse ese mismo día por la tarde. Asimismo, tuvo un intercambio filosófico interesante con la Dra. Yolanda Cadenas, pero justo cuando el debate entre ambos se empezaba a desarrollar, se nos agotó el tiempo por lo cual en mi calidad de conductor del programa hube de dar por terminada la emisión, agradeciendo a ambos académicos su participación, en especial a nuestro visitante con quien, además, varios colegas tuvimos la oportunidad de departir con él informalmente en diversas ocasiones durante su estadía de dos días.
En cuanto al panel que se realizó el día 8 de junio en una aula del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades y que fue moderado por mí, participaron como panelistas además del Dr. José de Lira Bautista quien hizo la primera intervención sobre el tema, la Dra. Yolanda Cadenas y el Maestro Ángel Adrián González Delgado. La asistencia a este panel fue de estudiantes, profesores y egresados de filosofía, así como de profesores de otras carreras del ACSyH y de otras unidades académicas de la UAN. La discusión fue muy animada entre los panelistas y el público gracias a las habilidades del Dr. de Lira quien supo provocar intelectualmente la participación de todos debatiéndose con inteligencia y pasión los distintos tópicos que se pusieron en la mesa.

Algunas de las ideas que se discutieron fueron entre otras: la cuestión de la cientificidad de las ciencias sociales partiendo de la perspectiva positivista que tomaba a la física como modelo, razón por la cual la Dra. Cadenas consideró necesario determinar primero qué se entiende por ciencia. Se analizó si hay dos tipos de ciencia o dos formas distintas de hacer ciencia, sobre la importancia del objeto para definir el método, y con ello, examinar si la oposición al absolutismo o monismo metodológico del positivismo no nos lleva a un relativismo metodológico que relaje la rigurosidad de la ciencia o derive en una propuesta como el anarquismo epistemológico de Feyerabend.
Se reconoció la enorme influencia que el pensamiento positivista ha tenido en las ciencias sociales influido originalmente por el éxito que el método experimental alcanzó en la física, lo que llevó a pensar a los positivistas que la ciencia se reduce al llamado método científico y que éste es universal. Por ello, el Dr. Salvador Vázquez refirió que este debate es de larga data, pero no por ello superado del todo, de ahí la necesidad de repensar esta problemática ofreciendo argumentos que reconozcan que las peculiaridades del objeto de las ciencias sociales que tratan con sujetos, los lleva a decantarse por otros métodos y por una forma distinta de hacer ciencia respecto de las ciencias naturales. De este modo, resulta pertinente la referencia a Mauricio Beuchot que hizo el Dr. de Lira, quien decía que era necesario encontrar un concepto común de ciencia pero con sus necesarias distinciones. Se mencionó también la importancia del análisis del lenguaje en la construcción de la ciencia, siendo uno de los mejores aportes del positivismo lógico sin caer desde luego en su reduccionismo.
También se trajo a colación la postura de Thomas Khun quien a su vez decía que los métodos están sujetos a los paradigmas, de modo que la posibilidad de hacer ciencia no descansa en una observación desnuda, sino que es necesario un marco teórico de referencia para poder interpretar el mundo. En este sentido, la teoría sin los hechos es vacía y los hechos sin la teoría son ciegos. Sin embargo, se reconoció que las ciencias sociales al contrario de las ciencias naturales no tienen paradigmas como éstos, pero que esta situación no es ni una falta que les reste cientificidad, ni tampoco significa que estén sujetas a un proceso de maduración como aquellas, sino que su objeto puede implicar acaso un grado menor de certidumbre, pero esto incluso tampoco es privativa de ellas, sino que muchas ciencias naturales cifran su certidumbre en términos probabilísticos, mencionándose además para la física cuántica el principio de incertidumbre. Sobre la cuestión de la charlatanería científica que se adujo en primera instancia en las ciencias sociales, se planteó que también en las ciencias naturales ocurre este fenómeno. También se dijo que hay factores políticos y económicos que inciden en determinar la orientación de la investigación científica y en algunos casos hasta de la cientificidad de algunas teorías.
Por último, José de Lira mencionó la existencia de una hermenéutica popperiana -distinta y ajena a otras como la de Hans-Georg Gadamer- como una propuesta para las ciencias sociales la cual considera una lógica situacional. Este último punto se puede consultar en el mencionado libro mismo que se puede consultar en la Biblioteca Magna a la cual el Dr. José de Lira donó un par de ejemplares o adquiriéndolo en alguna librería.
César Ricardo Luque Santana
Una vez más, en menos de un mes, la comunidad de filosofía de la Universidad Autónoma de Nayarit realizó de nuevo importantes actividades académicas. En esta ocasión nuestro invitado fue el Dr. José de Lira Bautista, profesor e investigador de filosofía de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, quien presentó un interesante libro de su autoría titulado “Karl Popper: controversias en filosofía de la ciencia”, y posteriormente, participó como animador principal en un panel de discusión sobre la problemática de la metodología en las ciencias sociales a partir de la perspectiva popperiana, acompañado en la mesa por algunos colegas profesores de la carrera de filosofía del Área de Ciencias Sociales y Humanidades (ACSyH). En medio de ambas actividades, la Dra. Yolanda Cadenas Gómez y un servidor Ricardo Luque, lo entrevistamos en nuestro programa radiofónico “Filosofía para Todos” de Radio Universidad.
La visita del Dr. José de Lira se realizó gracias a los auspicios de la Dra. Yolanda Cadenas, profesora e investigadora especializada en filosofía de la física cuántica, quien forma parte del profesorado de la licenciatura en filosofía del ACSyH de la UAN y que en el marco de su proyecto de investigación promovió y organizó esta actividad académica, la cual contó con el apoyo entusiasta del resto de la comunidad filosófica universitaria.
El lunes 7 de junio se presentó el mencionado libro en el auditorio de la Biblioteca Magna donde su autor hizo una descripción general del mismo donde se hace una caracterización de las propuestas filosóficas en torno a la ciencia más importantes de Karl Popper y las controversias que éstas suscitaron no sólo en su confrontación con los positivistas lógicos del Círculo de Viena, corriente en la que algunos lo identificaban pero que él trató de desmarcarse no sólo autonombrándose “racionalista crítico” sino confrontándose contra ellos en varios puntos, particularmente cuestionando su noción de verificabilidad científica a la cual le opuso la teoría falsacionista; debatiendo también contra sus propios compañeros de corriente del racionalismo crítico quienes lo cuestionaron en torno a su teoría falsacionista, como Thomas Khun e Imre Lakatos, entre otros. Asimismo, se confrontó con algunos filósofos marxistas de la Escuela de Frankfurt, principalmente con Theodor Adorno.
Luego de la exposición del Dr. José de Lira, la Dra. Yolanda Cadenas Gómez hizo un comentario acerca de esa obra ofreciendo sus propios puntos de vista respecto a la filosofía de la ciencia de Popper, y posteriormente hubo algunas intervenciones del público para solicitar al Dr. de Lira Bautista que ampliara algún comentario en determinado punto de su alocución, entre otras inquietudes. Un comentario que saltó fue la referencia a un escrito del filósofo español José Luis González Recio quien señaló en una ponencia que Popper retomó algunas ideas del médico francés del siglo XVIII Claude Bernard -particularmente la del falsacionismo- antecedente que Popper no reconoció. Sin menoscabo de la originalidad de Popper -cuya influencia en el pensamiento filosófico y científico del siglo XX es innegable- el Dr. de Lira Bautista aceptó que, en efecto, Popper no reconoció su deuda con Bernard. En este punto el Dr. Salvador Vázquez Sánchez hizo un alegato en defensa de la filosofía popperiana rechazando que ese hecho convierta en modo alguno a Popper en un plagiario.
En la entrevista radiofónica que se podrá escuchar integra en el blog de “Filosofía para Todos” (http://filosofiaparatodos.blogspot.com/), el Dr. de Lira Bautista hizo una breve remembranza biográfica de Popper para que los radioescuchas tuvieran una idea de quién fue y por qué es un pensador importante en la historia de las ideas en filosofía de la ciencia, para luego retomar de manera muy resumida los puntos esenciales que trata en su libro, deteniéndose un poco más en la teoría
En cuanto al panel que se realizó el día 8 de junio en una aula del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades y que fue moderado por mí, participaron como panelistas además del Dr. José de Lira Bautista quien hizo la primera intervención sobre el tema, la Dra. Yolanda Cadenas y el Maestro Ángel Adrián González Delgado. La asistencia a este panel fue de estudiantes, profesores y egresados de filosofía, así como de profesores de otras carreras del ACSyH y de otras unidades académicas de la UAN. La discusión fue muy animada entre los panelistas y el público gracias a las habilidades del Dr. de Lira quien supo provocar intelectualmente la participación de todos debatiéndose con inteligencia y pasión los distintos tópicos que se pusieron en la mesa.
Algunas de las ideas que se discutieron fueron entre otras: la cuestión de la cientificidad de las ciencias sociales partiendo de la perspectiva positivista que tomaba a la física como modelo, razón por la cual la Dra. Cadenas consideró necesario determinar primero qué se entiende por ciencia. Se analizó si hay dos tipos de ciencia o dos formas distintas de hacer ciencia, sobre la importancia del objeto para definir el método, y con ello, examinar si la oposición al absolutismo o monismo metodológico del positivismo no nos lleva a un relativismo metodológico que relaje la rigurosidad de la ciencia o derive en una propuesta como el anarquismo epistemológico de Feyerabend.
Se reconoció la enorme influencia que el pensamiento positivista ha tenido en las ciencias sociales influido originalmente por el éxito que el método experimental alcanzó en la física, lo que llevó a pensar a los positivistas que la ciencia se reduce al llamado método científico y que éste es universal. Por ello, el Dr. Salvador Vázquez refirió que este debate es de larga data, pero no por ello superado del todo, de ahí la necesidad de repensar esta problemática ofreciendo argumentos que reconozcan que las peculiaridades del objeto de las ciencias sociales que tratan con sujetos, los lleva a decantarse por otros métodos y por una forma distinta de hacer ciencia respecto de las ciencias naturales. De este modo, resulta pertinente la referencia a Mauricio Beuchot que hizo el Dr. de Lira, quien decía que era necesario encontrar un concepto común de ciencia pero con sus necesarias distinciones. Se mencionó también la importancia del análisis del lenguaje en la construcción de la ciencia, siendo uno de los mejores aportes del positivismo lógico sin caer desde luego en su reduccionismo.
También se trajo a colación la postura de Thomas Khun quien a su vez decía que los métodos están sujetos a los paradigmas, de modo que la posibilidad de hacer ciencia no descansa en una observación desnuda, sino que es necesario un marco teórico de referencia para poder interpretar el mundo. En este sentido, la teoría sin los hechos es vacía y los hechos sin la teoría son ciegos. Sin embargo, se reconoció que las ciencias sociales al contrario de las ciencias naturales no tienen paradigmas como éstos, pero que esta situación no es ni una falta que les reste cientificidad, ni tampoco significa que estén sujetas a un proceso de maduración como aquellas, sino que su objeto puede implicar acaso un grado menor de certidumbre, pero esto incluso tampoco es privativa de ellas, sino que muchas ciencias naturales cifran su certidumbre en términos probabilísticos, mencionándose además para la física cuántica el principio de incertidumbre. Sobre la cuestión de la charlatanería científica que se adujo en primera instancia en las ciencias sociales, se planteó que también en las ciencias naturales ocurre este fenómeno. También se dijo que hay factores políticos y económicos que inciden en determinar la orientación de la investigación científica y en algunos casos hasta de la cientificidad de algunas teorías.
Por último, José de Lira mencionó la existencia de una hermenéutica popperiana -distinta y ajena a otras como la de Hans-Georg Gadamer- como una propuesta para las ciencias sociales la cual considera una lógica situacional. Este último punto se puede consultar en el mencionado libro mismo que se puede consultar en la Biblioteca Magna a la cual el Dr. José de Lira donó un par de ejemplares o adquiriéndolo en alguna librería.
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